geoestrategia.eu

Irán participará plenamente en el proyecto chino del Cinturón y la Ruta

Por Elespiadigital
x
infoelespiadigitales/4/4/19
viernes 03 de mayo de 2019, 21:00h

La construcción de un ferrocarril que unirá China con Tashkent (Uzbekistán) a través de Kirguistán permitirá a los países de Asia Central tener acceso ferroviario al Golfo Pérsico a través de la red ferroviaria iraní.

De hecho, Uzbekistán fue uno de los primeros estados que apoyaron el proyecto chino de la Nueva Ruta de la Seda (Proyecto del Cinturón y la Ruta) que unirá los corredores de tránsito de China, Rusia y Asia Central. La fusión de estos corredores se completará solo con la construcción de un ferrocarril que una a China con Kirguistán y Uzbekistán. Posteriormente, la Nueva Ruta de la Seda podrá llegar hasta el Golfo Pérsico y el Mediterráneo a través de Irán.

De este modo, China y los países de Asia Central tendrán acceso al Golfo Pérsico a través de los ferrocarriles iraníes. Gracias a sus enormes reservas de petróleo y gas natural y su posición estratégica en lo que los teóricos geopolíticos llaman “El Corazón de la Energía”, Irán tendrá la oportunidad de contribuir y beneficiarse del proyecto Cinturón y la Ruta de muchas maneras.

La situación geoestratégica de Irán y sus costas en el Mar Caspio (norte) y el Golfo Pérsico (sur) son muy importantes para Pekín, que está solicitando la contribución iraní a su gran proyecto.

En 2018, China fue el socio comercial número uno de Irán. El comercio chino-iraní es del orden de 35.000 millones de dólares al año. Además, China es el mayor cliente del crudo iraní. Los dos países acordaron aumentar el volumen de su comercio a 600.000 millones en los próximos diez años (un promedio de 60.000 millones de dólares al año).

Luego de la conclusión del acuerdo entre Irán y las seis principales potencias sobre la energía nuclear de Irán en 2015, Pekín otorgó dos líneas de crédito por un monto total de 4.200 millones para financiar la construcción de líneas ferroviarias de alta velocidad que conectarán las principales ciudades de Irán, como Mashhad, Isfahan y Teherán.

Los expertos creen que la electrificación de la línea Mashhad-Teherán es un proyecto decisivo para completar el Cinturón y la Ruta. Al mismo tiempo, Irán se beneficiará enormemente de estos desarrollos.

En 2016, durante la visita del presidente chino Xi Jinping a Irán, ambas partes expresaron su interés, en ambos lados, en el desarrollo del proyecto de la Nueva Ruta de la Seda. Los dos países han firmado varios documentos sobre la contribución de Irán al proyecto chino en varios campos: ferrocarriles, instalaciones portuarias, energía, industria, sector terciario, etc.

El mismo año, por primera vez, un tren procedente de la capital china llegó a Teherán. Fue un acto simbólico para enfatizar la viabilidad y la rentabilidad del proyecto para ambas partes.

Para financiar los proyectos del Cinturón y la Ruta en los países asiáticos, China ha creado el Banco Asiático de Inversión en Infraestructura (BAII).

El BAII es un banco internacional con 57 miembros asiáticos y no asiáticos, incluida la República Islámica de Irán. El fortalecimiento de las transacciones Irán-BAII puede ampliar la contribución de Teherán al proyecto chino y financiar los proyectos de infraestructura necesarios en Irán.

Tras la retirada unilateral de EEUU del acuerdo nuclear de Irán (PAIC) y la decisión de las empresas europeas de abandonar los proyectos ferroviarios de Irán, las empresas e inversores chinos tienen ahora más oportunidades de colaborar en proyectos iraníes.

EEUU está preocupado por reacción de Irán a sanciones petroleras

EE.UU. está preocupado por la respuesta de Irán a las sanciones petroleras y podría encontrar más difícil eliminar las exportaciones de energía del país persa.

El presidente estadounidense, Donald Trump, informó el pasado abril de su decisión de eliminar el 2 de mayo las exenciones que permitían a ocho países importar crudo persa sin enfrentar a las sanciones estadounidenses y amenazó con acciones coercitivas a los que no le obedezcan.

Ante tal coyuntura, un funcionario de la Administración estadounidense dijo el jueves a la cadena CNN que la Casa Blanca está preocupada por la reacción de Teherán, que podría apuntar a los activos de EE.UU. en Asia occidental y como consecuencia esto resultaría en una escalada de tensiones en la región.

Además, según CNN, los funcionarios estadounidenses se muestran cautelosos, ya que los países trabajarán para encontrar formas de seguir comprando el crudo iraní y evitar posibles sanciones.

No creo que el petróleo iraní deje de fluir. (...) Las exportaciones del petróleo iraní no va a llegar a cero. Estados Unidos tiene un gran desafío”, indica Elizabeth Rosenberg, experta política y exasesora del Departamento del Tesoro de EE.UU. en el tema de las sanciones (2009-2013), sobre los intentos de Washington para impedir la venta del crudo iraní.

En este sentido, Elizabeth Rosenberg, experta política y exasesora del Departamento del Tesoro de EE.UU. en el tema de las sanciones (2009-2013), dijo no creer “que el petróleo iraní deje de fluir. Pese a los intentos de Washington, las exportaciones del petróleo iraní “no va a llegar a cero. Estados Unidos tiene un gran desafío”, añadió.

Conforme a Rosenberg, las realidades del mercado petrolero son otra razón por la que será difícil eliminar las exportaciones petroleras iraníes y países como Arabia Saudí no podrán compensar el crudo iraní.

“No espero que llegue a cero, no hay suficientes suministros (…) Los saudíes no tienen suficiente, eso no está sucediendo”, enfatizó, para después recalcar que países a los que ha advertido Washington podrían buscar formas silenciosas para las transacciones y trabajar con compañías que no están conectadas al sistema financiero estadounidense para comprar el petróleo de Irán.

También advirtió que la República Islámica podría responder a estas sanciones petroleras a través del ciberespacio, “Creo que esa es su ruta más probable”, afirmó Rosenberg.