
Pável Tuláev
Este año celebramos el 40 aniversario del restablecimiento de las relaciones estatales entre España y Rusia. En 1977 Don Juan Antonio Samaranch, futuro Presidente del Comité Olímpico Internacional y el Presidente Honorario de la ¨Asociación de los Amigos de España¨, ingresó en el puesto del primer embajador español en la Unión Soviética. Con este motivo Su Majestad el rey de España Felipe VI intercambió cartas de felicitación con el Presidente de la Federación de Rusia Vladimir Putin. En honor al aniversario se realizaron también otras actividades en las embajadas, la Academia de ciencias, el Instituto de Cervantes en Moscù etc.
¿Por qué es importante recordar esta fecha histórica? España y Rusia forman dos polos de una civilización europea continental. Históricamente en las dos alas de Europa siempre encontramos los fenómenos paralelos y análogos: colonización de vándalos y venetes, mística profunda ortodoxa y católica, don-quijotismo ruso y el socialismo español, totalitarismos de Stalin y Franco, así como ilusiones liberales y postmodernistas de hoy.
Los primeros contactos directos y mutuamente ventajosos entre nuestros países se inician a principios del siglo XVI. Después de las negaciones preliminares en 1525 de Moscú a Madrid fue enviada la embajada rusa, recibida con todos los honores por emperador Carlos el V. Entre las joyas más precisas del Museo del Prado encontramos un retrato del embajador Piotr Potijomkin del siglo XVII, pintado por Carreño de Miranda.
El imperador Pedro el Grande, enérgico estratega, consideró que era menester para nuestra potencia¨ buscar de todos modos la cooperación con la parte española¨. El envió naves a Cádiz y estudió el proyecto sobre las relaciones con colonias españolas.
Vicente Martín y Soler, compositor español, vivió en San Petersburgo los años de su mayor fama. Componía música según los libretos rusos, escritos por la Emperatriz Catalina II. Luciano Francisco Comelia en sus dos dramas históricós de guerra cantó a la Emperatriz Rusa que patrocinaba a los españoles. El general José de Ribas sirvió al Imperio nuestro en cuerpo y alma. Participante en la guerra ruso-turca, en el asalto a Ismail dirigió la construcción del puerto de Odesa. Su nombre lo lleva la calle central de la ciudad: Deribasovskaya.
Después de la victoria militar sobre las tropas de Napoleón y la formación de la Santa Alianza el gobierno ruso participó activamente en la restauración del rey legítimo al trono español. En aquella época los españoles sirvieron en el Imperio Ruso a todos los niveles: desde soldado hasta los grados superiores. Agustín Betancourt de Molina, destacado científico e ingeniero, fue designado como General del Ejército, Presidente del Comité para trabajos de construcción e hidráulicos y, después, Director General de vías de comunicación. Dirigió la construcción de fábricas, de los puentes y la edificación de nuevas obras en muchas ciudades. Hasta su muerte vivió en San Petersburgo.
España y todo ¨lo español¨ empezó a estar de moda en Rusia. En la península ibérica centraron su atención distinguidos pensadores. Poetas Alejandro Pushkin y Mijail Lermontov más de una vez aprovecharon las exóticas imagines españolas. El compositor clásico Mijail Glinka fue a España para estudiar la música de este país y pasó aquí tres años. Glinka fue el primero de los compositores europeos en apuntar y transcribir el folklore español. Como resultado de este trabajo nacieron sus brillantes composiciones musicales: ¨Jota aragonesa¨ y ¨Recuerdo de una noche de verano en Madrid¨. La novela ¨Don Quijote¨ del gran Cervantes influyó en la obra de muchos escritores, llegó a ser tema de numerosas investigaciones, conferencias, libros, películas, obras teatrales y cuadros.
También los españoles destacados tales como Juan Valera, Benito Pérez Galdós, Emilia Pardo Bazán, se interesaron por las profundidades de un alma afín. Se apasionaron por las obras de Ivan Turguenev, Fjodor Dostoevskij, Leon Tolstoj, Maximo Gorkij. Los aficionados a la música clásica organizaron giras artísticas para la opera y el ballet rusos.
En la época dramática de las revoluciones sociales y guerras civiles a comienzos del siglo XX, por suerte, se encontraron partidarios del desarrollo de las relaciones tradicionales entre Rusia y España. Como resultado de sus esfuerzos fueron organizados los conciertos del gran compositor Alejandro Glazunóv en Madrid y los del guitarrista virtuoso Andrés Segovia en Moscú, la expedición científica de Nikolaj Vavilov y la de la escuela de Santiago Ramón y Cajal, las actividades del Comité hispano-eslavo y de las asociaciones de amigos de nuestro país. Dentro de este contexto histórico se dan como simbólicos los matrimonios ruso-españoles de las celebridades mundiales. El pintor genial Salvador Dalí tuvo esposa rusa que era Galá, su musa y modelo artístico para toda la vida. El compositor Serguey Prokofiev, clásico de la misma época, estuvo casado con la cantante española Lina Llubera que le dio dos hijos.
Después del restablecimiento de las relaciones interestatales en la época post-franquista y post-comunista, que fue uno de los resultados de la distensión durante la guerra fría mundial, los contactos fueron renovados en todas las esferas. La diversidad de formas del intercambio mutuo es muy grande. Veamos un ejemplo con sentido internacional.
Para desarrollar esta cooperación multifacética en el año 1995 gracias a las transformaciones democráticas realizadas en Rusia fue organizada La “Asociación de los Amigos de España” que unió muchas personas destacadas de la política y la cultura bajo la iniciativa del Sr. D. Igor Ivanov, ex Ministro de Relaciones Exteriores de Rusia y en aquel entonces el Embajador Extraordinario y Plenipotenciario de Rusia en su país.
Dentro del Programa del Convenio Interestatal de Cooperación la Alcaldía de la ciudad de Benalmádena (Provincia de Málaga) concedió en arriendo a la Asociación, en su área, una parcela de terreno de 6 300 m2 por un período de 75 años para la construcción de un Centro Cultural-Religioso con un campo para deporte. Como las condiciones de alquiler eran desfavorables para los inversores, la compañía española «Bravo Turismo» adquirió para la Asociación en propiedad tierra adicional.
Según el proyecto del arquitecto Antonio López, aprobado por el Colegio de Arquitectos de Málaga, se inició la construcción de un Complejo Deportivo Menor integrado por edificaciones de dos plantas, una pista de tenis, garajes, una piscina con locales para actividades físicas, saneadoras y culturales. Con tiempo el proyecto del Centro fue ampliado hasta un estatuto polifuncional, integrado por obras de uso hotelero-doméstico, deportivo-saneador y sociocultural. Previó también una Iglesia Ortodoxa y una Católica con la bendición del Vaticano y el Patriarcado de Moscú.
En 2002 este programa fue oficialmente reconocido de utilidad pública e interés social para la urbe porque además del recreo proporcionaba el empleo para 150 trabajadores.
La edificación del Centro de Cultura y Deporte fue respaldada por los primeros personeros de los Gobiernos de ambos países, así como por la dirección de la ciudad de Málaga en la persona de su Alcalde, Francisco de la Torre Prados. No obstante, la oposición del grupo municipal del Partido Socialista Obrero Español, que estuvo en conflicto político con Partido Popular, se convirtió en impedir el proyecto perspectivo. Bajo la presión de estos políticos miopes la Alcaldía se vio obligada de dictar la resolución sobre la demolición subsidiaria de las obras ya construidas del Complejo Deportivo Menor. Esta acción barbárica asombró y chocó fuertemente a los miembros de la Asociación porque esta invirtió cuantiosos recursos en la construcción del Centro y la urbanización del área. Su abogado Don Diego Agüera San Martin demostró repetidamente la perfección de toda la documentación y la necesidad de una decisión positiva.
A pesar de todos los acontecimientos precedentes que tuvieron lugar, la ¨Asociación de los Amigos de España¨, dirigida por su Primer Vice-Presidente Vladimir Beniachvili, ex-futbolista de «Dinamo» y actualmente académico de comercio, está iniciando un nuevo proyecto del Centro de la Comunicación de Civilizaciones. Fue diseñado por los mejores arquitectos Andrés Perea, Damián Quero, Cecilla Kuroja, y apoyado por el conjunto la Compañía «Cinco Estrellas Pinares de San Antón», porque su objetivo estriba en el entendimiento y acercamiento entre los pueblos de nuestros dos países.
En el tratado ejemplo vemos que no es fácil traducir los planes y proyectos en la vida real. Sobre todo cuando los detractores ponen palos en la rueda. Del mismo modo, las fuerzas destructivas organizan las sanciones económicas y políticas contra la Rusia moderna. Nuestro presidente Vladimir Putin cree que esta táctica no tiene perspectivas. Porque construir y romper son cosas opuestas.
*Profesor, Miembro de la Asociación de Hispanistas Rusos.