
ONU (Sputnik) — El grupo terrorista Daesh, que se autodenomina Estado Islámico (proscrito en Rusia y otros países), se transforma en una red clandestina y cuenta en la actualidad con más de 20.000 miembros en Irak y Siria, comunicó el secretario general de la ONU, Antonio Guterres, en su informe sobre la amenaza de Daesh.
El texto indica que "pese a los continuos esfuerzos de los países que realizan las medidas encaminadas a luchar contra el terrorismo y prevenir el extremismo violento que se desemboca en el terrorismo, muchos problemas siguen sin resolverse".
"Estos problemas se deben a la continua transformación de Daesh de un sujeto territorial a una red clandestina", dice el documento.
Señala que el núcleo de esta red está "debilitado", pero sigue vivo "en Irak y la República Árabe de Siria, con las filiales regionales en Oriente Próximo, África y Asia".
Otro problema preocupante, agrega, es "el regreso y la circulación de los terroristas extranjeros y miembros de sus familias".
Según la estimación de la ONU, Daesh tiene en total más de 20.000 miembros en Irak y Siria, incluidos los yihadistas extranjeros.
El informe apunta que el flujo de los terroristas extranjeros de Daesh a Irak y Siria "en general terminó", pero lo que sigue siendo un problema grave es su regreso a los países de origen, proceso que transcurre "más lento de lo esperado".
En el documento, Guterres también se refirió a las reservas financieras del grupo terrorista, que se redujeron de manera significativa pero no se agotaron.
El secretario general de la ONU apuntó que a inicios de 2018 Daesh perdió la mayor parte de sus oportunidades de extraer hidrocarburos, pero luego, al disminuirse la intensidad de las operaciones antiterroristas, el grupo yihadista recuperó el acceso a varios yacimientos de petróleo en el oeste de Siria.
"En resultado, el petróleo sigue siendo la fuente de ingresos del grupo, que utiliza métodos primitivos de extracción del crudo y lo usa tanto para sus propias necesidades como para la venta local", agregó.
Entre otras fuentes de ingreso, el informe señala la extorsión de petróleo, "la imposición de impuestos" sobre puntos comerciales en las zonas controladas, y el secuestro de empresarios locales "para obtener un rescate".
Además, indica, Daesh invirtió en distintos proyectos en la región y se estableció en varias empresas de construcción, compañías de cambio de moneda, en la agricultura, la explotación pesquera y en el sector inmobiliario.
"Existe un riesgo de que los cómplices financieros de Daesh puedan trasladar su actividad en los países vecinos", señala el texto.
Siria envía convoy a Latakia para ofensiva antiterrorista
En el marco de una operación antiterrorista, el Ejército sirio envió un convoy militar de una de las divisiones élites a la provincia de Latakia (noroeste).
Según un comunicado militar emitido desde Latakia, la 4.ª División del Ejército sirio envió otro gran convoy a un campo norteño, considerado como un frente estratégico cerca de la frontera turca.
La 4.ª División mandó las 39.ª y 41.ª brigadas a Latakia y se espera que otros convoyes lleguen a la provincia en los próximos días, dijo el jueves por la noche una fuente del Ejército al portal sirio Al Masdar News.
Por su parte, una fuente militar ha dicho recientemente que los morteros y los vehículos blindados están completamente preparados para el ataque final contra las posiciones de los grupos terroristas, en particular el Frente Al-Nusra (autoproclamado Frente Fath Al-Sham), una rama local de Al-Qaeda.
Los medios sirios destacan que la venidera operación del Ejército sirio ha creado caos entre las bandas terroristas en Latakia. En un acto extraño, la alianza terrorista Hayat Tahrir al-Sham lanzó el jueves un gran ataque contra las bases militares de los aliados del Ejército Libre de Siria (ELS) en una zona rural del norte de la provincia.
Los activistas de la llamada oposición siria alegan que Hayat Tahrir al-Sham lanzó este ataque en un intento por apoderarse de las armas de los aliados del ELS.
Esta última lucha interna entre los terroristas se produce cuando el Ejército sirio se prepara para lanzar una ofensiva a gran escala en las partes norteñas de Latakia.
En la actualidad, las fuerzas del Ejército sirio tienen bajo su control la mayor parte de los territorios perdidos durante los primeros años del conflicto. El presidente sirio, Bashar al-Asad, ha asegurado que su Ejército recuperará hasta el último centímetro usurpado por bandas ultraviolentas.
Tras recuperar el control de las partes sureñas y centrales de Siria, el Ejército, apoyado por las Fuerzas Aeroespaciales de Rusia, ha centrado ya su atención en las zonas ocupadas por los terroristas en Latakia, Hama e Idlib, los últimos bastiones de los grupos terroristas y extremistas.
Entretanto, la Organización de las Naciones Unidas (ONU) estimó en agosto que en Siria ya no hay zonas que se puedan considerar asediadas y vaticinó que el fin del conflicto del país árabe ya está cerca.