geoestrategia.eu

Profesionales británicos cuestionan la versión oficial de los envenenamientos en Reino Unido

Por Elespiadigital
x
infoelespiadigitales/4/4/19
viernes 27 de julio de 2018, 21:00h

LONDRES (Sputnik) — Medios y expertos británicos comienzan a cuestionar la versión de las autoridades del país sobre los graves incidentes de Amesbury y Salisbury, en el condado de Wiltshire, que atribuyen a una sustancia nerviosa de alta graduación militar y responsabilizan a Rusia de emplearla en Inglaterra.

Redacción

LONDRES (Sputnik) — Medios y expertos británicos comienzan a cuestionar la versión de las autoridades del país sobre los graves incidentes de Amesbury y Salisbury, en el condado de Wiltshire, que atribuyen a una sustancia nerviosa de alta graduación militar y responsabilizan a Rusia de emplearla en Inglaterra.

Recientes declaraciones en televisión del británico Charlie Rowley, que se recuperó de la intoxicación y está ahora bajo protección policial, han suscitados dudas sobre la posición del Gobierno de TheresaMay y críticas sobre la opacidad de la investigación.

Rowley, de 45 años, ingresó en el hospital de Salisbury el 30 de junio horas después del traslado al mismo centro de su pareja, DawnSturgess, quien murió sin recuperar el conocimiento el 8 de julio.

En una entrevista con la cadena ITV, Rowley explica compungido cómo regaló a su novia la "sustancia aceitosa" que acabó con su vida.

Encontró lo que creyó ser perfume en un recipiente sellado, lo abrió y colocó el rociador dentro de la botella, según señala ante la cámara.

"Recuerdo que se lo roció en las muñecas… supongo que yo entré en contacto cuando coloqué la parte del spray de la botella… algo me cayó en las manos pero lo enjuagué bajo el grifo", rememora.

Rowley dice no recordar donde encontró el recipiente de la botella con la sustancia química que las autoridades británicas relacionan con la sustancia empleada en el presunto intento de asesinato del excoronel de Inteligencia ruso y agente del MI6, Serguéi Skripal y su hija Yulia, el pasado marzo.

Pero este primero, y de momento único, testimonio televisado del superviviente de Amesbury, abre lagunas en la versión de los hechos narrada por la policía y el Gobierno del Reino Unido, según Rupert Evelyn, corresponsal de ITV y autor de la entrevista,

"Lo que Charlie Rowley dijo es interesante en cuanto a la botella del perfume; dijo que estaba cerrada, dentro de una caja sellada, y que tuvieron que utilizar un cuchillo para abrirla", señala el reportero en la página digital del medio.

Y cuestiona: "si no se había utilizado, ¿es este el único Novichok que existe en la ciudad? ¿Fue el mismo Novichok utilizado para atacar a Serguéi y YuliaSkripal?"

El ex diplomático británico, Craig Murray, reprocha en su blog personal el aparente esfuerzo nulo de los "medios de amplia difusión" para cuadrar las reminiscencias del "envenenamiento" de Rowley con la "ya ridícula teoría conspirativa que están diseminando el Gobierno y las agencias de Inteligencia".

"El argumento de que esta botella se haya presuntamente utilizado para embadurnar la manilla de la puerta de la casa de Skripal es francamente improbable en extremo, pero la historia completa del Gobierno ya parecía extremadamente improbable", escribe el autor y exembajador en Uzbekistán.

Skwawkbox y otros portales informativos alternativos se preguntan por qué los grandes medios  "no están cuestionando" la línea oficial mientras que "a los medios independientes que plantean estas preguntas se les ataca por ser meros teóricos de la conspiración".

Yulia Skripal quiere regresar a Rusia cuando su padre se recupere

YAROSLAVL, RUSIA (Sputnik) — Victoria Skripal declaró a Sputnik que su prima Yulia, envenenada en la ciudad británica de Salisbury, planea regresar a Rusia cuando se mejore su padre, quien también resultó víctima de ese incidente.

Según Victoria, su prima la llamó el martes, el día de cumpleaños de su abuela.

"Dijo que todo está bien, ya tiene internet, que lo vio todo y lo analizó, en cuanto se recupere su padre, regresará a casa", dijo la Skripal.

A inicios de marzo pasado Serguéi Skripal, exoficial de inteligencia militar rusa, reclutado en los años 90 por el servicio secreto británico MI6 y naturalizado en el Reino Unido, y su hija Yulia, fueron atacados con un agente de acción neuroparalizante en Salisbury.

Desde el primer momento, el Gobierno británico acusó a Rusia de estar detrás del ataque, aunque Scotland Yard todavía continúa la investigación.

Moscú rechaza rotundamente las acusaciones al calificarlas de infundadas.

Según la Cancillería rusa, se enviaron decenas de notas al ente homólogo británico con solicitudes de acceso a la investigación y propuestas de colaborar en las pesquisas, sin embargo, todas fueron ignoradas.

Análisis: La historia oficial se derrite: De cómo un gel se convirtió en líquido y todo el asunto Novichok comenzó oler a gato encerrado

George Galloway

El superviviente de "Novichok" Charlie Rowley está en una "casa de seguridad" pero se le ha negado el acceso a la televisión y a los periódicos, según su hermano. El caso cada vez más extraño de los envenenamientos de Salisbury y Amesbury se vuelve más y más curioso.

Quien haya dicho que el "Novichok" era un "agente nervioso letal de grado militar" no sabe lo que dice.

Un programa que según Boris Johnson había estado en elaboración durante 10 años, y cuyo desarrollo (y "entrenamiento" de agentes para poner veneno en el pomo de una puerta) había costado (presuntamente) millones de dólares, debe resultar una amarga decepción al tener una tasa de éxito de solo el 20 por ciento.

Cuatro de cada cinco de los afectados por "Novichok" (Sergei y Yulia Skripal, el Sargento Detective Bailey, y Charlie Rowley) han sobrevivido al contacto, mientras que sólo la pobre Dawn Sturgess, una alcohólica sin hogar, ha sucumbido a sus efectos "mortales". 
Una bolsa de polietileno habría sido un método más efectivo de asesinato.

Además, los asesinos pusieron en práctica tan poco su "entrenamiento" que aparentemente "se deshicieron" de este valioso agente nervioso mortal en un frasco de perfume en un parque, casualmente cerca del banco en el que habían encontrado desplomados a los Skripal cuatro meses antes. La botella evadió milagrosamente la redada de "cientos de policías antiterroristas" que trabajaron en el caso. Así desechado descuidadamente, el frasco de perfume constituye una prueba que bien podría llevar a la acusación de los criminales implicadosSin duda, tal descuido no estaba en el "manual de entrenamiento" ruso que el Sr. Johnson dijo que estaba en posesión de la inteligencia británica.

No ha surgido ninguna información sobre cuándo o dónde el Sr. Rowley y/o la difunta Sra. Sturgess encontraron este frasco de perfume, o por qué en medio del torbellino de los acontecimientos de Salisbury lo recogieron y se lo llevaron a casa, pero esperaron hasta ese fatídico día para rociarlo o, alternativamente, cómo el frasco permaneció desatendido durante semanas (incluso meses) a pesar de la minuciosa búsqueda en el parque por parte de las autoridades. 
Sin embargo, ahora algunas cosas están más claras. La historia oficial ha sido durante meses que el ataque con 'Novichok' contra los Skripal había sido a través de un "gel" en el pomo de su puerta (de acuerdo con el manual y el programa de entrenamiento de 10 años). Muchos ya no lo creen, aunque lamentablemente los contribuyentes están obligados a comprar la historieta.

Por lo demás, es difícil imaginar que un gel se dispense en aerosol a través de un frasco de perfume.

El gobierno afirma que el veneno #Novichok era un "gel" que había sido untado en el "pomo de la puerta principal" de Sergei Skripal. Si el Novichok estaba en forma de gel, ¿cómo podría estar en un frasco de perfume que sólo está diseñado para contener líquidos?

Más importante aún, si esta historia fuera aceptada, no explicaría el tiempo ("varias horas") que la sustancia tardó en actuar, ni el hecho de que surtiera efecto en los dos Skripal justo al mismo tiempo, a pesar de la enorme diferencia en su tamaño, peso, edad y estado de salud.

Siempre me ha parecido mucho más plausible que los Skripal fueron atacados, ya sea en el restaurante donde almorzaron tranquilamente, y donde se informó inicialmente que el Sr. Skripal se comportó de forma extraña cuando terminaron la comida, o durante el corto paseo desde el restaurante hasta el banco del parque, o en el propio banco. Esto sería mucho más consistente con su colapso simultáneo y, por supuesto, explicaría el frasco de perfume desechado en las cercanías.

El hecho de que el frasco de perfume haya sido desechado arroja dudas significativas de que este ataque haya sido perpetrado por un actor estatal (de cualquier estado), a menos que ese actor estatal quisiera que se encontrara la sustancia y que se hicieran especulaciones falsas acerca de su procedencia. Al menos para mí es mucho más probable que los agresores hayan rociado algo contra los Skripal con fines criminales en lugar de políticos y por razones sobre las que sólo podemos especular por ahora.

El Sr. Rowley, por supuesto, era un delincuente (había sido encarcelado por la posesión de 11 envoltorios de heroína en Salisbury sólo un par de años antes) y sigue consumiendo drogas diariamente. En esas circunstancias, en cualquier investigación policial normal, el propio Sr. Rowley sería un sospechoso y no sólo una víctima de este delito. Hasta donde sabemos, esto no es así, aunque nadie puede preguntarle en su “casa-celda” de seguridad, ni siquiera a través de su televisión inexistente o de sus periódicos no entregados.

Es evidente que tengo una opinión poco favorable de la historia oficial del Estado en el asunto Salisbury y Amesbury, pero usted se sorprendería de la clase de gente que está de acuerdo conmigo.

El director de cine y presentador de radio estadounidense Lee Stranahan, que trabaja en Washington DC, fue uno de mis huéspedes la semana pasada. Durante su breve visita a Inglaterra, llevó su cámara a Salisbury. Sin ánimo de arruinar el documental en el que está trabajando, sé que no le importará que diga que de las docenas de personas con las que habló en el seno de la escena del crimen, ni una sola creía en la versión estatal de los hechos.

Yo mismo hablé con un oficial de alto rango del Ejército Británico en un evento en Londres la semana pasada. Había cientos de ellos allí, así que no voy a revelar su identidad. Me preguntaron quién creía yo que era el responsable del caso del "Novichok".

"Criminales rusos", respondí.

"¿Entonces no el estado ruso?", insistió.

"Son los sospechosos menos probables", dije.

En ese momento, un soldado muy condecorado se inclinó y me susurró al oído: "Fue Ucrania".

Debo decir que no ofreció ninguna prueba, y -si no fuera por su rango y posición- ni siquiera me molestaría en reportar su opinión. Pero eso es lo que él dijo.

Por último, quiero dejar constancia de otro de mis puntos de vista disidentes sobre este asunto. No creo que la sustancia utilizada para atacar a los Skripal, y que según se nos ha dicho mató a la Sra. Sturgess, fuera "Novichok", o cualquier otro tipo de "agente nervioso mortal de grado militar". Estoy tras la pista de este asunto y ustedes serán los primeros en enterarse cuando lo descubra.

George Galloway fue miembro del Parlamento Británico durante casi 30 años.