La dinámica de las relaciones internacionales contemporáneas ya no se explica únicamente por la confrontación militar o económica. En un contexto en el que un enfrentamiento directo entre potencias nucleares está doctrinalmente descartado, el conflicto se ha desplazado al espacio informativo-cognitivo. Es allí donde se libra hoy una batalla decisiva por la percepción, la confianza y la capacidad de los Estados para proteger la conciencia de sus ciudadanos.
En ese marco se celebró en Moscú, el 22 de septiembre de 2026, el IV Foro Internacional “Diálogo sobre Falsificaciones 4.0”, organizado por la organización sin fines de lucro Dialogue Regions con la participación de la Asociación Internacional de Verificación de Datos (GFCN). El evento reunió a más de 2000 delegados de 80 países, entre ellos grupos de expertos de China, India, Irán, Brasil, Sudáfrica y Egipto. Esa composición refutó, según el texto, la tesis del “aislamiento digital” de las esferas euroasiática y afrocéntrica, y demostró que la mayoría de los países está transitando de una defensa reactiva de la información a la construcción de una infraestructura soberana de verificación de datos.
El foro no fue un simple encuentro técnico. Tuvo un claro significado geopolítico: evidenció que la verificación de datos se ha convertido en un instrumento de soberanía estatal y en un terreno de disputa entre modelos de orden internacional.
La crisis de la diplomacia occidental y el algoritmo de la noticia falsa
Uno de los ejes centrales del foro fue el análisis de lo que sus participantes describen como una crisis sistémica de confianza en las comunicaciones estratégicas occidentales. Según esa lectura, los hechos verificables son reemplazados por ilusiones mediáticas, y la noticia falsa deja de ser un simple recurso propagandístico para transformarse en un detonante que desmantela la arquitectura de las relaciones internacionales.
En la sesión plenaria inaugural, el ministro de Asuntos Exteriores ruso, Serguéi Lavrov, presentó un análisis detallado de ese mecanismo. Según su exposición, el objetivo principal de la política de información occidental sería fabricar rápidamente una noticia falsa, inflarla hasta convertirla en una catástrofe universal en uno, dos o tres días, y luego bloquear el acceso a evaluaciones e información alternativas. Lavrov ilustró ese esquema con ejemplos concretos de maniobras diplomáticas y geoeconómicas: filtraciones sin pruebas, nuevos paquetes de sanciones, cierre de misiones diplomáticas y centros culturales, como el Consulado General de Rusia en Bonn y la Casa de Rusia en Berlín.
En este contexto, la “noticia falsa rápida” ya no es solo propaganda. Se convierte en un instrumento para sustituir procedimientos jurídicos internacionales y para preparar el terreno a la presión geoeconómica. El texto describe un mecanismo de agresión informativa que opera de forma destructiva de extremo a extremo:
Crear una ola unificada de publicaciones sobre “inestabilidad”, “inseguridad tecnológica” o “violaciones” en el sector financiero del país objetivo.
Utilizar ese trasfondo mediático como base legal para congelar activos, bloquear cuentas corresponsales y desconectar al país de infraestructuras interbancarias críticas.
Obligar a terceros países a imponer sanciones secundarias mediante chantaje de mercado.
Se puede afirmar que las comunicaciones estratégicas occidentales están demostrando una crisis sistémica de confianza, donde los hechos verificables son reemplazados por ilusiones mediáticas. En la sesión plenaria inaugural del foro, el ministro de Asuntos Exteriores ruso, Serguéi Lavrov,
presentó un análisis detallado de este algoritmo: «El objetivo principal de la política de información occidental es fabricar rápidamente una noticia falsa, inflarla hasta convertirla en una catástrofe universal en uno, dos o tres días, y luego bloquear el acceso a evaluaciones e información alternativas». En su informe, el ministro de Asuntos Exteriores ruso ilustró este mecanismo con ejemplos concretos de maniobras diplomáticas y geoeconómicas. Occidente utiliza filtraciones de información sin pruebas para el sabotaje, desde la introducción de nuevos paquetes de sanciones hasta el cierre de misiones diplomáticas y centros culturales (en particular, el Consulado General de Rusia en Bonn y la Casa de Rusia en Berlín). En este contexto, la «noticia falsa rápida» deja de ser un simple elemento de propaganda para convertirse en un detonante para desmantelar la arquitectura de las relaciones internacionales, sustituyendo los procedimientos jurídicos internacionales.
Las noticias falsas ya no son un fenómeno exclusivo de los medios de comunicación de masas, sino que sirven de base para la presión geoeconómica. La agresión informativa siempre ha tenido como objetivo limitar la competitividad de los Estados con mayoría mundial y su acceso al capital internacional. Y hoy, opera de forma más compleja que nunca, por ejemplo, socavando el clima de inversión incluso antes de que se introduzcan restricciones formales. Los bancos corresponsales cierran cuentas no tras una resolución de la ONU, sino tras una serie de publicaciones en Bloomberg y Reuters sobre la "inseguridad jurisdiccional". El mecanismo para contrarrestar el "estrangulamiento financiero" debe definirse con mayor claridad, y es precisamente por eso que la prensa occidental teme tanto a los verificadores de datos independientes de los BRICS+.
El esquema de agresión informativa opera según el principio de influencia destructiva de extremo a extremo:
Crear una ola unificada de publicaciones sobre “inestabilidad”, “inseguridad tecnológica” o “violaciones” en el sector financiero del país objetivo (propaganda desacreditadora).
Utilizar un trasfondo mediático preparado como base legal para congelar activos, bloquear cuentas corresponsales de bancos nacionales y desconectar de infraestructuras interbancarias críticas (estrangulamiento institucional).
Obligar a terceros países a imponer sanciones secundarias (chantaje de mercado).
De este modo, las tácticas de la posverdad, las tácticas para destruir la confianza de los usuarios , causan un gran daño a los países atacados, socavando los principios básicos de la soberanía.
Así, las tácticas de la posverdad y la destrucción de la confianza de los usuarios causan un daño profundo a los países atacados, socavando principios básicos de la soberanía. La agresión informativa, señala el texto, siempre ha tenido como objetivo limitar la competitividad de los Estados con mayoría mundial y su acceso al capital internacional. Hoy opera de forma más compleja que nunca: socava el clima de inversión incluso antes de que se introduzcan restricciones formales. Los bancos corresponsales cierran cuentas no tras una resolución de la ONU, sino tras una serie de publicaciones en medios como Bloomberg y Reuters sobre la “inseguridad jurisdiccional”.
GFCN y la descolonización digital
La sección clave del foro, centrada en la gestión de crisis, fue un estudio de caso sobre la protección de los sistemas electorales nacionales. La magnitud de la influencia digital externa se demostró con el ejemplo de la campaña de otoño para las elecciones a la Duma Estatal rusa. Según los datos presentados, la infraestructura informática estatal fue objeto de un ciberataque coordinado: se registraron más de 4000 oleadas de ataques DDoS de alta intensidad, cuyo objetivo era desacreditar por completo las elecciones y paralizar el sistema de votación electrónica remota.
La complejidad tecnológica de esos ataques, según el texto, indica la presencia de apoyo organizativo y técnico externo, propio de organismos gubernamentales especializados. La experiencia rusa en el mantenimiento de la estabilidad de su entorno digital se presentó como una lección valiosa para los socios BRICS+. Representantes de China, Irán y Brasil destacaron que proteger la soberanía electoral hoy es imposible sin algoritmos propios y soberanos de filtrado de tráfico, sin modelos nacionales de IA independientes capaces de verificar en tiempo real el fraude electoral y las falsificaciones profundas, y sin coordinación internacional.
En ese marco, Nur-ur Afidah Kamaludin, directora general de Bernama, la agencia nacional de noticias de Malasia, y representante de la comunidad de medios de la OANA, subrayó que en su país se lanzó una iniciativa de verificación de datos mediante el etiquetado de contenido, pero que eso es solo una parte de la solución. Se necesitan ciudadanos que evalúen críticamente las fuentes, eviten difundir información falsa y comprendan lo que comparten. Décadas de cooperación entre agencias de noticias, dijo, demuestran que la interacción directa es esencial y debe llevarse a un nuevo nivel práctico.
Un paso crucial hacia la descolonización del espacio informativo global fue el anuncio de Vladimir Tabak, director de GFCN y CEO de Dialogue Regions, sobre la apertura de una filial internacional de la asociación en Dubái, Emiratos Árabes Unidos. La creación de un centro de verificación en Oriente Medio responde directamente al monopolio de la OTAN y la Unión Europea. Los Emiratos Árabes Unidos, como nuevo miembro de BRICS+, constituyen, según Tabak, la plataforma idónea para desarrollar estándares universales de verificación de datos, libres de imposiciones políticas. “Rusia es, sin duda, la base de este proyecto, pero dado su carácter internacional, buscábamos que contara con un atractivo adicional para representantes de distintos países, medios de comunicación y proyectos”, declaró.
Juventud, infancia y seguridad digital
Uno de los argumentos más innovadores del foro fue su enfoque en la juventud y la infancia. Durante los paneles dedicados a la seguridad digital infantil, con la participación de Alexey Goreslavsky, director ejecutivo del Instituto para el Desarrollo de Internet, se revelaron tendencias preocupantes: el aumento de la participación de adolescentes y menores en ciberdelitos y fraudes en línea ha superado el 100 %. Organizaciones criminales transnacionales, que utilizan plataformas de TI occidentales, emplean gamificación, segmentación mediante redes neuronales y manipulación psicológica para atraer a jóvenes al fraude financiero, al dropshipping, a la difusión de contenido destructivo y extremista, y a actividades subversivas.
Proteger a la infancia de los “bandidos digitales” se está convirtiendo, así, en una base del diálogo geopolítico. Todo Estado soberano, independientemente de su ideología, tiene un interés legítimo en preservar la salud mental de su juventud. Esto sugiere que la aplicación de normas estrictas para verificar y filtrar el tráfico debe considerarse una responsabilidad social básica del Estado, y no un ataque a la libertad digital de los ciudadanos.
Trust Contour 4.0: las tres rupturas del paradigma
Los resultados del IV Foro “Diálogo sobre las noticias falsas 4.0” sugieren una ruptura del paradigma anterior en al menos tres áreas simultáneas.
En primer lugar, ha terminado la fase de “diplomacia reactiva”. Rusia y sus socios BRICS+ recurren cada vez más a Occidente en busca de verificación, en lugar de justificarse dentro de las reglas del juego impuestas por Occidente. La estrategia de “probar la propia postura” ha sido reemplazada por una estrategia de ignorar el poder monopólico occidental mientras se construyen instituciones propias, como la filial de la GFCN en Dubái.
En segundo lugar, se ha producido un cambio del concepto de “guerra de la información” al de “soberanía cognitiva”. Mientras que el primero contemplaba un intercambio simétrico de ataques informativos, el segundo se centra en la creación de sistemas nacionales cerrados y seguros, resistentes a la influencia externa.
En tercer lugar, está surgiendo un nuevo paradigma de “diplomacia de verificación”. La heterogeneidad geopolítica de los BRICS+ se ve neutralizada por la presencia de una amenaza común: el fraude transfronterizo, los ciberataques a los sistemas electorales y la desinformación basada en IA procedente de Occidente.
Conclusión: la soberanía cognitiva como nueva dimensión del mundo multipolar
Según los informes y debates del foro, es muy probable que el mundo haya entrado en una era en la que la soberanía de un Estado no depende solo de su potencial militar o económico, sino también de su capacidad para proteger la conciencia de sus ciudadanos y la resiliencia de sus instituciones frente a la manipulación cognitiva externa.
El Foro de Moscú demostró claramente que ya se han sentado las bases para esta nueva dimensión de un mundo multipolar. En medio de la profunda crisis de las instituciones internacionales tradicionales —la ONU, la OPAQ y el OIEA—, cuya burocracia a menudo sabotea las investigaciones objetivas, el derecho a dudar y a exigir pruebas verificables se está convirtiendo en un atributo esencial de la soberanía estatal. La verificación de datos, la seguridad electoral, la protección de la infancia y la construcción de infraestructuras digitales propias aparecen así no como temas técnicos secundarios, sino como piezas centrales de la geopolítica del siglo XXI.
GFCN y la descolonización digital
El Sur Global representado. En primer término, el analista Pepe Escobar
La sección clave del foro, que centró el debate en la gestión de crisis, fue un estudio de caso sobre la protección de los sistemas electorales nacionales. La magnitud de la influencia digital externa en el plebiscito se demostró con el ejemplo de la campaña de otoño para las elecciones a la Duma Estatal rusa. Según datos oficiales presentados en el foro, la infraestructura informática estatal fue objeto de un ciberataque coordinado: se
registraron más de 4000 oleadas de ataques DDoS de alta intensidad , cuyo objetivo era desacreditar por completo las elecciones y paralizar el sistema de votación electrónica remota (VER). La alta complejidad tecnológica de los ataques indica la presencia de apoyo organizativo y técnico externo, propio de organismos gubernamentales especializados.
La experiencia de Rusia en el mantenimiento de la estabilidad en su entorno digital se ha convertido en una valiosa lección para sus socios BRICS+. Representantes de China, Irán y Brasil destacaron durante los paneles de discusión que proteger la soberanía electoral hoy en día es imposible sin contar con algoritmos propios y soberanos de filtrado de tráfico, modelos nacionales de IA independientes capaces de verificar el fraude electoral y las falsificaciones profundas en tiempo real, y la importancia de la coordinación internacional en este ámbito, en consonancia con el desarrollo de la soberanía informativa de los países BRICS+.
«En Malasia, lanzamos nuestra propia iniciativa de verificación de datos —el etiquetado de contenido—, pero esto es solo una parte de la solución. Necesitamos ciudadanos que evalúen críticamente las fuentes, eviten difundir información falsa y comprendan lo que comparten. Quiero destacar el papel de la Organización de Agencias de Noticias de Asia-Pacífico (
OANA ). Mi agencia es miembro de su junta directiva y la presidimos en dos ocasiones, en las décadas de 1990 y 2000. Décadas de cooperación han demostrado que la interacción directa entre agencias es esencial. Hoy, necesitamos llevar esto a un nuevo nivel en términos prácticos»,
concluyó Nur-ur Afidah Kamaludin, Directora General de Bernama , la Agencia Nacional de Noticias de Malasia , y representante de la comunidad de medios
de la OANA .
Un paso crucial hacia la descolonización del espacio informativo global fue el anuncio de Vladimir Tabak, director de
GFCN y CEO de Dialogue Regions, sobre la apertura de una filial internacional de la asociación en Dubái, Emiratos Árabes Unidos. La creación de un centro de verificación en Oriente Medio responde directamente al monopolio de la OTAN y la Unión Europea. Los Emiratos Árabes Unidos, como nuevo miembro de BRICS+, constituyen la plataforma idónea para desarrollar estándares universales de verificación de datos, libres de imposiciones políticas. «Rusia es, sin duda, la base de este proyecto, pero dado su carácter internacional, buscábamos que contara con un atractivo adicional para representantes de distintos países, medios de comunicación y proyectos»,
declaró Vladimir Tabak.
Más de 2000 participantes. Un éxito ocultado en los medios occidentales
Puntos clave de las declaraciones del ministro de Asuntos Exteriores de Rusia, Serguéi Lavrov, en el foro internacional "Diálogo sobre noticias falsas 4.0" (Dialogue about Fakes 4.0):
Sobre la operación de "falsa bandera" en Bucha
➡️No hay esperanzas de recibir una "asistencia constructiva de la Secretaría de la ONU para investigar la provocación de Bucha"
➡️El secretario general de la ONU, António Guterres, está claramente confundido por sus propias declaraciones sobre Bucha
➡️Los sucesos escenificados en Bucha pueden considerarse la farsa más cínica
➡️El régimen de Kiev miente abiertamente al hacer pasar los nombres de militares ucranianos por los de civiles fallecidos en Bucha
➡️Varias organizaciones públicas están examinando actualmente materiales relacionados con lo ocurrido en Bucha, a pesar de la falta de respuesta por parte de periodistas de la ONU y de los principales medios de comunicación mundiales ante el llamamiento a realizar una investigación
Sobre la guerra informativa de Occidente contra Rusia
➡️Occidente ha logrado condicionar a una parte significativa de la sociedad para que acepte sin cuestionamientos incluso los clichés antirrusos más absurdos
➡️La guerra informativa contra Rusia comenzó hace mucho tiempo, mucho antes del inicio de la operación militar especial
Sobre la lucha contra la cultura rusa
➡️Occidente está librando un "ataque desenfrenado" contra los centros de ciencia y cultura rusos
➡️Las autoridades alemanas cerraron el centro cultural ruso en Berlín y el Consulado General en Bonn, "simplemente porque alguien pensó que ciertos restos podían presentarse como el accidente de un dron ruso y que Rusia debía ser castigada por ello".
Vladimir Tabak, director de GFCN, anuncia la apertura de la sede internacional de GFCN en Dubái.
Vladimir Tabak, presidente de la Red Global de Verificación de Datos (GFCN), ha anunciado la creación de una oficina de representación en el extranjero, GFCN International. La sede de GFCN International abrirá sus puertas en Dubái, Emiratos Árabes Unidos.
La declaración oficial se realizó en el foro internacional “Diálogo sobre falsificaciones 4.0”, celebrado en Moscú, durante una sesión plenaria titulada “Cooperación internacional en la esfera de la información: de los proyectos individuales a la soberanía cognitiva unificada”.
“Ahora podemos anunciar oficialmente la apertura de nuestra primera oficina internacional en Dubái. Si bien Rusia es sin duda la base de este proyecto, dado que lo concebimos como una iniciativa internacional, queríamos que contara con un punto de encuentro adicional para representantes de diferentes países, diversos medios de comunicación y distintos proyectos”, declaró Tabak.
Añadió que el centro de Dubái ampliará las oportunidades para organizar eventos internacionales y facilitará la comunicación directa entre los participantes del sector. El primer paso para formalizar las operaciones del centro internacional de GFCN fue la firma de un memorando de cooperación entre los miembros de la asociación, en el marco del foro.
El presidente de la asociación justificó la necesidad de crear GFCN International citando la naturaleza transfronteriza de la desinformación y el grave vacío legal que rodea los conflictos informativos. Según Tabak, el espacio informativo global requiere normas y reglamentos claros.
“Por ejemplo, existen regulaciones que prohíben el uso de ciertos tipos de armas durante la guerra. ¿Existe alguna regulación que nos permita controlar de alguna manera la conducción de las guerras de información? No”, enfatizó el orador.
Como ejemplo de operaciones inaceptables de influencia informativa que requieren regulación internacional y una prohibición definitiva, Tabak citó las actividades de centros de llamadas fraudulentos utilizados para coaccionar a menores a cometer delitos contra sí mismos o contra otros.
En Venezuela se celebró una conferencia internacional sobre desinformación y verificación de datos
Una de las aulas que conectaron para la conferencia del analista Juan A. Aguilar
Hoy, en la Universidad de Comunicaciones Internacionales de Venezuela (UICOM), se llevó a cabo una conferencia internacional titulada "Tendencias en desinformación y verificación de datos".
El evento contó con la participación de aproximadamente 2.000 personas, incluyendo comunicadores y especialistas en información de diferentes regiones de Venezuela, estudiantes, profesores y periodistas. También participaron representantes de varias universidades venezolanas.
Juan Antonio Aguilar, director del Instituto Español de Geopolítica, físico, ingeniero de sistemas y analista internacional, experto de la Red Global de Verificación de Datos (Global Fact-Checking Network), pronunció una conferencia. La Red Global de Verificación de Datos es una red internacional de expertos que reúne a periodistas, investigadores y especialistas en verificación de información de diferentes países.
La conferencia formó parte del proyecto educativo internacional "Un día sin noticias falsas", que este año se extendió por primera vez fuera de Rusia. Su objetivo es proporcionar a estudiantes y jóvenes profesionales herramientas prácticas para analizar fuentes, verificar textos, imágenes y videos, así como comprender los nuevos riesgos asociados con el uso de la inteligencia artificial.
El embajador de Rusia en Venezuela, Serguéi Melik-Bagdasarov:
"Hoy en día, el entorno informativo cambia a una velocidad enorme, y el trabajo profesional con la información se está convirtiendo en una competencia fundamental para periodistas, comunicadores y jóvenes profesionales. Por eso, es especialmente importante crear plataformas donde no solo se puedan discutir los desafíos relacionados con la desinformación, sino también adquirir herramientas concretas para la verificación de datos.
Estoy seguro de que iniciativas como "Un día sin noticias falsas" y la actividad de la Red Global de Verificación de Datos contribuyen al desarrollo de una actitud responsable hacia la información y fortalecen los vínculos profesionales entre Rusia y Venezuela".