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Mientras Kim Jong-un desmonta su polígono de pruebas nucleares, EEUU dinamita la vía de la paz en la península de Corea

Por Elespiadigital
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infoelespiadigitales/4/4/19
jueves 24 de mayo de 2018, 21:00h

"Por desgracia me ha visto obligado a cancelar mi reunión con Kim Jong-un en Singapur", ha escrito el presidente estadounidense, Donald Trump, en su Twitter.

La reunión con el líder norcoreano estaba prevista para el próximo 12 de junio.

Unas horas antes, la Casa Blanca había publicado una carta de Trump en la que informaba sobre la cancelación del encuentro.

"Lamentablemente, con base en la tremenda rabia y abierta hostilidad mostradas en su declaración más reciente, creo que es inapropiado, en este momento, tener esta reunión largamente planificada", escribió Trump.

La “interpretación” de un cretino. Trump: cancelación de cumbre es un revés para Corea del Norte

WASHINGTON (Sputnik) — El presidente de EEUU, Donald Trump, dijo que la cancelación de la cumbre con el líder norcoreano Kim Jong-un es un retroceso para ese país asiático.

"Creo que es un tremendo revés para Corea del Norte y claramente un revés para el mundo", afirmó el mandatario a la prensa tras cancelar más temprano este jueves el encuentro previsto para el 12 de junio en Singapur.

Asimismo las fuerzas de EEUU están listas para entrar en acción contra Corea del Norte en caso de ser necesario tras la cancelación de la cumbre con el líder norcoreano Kim Jong-un, dijo el presidente Donald Trump en rueda de prensa.

"Hablé con el general [James] Mattis y el Estado Mayor Conjunto, y nuestras fuerzas, que son por lejos las más poderosas en cualquier parte del mundo, que se han incrementado recientemente como sabrán, están listas en caso de ser necesario", afirmó el mandatario.

Trump añadió que conversó con los líderes de Corea del Sur y de Japón, quienes le aseguraron que actuarán en caso que Corea del Norte se comporte de manera tonta o irresponsable, pero que además se harán cargo de buena parte del "costo de cualquier carga financiera, cualquier costo en operaciones realizadas por EEUU si son forzados a una situación tan desafortunada".

Ya desde la semana pasada se especulaba con la posible cancelación del encuentro, luego de que Pyongyang manifestara su disconformidad con los ejercicios militares conjuntos de Washington y Seúl que comenzaron el pasado 11 de mayo en Corea del Sur.

EEUU procura aplicar nuevas sanciones a Corea del Norte

WASHINGTON (Sputnik) — El secretario de Estado de EEUU, Mike Pompeo, dijo que es muy probable que se impongan nuevas sanciones a Corea del Norte y aseguró que alentará a otros países a hacer lo mismo.

"Estoy seguro que habrá nuevas sanciones que procuraremos que se apliquen", afirmó el funcionario, quien añadió que "pedirá a otros [países]" que adopten la misma postura.

Asimismo, Pompeo declaró que e Gobierno de EEUU analiza los pasos a seguir con Corea del Norte luego de la decisión del presidente Donald Trump de cancelar su reunión con el líder del país asiático, Kim Jong-un.

"Todavía hay mucha discusión en marcha en el seno de la administración sobre exactamente cómo proceder sobre eso, pero tengo confianza en que en los próximos días tengamos definidos algunos detalles", dijo.

Las declaraciones de Pompeo tuvieron lugar horas después de que el presidente Donald Trump cancelara la cumbre con el líder norcoreano Kim Jong-un prevista para el 12 de junio en Singapur.

El 15 de mayo, Pyongyang canceló las conversaciones de nivel ministerial que estaba manteniendo con Seúl en respuesta a los recientes ejercicios militares conjuntos que estaban realizando EEUU y Corea del Sur.

Hasta el momento Pyongyang no ha comentado la cancelación de la cumbre, que se esperaba hiciera avanzar la desnuclearización de la península coreana y comenzar el deshielo de las relaciones entre Estados Unidos y Corea del Norte.

Putin sobre la anulación del encuentro Trump-Kim: "El líder norcoreano hizo todo lo que prometió"

El presidente de Rusia, Vladímir Putin, lamenta que su homólogo de Estados Unidos, Donald Trump, haya cancelar el encuentro que iba a mantener con el líder de Corea del norte, Kim Jong-un. Así, lo ha declarado este jueves durante una rueda de prensa que ha ofrecido junto al presidente de Francia, Emmanuel Macron.

"Kim cumplió todo lo que había prometido, incluso hizo explotar los túneles del polígono nuclear", ha recordado el mandatario ruso.

El inquilino del Kremlin ha subrayado que si no se celebra el encuentro entre los líderes de EE.UU. y Corea del Norte "es poco probable conseguir un progreso notorio" a la hora de solucionar las tensiones en la península coreana.

Respecto a esta situación, Vladímir Putin ha concluido que "tenemos que trabajar todos juntos" para lograr que EE.UU. y Corea del Norte "se acerquen".

El presidente surcoreano discute con sus asesores la negativa de Trump de reunirse con Kim Jong-un

El presidente de Corea del Sur, Moon Jae-in, ha convocado una reunión de emergencia este jueves con sus asesores de seguridad en relación con el repentino rechazo del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, de reunirse con Kim Jong-un en la cumbre programada para el 12 de junio, según Yonhap.

Análisis: Trump cede ante China en su guerra comercial a cambio de Corea del Norte

Alfredo Jalife-Rahme

La guerra comercial con la que amenazó Trump con sus aburridas bravatas de cantina barata a China comporta consideraciones multidimensionales que engloban aspectos geoestratégicos, geoeconómicos y políticos que no suelen ser abordados por los reduccionismos unidimensionales.

The Financial Times (FT, 20-05-18), portavoz del neoliberalismo global, comenta que la 'distensión' de EEUU con China pospone la guerra comercial mediante un "acuerdo vago", pero disgusta a las líneas duras de ambas superpotencias geoeconómicas.

El deficit anual de EEUU con China asciende a 337.000 millones de dólares. Según FT, Liu He, máximo emisario económico del presidente chino, Xi Jinping, tampoco tuvo una recepción entusiasta cuando las redes sociales chinas "hicieron circular" una imagen que yuxtapone una de las reuniones de Liu en el Capitolio con los funcionarios de la dinastía Qing negociando su rendición después de que los Ejércitos de EEUU y Europa aplastaran la rebelión de los bóxers en 1901".

Todo depende con el cristal con que se mira, ya que el New York Times percibe la negociación en 2018 con un grupo de jóvenes negociadores chinos frente a la gerontocracia burocrática de EEUU, en contraste con los chinos negociadores de tercera edad al final de la dinastía Qing, cuando los negociadores de EEUU eran jóvenes.

Para FT, Liu He ganó la partida en su primera prueba al haber relegado la guerra comercial: "La principal prioridad de Liu era garantizar un alivio para ZTE y sus 70.000 empleados, quienes pudieran perder sus trabajos si el Departamento de Comercio de EEUU no permite a la empresa reanudar el flujo de los componentes de EEUU", que sufre una prohibición de siete años que aún no ha sido eliminada.

El Gobierno de EEUU acusa de todos los males a la vapuleada empresa china ZTE, con sede en Shenzen, que incluye haber violado las sanciones de EEUU contra Irán y Corea del Norte.

Trump tiene en la mira reducir en 200.000 millones de dólares su déficit, lo cual será muy difícil de conseguir cuando "todas las exportaciones de mercancías de EEUU a China el año pasado totalizaron 130.000 millones de dólares".

Trump y sus negociadores repiten las viejas políticas de "comercio administrado (manage trade, en inglés)" implementado contra Japón en las décadas de los 80 y 90, y que significaron poco para remediar el superávit comercial de Japón con EEUU.

En las intensas negociaciones bilaterales, parece ser que la sombra de la cumbre de Trump con Corea del Norte —que, por cierto, fue pospuesta quizá por una sutil maniobra de China— pesó demasiado. Trump apuesta por la política de intermediación de Pekín con su vecino y aliado sureño para obtener el Premio Nobel de la Paz.

Al borde del precipicio, los funcionarios de ambas superpotencias geoeconómicas anunciaron una tregua y la promesa del gigante asiático de incrementar importaciones de EEUU, en especial de productos agrícolas y energéticos.

Trump anunció que había suspendido las medidas punitivas en contra del gigante de las comunicaciones chinas ZTE, mientras Pekín disminuía las tarifas a los vehículos importados de EEUU.

Uno de los críticos principales respecto al acuerdo de Trump y China ha sido el senador republicano por Florida, Marco Rubio, quien alega que China le ganó a Trump en las negociaciones, para luego comentar en forma cruel que "no hay que sentirse mal" por la empresa china ZTE "o por cualquier empresa china que quiebre", ya que "han hecho quebrar a muchas empresas de EEUU" debido al "robo de los chinos".

Para The Wall Street Journal (22-05-18), China sale ganando, ya que no tuvo mucho que dar para evitar la mayoría de las medidas punitivas de EEUU.

A la espera de saber si es cierto o es un ardid más del Gabinete Trump, el pugnaz exdirector de la CIA y flamante secretario de Estado, Mike Pompeo, quien acaba de propinar un ultimátum a Irán en nombre de la dupla supremacista/racista de Trump/Netanyahu, señaló presuntos "ataques acústicos" que sufrió un empleado del Gobierno de EEUU en el Consulado de Guangzhou, a quien le fue diagnosticada una "lesión mínima cerebral", y que recuerda los sufridos por 24 diplomáticos de EEUU y 10 de Canadá en Cuba.

En medio del tira y afloja de las negociaciones bilaterales, "el Pentágono 'desinvitó' a China a un ejercicio naval militar mayor". Según The Washington Post, "la decisión del Pentágono señala el creciente malestar de EEUU sobre las huellas militares expandidas de Pekín en las áreas en disputa" en el mar del Sur de China.

El acuerdo mercantil entre Pekín y Washington "ha creado inquietud entre algunos socios comerciales de China, en particular los europeos", quienes "pueden resultar los perdedores", ya que la "compra por China de más bienes de EEUU puede significar menos demanda para los productos alemanes", pero en los rubros de productos agrícolas y energéticos "Sudamérica y Oriente Medio pueden verse mayormente afectados".

Lo que está en juego es la colosal compra por parte del gigante asiático de bienes y servicios foráneos que pueden alcanzar hasta 10 billones de dólares a partir del 2022.

La postura de China no es nada sumisa y "desea el levantamiento de las restricciones sobre ciertas exportaciones de alta tecnología", además de "garantías de que EEUU no discriminará contra los inversionistas chinos en EEUU": postura inicua que arreció Obama y ha continuado Trump.

FT arguye que "Trump defiende su distensión comercial con China" y es acusado de "haber cedido a Pekín en búsqueda de un acuerdo expedito".

Trump se enfrascó en una 'batalla de Twitter' con el senador israelí-estadounidense Chuck Schumer, líder de la bancada minoritaria del Partido Demócrata.

Schumer reconoce que Trump ha hecho más que Obama y Bush, pero sucumbió ante "una compra temporal de bienes sin arreglar el tema real: el robo de nuestra propiedad intelectual, que cuesta millones de trabajos en el largo plazo".

También Trump es acusado de haber 'apaciguado' a los agricultores de EEUU y sus importaciones de soya —soja— y productos agrícolas en vísperas electorales.

El megahalcón Robert Lighthizer, representante comercial de EEUU, no deja el dedo en el renglón sobre "las transferencias de tecnología forzadas, el hurto cibernético y la protección de la innovación de EEUU", mientras que Wilbur Ross, secretario de Comercio de EEUU y exdirector del banco Rothschild en Nueva York, advirtió que "no existe un acuerdo definitivo", sino que se ha caminado hacia adelante.

Paul Krugman, premio Nobel de Economía, impugnó la "hueca retórica" de Trump cuando "es incapaz de ganar una guerra comercial contra China", muy similar a su dura postura en relación al precio de los fármacos que lo dejaron bailando solo.

Krugman señala en forma perturbadora que Trump "fue sobornado, con China ofreciendo tratos edulcorados para los intereses personales de sus negocios" y juzga que Trump "está equivocado sobre la economia de los desequilibrios comerciales bilaterales" y "también está equivocado sobre la economía política, que no es lo mismo".

Para Krugman, es probable que "China sea herida en peores condiciones que EEUU en una guerra comercial total", y que también quizá "Trump haya reconocido débilmente que EEUU se vería afectado" cuando se percató de que a la "bolsa de valores no le gusta hablar de guerra comercial". En China no están convencidos de los axiomas perentorios de Krugman y se sienten seguros de triunfar.

La verdadera batalla está por venir y la exacerbada paranoia tecnológica estadounidense versa sobre 'Como China adquiere las joyas de la corona de la tecnología de EEUU'.

Más que una vulgar 'guerra comercial', se trata de una 'guerra tecnológica' que ya dio comienzo.