La operación militar de Kiev para someter a Donbás por la fuerza no necesitaría la cancelación de la actual 'operación antiterrorista', como se le conoce, afirmó un oficial del Estado Mayor ucraniano.
"La operación [antiterrorista] proclamada en 2014 está en marcha y continuará independientemente del cumplimiento de la ley de la reintegración de Donbás", que prevé una operación conjunta de las fuerzas militares, afirmó Yuri Bobrov, un oficial del Departamento Jurídico del ente castrense ucraniano.
La operación lanzada hace cuatro años tras el inicio de los enfrentamientos de los militares ucranianos y los voluntarios nacionalistas con las milicias del Donbás, se conoce con el nombre formal de 'Operación Antiterrorista' (ATO, por sus siglas en ucraniano).
Por este motivo se lleva a cabo bajo el auspicio del Centro Antiterrorista del Servicio de Seguridad de Ucrania (la versión ucraniana de la antigua KGB soviética, 'gemela' del FSB ruso o NSA estadounidense).
Kiev tacha a los milicianos del este del país como 'terroristas', un estatus que trató de promover —sin éxito— a escala internacional.
Al mismo tiempo, son los territorios de las autoproclamadas repúblicas populares de Donetsk y Lugansk los que sufren frecuentemente de los atentados perpetrados por los grupos subversivos ucranianos y por los partidarios de Kiev.
El punto clave de la ley de reintegración de Donbás es la concesión al presidente del derecho de usar las fuerzas armadas en los tiempos de paz con el fin de "defender la soberanía".
En práctica, permite usar el Ejército contra las regiones del este ucraniano sin declarar la guerra a nadie.
El mandatario de Ucrania, PetroPoroshenko, encargó al titular de Defensa y al jefe del Estado Mayor la elaboración de las propuestas para "cambiar el formato de la operación en Donbás" y presentar una candidatura del comandante de las fuerzas conjuntas.
La cancillería de Rusia, a la que la ley declara oficialmente 'país agresor', criticó fuertemente la norma legislativa, denunciando que su aprobación acaba con los acuerdos de Minsk y favorece al 'partido de la guerra' en Kiev, que busca solucionar la crisis exclusivamente por vía militar.
Las repúblicas autoproclamadas, a su vez, advirtieron que la aprobación de la ley significa una apuesta por la escalada militar que podría resultar en un derramamiento de sangre a gran escala, una vez que el Ejército de Ucrania decidiera lanzar una ofensivacontra las entidades no reconocidas.
Putin: EEUU engañó descaradamente a Rusia en vísperas del golpe de Estado en Ucrania
Un día antes del golpe de Estado en Ucrania en 2014, EEUU llamó a Rusia y pidió hacer todo lo posible para que Yanukovich no usara al Ejército, afirmó el mandatario ruso en la película 'El orden mundial 2018', basada en varias entrevistas con el periodista Vladímir Soloviov.
"Nuestros socios estadounidenses nos pidieron hacerlo todo, cito, para que Yanukovich no utilizara al Ejército, para que la oposición abandonara las plazas y los edificios administrativos y pasara a poner en práctica los acuerdos sobre la normalización de la situación", señaló Putin.
Según el mandatario, Rusia aceptó esta petición, y un día más tarde, tuvo lugar un golpe de Estado en Ucrania.
"Podrían al menos haber hecho una llamada, decir algo. (…) Que no lo querían, que la situación se desarrolló así, pero que lo harían todo para devolverla al campo legal. No dijeron ni una palabra, sino, más bien al contrario, apoyaron a los que cometieron el golpe de Estado", dijo Putin.
El presidente ruso enfatizó que, de hecho, EEUU realizó el golpe con sus propias manos. En consecuencia, ahora están obligados a apoyar a las actuales autoridades de Kiev. "Se han metido ellos mismos en un callejón sin salida".
Según el líder ruso, este caso fue el primer engaño grave por parte de los estadounidenses.
"Tal vez fuera el primer engaño tan descarado. Dijeron que iban a hacerlo de una manera y, en realidad, lo hicieron todo de manera diferente y ni siquiera lo comentaron", agregó.
Paralelamente, Putin señaló que no estaba decepcionado con los socios, sino con todo el sistema.
"Hay cada vez más frustración respecto al sistema, que muestra una clara ineficiencia y se autodestruye", subrayó el jefe de Estado ruso.
Putin añadió que el sistema estadounidense es impredecible, lo que complica cualquier tipo de interacción con este país.
En febrero de 2014, en Ucrania, se produjo un golpe de Estado. La muerte de 53 personas por disparos de atacantes desconocidos selló el destino del país e inició un período de crisis profunda.
Desde marzo de 2014, EEUU, la Unión Europea y algunos de sus aliados pusieron en marcha sanciones individuales y sectoriales contra Rusia por la crisis de Ucrania y por lo que califican de "anexión ilegal" de Crimea.