
Por segunda vez en dos semanas, la coalición saudí anunció un incidente con un barco mercante en el Mar Rojo.
Citado por los medios saudíes, Turki al Malki, portavoz de la coalición saudí, anunció la explosión de una mina naval en el sur del Mar Rojo, que dañó un barco mercante.
El funcionario saudí acusó a los Comités del Pueblo Yemení (Ansarulá) de estar involucrados en el incidente y dijo que los daños al barco eran “menores”.
El portavoz de la coalición de agresión contra Yemen también afirmó que fue la proa del barco la que fue alcanzada y que nadie resultó herido como resultado del incidente.
De hecho, el poder militar de Ansarulá llevó a Riad a decidir recurrir a Francia para obtener radares Thales Raytheon para tratar de monitorear e interceptar de la mejor manera posible los drones y misiles de crucero de la Resistencia yemení que, habiendo hecho en dos años una demostración absoluta de fuerza en términos de precisión, eficiencia y relevancia contra el sector energético vital saudí, dice ahora que quiere atacar “puertos enemigos” mientras prosiga el bloqueo a los puertos yemeníes por parte de la coalición saudí.
Cabe recordar que el lunes 14 de diciembre, la explosión de un barco cargado de bombas golpeó a un petrolero británico en el Mar Rojo a escasos metros del estratégico puerto de Yeddah, el puerto saudí más importante que también es centro de distribución para el gigante saudí Aramco.
Inicialmente, el ataque liderado por la Resistencia yemení resultó en la ruptura durante un período bastante largo de la red de distribución de petróleo a los países vecinos e incluso a Europa.
Poco después de que la entidad Operaciones de Comercio Marítimo del Reino Unido (UKMTO) anunció que el puerto de Yeddah permanecería cerrado tras el atentado con bomba contra el barco británico.
Causada por “una fuente externa”, la explosión sacudió el barco BW Rhine con bandera de Singapur.
Las explosiones se produjeron después de otro ataque con minas en noviembre pasado que dañó un petrolero frente a Arabia Saudí. Las autoridades saudíes culparon a los combatientes de Ansarulá de Yemen.
Otro ataque misterioso tuvo como objetivo un barco de carga frente a la pequeña ciudad portuaria de Nishtun en el extremo oriental de Yemen a principios de este mes.
Ataques en el mar Rojo causan crisis de combustible en Arabia Saudí
Los ataques, recientemente frecuentes, contra los petroleros saudíes han dejado a Riad al borde de una crisis de combustible en las provincias sureñas.
Desde el 25 de noviembre, la ruta de transferencia de combustible desde el oeste de Arabia Saudí hacia las provincias sureñas ha sido objetivo de tres ataques, cuya autoría ningún grupo o país ha reivindicado, hasta el momento.
Ataques contra buques petroleros de Arabia Saudí en el mar Rojo
El primer ataque se produjo el 25 de noviembre contra el buque griego Agrari, que fue impactado por la explosión de una mina naval, mientras transportaba el combustible desde el puerto de Yanbu (oeste saudí) hacia la central eléctrica del puerto de Al-Shuqaiq (sur).

Imagen satelital del petrolero griego Agrari en la entrada del puerto saudí de Al-Shuqaiq, 25 de noviembre de 2020.
En el segundo caso, los medios reportaron, el 14 de diciembre, otro ataque producido cerca del puerto de Yedá en la costa occidental de Arabia Saudí. Posteriormente, Riad informó que el petrolero BW Rhine, perteneciente a la compañía naviera singapurense Hafnia, fue atacado por un barco cargado de explosivos de un grupo desconocido.
En el momento del asalto, BW Rhine estaba descargando barriles de combustible diésel, cargados en el puerto de Yanbu, que se considera un centro de distribución para el gigante petrolero saudí Aramco.

Imagen satelital del petrolero BW Rhine, anclado en el puerto saudí de Yedá, 15 de diciembre de 2020.
El viernes, 25 diciembre, otro buque de carga comercial saudí sufrió daños por la explosión de una mina naval en la misma ruta desde el puerto de Yanbu en el mar Rojo.
Dichos ataques han generado gran inquietud entre los saudíes, que por otro lado, temen más que nunca las ofensivas de represalia de los yemeníes contra sus instalaciones energéticas.
Crisis de combustible en provincias sureñas de Arabia Saudí
El portal web Mirataljazeera reportó a principios de este mes en curso, una grave crisis de combustible en las provincias del sur de Arabia Saudí, cuya población sufre marginación a pesar de las riquezas de estas tierras.
Entre las causas de la referida crisis en el reino árabe, el reporte menciona la negligencia del régimen de los Al Saud, las pérdidas económicas causadas por políticas incorrectas y ataques de represalia del Ejército yemení.
De hecho, las instalaciones petroleras de Arabia Saudí, entre otros centros económicos y militares suyos, han sido objeto de los ataques del Ejército yemení, apoyado por los combatientes del movimiento popular Ansarolá, que han prometido tomar represalia por los crímenes que comete Riad desde el inicio de su agresión contra Yemen en marzo de 2015.
Israel y Emiratos tienen una base conjunta en Yemen

Israel y los Emiratos Árabes Unidos (EAU) han construido una base conjunta en la isla yemení de Socotra, situada en el golfo de Adén, en el océano Índico.
El diario israelí Haaretz ha revelado este sábado que, durante la segunda mitad del año pasado, el Gobierno emiratí, con el apoyo de la fuerza naval del régimen israelí, estableció una base militar conjunta en Socotra para monitorear los barcos en el mar de Makran, el estratégico estrecho de Bab el-Mandeb y el Cuerno de África.
De acuerdo con la fuente, las autoridades emiratíes controlan la vida diaria de los ciudadanos yemeníes de la citada isla. Es más, los EAU han cerrado Socotra a los yemeníes no nativos e impuesto estrictas restricciones a los permisos de trabajo en la isla.
Por otro lado, indica que Abu Dabi ofrece apoyo a los militantes separatistas en la isla; es decir a los combatientes del llamado Consejo de Transición del Sur (STC, por sus siglas en inglés), lo que ha generado varios enfrentamientos con las tropas aliadas de Riad con la intención de dividir Yemen en dos: el norte y el sur.
Con tal medida, de hecho, los Emiratos Árabes Unidos, socios de Arabia Saudí en la guerra contra Yemen, buscan asegurar su influencia en esta región y controlar el estrecho de Bab al-Mandeb, añade Haaretz.
En este mismo contexto, otro informe, publicado el pasado 27 de agosto por la página web en francés JForum, desveló que el ejército israelí planea construir una serie de bases de recolección de inteligencia en la isla de Socotra.
El nuevo dossier sale a la luz en momentos de alta tensión en el mundo islámico por los acuerdos de normalización de algunos países árabes con Israel. El primer país en este camino fue los EAU y después, Baréin, Sudán y Marruecos siguieron el mismo paso pese a las advertencias de larga data de Palestina contra cualquier acercamiento al régimen de Tel Aviv.
Yemen advierte a Israel: Conflicto en el mar Rojo será destructivo
Un alto mando militar de Yemen advierte a Israel y a la coalición agresora liderada por Riad de las consecuencias de un posible conflicto en el mar Rojo.
El vice primer ministro para Asuntos de Seguridad y Defensa en el Gobierno de Salvación Nacional de Yemen, el teniente general Yalal Al-Ruwaishan, dijo el sábado que el país se encarga de proteger la seguridad del mar Rojo y la libertad de navegación, por lo que la coalición agresora debe darse cuenta de que sería extremadamente peligroso el estallido de una guerra en el mar Rojo.
En declaraciones ofrecidas a la cadena local Al Masirah, el alto militar restó importancia a un informe publicado la misma jornada en el diario israelí Haaretz que revelaba que Israel y los Emiratos Árabes Unidos (EAU) habían construido una base militar conjunta en la isla yemení de Socotra, situada en el golfo de Adén, en el océano Índico.
Según el reporte, Abu Dabi y el régimen de Tel Aviv buscan monitorear desde la referida base naval los barcos en el mar de Makran, el estratégico estrecho de Bab el-Mandeb —que conecta el mar Rojo al golfo de Adén— y el Cuerno de África.
Al-Ruwaishan denunció el apoyo logístico de Israel a Arabia Saudí y sus aliados en la guerra contra Yemen, y dijo que ese régimen está tratando ahora de escalar la tensión en la región para poder vender armas a los países de la coalición.
Sin embargo, el responsable yemení advirtió de que el Ejército y los combatientes del movimiento popular Ansarolá atacarán objetivos sensibles en los territorios ocupados palestinos, en caso de que Israel cometiera alguna estupidez contra Yemen.
Destacó el poder militar de Yemen y recordó que el Ejército ha defendido el país durante seis años de la guerra con los agresores y sabe bien cómo repeler ataques enemigos desde aire, mar o tierra.
El Ejército yemení, que también dispone de tecnología avanzada en el campo de los misiles balísticos y drones, ha realizado decenas de ataques de represalia contra Arabia Saudí, los EAU y sus mercenarios, destruyendo sus centros estratégicos y militares.
De hecho, la industria militar de Yemen ha impuesto un equilibrio de poder en el campo de batalla con los agresores en momentos en que la dinastía gobernante de los Al Saud refleja una posición de debilidad, pues tras más de cinco años de guerra no ha podido materializar ninguno de sus objetivos, incluyendo restaurar en el poder al fugitivo expresidente yemení Abdu Rabu Mansur Hadi, debido a la resistencia de los yemeníes.