
«Los comentarios sobre "el recreo se acaba" en Gibraltar de Madrid aumentan las preocupaciones en Londres». De este modo, y haciéndose eco del titular de portada de ayer en ABC , «The Guardian» titulaba su información en la edición digital sobre la entrevista con el ministro de Exteriores, José Manuel García-Margallo. El diario laborista subrayaba la posibilidad de que el Gobierno español establezca una tasa de 50 euros (43,40 libras) para todos los vehículos que entren o salgan del Peñón.
Por su parte, el conservador «The Daily Telegraph» recogía el «Party is over» (traducción libre de «El recreo se acaba» de Margallo) y subrayaba la alarma causada en el Reino Unido por la posible medida de la tasa de 50 euros y las investigaciones a los 6.000 ciudadanos con propiedades en Sotogrande (Cádiz). Durante toda la semana, el último contencioso por Gibraltar ha tenido gran acogida en una prensa británica que también ha azuzado la escalada de la tensión diplomática. «Completamente inaceptable, España» o «la tortura de las seis horas de colas» fueron algunos de los titulares que se pudieron leer en los periódicos a raíz de las largas filas de coches registradas en los accesos a Gibraltar.
«España se está comportando de una manera traicionera, han roto las reglas escritas y deberán aprender a la lección», declaró el diputado tory Andrew Rossindell, según recoge el diario «Daily Express». En este mismo periódico incluso se han llegado a recoger las reacciones por parte del Gobierno de Gibraltar, liderado por Fabian Picardo, donde califican la actuación de España como más propia de la era franquista e incluso llegan a comparar las posibles consecuencias de estos enfrentamientos con la guerra de las Malvinas contra Argentina.
Disparatada carta del Eurodiputado por Gibraltar, Graham Watson, al Presidente de la Comisión Europea, Durão Barroso
El eurodiputado Liberal Demócrata Graham Watson, súbdito de la actual detentadora de la corona británica, ha enviado una carta al presidente de la Comisión Europea Durao Barroso para quejarse del injusto trato que le da España a la colonia pirata que mantiene su graciosa Majestad en Gibraltar.
Según el súbdito británico, "En los últimos meses, el gobierno de España ha decidido incrementar la tensión con respecto a la soberanía de Gibraltar. Ello ha repercutido sobre los derechos de ciudadanos españoles, gibraltareños y de otros estados de la UE. Soy consciente de que la Comisión prefiere no verse involucrada en disputas territoriales entre Estados Miembros, pero de igual manera tiene la obligación de defender los derechos de todos los ciudadanos de la Unión. Por este motivo le escribo para solicitarle su participación activa para convencer a España de que desista de sus acciones". No se puede tener menos vergüenza, pero así han sido siempre los colonialistas.
Se queja su señoría de que "A lo largo del año pasado, en varias ocasiones se han producido demoras considerables en la frontera entre España y Gibraltar; recientemente éstas han aumentado hasta el punto que el Gobierno de Gibraltar se vio obligado a distribuir 11.000 botellas de agua entre las personas que esperaban en las colas. A pesar de que España tiene derecho a llevar a cabo controles proporcionados sobre las personas y bienes que cruzan la frontera, estos controles y registros se están produciendo sobre la práctica totalidad de los vehículos, creando unos retrasos considerables. Es más, los controles también han afectado al tráfico comercial, contraviniendo así las normas del mercado único". Al parecer, su señoría no se ha enterado del chiringuito fiscal, económico y comercial que tiene montado en la zona de la colonia, fuera de todas las normas europeas.
Vuelven a sacar la sucia mentira del colonialista sobre el "incidente" en el "un agente de la Guardia Civil disparó un arma de fuego contra el conductor de una moto acuática en Aguas Territoriales Británicas de Gibraltar". El conductor era uno de los muchos contrabandistas que encuentran refugio en la colonia... pero es que además, lo del disparo es una fantasía torticera de estos individuos.
Se queja el súbdito británico de que el Gobierno tome medidas que entran dentro de su soberanía. Por ejemplo, dice: "el Señor García Margallo, ha sugerido en la prensa la implantación de una tasa de €50 para ciudadanos que quieran cruzar la frontera entre España y Gibraltar"... ¿Por qué le fastidiará tanto esta medida a los colonialistas?
De lo que no habla el eurodiputado británico es de lo que realmente importa: el proceso de descolonización de Gibraltar, el abandono de su base militar y el fin del chiringuito que tienen montado allí.
La entrevista a García-Margallo que preocupa en el Reino Unido
Nuestro ministro de Exteriores desciende de una estirpe de navegantes y militares y tiene muy clara la divisa marinera de que no hay viento favorable para quien no sabe a dónde va. Él tiene muchas ideas, y enormemente claras. Y ahora mismo una de las más enormemente claras es que España va a cumplir a rajatabla la ley en el control de la verja con Gibraltar. Así lo exigen el derecho elemental y la decencia, aunque no todos los gobiernos españoles recientes lo hayan visto de la misma manera.
–¿En qué punto exactamente nos encontramos en el conflicto con Gibraltar?
–Estamos intentando recuperar lo que es recuperable, que no lo es todo ni mucho menos, de todo lo que cedió en su día el ministro socialista de Exteriores Miguel Ángel Moratinos. Nunca antes de él un ministro español de Exteriores había puesto a Gibraltar al mismo nivel que Reino Unido y España y reconocido algo como el Foro Tripartito. Eso fue un disparate tan grande que hasta la sucesora socialista de Moratinos, Trinidad Jiménez, aunque no denunció el Foro Tripartito como lo he hecho yo, jamás en la vida volvió a convocarlo. Bueno, Gibraltar tiene que entender que con este gobierno las cosas nunca van a volver a funcionar así. Se ha acabado el recreo.
–¿Pero cómo hemos llegado esta situación?
–Vayamos por partes. Para empezar en época de Caruana, Gibraltar aprobó una legislación medioambiental cuya única finalidad era impedir que los pescadores españoles pudiesen faenar en esas aguas a la manera tradicional. Después del escándalo del apresamiento de un pesquero, con intervención de la Guardia Civil incluida, se dieron cuenta de que habían llegado demasiado lejos y en 1999, con el gobierno Aznar, se alcanzó un acuerdo no para abolir esa legislación pero sí para no aplicarla. Pero Fabián Picardo desde la oposición gibraltareña tomó esa ley absurda como un caballo de batalla y se comprometió a aplicarla al llegar al poder. Por otro lado el Reino Unido logró que la UE autorizara declarar las aguas de Gibraltar, unas 5.000 hectáreas, de interés comunitario, aprobando especiales medidas de conservación. Yo le digo a mi homólogo inglés, William Hague, que las 23.000 hectáreas de aguas españolas incluyen esas 5.000 y que, sin ánimo de entrar en disputas específicas de soberanía, lo lógico es aplicar la misma legislación comunitaria a las mismas aguas. Parece que nos vamos a poner de acuerdo especialmente en el momento en que lo británicos tienen interés en que les ayudemos con nuestro apoyo para desbloquear la suspensión de una explotación petrolera que British Petroleum tiene compartida en el Mar del Norte con Irán y que se vio afectada por las sanciones. Como a ellos les interesaba este asunto y a nosotros el otro, éramos optimistas ante las perspectivas de una solución consensuada para el tema de nuestra pesca, cuando de repente Gibraltar rompe todas las barajas ausentándose de la negociación y tomando una medida extrema como arrojar bloques de hormigón con pinchos que destruyen los caladeros. Con lo cual ya no hay caladeros ni pesca posible ni nada sobre lo que negociar…mientras no se retiren esos bloques.
–¿Y es en ese momento cuando España decide apretar las clavijas a Gibraltar en la verja y en muchas otras cosas?
–¡En absoluto! Una cosa y otra son absolutamente independientes, no tienen nada que ver. Se lo cuento para que quede patente que en el tema de la pesca, como en tantos otros, estaba acreditada nuestra voluntad de diálogo, y es la otra parte la que lo hace imposible…
–Entiendo.
–Lo mismo está ocurriendo en otros ámbitos. Es nuestra obligación controlar a rajatabla el contrabando, el blanqueo de dinero y el tráfico ilícito. Nos lo exige nuestra pertenencia a Europa. Gibraltar no es territorio Schengen. Como también es nuestra obligación controlar las irregularidades fiscales, por ejemplo inspeccionando a los cerca de 6.000 gibraltareños que tienen propiedades en Sotogrande. El gobierno Picardo no puede decirles que vamos a hacer la vista gorda, porque no es verdad.
–Efectivamente, da la impresión de que se ha acabado el recreo en muchos sentidos.
–Tenemos que revisar nuestra legislación en muchos sentidos para atajar todo lo que no funciona. Vamos a modificar la ley del Juego para que por ejemplo si quieren operar en España tengan que utilizar servidores españoles, de paso así recaudamos los impuestos nosotros. Vamos a cerrar espacio aéreo, a restringir parte de los vuelos. Si por controlar como es debido en la verja se producen retenciones y congestiones, bueno, quizás habrá que ir pensando, que nos lo estamos pensando, en crear una tasa de 50 euros para entrar y 50 euros más para salir. Esa recaudación nos vendría muy bien para ayudar a los pescadores damnificados por la destrucción de los caladeros aunque, insisto, unos delitos no tengan nada que ver con otros.
–Pero el delito medioambiental es de los más graves.
–Es gravísimo. Por eso aparte de denunciarlo bloqueamos la entrada en el Peñón del hormigón y de otros materiales necesarios para cometerlo. Pero el daño ya está hecho mientras no se retiren los bloques. Así de extrema ha sido la mala fe de Gibraltar.
–¿Qué actitud espera del gobierno británico?
–Con el Reino Unido España ha tenido siempre una buena relación y la va a mantener.
–Dicen que usted la tiene clara hacia afuera…y hacia adentro. Que aun siendo el titular de Exteriores es de los miembros del gobierno más activos en evitar que por ejemplo Cataluña se separe de España.
–En esta época hay que tener muy claro que, frente al poder nacionalmente inabarcable de grupos multinacionales que con su capacidad de crear y destruir empleo, de crear y destruir felicidad, pueden poner de rodillas a muchos Estados soberanos, cualquier movimiento disgregador o separatista va contra el sentido de los tiempos. De ahí la importancia de integrarse en unidades cada vez más grandes, como la misma UE. Puede haber marcas locales para productos locales, pero es obvio que para ganar el proyecto entre La Meca y Medina, hacer el Canal de Panamá, el metro de Riad, etc, la marca es España, y lo contrario es equivocarse.
–Vamos, que el independentismo no es bueno para la cuenta de resultados de nadie, digan lo que digan…
–Yo cuando silban el himno nacional en Cataluña no me siento enfadado, me siento extraordinariamente dolorido. Y es que esto de la política es de sentido común, es la vida misma: a mí sólo me pueden hacer daño las personas a las que quiero.
–Por eso fue tan fulminante la destitución del responsable de la Marca España que faltó al respeto a los catalanes?
–Por eso y por otras cosas. No sé si todo el mundo sabe que la Marca España toma su nombre de Cataluña, de la original Marca Hispánica de Carlomagno.
Fuente: ABC
En una actitud traicionera sin precedentes, Artur Mas pide celebrar con Gibraltar los 300 años como colonia
El secretario de Asuntos Exteriores de la Generalitat de Cataluña, Roger Albinyana i Saigí, ha trasladado en los últimos días al Ministro principal de Gibraltar, Fabian Picardo, el interés del Gobierno autonómico catalán por participar en los actos conmemorativos del tercer centenario del Tratado de Utrecht. Y no se trata de un contacto aislado ya que, según ha podido saber 'La Razón', que da a conocer este hecho, de fuentes conocedoras del asunto, varios miembros de Convergència Democrètica de Catalunya han entablado contactos con miembros de la Administración Picardo con el objeto de informarse del contenido de las celebraciones. Todo ello coincide en fechas en las que el gobierno español ha anunciado una serie de medidas para frenar la piratería fiscal y ecológica que la colonia británia está practicando.
En concreto, Albinyana ha manifestado su interés por participar en el seminario sobre el Tratado de Utrecht que tendrá lugar los días 10 y 11 de octubre en la Garrison Library de Gibraltar. En este seminario también participará Sir Graham Watson, que desde 1994 es miembro del Parlamento Europeo por la circunscripción de del Suroeste de Inglaterra (que incluye a la colonia británica). Watson es además, desde 2011, presidente del Partido de la Alianza de los Liberales y Demócratas por Europa, partido político integrado en el grupo parlamentario europeo de igual nombre en el que se integran no solo Convergencia Democrática de Cataluña sino también el Partido Nacionalista Vasco. Este es precisamente el ámbito en el que entablaron conocimiento tanto Picardo, como Watson y Albinyana.
El nombramiento, tras las últimas elecciones autonómicas, de Roger Albinyana i Saigí como Secretario de Asuntos Exteriores de la Generalitat ha sido el último ascenso en la que hasta ahora está siendo una de las carreras más meteóricas en la historia reciente de CDC. Barcelonés de 33 años, Albinyana cursó el programa de liderazgo Vicens Vives de ESADE y desde entonces ha ocupado puestos de creciente relevancia tanto a nivel europeo como autonómico. En 2002 formó parte como observador de la Convención para el Futuro de Europa encargada de la redacción del Tratado Constitucional Europeo. Desde 2004 a 2008 fue presidente de la Juventud Liberal Europea y a continuación, y hasta 2010, dirigió la fundación privada Circulo de Estudios Soberanistas. Miembro de Convergencia desde 1997, coordinador de Relaciones Internacionales desde 2011 y miembro del Comité Ejecutivo Nacional desde 2012. Bajo su responsabilidad como Secretario de Asuntos Exteriores y la Unión Europea están, además de la Agencia Catalana de Cooperación al Desarrollo, la polémica red de «embajadas» catalanas y las Delegaciones del Gobierno de la Generalitat ante la Unión Europea, Francia, Reino Unido, Alemania y Estados Unidos.
Sus contactos con las autoridades del Peñón están teniendo lugar al mismo tiempo que el Gobierno de España pone en marcha una seie de medidas destinadas a frenar la actitud beligerante de la administración Picardo, que culminó la semana pasada con el vertido en aguas soberanas españolas de aproximadamente 70 bloques de hormigón espigado de hierro que han arruinado, quizá irreversiblemente, un caladero en el que faenaban nuestros pescadores. Entre las diversas medidas de índole fiscal, medioambiental y logística, destaca la posibilidad de que buques de la Armada efectuen patrullas y fondeos en las inmediaciones de la Roca, retomando de esta manera una tradicional manifestación de voluntad de soberanía sobre las zona marítimas en litigio que, después de llevarse a cabo durante cuarenta años, cesó durante la primera legislatura socialista, siendo titular de Exteriores Fernando Morán.
El Gobierno de España contempla también la posibilidad de redefinir la Zona Aérea de Algeciras (una medida que afectaría a todos los vuelos civiles del aeropuero de Gibraltar) e imponer una 'tasa de congestión' que afectaría a los vehículos que cruzaran la verja.
Fuente: La Voz Libre