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Putin: "Si Europa se aliara con Rusia, sería la primera potencia mundial"

Por Victoria
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vicky_8598hotmailcom/10/10/18
miércoles 05 de octubre de 2016, 22:00h

Los países europeos y Rusia deben aliarse para, juntos, proteger sus intereses contra la influencia de EEUU, manifestó en una entrevista a Sputnik el general de brigada retirado francés Jean-Bernard Pinatel, experto reconocido en geopolítica e inteligencia económica.

"Para mí, los intereses de Europa consisten en una alianza estratégica con Rusia, conservando cada una su personalidad", dijo el analista, cuyo libro 'Rusia, una alianza vital' ('Russie, alliance vitale') fue publicado en 2011.

Explicó que "si Europa se aliara con Rusia, serían la primera potencia mundial". Según el general francés, Washington busca continuar su política de contención hacia Moscú y especialmente evitar una alianza entre Rusia y los países europeos.

"Con el colapso de la Unión Soviética en 1991, Estados Unidos consiguió la primacía global; es una superpotencia militar y económica y no quiere absolutamente que eso se le pueda disputar", subrayó Pinatel.

"EEUU no permitirá que la UE cree una alternativa a la OTAN" En opinión del experto, la OTAN existe como "herramienta de dominación y control de Europa por parte de Estados Unidos". "Hay un gran número de personas que son claramente vasallos de Estados Unidos y que sacan provecho personal de estar al servicio de los intereses estadounidenses en Europa", indicó el general.

El analista descartó también que exista una amenaza a Occidente por parte de Rusia, agregando que la auténtica amenaza es la islamista. "Europa debe acabar con este alineamiento permanente con los intereses estadounidenses, que no siempre coinciden con los europeos", destacó.

Financial Times: Nord Stream 2 acercará a Rusia y Alemania y castigará a Ucrania

Al ejecutar el ambicioso proyecto Nord Stream 2, la empresa rusa Gazprom persigue no solo objetivos comerciales sino también metas geopolíticas, afirma Neil Buckley, periodista del diario Financial Times. "Hasta ahora muy pocos proyectos energéticos han conseguido provocar tanto revuelo como el proyecto Nord Stream 2 de la empresa rusa Gazprom", escribe.

En el marco de la iniciativa Nord Stream 2 se prevé construir un gasoducto en el fondo del mar Báltico a través del cual Rusia podrá suministrar gas directamente a Alemania.

El hecho de que este proyecto acabe creando una conexión directa entre ambos países hizo que, desde sus inicios, le surgieran muchos detractores en Ucrania, Eslovaquia y Polonia, que tras la construcción del gasoducto perderán las grandes sumas que ganan al transitar el gas ruso a través de sus territorios.

Sin embargo, con este proyecto, Gazprom no persigue solo objetivos comerciales, sino también geopolíticos, ya que busca privar a Ucrania —para el año 2019— de su rol de país de tránsito. Teniendo en cuenta los incidentes de 2006 y 2009, cuando a raíz del empeoramiento de las relaciones con Kiev el gigante ruso tuvo que interrumpir sus suministros de gas a Ucrania y como consecuencia a Europa, es comprensible que la empresa quiera construir su nuevo gasoducto lo más pronto posible. A este respecto, el Comisario europeo de Energía, Maros Sefcovic, considera que el Nord Stream 2 representa un castigo para Ucrania por la revolución del Euromaidán, que se produjo en Kiev en febrero de 2014.

De acuerdo con el embajador de Bulgaria en Moscú, Iliyan Vasilev, este proyecto permitirá a Rusia establecer nexos estratégicos con Alemania, convirtiéndolo en una importante infraestructura de tránsito del gas ruso a Europa. No obstante, varios países, cuyos intereses se ven afectados por la implementación del Nord Stream 2, tratan de obstaculizar el desarrollo del proyecto.

Hace un mes la oficina antimonopolio de Polonia hizo presión después de que se supiera que varias empresas occidentales estaban interesadas en el proyecto y pidió que retiraran sus ofertas de colaboración. A pesar de este obstáculo, Gazprom no ha pensado en ningún momento en cancelar el proyecto, según el artículo de Financial Times, y proseguirá con su implementación en solitario mientras sus socios europeos buscan y encuentran el modo de hacer su aporte a la construcción de esta importante infraestructura energética.