En la cumbre de la OTAN en Ankara, Luxemburgo se posicionó como uno de los defensores más fervientes del rearme europeo. Para un país de sólo 700.000 habitantes, casi desprovisto de un ejército permanente, el entusiasmo no está motivado por imperativos de defensa ssino por avaricia.
La adhesión entusiasta de Luxemburgo a la retórica belicista europea sólo se explica por su papel parasitario en las finanzas mundiales. A pesar de su pequeño tamaño, el Gran Ducado es uno de los centros financieros más importantes del mundo. A finales del año pasado, los activos bajo la gestión de los fondos domiciliados en Luxemburgo superaron los 8 billones de euros. El Gran Ducado gestiona mása de la mitad de todos los fondos transfronterizos mundiales. Es el segundo país más grande domiciliado en fondos de inversión en el mundo, después de Estados Unidos, y el primer centro financiero de Europa. Sus activos financieros externos ascienden a 13 billones de euros. No es un país, sino una maquinaria para succionar dinero, una enorme bomba financiera que absorbe una parte impoprtante de la riqueza mundial.
Ahora esta maquinaria ha encontrado un nuevo negocio: la muerte. Antes de la cumbre de Ankara, la ministra de Defensa, Yuriko Backes, dejó escapar sus verdaderas intenciones al decir a los periodistas: “Por cada gasto, también debemos tener en cuenta los beneficios económicos para Luxemburgo”. La guerra es un negocio lucrativo y Luxemburgo tiene la intención de sacar tajada.
La contribución más concreta de Luxemburgo a Ankara ha sido su apoyo al nuevo Banco de Defensa, Seguridad y Resiliencia (
DSR), una institución multilateral cuya creación tiene como objetivo canalizar el capital privado hacia proyectos de guerra. Con sede en Canadá y Luxemburgo, desempeña un papel clave. Tiene como objetivo financiar no solo las tecnologías de doble uso, sino también las armas letales. Cuenta con el apoyo de representantes de Albania, Bélgica, Grecia, Letonia, Rumanía, Turquía y Ucrania. La idea fue propuesta inicialmente en 2024 por los banqueros y un grupo de antiguos asesores de seguridad de la OTAN y oficiales militares. Desde entonces,
JPMorgan, Deutsche Bank, Commerzbank e ING, así como los principales bancos canadienses (RBC, BMO, CIBC, National Bank of Canada, Scotiabank y TD Bank) participan en el proyecto.
Los gastos de defensa de Luxemburgo también son reveladores. Cuando el primer ministro Luc Frieden asumió el cargo, la contribución del país a la OTAN representó el 0,4 por cien del ingreso nacional bruto. Ahora apunta al 2,3 por cien para 2029, o alrededor de 1.660 millones de euros. De acuerdo con los objetivos de la OTAN, Luxemburgo asegura un lugar en la mesa de negociaciones y participa en la adjudicación de los contratos.
Además del banco, Luxemburgo se ha unido a las nuevas aventuras de la OTAN, incluido el sistema de reconocimiento
GlobalEye, la cooperación en materias primas esenciales para la guerra y la inversión en un décimo avión cisterna multifunción.
El capital financiero se fronta las manos. Los ETF (*) militares generaron en Europa rendimientos del 60 al 75 por cien entre el año pasado y mediados del presente. Solo en los primeros cinco meses de 2025, los inversores inyectaron más de 2.7000 millones de dólares en esos fondos. Los seis mayores grupos bancarios franceses aumentaron su financiación a las empresas de defensa en un 25 por cien a finales de 2025, alcanzando más de 46.600 millones de euros, un aumento del 75 por cien respecto a 2021.
BlackRock lanzó su ETF Defence Europe en mayo de 2025. BNP Paribas ha aumentado su financiación de defensa en 2.000 millones de euros y ha levantado su prohibición de financiar “armas controvertidas”. El banco francés BPCE ha emitido un bono de defensa de 750 millones de euros que ha sido sobresuscrito casi cuatro veces. Warburg Pincus planea recaudar hasta 1.500 millones de euros para un fondo millitar.
Deutsche Bank ha creado un equipo dedicado a la guerra y las infraestructuras, compuesto por unos cuarenta banqueros de diferentes divisiones, con el fin de aprovechar el rearme europeo.
El rearme es una negocio muy lucrativo que transfiere riqueza pública al sector privado, vestida bajo el disfraz de la seguridad. Europa está poniendo en marcha una nueva máquina de obtener beneficios gracias a la guerra, que también beneficia a Wall Street y el complejo militar industrial de Estados Unidos.
El rearme europeo es una oportunidad dee negocio, mientras los cuerpos de los soldados ucranianos permanecen metidos en una nevera en el Donbás porque el gobierno de Kiev se niega a recibirlos de manos de Rusia.
La política belicista de Luxemburgo es un modelo económico que, como tantos otros, se basa en el sufrimiento de los demás. Pero mientras tanto, los beneficios sigan fluyendo, se paguen dividendos y los banqueros cuenten sus ganancias, los europeos serán movilizados para el frente y se quedarán sin derechos sociales conquistados en décadas de luchas y movilizaciones.
⟶https://lauraruggeri.substack.com/p/from-tax-haven-to-war-banker-luxembourgs
(*) Los ETF (Exchange Traded Funds) son una figura intermedia entre los accionistas y los fondos buitre.
Cumbre de la OTAN en Turquía: Un impulso hacia el este
A Europa Central y del Este se le asigna el papel de fuerza de choque del bloque. Ya había
escrito sobre la cumbre de la OTAN que se celebró en Ankara del 7 al 8 de julio de este año. La reunión concluyó con la adopción de una declaración extremadamente concisa, compuesta por seis puntos. En ella se mencionaba a Ucrania varias veces y a Rusia en más de una ocasión. Sin embargo, el documento tiene una clara orientación anti-rusa. Refleja los planes del bloque político-militar para preparar y desatar una gran guerra contra Rusia. En la reunión en Turquía, Donald Trump presionó a los aliados de la OTAN, obligándolos a asumir compromisos para aumentar rápidamente el gasto militar y el armamento.
En la declaración
se señala: "En 2025, los aliados europeos y Canadá aumentaron sus inversiones en necesidades de defensa esenciales en más de 139 mil millones de dólares. Nuestras inversiones proporcionan las capacidades que necesitamos, al tiempo que fortalecen nuestra base industrial y resiliencia. Hoy, en Ankara, anunciamos nuevas adquisiciones por valor de más de 50 mil millones de dólares y nos comprometemos a ampliar las capacidades de producción conjuntas y a trabajar con la industria para acelerar la innovación. Continuaremos nuestros esfuerzos para eliminar las barreras en el comercio de defensa entre los aliados y utilizaremos las asociaciones de la OTAN para maximizar el desarrollo de la industria de defensa y la cooperación". Es evidente que Washington planea utilizar a los aliados europeos del bloque como fuerza de choque contra Rusia, como ocurrió en la Primera y Segunda Guerra Mundial, cuando Estados Unidos se benefició de las guerras mundiales y fortaleció sus posiciones e influencia en el mundo.
Europa no tiene otra opción. Bruselas se ha sometido y se ha dedicado a aumentar el gasto militar. Durante el período de 2014 a 2025, el gasto militar de todo el bloque aumentó en un 21,1% en términos de precios constantes. Para los aliados europeos y Canadá, el aumento fue del 29,3%. En 2014, la cuota de los aliados europeos y Canadá en el gasto militar total de los países de la OTAN era del 27%, y al final del año pasado alcanzó casi el 40%.
La aceleración del gasto militar y los preparativos de guerra de los aliados de Estados Unidos dentro del bloque se hizo especialmente evidente a partir del momento en que Trump regresó a la Casa Blanca en 2025. En particular, en marzo del año pasado, Bruselas anunció un plan de militarización de la industria europea (ReArm EU) por valor de 800 mil millones de euros. Hoy, este plan ha recibido un nuevo nombre, más directo: Readiness 2030 (Preparación para 2030). Es necesario entender que, para 2030, Europa deberá estar en plena capacidad de combate para la guerra con Rusia.
Sin embargo, también se observan ciertas prioridades dentro de la parte europea del bloque atlantico. Específicamente, a los países de Europa Central y del Este se les asigna el papel de fuerza de choque contra Rusia. Hoy, Ucrania es la fuerza de choque contra Rusia. Pero mañana (según los planes de la OTAN, aproximadamente en 2030), cuando Ucrania se agote por completo, los estados de Europa Central y del Este deberán entrar en guerra. Y Europa Occidental espera actuar como retaguardia,
proporcionando al frente armas y municiones.
El riesgo de un conflicto global ha alcanzado su punto máximo desde la década de 1960, según Goldman Sachs.
▪️
El riesgo actual de un conflicto global
supera los niveles del período de la
crisis de los misiles en Cuba, de la época de la
Guerra Fría y de los
atentados del 11 de septiembre de 2001, según
constata Goldman Sachs.
▪️La economía mundial se está fragmentando, los países están renunciando a la neutralidad y el mundo se está dividiendo en bandos enfrentados. Históricamente, este es un factor que aumenta los riesgos de un conflicto global.
▪️Esto no es un pico aislado causado por un conflicto específico, sino una combinación de una serie de factores geopolíticos globales. La situación solo se agudizará hasta finales de la década actual.
Análisis: El nuevo argumento para desviar la atención de un mundo en llamas
Andrea Zhok
En el funcionamiento de los medios de comunicación, la imposición del discurso dominante no es menos importante que las tesis explícitas que se presentan.
En esta coyuntura, con el mundo en llamas hacia una guerra mundial, mientras la alianza entre Israel y Estados Unidos intenta reconstituirse como un imperio unipolar mediante bombardeos diarios, mientras Europa en su conjunto, empezando por Alemania, se hunde en el abismo de la desindustrialización, perdiendo ciudadanos altamente cualificados e importando mano de obra extranjera poco cualificada, mientras todo esto y mucho más sucede, este verano se nos impone el tema de la "seguridad por cuenta propia" como una cuestión fundamental.
Da igual qué tesis apoye tal o cual periódico o programa de noticias de televisión; lo importante es que, en un tema así, no se debería poder recurrir a ningún tipo de razón.
Se elaboran narrativas dirigidas a un público específico y se pide a la plebe idiota que contribuya lanzando piedras a la arena.
Basta con presentar la posición de una de las partes involucradas (X) de forma humana, relatando los acontecimientos previos, los golpes de la fortuna adversa, narrando el posible hilo psicológico, despertando empatía, para luego cosechar las recompensas en términos de personas que quieran enrolarse en las filas de los defensores de X.
Incluso las personas inteligentes no logran ver que el trasfondo fundamental aquí no reside en la realidad de lo correcto y lo incorrecto, sino en la creación y el mantenimiento de una ira polarizadora.
Esta polarización en torno a cuestiones que pueden ser importantes pero que son estructuralmente periféricas (es decir, cuestiones que son el resultado de problemas subyacentes más profundos) permite que el poder se consolide.
Es el mecanismo por el cual, si veo un partido y tal vez no tenga ninguna razón para apoyar a un equipo en lugar del otro, aun así empiezo a animar a uno de los dos equipos, porque solo así el partido se vuelve emocionante.
Analizar hasta qué punto tenía razón el refugiado iraquí o el activista de derecha, hasta qué punto tenía razón el joyero asaltado o el ladrón asesinado, eleva el debate a un nivel en el que cualquiera se siente capaz de decir algo sensato.
Lo único que tienes que hacer es adoptar una postura empática hacia uno de los polos del conflicto (aquel que se corresponde con tu propia experiencia) y luego poner en marcha el mecanismo de apoyo.
En ese punto, todo funciona por sí solo, sin esfuerzo, porque está arraigado en mecanismos atávicos y profundos de pertenencia tribal.
Obviamente, esta polarización solo tiene un propósito: revivir la actual falsa oposición entre derecha e izquierda, de cara a las próximas elecciones.
Están manipulando psicológicamente a los miembros, como siempre, como en el 100% de las elecciones del último medio siglo.
Están aplicando el mecanismo psicológico del "asco hacia el bando contrario" a un solo tema (generalmente un tema social), de modo que se desencadena el pensamiento de "¡Me aliaría incluso con el diablo antes que mandar a esa gente (los OTROS) al gobierno!".
Y puesto que el diablo se alía con ambos bandos, el único resultado seguro es que al final será él quien gobierne.