
BUENOS AIRES (Sputnik) — Uno de los cometidos secundarios del submarino argentino perdido era supervisar los movimientos de unidades británicas que operasen desde las Islas Malvinas, confirmó el jefe de gabinete argentino, Marcos Peña.
"Como objetivos tácticos secundarios de esta actividad se establecieron buques y aeronaves que operan desde las Islas Malvinas", señala la respuesta por escrito del funcionario remitida al diputado nacional Guillermo Carmona divulgadas el 16 de marzo por el legislador de la oposición.
El jefe de gabinete compareció el 15 de marzo ante la Cámara de Diputados para brindar el primer informe del año del Gobierno de Mauricio Macri.
Una de las preguntas que debió responder concernía al submarino San Juan de la Armada argentina, perdido desde el 15 de noviembre con 44 tripulantes a bordo cuando se encontraba a 432 kilómetros de la costa a la altura del golfo San Jorge (sureste).
El Ejecutivo de Macri confirmó "que el objetivo táctico secundario (de la embarcación desaparecida) era la actividad de buques y aeronaves que operan desde Malvinas", reseñó Carmona desde su cuenta de Twitter.

?El jefe de gabinete, "en las respuestas escritas a mis preguntas sobre el San Juan, ha corroborado versiones periodísticas que Defensa y la Armada argentina habían intentado negar o minimizar", constató Carmona, vicepresidente primero de la Comisión de Relaciones Exteriores.



?En su contestación remitida al diputado, el jefe de gabinete explicó que la misión de vigilar los movimientos del Reino Unido en las Islas Malvinas, cuya soberanía se disputan Londres y Buenos Aires desde 1833, tenía el "propósito de verificar el cumplimiento de los convenios suscritos por ambos países".
6. A tal punto es cierto que en el #ARASanJuan realizaba acciones de inteligencia que entre sus tripulantes se encontraba el suboficial de inteligencia de la Armada Enrique Castillo
En concreto, Argentina pretendía corroborar que se cumplía "la obligación de informar los movimientos de unidades en zonas particulares".
Versiones contrapuestas
El ministro de Defensa, Oscar Aguad, negó siempre que el navío perdido hace cuatro meses estuviera abocado al espionaje de los buques o aviones británicos apostados en las Islas Mavinas.
"No había ninguna orden de espiar a nadie, la orden de operación era de rastrillaje, observación y avistaje de la zona, que es lo que se hace rutinariamente", había señalado el funcionario.
El diputado Carmona, de la coalición opositora Frente para la Victoria, advirtió que el ministro "no puede negar lo que obra en el informe de jefe de gabinete en respuesta" con respecto a su pedido".
Esa información es además ratificada por el documento original del Comando de Adiestramiento y Alistamiento de la Armada enviada al comandante del submarino que el legislador mostró públicamente.
"Tengo la fuerte impresión de que la negación de Aguad de las actividades de control de buques y aeronaves británicas del San Juan se debe a la prioridad en el Gobierno de la relación privilegiada con los británicos por sobre el descubrimiento de la verdad sobre desaparición", sostuvo Carmona.
?Control de la pesca en Las Malvinas
El ministro argentino de Relaciones Exteriores, Jorge Faurie, dialogó el 15 de marzo con el embajador británico en ese país, Mark Kent sobre "la conservación de los recursos pesqueros" en las Islas Malvinas.
La Cancillería informó que será convocado en mayo el Subcomité Científico de la Comisión de Pesca del Atlántico Sur (CPAS) que integran representantes de Argentina y el Reino Unido.
Bajo el manto de la agradable y aparentemente inocua expresión "cooperación científica para la conservación de los recursos pesqueros" se esconde una de las más graves deserciones del Gobierno de Macri sobre Malvinas, afirmó Carmona.
"El Gobierno ejecuta así el apartado 3 del acuerdo celebrado con los británicos el 13 de setiembre de 2016 en lo referido al Atlántico Sur que carece de aprobación del Congreso Nacional violando flagrantemente la Constitución", advirtió el diputado opositor.
?Buenos Aires y Londres dejaron de lado sus diferencias con respecto a la soberanía del archipiélago con el actual Ejecutivo argentino.
En una declaración conjunta firmada el 13 de septiembre de 2016 en Buenos Aires, la entonces ministra de Relaciones Exteriores, Susana Malcorra, y el vicecanciller británico Alan Duncan se plantearon profundizar "el crecimiento económico y el desarrollo sustentable de las Islas Malvinas, incluyendo comercio, pesca, navegación e hidrocarburos".
Reino Unido y Argentina retomaron sus relaciones diplomáticas en febrero de 1990, durante la administración del expresidente Carlos Menem (1989-1999).
El Gobierno argentino reconoce ahora que el ARA San Juan realizaba tareas de espionaje
El submarino desaparecido en noviembre de 2017 tenía entre sus funciones vigilar las actividades de la flota británica en las Islas Malvinas.
En su informe habitual ante el Congreso argentino, el jefe de Gabinete, Marcos Peña, reconoció que el submarino ARA San Juan –desaparecido hace cuatro meses– no solo estaba realizando tareas de adiestramiento.
En primer lugar, sostuvo que "el objetivo táctico prioritario" del patrullaje que hacía la nave era la "localización, identificación y registro fotográfico/fílmico" de buques frigoríficos, logísticos, petroleros, de investigación de otras banderas y/o que se encontraran realizando alijo con un buque pesquero.
Pero, además, detalló que sus "objetivos materiales secundarios" incluían relevar y vigilar "buques y aeronaves que operan desde las Islas Malvinas". Asimismo, el funcionario señaló como fuente un documento supuestamente clasificado como "confidencial" pero que había sido difundido por varios medios de comunicación.
La actividad de la flota británica en las Malvinas
De acuerdo con el Cronista Comercial, el mencionado texto sostenía que "es de interés de este comando obtener la identificación mediante imágenes fotográficas o video de los buques de interés en dicha área (denominada 'Juliana') y registrar su actividad".
Allí, además de los objetivos anteriormente mencionados, se especificaba la necesidad de registrar los movimientos de "aeronaves RAF130 (de la Real Fuerza Aérea británica) y aeronaves de gobernación Malvinas".
El 15 de noviembre, último día que desde el submarino se comunicaron con la base, comenzaba la llamada fase II de la etapa 4, donde se iba a proceder a realizar un ejercicio de "ataque submarino".
Actualmente, tal como informó La Nación, solo los destructores La Argentina y Sarandí, pertenecientes a la Armada, continúan la búsqueda del sumergible. Estas dos embarcaciones se mantienen en la zona donde presuntamente se hundió el ARA San Juan realizando un mapeo del fondo del mar a través de sonares.
Un documento de la Armada revela que el ARA San Juan habría pasado cerca de las Islas Malvinas

José María Costa
La desaparición del ARA San Juan sigue generando incertidumbre y esta semana sumó un capítulo que llegó al Congreso de la mano del jefe de Gabinete, Marcos Peña , quien informó a los diputados que el submarino tenía como tarea secundaria la de monitorear a buques y aeronaves de las Islas Malvinas . Además, el ministro coordinador entregó un informe confidencial de la Armada Argentina con coordenadas que indicarían que el ARA San Juan pudo haber estado a pocos kilómetros de las Islas.
Peña respondió a la pregunta 456 del informe 108, que envió a la Cámara de Diputados esta semana, que el objetivo primario del ARA San Juan "era la localización, identificación, registro fotográfico/fílmico de buques frigoríficos, logísticos, petroleros, buques de investigación de otras banderas, etc., que se encontraran realizando alijo con un buque pesquero". Luego agregó: "Como objetivos materiales secundarios de esta actividad se establecieron buques y aeronaves que operan desde las Islas Malvinas. Ello con el propósito de verificar el cumplimento de los convenios suscriptos por ambos países, en cuanto a la obligación de informar los movimientos de unidades en zonas particulares".

La respuesta de Marcos Peña a la pregunta de legisladores del FpV sobre las tareas del ARA San Juan
Las afirmaciones de la respuesta de Peña hablan de un punto hasta ahora no admitido a nivel oficial: que el submarino también estaba monitoreando las embarcaciones y aeronaves de Malvinas, algo que fue negado en reiteradas oportunidades por la Armada y el Ministerio de Defensa que comanda Oscar Aguad .
Pero además de estos párrafos de respuesta, Peña adjunto en su informe de 1976 páginas la Orden de Operaciones (OP) COFS N° 04/17 "C" que detalla la misión completa del ARA San Juan.
En ese informe de 8 páginas fechado octubre de 2017, al final de la última foja aparece una enmienda manuscrita que lleva la firma del Capitán de Fragata, Hugo Miguel Correa, Jefe de Operaciones y Guerra Acústica del Comando de la Fuerza de Submarinos de la Armada. Allí modificaba una de las cinco Áreas de Operaciones del ARA San Juan y que bautizaron como Alejandra, las otras cuatro zonas se llamaban: Alessia, Esperanza, Milagros y Juliana.
Si se busca en un mapa una de las dos coordenadas manuscritas, 52° 00' S 57° 57' W, el lugar indicado para que opere el submarino es la costa de la isla Soledad, en Malvinas, cerca de Puerto Argentino. Cuando se ingresa la otra: 52° 20' S 57° 57' W, la ubicación del ARA San Juan es tan solo unos 30 kilómetros más arriba, siempre en las cercanías de las Islas Malvinas. En tanto, las coordenadas impresas en el documento 52° 00' S 67° 57' W y 52° 20' S 67° 57' W, ubicaban al ARA San Juan cerca de Comodoro Rivadavia.
Desde la Armada dijeron a LA NACION que ya se expidieron, en conferencia de prensa, sobre este tema y reiteraron que "el submarino navegó en alta mar por fuera del límite de la Zona Económica Exclusiva de 200 millas de libre navegabilidad haciendo observación e identificación de pesqueros (mal llamado espionaje) pero no pasaron ni cerca de Malvinas, y por fuera de la zona que reclama".
Sobre la OP y el Mensaje Naval entregado por Peña, dijeron: "No sé qué papeles habrá presentado, pero la Orden de Operaciones indicaba un área que abarcaba parte de nuestra Zona Económica Exclusiva (ZEE) y alta mar. Fue bordeando el norte de la zona que ellos reclaman, aproximadamente a 150 millas de las Islas Malvinas. Si eso es cerca, hay que ser muy precisos con eso y no decir 'En las Islas Malvinas'".
En tanto, consultados por LA NACION, desde el ministerio de Defensa desestimaron las versiones de que el submarino hubiese estado haciendo tareas de espionaje en las Islas Malvinas y no ahondaron en el contenido del informe entregado a los Diputados.
En la Jefatura de Gabinete de la Nación, en tanto, se limitaron a explicar que, ante preguntas de este tipo, el área que comanda Marcos Peña pide los informes correspondientes a cada uno de los ministerios implicados. Y que son esas carteras las que tienen que dar las explicaciones.
"Una metida de pata siniestra"
LA NACION consultó sobre este informe a Carlos Zavalla, excomandate del ARA San Juan y a un familiar de una víctima con formación en la Marina. Ambos se mostraron asombrados, tanto por la difusión del documento confidencial como por las coordenadas escritas a las que calificaron como "ilógicas" o una "metida de pata siniestra".
"Este documento no lo vimos los familiares. Nos contaron por escrito cuál era la OP. La exposición que nos hicieron coincidía con lo que me dijo mi hijo, pero no con estos datos corregidos. El área de patrulla real y correcta es la impresa y tachada. La otra manuscrita es imposible porque quedan las islas en el medio", dijo el familiar de uno de los 44 tripulantes del ARA San Juan.
En la misma línea opinó el excomandante del submarino que lleva más de 4 mesesdesaparecido: "Es una OP muy completa. Pero es evidente que hay un error. Hay una parte que está casi sobre Malvinas. Hay un error garrafal. La tachada es razonable".
"Como mínimo el límite este u oriental de esas coordenadas se debe corregir porque si no estamos violando todos los tratados, como el de Madrid, que se firmaron entre la Argentina y Gran Bretaña tras la guerra de 1982", detalló el familiar, y agregó: "El gran dato es que están las islas en el medio. Me llama la atención que nadie lo haya mirado, ni en la Marina, ni el ministerio de Defensa, ni en la Jefatura de Gabinete, antes de entregarlo. Se ve que lo agarraron y lo pasaron como lo tenían".

En la página 8 de la Orden de Operaciones del ARA San Juan se tacharon las coordenadas y las manuscritas sitúan en las islas Malvinas al submarino
Como exintegrante de la fuerza, el familiar de un tripulante del submarino recordó: "Alguien iba a pasar unos días sin ir a su casa si pasaba un papel así con esas tachaduras, correcciones y errores. Pero entregarle a Presidencia un documento corregido a mano y mal corregido, es un problema".
Ambos entrevistados coincidieron en que este documento plantea dudas. "Esto llama la atención. ¿Por qué lo corrigieron? Los números son raros, son casi iguales. Por lo menos hay que preguntar quién entregó ese documento ya que cometió, como mínimo, una desprolijidad ya que tiene datos erróneos", dijo el familiar. En tanto, para Zavalla "es un disparate que el jefe de Gabinete conteste una pregunta de esta forma y entregando un documento así".
"Me avergüenza que hagan una cosa así. Distinto es que tenga la jueza este documento, que lo vean familiares o querellantes. Pero otra es que tiren así esta OP. El tipo que corrigió esto lo hizo para la mona. Es un error garrafal. Es una metida de pata siniestra", concluyó Zavalla.
Fuente: La Nación