Las fuerzas de seguridad marroquíes reprimieron violentamente en la noche del día 19 de octubre las manifestaciones saharauis en la ciudad de El Aaiún, capital del Sáhara Occidental, el mismo día que Christopher Ross, enviado personal del secretario general de Naciones Unidas, se reunió con diferentes organizaciones cívicas, informó la agencia SPS.
A consecuencia de la actuación de agentes uniformados y de paisano resultaron heridas decenas de personas, entre ellas conocidos activistas de Derechos Humanos. Los manifestantes fueron atacados en distintos puntos de la ciudad cuando enarbolaban banderas saharauis y coreaban consignas a favor del derecho del pueblo saharaui a la autodeterminación. Según denunció el Frente Polisario, los heridos alcanzaron el centenar y las fuerzas policiales marroquíes entraron en viviendas de ciudadanos saharauis y produjeron destrozos, así como maltrato a sus moradores, incluidos niños y ancianos.
Días antes de la llegada del enviado de la ONU cientos de agentes de los servicios de seguridad y policías marroquíes fueron trasladados a El Aaiún en autobuses y coches particulares, que prácticamente tomaron la ciudad y rodearon los alrededores de la sede de la Misión de la ONU, donde Ross celebró sus encuentros, según medios de comunicación independientes saharauis.
El diplomático americano viajó a la región para continuar sus entrevistas con las partes implicadas en el conflicto del Sáhara Occidental tendentes a desbloquear las negociaciones entre Marruecos, que ocupa militarmente gran parte del territorio y solo admite una autonomía bajo su soberanía, y el Frente Polisario, que reclama un referéndum que garantice el derecho del pueblo saharaui a la autodeterminación.
La tercera visita del enviado personal de Ban Ki-moon, tras las que hizo a primeros de noviembre de 2012 y a finales de marzo de este año, se produjo seis meses después de que el Consejo de Seguridad de Naciones Unidas renovara la Misión de las Naciones Unidas para la celebración del Referéndum en el Sáhara Occidental (MINURSO) y que Marruecos logró, con el respaldo de Francia y España, no tuviera competencias en materia de Derechos Humanos, como propuso EE.UU.
Precisamente la continua violación de los Derechos Humanos en el Sáhara Occidental bajo control marroquí fue una de las denuncias que organizaciones como el Colectivo de Defensores Saharauis de los Derechos Humanos (CODESA), presidida por Aminetu Haidar, o la Asociación Saharaui de Víctimas de la Violación de los Derechos Humanos (ASVDH), que lidera Brahim Dahan, plantearon a Cristopher Ross. También expusieron la explotación de los recursos naturales que padece el Sáhara Occidental y pidieron la liberación de los presos políticos en cárceles marroquíes.
El diplomático americano se entrevisto ese mismo día 19 con el Comité de Familiares de los presos políticos saharauis de Gdeim Izik, el campamento de protesta que desmantelaron el 10 de noviembre de 2010 el ejercito y la policía marroquí a las afueras de El Aaiún y por el que fueron condenados 24 saharauis a severas penas, ocho de ellas de cadena perpetua. Los representantes del Comité informaron a Ross sobre el juicio injusto que sufrieron y las lamentables condiciones de reclusión que padecen.
Otra de las reuniones de Ross fue con el Comité de Apoyo al Plan de Arreglo de las Naciones Unidas y la protección de los recursos naturales del Sáhara Occidental (CSPRON) y la Confederación Sindical de Trabajadores Saharauis (CSTS).
Antes de viajar a El Aaiún el enviado personal de Ban Ki-moon estuvo en los campamentos de refugiados saharauis de Tinduf (Argelia), donde se encuentra el gobierno de la República Árabe Saharaui Democrática (RASD), y en la capital de Marruecos, Rabat.
En los campamentos de refugiados mantuvo un encuentro con el Presidente de la RASD y secretario general del Frente Polisario, Mohamed Abdelaziz, quien le renovó el compromiso de esta organización con la ONU en la búsqueda de una solución que garantice el derecho del pueblo saharaui a la autodeterminación.
El Presidente saharaui responsabilizó a Marruecos de la obstrucción del proceso de negociación y pidió a la comunidad internacional, especialmente al Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas y la Asamblea General, que presionen al régimen marroquí para que se atenga a la legalidad internacional, según informó la agencia SPS.
El coordinador saharaui con la MINURSO, Mohamed Jadad, declaró que durante las conversaciones con Ross se confirmó que las persistentes violaciones de los Derechos Humanos por parte de Marruecos contra los ciudadanos saharauis son un verdadero obstáculo a los esfuerzos de la ONU y no contribuyen al progreso de las negociaciones.
Christopher Ross se reunió, también, con el presidente del Parlamento Nacional Saharaui y con los ministros de Asuntos Exteriores, Defensa, y de Construcción y Reconstrucción de los Territorios Liberados, así como con otros altos cargos de la administración saharaui y del Frente Polisario.
En Rabat, donde inició la gira el 14 de octubre, se reunió con el presidente del Gobierno marroquí, Abdelilah Benkirán, y los ministros de Exteriores y del Interior. También se entrevistó con el presidente de la Cámara de Representantes (cámara baja) y el presidente de la Cámara de Consejeros (cámara alta).