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¿Se espera una nueva guerra en la antigua Yugoslavia?

Por Victoria
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viernes 29 de septiembre de 2017, 21:00h

altDesde que Montenegro forma parte de la OTAN los litigios territoriales en la región de los Balcanes se han avivado y afectan no solo al nuevo miembro de la Alianza, sino también a Bosnia y Herzegovina, Albania, Croacia y Kosovo, lo que puede llevar a enfrentamientos, asegura el periodista del medio ruso Vzglyad Evgueni Krútikov.

Redacción

 

 

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Desde que Montenegro forma parte de la OTAN los litigios territoriales en la región de los Balcanes se han avivado y afectan no solo al nuevo miembro de la Alianza, sino también a Bosnia y Herzegovina, Albania, Croacia y Kosovo, lo que puede llevar a enfrentamientos, asegura el periodista del medio ruso Vzglyad Evgueni Krútikov.

Desde que Montenegro forma parte de la OTAN los litigios territoriales en la región de los Balcanes se han avivado y afectan no solo al nuevo miembro de la Alianza, sino también a Bosnia y Herzegovina, Albania, Croacia y Kosovo, lo que puede llevar a enfrentamientos, asegura el periodista del medio ruso Vzglyad Evgueni Krútikov.

Kosovo

El problema radica en que la frontera entre Kosovo y Montenegro todavía no está definida. La disputa viene produciéndose desde que Pristina se declaró independiente de Belgrado. Simultáneamente, Montenegro también tiene problemas fronterizos con Bosnia y Herzegovina.

De hecho, la presencia de conflictos territoriales en el ‘currículo’ de Montenegro no debería haber permitido a este país ingresar a la OTAN, pero Bruselas volvió a saltarse sus propias reglas e hizo caso omiso de los estatutos de ingreso de la alianza militar, reflexiona el periodista.

Sin embargo, para Kosovo, la existencia del mismo problema, es decir, la disputa territorial con Montenegro, representa un escollo para que la UE relaje las exigencias para la exención de visados a su territorio.

Kosovo espera recuperar 12.000 kilómetros cuadrados y en algunas partes de la frontera con Montenegro quiere desplazar la línea que separa ambos países hasta 40 kilómetros en el interior del territorio de su vecino. Como argumento jurídico, en este caso, los kosovares toman la Constitución de Yugoslavia de 1974, algo que resulta muy «cómico» para Evgueni Krútikov, teniendo en cuenta la actitud general de los kosovares respecto al legado yugoslavo.

Desde el punto de vista del periodista, las autoridades de Pristina esperaban que EEUU presionara a los montenegrinos para que sacrificaran parte de su territorio a cambio de entrar en la OTAN.

Bosnia y Herzegovina

Al mismo tiempo, Montenegro también tiene reclamaciones por parte de Bosnia y Herzegovina, que exigen la devolución del municipio de Sutorina, es decir, 83.700 metros cuadrados de balneario en la famosa costa de la bahía de Kotor y 7 asentamientos más.

Históricamente y desde el siglo XVII estos 9 kilómetros de la costa adriática pertenecieron a Bosnia. Pero en 1947, Josip Broz Tito, deseoso de agradecer el aporte de los montenegrinos a la victoria frente el fascismo durante la Segunda Guerra Mundial, les regaló estas tierras y privó de paso a Bosnia de una salida natural al mar.

Ahora, los bosnios acusan a los montenegrinos de haber destruido todos los archivos y documentos históricos que probaban la pertenencia de esta región a Sarajevo.

Croacia

Mientras tanto, Croacia reclamó a Montenegro la isla de Prevlaka, situada cerca de Sutorina, que supuestamente esconde yacimientos de petróleo. A pesar de que después de la Segunda Guerra Mundial este territorio estuvo controlado por los croatas, los Acuerdos de Dayton —que pusieron punto final a la guerra de Bosnia y Herzegovina— no lo mencionan. Por lo tanto, no está del todo claro a quién pertenece este territorio.

Albania

Por si fuera poco, Albania también anunció sus pretensiones sobre un tercio del territorio montenegrino, donde vive una minoría albanesa —en las ciudades de Petrovac y Ulcinj—. No obstante, por ahora, Tirana se ha limitado a anunciar que va a iniciar extracciones de petróleo en el Adriático, en una zona perteneciente a Montenegro.

«A Podgorica [capital de Montenegro] no le queda ni uno solo trozo de tierra que no esté en disputa, a excepción de la salida directa hacia Serbia y la República Srpska, que forma parte de Bosnia y Herzegovina —pero incluso aquí nada es descartable—. Sin embargo, Montenegro espera que su acelerado ingreso a la OTAN sea capaz de resolver todos sus problemas», puntualizó el periodista.

No obstante, desde el punto de vista del analista, los problemas territoriales de Montenegro se han agravado todavía más desde su entrada en la Alianza Atlántica.

"Kosovo no necesita entrar en la OTAN porque la OTAN ya está en Kosovo"

El Gobierno de Serbia reaccionó duramente a las declaraciones de las autoridades de Kosovo sobre la creación de sus propias Fuerzas Armadas en colaboración con EEUU, la UE y la OTAN antes de que termine el año.

"No existe una fuerza capaz de hacernos aceptar la creación de unas Fuerzas Armadas de Kosovo", enfatizó el ministro de Defensa serbio, Aleksandar Vulin.

De esta manera recibió Belgrado las declaraciones de Hashim Thaci, presidente de la autoproclamada República de Kosovo, que aseguró que estaban formando el Ejército de Kosovo en colaboración con EEUU, la UE y la OTAN.

Serbia considera que la fuerza internacional KFOR —del inglés 'Kosovo Force'— es la única fuerza militar legítima en la región, lo que se corresponde con la resolución número 1244 del Consejo de Seguridad de la ONU. Sin embargo, en el territorio de Kosovo en 2009, es decir, un año después de que la región se declarara independiente, se formaron las Fuerzas de Seguridad de Kosovo, que engloban a unos 5.000 soldados y 3.000 reservistas.

Tanto Rusia como Serbia consideran que la creación de un Ejército en Kosovo es un paso muy arriesgado para la estabilidad de los Balcanes y el continente europeo.

Desde hace tiempo existen debates sobre la necesidad de convertir las Fuerzas de Seguridad de Kosovo en unas auténticas Fuerzas Armadas bajo los estándares y la batuta de la OTAN.

El único obstáculo para hacer realidad estos planes está en que el Ejército debe formarse de acuerdo con la Constitución y las leyes de cada Estado.

En este caso, las leyes de Kosovo estipulan que no es posible formar unas Fuerzas Armadas propias sin la aprobación de los diputados del Parlamento, en el que tienen presencia las minorías del país —incluida la serbia—. Llegados a este punto, los diputados serbios no respaldarán esta decisión, recordó Vulin.

Sin embargo, algunos analistas no entienden las razones por las que se ha generado toda esta polémica alrededor del Ejército kosovar.

"Las noticias de que Kosovo algún día llegará a formar parte de la OTAN son cuentos de hadas. La OTAN ya está presente en Kosovo a través de la misión KFOR y hasta el propio Estado de Kosovo fue creado gracias a la intervención de la Alianza", afirmó el politólogo kosovar Beljulj Becaj.

La OTAN insiste en que el proceso de formación de las nuevas unidades militares se realice de una manera jurídicamente impecable, por eso el Ejército aparecerá, pero más tarde de lo que querría Pristina, sostuvo la profesora de la Facultad de Derecho de la Universidad de Nis, Sasha Knizhévich.