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¿Delinque el ex presidente Rodríguez Zapatero al apropiarse de una carta ‘confidencial’ propiedad del Estado y comerciar con ella en beneficio propio…?

Por Elespiadigital
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infoelespiadigitales/4/4/19
viernes 29 de noviembre de 2013, 23:02h

En esta misma sección Confidencial hemos dado noticia reciente de cómo el ex presidente Aznar ha desvelado en el segundo volumen de sus memorias (‘El compromiso del poder’, Planeta, 2013), la poca seriedad con la que Jorge Dezcallar entendía el ‘secreto oficial’ en su condición de director del CNI y Autoridad de Seguridad Nacional, elaborando y filtrando ‘informes personales’ a propósito de los atentados terroristas del 11-M (leer “El ex presidente Aznar hace pública la posible comisión de un delito de revelación de secreto por parte del diplomático Jorge Dezcallar, ex director del CNI”).

En esta misma sección Confidencial hemos dado noticia reciente de cómo el ex presidente Aznar ha desvelado en el segundo volumen de sus memorias (‘El compromiso del poder’, Planeta, 2013), la poca seriedad con la que Jorge Dezcallar entendía el ‘secreto oficial’ en su condición de director del CNI y Autoridad de Seguridad Nacional, elaborando y filtrando ‘informes personales’ a propósito de los atentados terroristas del 11-M (leer “El ex presidente Aznar hace pública la posible comisión de un delito de revelación de secreto por parte del diplomático Jorge Dezcallar, ex director del CNI”).

Ahora, otro ex jefe del Ejecutivo, Rodríguez Zapatero, que actualmente es miembro del Consejo de Estado, se muestra a sí mismo en otro libro de memorias (‘El dilema: 600 días de vértigo’, Planeta, 2013), como un perfecto irresponsable al publicar anexo al mismo una copia de la carta oficial recibida en su condición de Presidente del Gobierno de España que le remitió Jean-Claude Trichet, a la sazón presidente del Banco Central Europeo (BCE), y que a tenor de su contenido, altamente ‘sensible’ para la seguridad económica del país, se emitió clasificada como estrictamente ‘confidencial’. La misiva, fechada el 5 de marzo de 2011, también estaba firmada por el entonces gobernador del Banco de España, Miguel Ángel Fernández Ordóñez.

Aún más, consciente de la polémica que iba a suscitar su publicación, al concluir la rueda de prensa del pasado 26 de noviembre en la que se presentó el libro (distribuido sobre la marcha en aquel mismo momento), Zapatero se mostró sorprendido de que los periodistas no le hubieran preguntado por ella: “Lo que me extraña es que no me preguntéis por los documentos que contiene el libro”, afirmó. Era, por tanto, plenamente consciente de su ‘machada’ informativa, aunque al parecer no tanto de la irresponsabilidad política que comportaba.

La oposición ha mostrado de forma inmediata su indignación ante la publicación, ahora y en un libro con claro interés mercantil, del documento que en su momento se solicitó al entonces presidente del Gobierno en el Congreso de los Diputados de forma infructuosa. Sin ir más lejos, Cayo Lara, coordinador general de Izquierda Unida, ha tachado de “miserable” la actitud del ex presidente Zapatero al hacer “negocio” con el contenido del documento, mientras Gaspar Llamazares lo considera un “escándalo” por haberlo “hurtado” al Parlamento y a la opinión pública.

Sin embargo, al margen del contenido de la carta -ciertamente llamativo- y de las circunstancias en las que se originó, que ya han sido comentadas críticamente por los especialistas de la crónica política y económica, lo que más ha llamado la atención en los círculos informados de la Unión Europea, es el desprecio mostrado por Zapatero ante la clasificación ‘confidencial’ del documento de marras. Una actitud muy cuestionable en el marco legal de respeto a la vigente ordenación legal del ‘secreto oficial’, lamentable entre amigos y socios políticos, deplorable a nivel de la necesaria discreción y lealtad institucional y, sobre todo, irresponsable en quien ostentaba al respecto la Presidencia del Gobierno y ahora ejerce como miembro nato y vitalicio del Consejo de Estado.

Lo irrefutable es que la carta oficial y ‘clasificada’ del presidente del BCE y del gobernador del Banco de España tenía como destinatario al Presidente del Gobierno de España alojado en el Palacio de la Moncloa, y en modo alguno al ciudadano José Luis Rodríguez Zapatero, que se ha apropiado de ella ilícitamente y la ha utilizado en una operación comercial de jugosos beneficio económico personal. ¿Con qué derecho ha cometido semejante irresponsabilidad…? ¿Por qué la Fiscalía General del Estado no actúa de oficio iniciando una investigación al respecto…?