
Una vez terminada la investigación del reciente incidente con el bombardero B-1B Lancer, la Fuerza Aérea de EEUU tomó la decisión de suspender temporalmente todos los vuelos de estos aviones por razones de seguridad.
El 1 de mayo, la tripulación de un B-1B Lancer tuvo una situación de emergencia y tomó la decisión de abandonar la aeronave pero no pudo hacerlo a causa de un fallo del sistema de eyección. Entonces, el avión realizó un aterrizaje de emergencia en Midland, Texas.
Dado el potencial peligro para los pilotos, se decidió suspender los vuelos de los B-1B Lancer a partir del 7 de junio.
Sin embargo, no se precisó cuándo los bombarderos estadounidenses volverían a surcar los cielos.
"Parece que no vale la pena esperar que participen en los diversos ataques que el Pentágono realiza por todo el mundo 'en nombre de la democracia' en un futuro próximo. Por eso los habitantes de las ciudades sirias pueden dormir en paz. En esta región, el comando estadounidense dispone solo de los B-1B temporalmente suspendidos", comentó Vladímir Scherbakov, editor del diario Nezavisimoevoennoeobozrenie.
Al mismo tiempo, Scherbakov observó que la aviación estratégica de EEUU está sufriendo una crisis general. El experto señaló que EEUU dispone también de los aviones B-52H y B-2A, pero "los primeros son demasiado viejos y lentos, y los segundos demasiados caros como para usarlos en las operaciones donde la existencia de EEUU como estado independiente no esté bajo peligro".
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El analista señaló además que el B-2A también corre el riesgo de "sufrir un accidente como en 2008 y abrir otra brecha de varios millones de dólares en el presupuesto estadounidense". En aquel momento, la aeronave siniestró nada más despegar y se quemó.
Según Scherbakov, se trata de una tendencia alarmante tanto para la seguridad de los vuelos de la Fuerza Aérea de EEUU —durante los últimos cinco años, la cantidad de accidentes creció en un 39% y supero los 5.500—, como para la preparación psicológica de los pilotos.
Sin embargo, fuentes de la Fuerza Aérea aseguraron a CNN que la suspensión de los vuelos no afectará las operaciones militares en Irak, Siria ni Afganistán.
Los bombarderos estratégicos B-1B Lancer fueron adoptados en 1986 y son capaces de transportar la mayor carga útil de todos los aviones militares de EEUU.
Para la Fuerza Aérea estadounidense este es el avión principal de su flota de bombarderos de largo alcance. Dichas aeronaves participaron en el ataque contra las instalaciones en Siria, que EEUU —junto con el Reino Unido y Francia— realizó en abril.
Revelan con qué armas buscará EE.UU. hacer frente a Rusia
El Ejército estadounidense se propone modernizar su armamento para contrarrestar lo que el Pentágono considera como amenaza rusa en el continente europeo.
Al sopesar y discutir lo que es la 'visión' del Ejército estadounidense respecto a los desafíos militares del futuro, el secretario de Estado para ese cuerpo bélico, Mark Esper, señaló que la "prioridad número uno para la modernización" es el programa de Fuegos de Precisión de Largo Alcance (LRPF), informa el portal WarriorMaven.
Se prevé que ese tipo de armamento estará operativo para el año 2027 y, al contar con tecnologías de guiado de próxima generación, podrá destruir objetivos situados a distancias de hasta 500 kilómetros.
Un alto empleado de una entidad que desarrolla armamentos para el Ejército confirmó a WarriorMaven que los objetivos se centran en el desarrollo de misiles LRPF, así como de armas hipersónicas y nuevas configuraciones de artillería de largo alcance, que –según se prevé– serán capaces de duplicar el actual alcance de 30 kilómetros para los proyectiles de 155 mm.
También se informa que el Ejército estadounidense se muestra interesado en un arma de artillería denominada 'cañón de alcance extendido', que destaca por su cañón más prolongado, motor estatorreactor y nuevos metales, para alcanzar objetivos a una mayor distancia.