Política

CCOO y UGT de Cataluña pretenden llevar a los trabajadores a votar por la separación de España

Elespiadigital | Sábado 29 de marzo de 2014

Para los sindicatos de “clase” CC.OO. y UGT, parece ser que la “clase” de los trabajadores catalanes es distinta a la de los murcianos, canarios o gallegos. El internacionalismo proletario ha muerto. Las dos centrales formaban ya parte de bloque independentista que está impulsando el ‘derecho a decidir’, pero en los últimos días han reforzado su posición. Primero, con la firma de un acuerdo estratégico con la Asamblea Nacional de Cataluña para  sacar adelante la consulta prevista para el próximo 9 de noviembre. Y más recientemente, con la entidad cultural Òmnium, que forma parte del enjambre de organizaciones sociales y políticas movidos por la Generalidad y la burguesía catalana que impulsan el proceso de autodeterminación.

Redacción

 



 

Para los sindicatos de “clase” CC.OO. y UGT, parece ser que la “clase” de los trabajadores catalanes es distinta a la de los murcianos, canarios o gallegos. El internacionalismo proletario ha muerto. Las dos centrales formaban ya parte de bloque independentista que está impulsando el ‘derecho a decidir’, pero en los últimos días han reforzado su posición. Primero, con la firma de un acuerdo estratégico con la Asamblea Nacional de Cataluña para  sacar adelante la consulta prevista para el próximo 9 de noviembre. Y más recientemente, con la entidad cultural Òmnium, que forma parte del enjambre de organizaciones sociales y políticas movidos por la Generalidad y la burguesía catalana que impulsan el proceso de autodeterminación.

Tanto Ignacio Fernández Toxo como Cándido Méndez han reclamado un nuevo marco de entendimiento entre Cataluña y el Gobierno central capaz de superar las tensiones, pero en ningún caso han mostrado su apoyo explícito al derecho a decidir. Pero esto parece darle igual a los altos cargos del “aparato” sindical oficialista en Cataluña.

Y como lo que importa es mantener el chiringuito, Toxo dijo recientemente que su sindicato era “muy respetuoso” con la decisión de CCOO de Cataluña, que tiene consagrado en sus estatutos el derecho de autodeterminación. Es decir, que en última instancia es la filial catalana de CCOO quien decidirá la posición de la organización en esa comunidad.

Históricamente, ambos sindicatos han reclamado un marco de relaciones laborales propio en Cataluña, pero nunca habían llevado tan lejos sus reivindicaciones. Según Joan Carles Gallego, secretario general de CCOO en Cataluña, “el debate social y nacional debe ir en paralelo”, toda vez que los sindicatos “deben también actuar a favor de los derechos nacionales”. Vamos, como con Franco.

Esta idea se ha visto reflejada en algunos documentos sindicales en los que se da por superada la dialéctica derecha-izquierda en el actual contexto político y, en su lugar, se pone el acento en cuestiones territoriales, como es la propia independencia de Cataluña. La campaña pactada con Òmniun está orientada a la luz de un lema que no deja lugar a dudas: "El mundo del trabajo por el derecho a decidir".

Algo parecido sucede en UGT, si bien, en este caso, su posición es más compleja. Aunque la posición mayoritaria del PSC es contraria al derecho de autodeterminación, sectores importantes de los socialistas catalanes lo apoyan. Y por ello, la posición de UGT –expresada a través de su incombustible secretario general, Josep María Álvarez, que lleva 23 años en el cargo, es clave. Maurici Lucena, el portavoz del PSC en Cataluña, llegó a asegurar hace unos días que los sindicatos –en Cataluña– "están más preocupados por el derecho a decidir que por los derechos sociales”.

No es el único que critica esta deriva nacionalista de los sindicatos. Recientemente, el magistrado Miguel Felguera i Baró, del Tribunal Superior de Cataluña, cuestionaba en un blog muy representativo de la opinión de CCOO en Cataluña (lo edita López Bulla, antiguo secretario general del sindicato), la posición de las centrales mayoritarias. El magistrado Felguera –que critica duramente lo que él denomina neocentralismo del Partido Popular y los ataques a la inmersión lingüística– partía de un razonamiento: el concepto de nación y autodeterminación “es algo que hoy no tienen sentido, al menos en Europa, y en un mundo globalizado”. Su conclusión era cristalina: “Corre por ahí un manifiesto firmado por 33 jueces catalanes a favor del derecho del derecho a la autodeterminación de Cataluña. No busquen mi nombre: me negué a firmarlo. Y ello porque me niego a creer que el fin de los problemas catalanes pase por la autodeterminación”.

El X Congreso de CCOO en Cataluña aprobó por mayoría absoluta una resolución a favor del derecho a decidir de los catalanes. Pero mientras que a nivel nacional lo que se reclama es una reforma constitucional con la vista puesta en un marco federal, en Cataluña, como reflejó el último informe de su secretario de CCOO, se opta por la vía del referéndum para la secesión.

No solo buscan la división del Estado, sino de la propia clase obrera. “Proletarios del mundo, uníos”, decían… ¿Se acuerdan?