Defensa

Las perspectivas de Georgia en la OTAN son dudosas

Victoria | Domingo 16 de marzo de 2014

alt
En otoño próximo la OTAN abrirá de nuevo sus puertas a Georgia. Algunos expertos opinan que tal paso no reportará beneficio alguno a Bruselas, a Tiflis (la capital de Georgia) ni a todo el Cáucaso del Norte.

Por Serguéi Duz




 

alt
Por Serguéi Duz

En otoño próximo la OTAN abrirá de nuevo sus puertas a Georgia. Algunos expertos opinan que tal paso no reportará beneficio alguno a Bruselas, a Tiflis (la capital de Georgia) ni a todo el Cáucaso del Norte.

Durante la cumbre OTAN-Georgia, fijada para setiembre, lo más probable es que se presente el Plan de Acciones para Ingresar en la Alianza. Los expertos ligan tan imprevista diligencia de Bruselas a la situación en Ucrania. La Alianza está dispuesta a emprender acciones más decididas, si bien antes tampoco se mostraba muy modesta en Europa del Este.

Las posibilidades de que se satisfaga la solicitud de Tiflis son bastante altas. Esto ahora lo dicen incluso los miembros de la OTAN, que antes instaban a no forzar los hechos.

Entre tanto, el camino conducente a la OTAN es largo y espinoso. Si se cumplen escrupulosamente todas las demandas puede llevar varios años, pero si se tienen muchas ganas serán solo unos meses. En síntesis, Georgia puede entrar en la OTAN por la puerta trasera, servicialmente entreabierta por los norteamericanos. Iván Konoválov, director del Centro de Coyuntura Estratégica, comenta:

–Existen dos criterios clave para que el país sea admitido en la OTAN. En primer lugar, debe ser, como dicen en Occidente, un gobierno estable y democrático. Y, en segundo lugar, las Fuerzas Armadas deben ser fuertes y estar bien pertrechadas. Dicho con franqueza, Georgia no tiene ni lo uno ni lo otro.

El país tiene problemas territoriales no resueltos. Su economía, sobre el telón de fondo de los países europeos, presenta un aspecto bastante pálido. Y las Fuerzas Armadas, pese a ser formadas según los estándares occidentales, no se mostraron de la mejor manera.

Además, la admisión de nuevos miembros a la OTAN se toma por decisión colegiada. No cabe duda de que muchos países europeos no ven con buenos ojos el ingreso de Georgia en la Alianza. Pero, EEUU tiene importantes palancas de influencia y si se empeña Georgia puede verse en la OTAN.

Varios expertos opinan que todo lo que se habla del ingreso de Georgia en la OTAN no es más que una “demostración de músculos”, una especie de oposición a la postura de Rusia en relación a Crimea. La aceleración del proceso de ingreso de Georgia en la OTAN le añadirá problemas a Tiflis. Y la actual situación en Ucrania convence de que la admisión de Georgia en la OTAN sería un paso extremadamente precipitado para la Alianza. De ahí que las partes deban actuar con mucho cuidado y pragmatismo.

Si bien, paradójicamente, las exhortaciones de Bruselas pueden hacer que Tiflis revise su posición con respecto a Abjasia y Osetia del Sur. El vicedirector del Instituto de EEUU y Canadá, y presidente del Fondo de Respaldo a las Reformas Militares, Pável Zolotariov, opina:

–Semejantes declaraciones son, por lo visto, la continuación de la línea que se intentó cristalizar en los años 2007-2008, cuando Georgia y Ucrania eran arrastrados activamente hacia la OTAN. Los sucesos de agosto de 2008 obligaron a hacer una pausa en este proceso, precisamente una pausa, porque EEUU no renunció a este objetivo. Y prueba de ello es el desarrollo de la situación en Ucrania.

Ucrania no logró ser incorporada a la OTAN, se interpuso la cuestión de Crimea de golpe. Pero para incidir en la situación, en la Alianza se pusieron a hablar del ingreso de Georgia en la OTAN. Este paso ha sido calculado para surtir un efecto político.

En primer lugar, estoy seguro de que el propio Gobierno georgiano desea que el país ingrese en la OTAN. En segundo lugar, para ser admitido Tiflis se verá obligado a declarar la ausencia de problemas territoriales y renunciar a toda pretensión sobre Abjasia y Osetia del Sur. Justamente esto es muy poco probable. Pero, en caso contrario, el camino de Georgia a la OTAN estará cerrado.

Difícilmente el ingreso de Georgia en la OTAN sea del agrado de Rusia. Y, más que nada, por el surgimiento de una amenaza militar adicional en sus fronteras del sur. Sea como sea, los expertos no ven motivos para la preocupación. Rusia es lo suficientemente fuerte como para no experimentar complejos al respecto. Como decía Julio César, la serenidad del combatiente debe infundir miedo en el enemigo. Moscú sigue esta sabiduría.