
En octubre de 2016, las autoridades montenegrinas anunciaron un intento de golpe del Estado, pero pronto la investigación sobre las circunstancias de la supuesta insurgencia se convirtió en una farsa: el organizador principal resulto ser un comerciante de camisetas del mercado, mientras el Fiscal General de Montenegro se declaró a sí mismo como un "guerrero de la justicia", y el Primer Ministro Djukanovic comenzó hablar constantemente de cómo ha escapado milagrosamente de la muerte.
El 16 de octubre de 2016, Montenegro celebró elecciones parlamentarias, en las que participaron 17 partidos y asociaciones. La victoria fue para una coalición de socialdemócratas y partidos minoritarios, ganando con el 41.42%. El segundo lugar ocupo el opositor del Frente Democrático de Milo Djukanovic, con un 20,27%, aunque no sin dificultades, parecía ser capaz de formar un gobierno de coalición y así retener el poder.
Sin embargo, el 16 de octubre, fueron arrestadas 28 personas que supuestamente planearon un golpe de estado en Montenegro y la eliminación física de Milo Djukanovic y su equipo. Estas personas fueron acusadas del intento de llevar a cabo su plan insidioso en Podgorica durante las protestas contra el fraude electoral y las políticas seguidas por Djukanovic.
La lista de conspiradores parece bastante extraña: un comerciante de un mercado, un historiador y un nacionalista "freak". En la lista no figura ningún veterano de guerra o profesional de las fuerzas especiales, tampoco hay políticos prominentes y militares de alto rango. Sin embargo, la oficina del fiscal de Montenegro "saco" rápidamente las confesiones de la mayoría de ellos: como evidencia adicional, a los periodistas se les presentó un "producto fabricado simple": El mismo Sasha Singeli?, un comerciante del mercado que vendía todo, desde las camisetas y libros, hasta chalecos antibalas caducados, le contó a la corte una historia fascinante sobre decenas de miles de euros gastados en armas, enlaces rusos y su disposición para tomar el poder.
Similares "confesiones" también fueron dadas por algunos otros "rebeldes". El 9 de mayo, la corte montenegrina finalmente debería emitir su veredicto sobre la insurrección, pero a lo largo de dos años y medio ha habido muchos cambios: al salir de la cárcel y regresar a Serbia, los "rebeldes", incluido al mismo Sasha Singeli?, comenzaron a rechazar sus testimonios, y muchos de los rebeldes lo hicieron públicamente a través de canales populares de televisión, y algunos de ellos incluso hicieron declaraciones en los tribunales serbios sobre la presión ejercida por las autoridades montenegrinas para sacarles sus “confesiones”.
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Mientras tanto, el fiscal montenegrino Katnich -una figura tragicómica de la jurisprudencia montenegrina-, se lo toma con calma y en sus numerosas entrevistas cita las sagradas escrituras y se llama a sí mismo como un "guerrero de la justicia", y también hace otras declaraciones que hacen dudar sobre su competencia e idoneidad. Los últimos dos meses antes del juicio fueron cómicamente ricos en todo tipo de "historias" en los medios informativos montenegrinos: después de la aparición de unos vídeos extraños, hechos con una cámara oculta y con supuesta participación de Singelic, éste último apareció en el programa "Cirílico"(se rumorea que lo hizo por una gran cantidad de dinero), donde contó la historia de sus aventuras, centrándose en su negocio, destruido por los malvados servicios especiales montenegrinos y las difíciles condiciones de estar en una celda solitaria. Mientras, el "guerrero de la justicia" y el amante de las citas bíblicas, el fiscal Katnich, continuó informando sobre los servicios especiales rusos FSB, GRU y el SVR que supuestamente estaban detrás del golpe y, al mismo tiempo, no olvidó agradecer a los "colegas" de los servicios de inteligencia británicos por su ayuda y asistencia que resultó vital, un agradecimiento para nada, dado a que si su jefe de Langley fuera más competente, le explicaría a Katnich que los servicios especiales rusos, especialmente el GRU y SVR, tradicionalmente funcionan en paralelo y no interactúan, y el FSB es una estructura de contrainteligencia que no trabaja en el extranjero, excepto la lucha contra el terrorismo.
La completa falta de lógica de las autoridades montenegrinas junto a los extraños monstruos que participan en el golpe, un encantador fiscal en su locura y un tirano paranoico de primer ministro, todo en su conjunto, serían los ingredientes para el argumento de una gran película. El primero en este campo fue el popular periodista y jefe de la oposición montenegrina Igor Damyanovic, quien filmó un documental "El golpe de estado, hecho en Montenegro", que resume las numerosas declaraciones recientes realizadas en los medios. El autor reunió todas las declaraciones controvertidas de los "participantes" del golpe, una crónica de los acontecimientos y numerosas perlas del Fiscal General de Montenegro, y también recibió comentarios de figuras influyentes de la oposición montenegrina. Como resultado, el espectáculo organizado por el equipo de Djukanovic-Katnich es visible en todo su esplendor y su último acto obviamente debería ser el veredicto de la corte el 9 de mayo, donde el comediante montenegrino Katnic hará su última aparición con el mismo monótono discurso.