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El nuevo presidente catalán, un repugnante racista, dice de los españoles: “Son bestias carroñeras, víboras, hienas con una tara en el ADN”

Por Elespiadigital
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infoelespiadigitales/4/4/19
miércoles 16 de mayo de 2018, 20:00h

Antes de que Carles Puigdemont le designara para ser su testaferro al frente de la Generalitat, Quim Torra ha actuado durante años como un agitador dedicado a alimentar el odio contra los españoles. Y muy especialmente contra los millones de catalanes que tienen el español como lengua materna y no comulgan con el independentismo.

Torra ha desarrollado este papel primero desde la presidencia de Òmnium (que ocupó sólo unos meses, antes de ceder el testigo a Jordi Cuixart) y luego como columnista en los medios de comunicación subvencionados por la Generalitat. Al igual que Sabino Arana y el ideólogo del nazismo Alfred Rosenberg, en estos artículos Torra se muestra como un racista que recurre a la genética para hallar el hecho diferencial de los catalanes.

El candidato a la Presidencia de la Generalitat publicó el 19 de diciembre de 2012 en un diario independentista subvencionado por la Generalitat un artículo titulado La lengua y las bestias. Narraba una anécdota aparentemente real: en un vuelo de Swiss Air procedente de Zurich, un viajero se quejó a la compañía porque la azafata había dirigido al pasaje unas palabras en catalán.

A partir de esta anécdota, el candidato a la Presidencia de la Generalitat llegó a la siguiente conclusión: los catalanes que hablan español son “bestias que viven, mueren y se multiplican“.

“Bestias con forma humana que destilan odio”

En su artículo, lo explicó con estas palabras: “Ahora miras a tu país y vuelves a ver hablar a las bestias. Pero son de otro tipo. Carroñeras, víboras, hienas. Bestias con forma humana, que destilan odio. Un odio perturbado, nauseabundo, como de dentadura postiza con verdín, contra todo lo que representa la lengua”.

“Están aquí, entre nosotros”, añadió, “les repugna cualquier expresión de catalanidad. Es una fobia enfermiza. Hay alguna cosa freudiana en en estas bestias. O un pequeño estremecimiento en su cadena de ADN. ¡Pobres individuos! Viven en un país del que desconocen todo: su cultura, sus tradiciones, su historia”.

 

Y remató sus reflexiones con estas palabras: “Se pasean impermeables a cualquier acontecimiento que represente el hecho catalán. Les crea urticaria. Les rebota todo lo que no sea español y en castellano. Tienen nombres y apellidos, las bestias. Todos conocemos a algunas. Abundan, las bestias. Viven, mueren y se multiplican”.

Deshumanizar al enemigo, presentándolo como “bestias que viven, mueren y se multiplican”, es una regla básica de la propaganda de guerra para destruirlo. Como “intelectual”, Quim Torra se confiesa admirador de los pensadores del nacionalismo del siglo XIX que, como en el caso de Sabino Arana, hunden sus raíces en un racismo supremacista.

El catalán, una “raza superior al español”

El 9 de marzo de 2014, Quim Torra participó en Barcelona junto a Santiago Espot (que acaba de ser absuelto por la Audiencia Nacional como organizador de la pitada contra el himno español en la final de la Copa del Rey) en un homenaje a Daniel Cardona i Civit (1890-1943), quien en los años 30 fundó la organización Nosaltres Sols!, inspirada en el partido independentista irlandés Sinn Féin.

El separatista al que rinde homenaje Quim Torra, Daniel Cardona, escribió artículos como el siguiente: “Se puede considerar al español como un elemento de raza blanca en franca evolución hacia el componente racial africano-semítico. El coeficiente de inteligencia de un español y un catalán, según las estadísticas publicadas por el Ministerio de Educación y Ciencia, da una clara ventaja a los catalanes”.

Y añadía: “La progresiva degradación racial española puede contagiarse a los catalanes debido a la fuerte inmigración, cuyos frutos se pueden ver si observamos la diferencia caracteriológica entre el hombre de campo, no contaminado por la estirpe española, y el de las ciudades. El carácter español y europeo del catalán es un factor anímico bien contrario al gandul y proafricano español. Por todo ello tenemos que considerar que la configuración racial catalana es más puramente blanca que la española y, por tanto, el catalán es superior al español en el aspecto racial“.

Con este bagaje intelectual, Quim Torra promete ahora desde la tribuna del Parlament convertirse en el presidente de todos los catalanes, incluyendo a los millones de catalanes constitucionalistas a los que desprecia calificándoles como “víboras, hienas y bestias carroñeras con forma humana”.

"La lengua y las bestias" (traducción del artículo original de Quim Torra)

En casa de los padres corría un viejo ejemplar de un libro que todos los hermanos habíamos leído: 'De cuando las bestias hablaban', de Manuel Folch y Torres. El padre era inflexible y, como 'La rosa y el anillo' de Thackeray y en 'Bolavà' de Josep Maria Folch, consideraba que uno no podía hacerse mayor sin haberlos leído. Era un libro delicioso donde lechuzas, osos, elefantes, ciervos y abejorros hablaban, una colección de fábulas destinadas a la educación de los niños.

Ahora miras a tu país y vuelves a ver hablar a las bestias. Pero son de otro tipo. Carroñeros, víboras, hienas. Bestias con forma humana, sin embargo, que destilan odio. Un odio perturbado, nauseabundo, como de dentadura postiza con moho, contra todo lo que representa la lengua.

Están aquí, entre nosotros. Les repugna cualquier expresión de catalanidad. Es una fobia enfermiza. Hay algo freudiano en estas bestias. O un pequeño bache en su cadena de ADN. ¡Pobres individuos! Viven en un país del que lo desconocen todo: su cultura, sus tradiciones, su historia. Se pasean impermeables a cualquier evento que represente el hecho catalán. Les crea urticaria. Les rebota todo lo que no sea español y en castellano.

Tienen nombre y apellidos las bestias. Todos conocemos alguna. Abundan las bestias. Viven, mueren y se multiplican. Una de ellas protagonizó el otro día un incidente que no ha llegado a Cataluña y merece ser explicado, como un ejemplo extraordinario de la bestialidad de estos seres. Pobres bestias, no pueden hacer más.

Una de las escasas compañías aéreas que viene aceptando con normalidad el catalán es Swiss. Si han cogido alguno de sus vuelos a la vieja confederación, habrán constatado que se viene utilizando nuestra lengua a la hora de despegar o aterrizar el aparato. Una excepción ya que, desgraciadamente, con el resto de compañías venimos siendo tratados exactamente como lo que somos, la última colonia en tierras de Europa.

Pues bien, hace un par de semanas viajaba en un vuelo de Swiss una de estas bestias. Al llegar al destino, se anunciaron en catalán las típicas observaciones previas al aterrizaje. La bestia, automáticamente, segregó en su boca agua rabiosa. Un hedor de cloaca salía de su asiento. Se removía, inquieta, desesperada, horrorizada por oír cuatro palabras en catalán. No tenía escapatoria. Un sudor mucoso, como de sapo resfriado, le manaba de las axilas. Hay que imaginarse a la bestia, ¡después de tanto tiempo!, ellas que pueden vivir en su mundo español sin ningún problema, escuchando cuatro palabras en una lengua que odia. Indignada, decidió escribir una carta en un periódico alemán de Zúrich, quejándose del trato recibido ya que "se violaban sus derechos" al ser el castellano la "primera" lengua oficial de España. Y, a toda plana, la queja de la bestia salió publicada.

Gracias a Dios, los buenos amigos del Casal Catalán de Zúrich han replicado y han dejado las cosas claras (tantas embajadas y consulados del Mar y, mira tú, un pequeño Casal Catalán es el que ha movilizado gracias a la decencia y dignidad de sus miembros).

Pero ¿por qué hay que movilizarse cada vez? ¿Cuándo acabarán los ataques de las bestias? ¿Cómo podemos en 2008 aguantar tanta vejación, tanta humillación y tanto desprecio?

Hay más: El pensamiento de un racista criminal a través de sus artículos

Además de una cascada de tuits incendiarios, el presidente electo de la Generalitat, Quim Torra, dejó negro sobre blanco en varios artículos de prensa un furibundo pensamiento antiespañol. Fragmentos de algunos de ellos han sido leídos por portavoces de la oposición en el debate de investidura.

Por ejemplo, el citado más arriba del el 19 de diciembre del 2012, publicado en el diario digital 'El Món' bajo el título 'La lengua y las bestias':

"Ahora miras a tu país y vuelves a ver hablar a las bestias. Pero son de otro tipo. Carroñeros, víboras, hienas. Bestias con forma humana, sin embargo, que destilan odio. Un odio perturbado, nauseabundo, como de dentadura postiza con moho, contra todo lo que representa la lengua. Están aquí, entre nosotros. Les repugna cualquier expresión de catalanidad. Es una fobia enfermiza. Hay algo freudiano en estas bestias. O un pequeño bache en su cadena de ADN. ¡Pobres individuos! Viven en un país del que lo desconocen todo: su cultura, sus tradiciones, su historia. Se pasean impermeables a cualquier evento que represente el hecho catalán. Les crea urticaria. Les rebota todo lo que no sea español y en castellano. Tienen nombre y apellidos las bestias. Todos conocemos alguna. Abundan las bestias. Viven, mueren y se multiplican. Una de ellas protagonizó el otro día un incidente que no ha llegado a Catalunya y merece ser explicado, como un ejemplo extraordinario de la bestialidad de estos seres. Pobres bestias, no pueden hacer más [...] Pero ¿por qué hay que movilizarse cada vez? ¿Cuando acabarán los ataques de las bestias? ¿Cómo podemos en 2008 aguantar tanta vejación, tanta humillación y tanto desprecio?".

El 13 de mayo del 2011 arremetió en el mismo medio contra los socialistas catalanes en un artículo titulado 'El PSC y la cabra catalana':

"La última vez que se vio un ejemplar de socialista catalán ya hace muchos años, a mediados de los 70 del siglo pasado. Tenía nombre, llamado Josep Pallach. De hecho, la raza del socialista catalán, que durante la República contó con un rebaño considerable, y unos nombres de prestigio como Serra i Moret o Rafael Campalans, había entrado en un proceso de decadencia ineluctable, con la mezcla con la raza del socialista español. Las esperanzas puestas en el ejemplar Josep Pallach, desgraciadamente, se vieron frustradas por una muerte prematura. Aquello aceleró el final. Los cruces con la raza del socialista español fueron aumentando y aumentando hasta llegar a mutar el propio ADN de los autóctonos. Hoy nada es más igual a un socialista catalán que un socialista español. La vieja y honorable raza del socialista catalán se dará por extinguida, aunque, de manera totalmente acientífica, haya ciertos individuos que se reclamen continuadores [...] El PSC, sencillamente, ha desaparecido de la comunidad catalana. Por ello es urgente que Slow Food se ponga a trabajar de manera inmediata. Difícil, pero nunca se sabe si todavía podríamos encontrar un ejemplar de socialista catalán momificado del que pudiéramos aprovechar algo".

En enero de 2012 publicó un artículo en 'El Matí Digital' contra la entonces delegada del Gobierno en Catalunya, María Llanos de Luna:

"La señora María Llanos de Luna dedica más tiempo a sus peinados que a la cultura del país donde vive [...] No, no es nada natural hablar en español en Catalunya. No querer hablar la lengua del país es el desarraigo, la provincialización, la voluntad persistente de no querer asumir las señas de identidad de donde se vive [...] Sin lengua no hay país. Y cuando se decide no hablar en catalán se está decidiendo dar la espalda a Catalunya".

También sobre el catalán, en otro artículo en el mismo diario digital aseveró:

"En Barcelona siempre te acaba pasando que te adelanta un grupo de niños y niñas hablando en castellano […] Sales a la calle y nada indica que aquello sea la calle de tus padres y tus abuelos: el castellano avanza, impecable, voraz, rapidísimo. Abres los diarios o miras la televisión y te hablan de cosas que no tienen nada que ver contigo y tu mundo".

A finales del 2012 publicó el artículo 'L'últim Nadal (sense papers de Salamanca) de Teresa Rovira'?, en el que llegaba a la siguiente conclusión:

"El catalanismo ha de basarse en una defensa encarnizada de nuestra identidad y nuestra cultura y del orgullo de ser catalanes. ¿O es que ustedes jugarían a una Catalunya independiente convertida en una inmensa Feria de Abril?".

Suyo es también el artículo 'Gabancho, Sostres i Joel Joan: l'orgull de ser català', publicado en el extinto 'El Singular Digital'?, en el que parafraseó a Espriu afirmando:

"Hay gente que ha dejado de estar en la luna -española- y hacen de su vida un ejercicio diario de compromiso. Ante tanto nacionalista de regional preferente, catalanistas al baño maría, tibios y sensatísimos, masoquistas de España en la que se dan una vez y otro, aquí hay gente que ha dicho basta y, cada uno a su manera, combate por unas ideas y un país. Gente que ya se ha olvidado de mirar al sur y vuelve a mirar al norte, donde la gente es limpia, noble, libre y culta. Y feliz".

Fuente: El Mundo, El Periódico, OK Diario