
El presidente de Rusia, Vladimir Putin, ha llamado este martes a los militares rusos a modernizar el Ejército y la Armada del país en todos los campos, en concreto, quiere conseguir misiles balísticos intercontinentales, bombarderos y submarinos más avanzados, así como mejores sistemas antiaéreos.
“Debemos avanzar, modernizar paulatinamente el Ejército y la Armada, desarrollarlos en todas las direcciones principales”, ha destacado el mandatario ruso en declaraciones realizadas en una reunión militar en la ciudad de Sochi, sita en las costas orientales del mar Negro.
Hasta el año 2027, unos 14 regimientos de misiles recibirán nuevos sistemas de misiles balísticos intercontinentales (ICBM, por sus siglas en inglés), denominados Yars, que sustituirán a los modelos antiguos, serie Topol, precisa Putin.
Ha informado también de que en 2018 las Fuerzas Armadas de Rusia perfeccionarán su arsenal con bombarderos estratégicos Tu-95MS y Tu-160, equipados con misiles de crucero de largo alcance X-101 y X-102.
Rusia, para finales de este año en curso, tiene planeado construir cinco submarinos estratégicos de tipo Borei —que se caracteriza por navegar en silencio y portar varios misiles balísticos intercontinentales—, precisa el jefe de Estado ruso.
Además ha llamado a modernizar el sistema antiaéreo Pantsir y culminar el proyecto del desarrollo de sistemas antimisiles de última generación S-500, y su producción en serie.
“Este año por primera vez mostramos nuestros modelos y sistemas de armamento perspectivos, que no tienen equivalentes en el mundo”, se ha jactado Putin, a la vez que destacaba que la modernización de las armas rusas tiene como fin potenciar la defensa del país y, además, contribuirá a mantener el equilibrio estratégico mundial.
El mandatario ruso, en su discurso anual ante las dos Cámaras de la Asamblea Federal rusa, mostró en marzo imágenes de las nuevas y avanzadas armas del Ejército ruso y también convocó al mundo para decirle que cuenta con armas tan poderosas que nadie las puede superar.
No obstante, Putin indicó que Moscú no quiere atacar a nadie. Sus nuevas armas tienen como objetivo hacer frente al escudo antimisiles estadounidense y al despliegue militar en el este de Europa de la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN).
La OTAN no pinta nada en el Nord Stream 2
El secretario general de la OTAN ha reconocido que falta consenso entre los países que participan en el Nord Stream 2 —el proyecto gasístico entre Rusia y Europa— sobre las amenazas que entraña. Serguéi Pravosúdov, director del Instituto Nacional de Energética de Rusia, adelanta que nadie va a tener en cuenta la opinión de la Alianza.
"Países como Polonia o como los bálticos ya se manifiestan tradicionalmente en contra del proyecto, igual que se mostraron en contra en su momento contra el primer Nord Stream. Pero es que su opinión sobre el tema no le interesa a nadie. No participan en el proyecto porque los gasoductos no pasan por su territorio", explica a Sputnik Pravosúdov.
Su opinión, señala, la ha ignorado el resto de países "y la siguen ignorando, también, ahora".
Añade que los países que deben dar su permiso para que se construyan los gasoductos por su territorio "ya lo han dado" y que, aquellos que todavía no lo han hecho, "lo harán pronto". Por eso, dice, las divergencias entre los países europeos miembros de la OTAN son irrelevantes. "La OTAN no pinta nada en el Nord Stream 2", subraya.
"El Nord Stream 2 es un proyecto económico que atañe a los países que participan en el proyecto. Qué más les va a dar a ellos que alguien no esté contento", dice a Sputnik.
El secretario general de la Alianza, Jens Stoltenberg, señalaba ante la prensa que falta consenso entre los países miembros sobre lo que supone o no dar luz verde al tráfico de gas ruso a Europa a través del nuevo gasoducto.
"Todos sabemos que los puntos de vista de los países de la OTAN sobre el proyecto difieren. Algunos se han mostrado meridianamente en contra y otros son de la opinión de que se trata de un proyecto económico", explicaba Stoltenberg desde Varsovia (Polonia) tras participar en la sesión de la Asamblea Parlamentaria de la OTAN.
El noruego explicaba que la organización se basa en los consensos y que, en el caso del Nord Stream 2, iba a ser difícil encontrar uno. Añadió, también, que probablemente se trata de una cuestión que incumbe más bien a los países miembros de la Unión Europea antes que a la Alianza Atlántica, aunque compartió la idea de que "la seguridad energética de Europa" era una cuestión que habría que poner sobre la mesa.
La alianza que promueve Rusia, la OCS reúne hoy al 44% de la población mundial
PEKÍN (Sputnik) — La Organización de Cooperación de Shanghái (OCS) agrupa al 44% de la población mundial tras la incorporación de la India y Pakistán en 2017, declaró el viceministro de Exteriores ruso Ígor Morgulov.
"Hoy la OCS reúne a 44% de la población mundial y más del 20% del producto bruto mundial", dijo el vicecanciller al intervenir en la ceremonia inaugural de la conferencia internacional 'Rusia y China, cooperando en una nueva época'.
Además, indicó, la OCS lleva a cabo un trabajo muy activo en los ámbitos de la seguridad y la lucha contra el terrorismo, el extremismo y el tráfico de drogas, aborda retos muy complejos como el problema afgano.
"La OCS es un nuevo tipo de asociación que implica la cooperación mutuamente beneficiosa, la igualdad, el respeto por la diversidad de culturas, la interacción basada en los principios de seguridad equitativa e indivisible", subrayó el diplomático.
La Organización de Cooperación de Shanghái fue fundada en 2001 e integra hoy a ocho naciones: China, India, Kazajistán, Kirguistán, Pakistán, Rusia, Tayikistán y Uzbekistán.
Afganistán, Bielorrusia, Irán y Mongolia participan en la alianza como observadores; Armenia, Azerbaiyán, Camboya, Nepal, Sri Lanka y Turquía poseen el rango de socios de diálogo.