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El Presidente chino ordena estar listos para la guerra “en cualquier momento”

Por Elespiadigital
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infoelespiadigitales/4/4/19
jueves 07 de enero de 2021, 16:00h

Presidente de China ordena al Ejército chino que aumente el uso de tecnología moderna en los ejercicios y maniobras, y que esté listo “en cualquier momento”.

En los primeros días del Año Nuevo, el mandatario chino, Xi Jinping, rubricó el lunes una orden dirigida a las Fuerzas Armadas del país, en la que menciona la necesidad de que sus efectivos estén “preparados para el combate a tiempo completo” y enfatiza usar tecnología moderna en los ejercicios y maniobras.

Asimismo, Xi, que preside la Comisión Militar Central de China, indicó en la disposición que el Ejército Popular de Liberación (EPL) debe estar listo para “actuar en cualquier momento”.

Los comandantes y soldados de todo el Ejército deben llevar adelante el espíritu de combate sin temor alguno a las dificultades y sin temor alguno hacia la muerte”, manifestó el jefe de Estado, mientras que las Fuerzas Armadas del país comienzan su entrenamiento y ejercicios militares anuales.

Xi también aprovechó la oportunidad para decir a los militares que usen simulaciones por computadora y combate en línea en los simulacros, al tiempo que les instó a agregar alta tecnología e Internet a sus operaciones.

En la misma jornada, el presidente chino dijo que el Ejército Popular de Liberación debe utilizar las tensiones de primera línea para aumentar las capacidades de las tropas.

Respecto a esto, el diario local South China Morning Post ha señalado que las declaraciones del presidente chino sobre la guerra “de primera línea” es una desviación de las órdenes emitidas anteriormente, en las que se le dictara al Ejército que “manejara las crisis y evitara la guerra”.

China no especificó a qué luchas se refería; no obstante, en 2020 Pekín mantenía una contienda con La India que dejó más de 20 muertos entre soldados indios y un número no revelado de bajas chinas.

Además, el EPL continúa con una serie de ejercicios cerca de las fronteras del estrecho de Taiwán, en medio de las tensiones con la isla y EE.UU., país que, contrariamente a la voluntad de Pekín, sigue militarizando la zona en colaboración con Taiwán. De hecho, Pekín amenaza a Taipéi con una guerra y le advierte de no jugar con fuego.

Comienza a funcionar la mayor zona de libre comercio, formada por todo el continente africano. China comienza una nueva era en Asia-Pacífico

Los países africanos comenzaron este viernes a comerciar dentro de una nueva zona de libre comercio que abarca todo el continente, tras meses de demoras causadas por la pandemia de coronavirus, informa Reuters.

El Área Continental Africana de Libre Comercio (AfCFTA, por sus siglas en inglés) tiene como objetivo eliminar tasas aduaneras en el intercambio de bienes y servicios y reunir a 1.300 millones de personas en un bloque con un producto interior bruto (PIB) conjunto que rondaría los 3,4 billones de dólares.

De los 55 países miembros de la Unión Africana, 54 (excepto Eritrea) firmaron el acuerdo, mientras que 34 Estados ya lo han ratificado. Se trata de la mayor zona de libre comercio del mundo desde la fundación de la Organización Mundial del Comercio (OMC) en 1995.

"Hay una nueva África que está surgiendo con un sentido de urgencia y propósito y con la aspiración de llegar a ser autosuficiente", subrayó el presidente de Ghana, Nana Akufo-Addo, durante la ceremonia de inauguración en línea.

Los partidarios del proyecto subrayan que dicho espacio impulsará el comercio entre los vecinos africanos, permitiendo al mismo tiempo que el continente desarrolle sus propias cadenas de valor. "El covid-19 demostró que África depende en exceso de la exportación de productos básicos, depende en exceso de las cadenas de suministro mundiales", explicó Wamkele Mene, secretario general del AfCFTA. "Cuando las cadenas de suministro mundiales se interrumpen, sabemos que África sufre", agregó.

Por su parte, el Banco Mundial estima que el Área Continental de Libre Comercio podría ayudar a decenas de millones de personas a salir de la pobreza para el 2035.

"La integración económica no es un acontecimiento, sino un proceso"

Mientras tanto, 41 de los 54 Estados miembros de la zona ya presentaron sus programas de reducción de aranceles.

Las autoridades deben retirar gradualmente el 90% de las líneas arancelarias: a lo largo de los próximos 5 años para las economías más avanzadas o 10 años para las naciones menos desarrolladas. Otro 7%, considerado como "delicado", recibirá más tiempo, mientras que al 3% se le permitirá ser incluido en una lista de exclusión.

La finalización de esos programas y su divulgación a las empresas debe hacerse rápidamente, declaró Ziad Hamoui de Borderless Alliance, grupo con sede en Ghana que realiza una campaña para facilitar el comercio transfronterizo.

"La integración económica no es un acontecimiento, sino un proceso", afirmó Silver Ojakol, jefe de personal de la Secretaría del AfCFTA y concluyó: "Debemos empezar en algún lugar".

Ascenso de China y nuevo cisne negro: hacen un pronóstico para esta década en EEUU

El político estadounidense del partido republicano Newt Gingrich hizo un pronóstico para los años 20 de este siglo. La década, que acaba de empezar, estará marcada por un ascenso de China, un nuevo cisne negro y grandes avances tecnológicos, según el expresidente de la Cámara de Representantes de EEUU.

Ascenso de China

De acuerdo con Gingrich, el acontecimiento más importante del decenio será el ascenso de China y las respuestas de otros países.

"China emergerá realmente como una gran potencia que competirá directamente con EEUU por la supremacía global", pronostica el político en su artículo para la web de Fox News.

Gingrich considera posible que algunos países, especialmente en África y tal vez en América Latina, decidan que su futuro está con China.

Cisne negro

Otro importante pronóstico del político es un potencial evento de cisne negro, similar a la pandemia del coronavirus de 2020.

En cuanto al brote actual del COVID-19, el político tilda de equivocada la idea de que la vida volverá a la normalidad a mediados del año 2021.

"Temo que las repercusiones económicas de una estrategia gubernamental de cierre y destrucción de empresas se sentirán al menos durante la primera mitad de la década. La gente subestima la facilidad con la que los Gobiernos pueden destruir las economías y lo difícil que es reiniciar esas economías", comenta.

Avances tecnológicos

Según Gingrich, los cambios tecnológicos durante la próxima década serán "monumentales y transformadores".

"Podríamos ver una revolución en la energía que tendría enormes implicaciones económicas", señala el político con referencia a los avances en la industria del petróleo y el gas.

Al mismo tiempo, pronostica avances sin precedentes en computadoras e inteligencia artificial que desempeñarán un mayor papel en el sistema sanitario.

"También podríamos ver una revolución en la tecnología militar —como los drones— que afectará drásticamente la forma de los conflictos".

Algunos de estos desarrollos, según Gingrich, "van a permitir que países relativamente pequeños como IránVenezuela representen una amenaza mayor".

Expansión del mundo criminal

De acuerdo con el político estadounidense, el mundo criminal —incluido el tráfico de personas, drogas, armas y finanzas ilegales— se expandirá durante los próximos diez años.

Crisis del sistema educativo de EEUU

Gingrich constata que el sistema educativo de EEUU "está en crisis".

"Nuestro sistema de colegios y universidades enormemente costosos es fundamentalmente defectuoso", escribe.

Según el político, la universidad será más cara y menos necesaria, ya que son las propias empresas las que capacitan a los jóvenes.

Resumiendo, Newt Gingrich advierte que la década de 2020 será un tiempo de "grandes elecciones y grandes desafíos".

Análisis: China comienza una nueva era en Asia-Pacífico

Ulises Noyola Rodríguez

El gigante asiático comienza una nueva era en Asía-Pacífico tras el desplome del comercio mundial como resultado de la pandemia. El Gobierno chino enfrenta grandes desafíos entre ellos el impago de préstamos, la continuidad de los proyectos de infraestructura y el reforzamiento de la integración económica en el continente asiático.

El número de contagios en la región del sureste asiático alcanzó cifras preocupantes a finales de 2020: India (10 millones), Indonesia (735.000), Bangladés (512.000), Filipinas (472.000), Nepal (260.000) y Birmania (123.000). La marginación económica aceleró el número de contagios en esas naciones pues en las regiones rezagadas la velocidad de contagio es elevada considerando la falta de acceso a medicamentos, consultas médicas, alimentos, agua potable y vivienda, entre otros servicios básicos.

El presidente Xi Jinping ha mantenido su compromiso en invertir a escala masiva en los proyectos de infraestructura que involucran a los países miembros de la Ruta de la Seda. Sin embargo, los Gobiernos asiáticos están enfrentando dificultades para continuar con la construcción de los proyectos de infraestructura. Por mencionar algunos casos, el Gobierno egipcio pospuso la construcción de una importante planta de generación de energía en Hamrawein. También una planta de energía fue cancelada en Bangladés. Otro caso fue la cancelación de la construcción de un puerto en la ciudad de Bagamoyo en Tanzania.

El monto acumulado de préstamos otorgados por las instituciones financieras chinas alcanzó una cantidad considerable (461.000 millones de dólares) en la Ruta de la Seda entre 2013 y 2020. Las naciones de bajos ingresos están ya en una suspensión de pagos de su deuda pública con China como resultado de la iniciativa del G20 aprobada el año pasado. Asimismo, varios Gobiernos asiáticos están negociando una reestructuración de su deuda externa con el gigante asiático por ejemplo Pakistán, Laos y Mozambique, entre otros. Los préstamos proporcionados por el Banco de Desarrollo de China y el Banco de Exportaciones e Importaciones de China llegaron a un mínimo histórico hace dos años de acuerdo con una base de datos de la Universidad de Boston.

Por otra parte, la crisis económica suscitó cambios importantes en el comercio mundial puesto que las exportaciones asiáticas representaron ya casi cerca de la mitad (41.8%) del comercio mundial en 2020. No obstante, el comercio regional está crecientemente dominado por los países más desarrollados en el continente asiático. Esto es así puesto que las potencias industriales tuvieron la capacidad de resistir las secuelas económicas de la pandemia dominando el comercio de productos digitales y equipo médico. Por el contrario, los países rezagados experimentaron una drástica caída de la producción que se tradujo en un aumento de la pobreza.

De esta manera los países asiáticos con tecnología de punta pudieron aplicar programas de envergadura para relanzar la actividad económica entre los cuales se encuentran China, Corea del Sur y Japón. También se adaptaron a las necesidades de la pandemia expandiendo sus ventas de dispositivos electrónicos y equipo médico. Por último, muchas actividades no se paralizaron considerando que varios negocios ya se han unido a la digitalización, con lo cual, los trabajadores continuaron trabajando en su casa y con ello sus ingresos no fueron afectados de manera sustancial.

En contraste, los países asiáticos de menores ingresos no pudieron expandir con creces el gasto público como Indonesia, Filipinas y Maldivas, entre otros. Cabe recalcar que las exportaciones de esas naciones dependen en gran medida de materias primas como petróleo, minerales, carbón y alimentos por lo que no compensaron su caída de ventas con otros productos con un mayor valor tecnológico. Además, las familias tuvieron una drástica reducción de sus ingresos con la caída de las remesas, el colapso de los servicios turísticos y el cierre de fábricas que se dedican a la producción de bienes que no fueron prioritarios en la pandemia como el calzado y los textiles. Por último, el nivel salarial promedio en varias naciones se ubica en alrededor de un dólar por hora.

Si el Gobierno chino pretende impulsar una iniciativa de integración económica que tenga como objetivo eliminar las disparidades de ingresos en el continente asiático, es vital crear un fondo regional que se encargue de apuntalar el desarrollo tecnológico en los países más rezagados. De lo contrario, el progreso económico se concentrará en un pequeño grupo de naciones manteniendo los niveles de pobreza y desigualdad en el resto de los países asiáticos. El desarrollo tecnológico de los países rezagados es crucial para crear una clase media importante que continúe impulsando las transacciones comerciales a nivel regional, con lo cual, apoyará la inversión y generación de empleos.

En este sentido, el Gobierno chino tomó una decisión correcta en empezar a brindar asistencia económica y técnica a los países de menores ingresos que fueron más afectados por el coronavirus en el continente asiático. Entre esas acciones, se encuentran la donación de equipo médico como cubrebocas, alcohol y ventiladores; el envío de alimentos de primera necesidad; y el traslado de médicos chinos a las naciones afectadas para atender a las personas contagiadas. Con esa asistencia, las personas han recibido atención médica en donde no se contaba con el personal médico ni la infraestructura para erradicar la pandemia. También el otorgamiento de una vacuna en proporciones importantes el próximo año es una buena noticia.

Asimismo, el presidente Xi Jinping reafirmó su compromiso en crear el Fondo de Respuesta de la ASEAN para el COVID-19 que proporcionará financiamiento para la adquisición de equipo médico e investigación en virología e inmunología. También apoyó la iniciativa de formar una reserva regional de equipos médicos para emergencias sanitarias aparte de implementar una capacitación profesional del personal médico en los países miembros de la Ruta de la Seda. Todas esas iniciativas contribuirán a conformar una ruta de salud en el continente asiático que fortalecerá el sector médico para erradicar el coronavirus pero aún los montos de financiamiento que involucrarán dichas iniciativas permanecen desconocidos.

Sin embargo, el Gobierno chino debe redefinir la cartera de proyectos de la Ruta de la Seda tomando en cuenta las restricciones financieras de los países asiáticos. El punto débil de la ruta es que los proyectos de infraestructura consisten principalmente en la construcción de vías de transporte —ferrocarriles, carreteras, puertos y aeropuertos— con el fin de impulsar la venta de los productos chinos. En la iniciativa están ausentes propuestas que incluyan la construcción de viviendas, centros de salud y escuelas. También brillan por su ausencia la construcción de infraestructura que apuntale la autonomía en la producción de medicamentos, equipo médico, vacunas y alimentos de primera necesidad en los países miembros de la ruta.

El cambio de las prioridades de las iniciativas con el objetivo de mejorar las condiciones de vida de las comunidades locales ofrece varias ventajas. Primero, el comercio regional continuaría aumentando pues atendería las necesidades urgentes de la población que exigen grandes montos de inversión. También, los Gobiernos estarían dispuestos a invertir en proyectos que mejoren las condiciones de vida de la población que sufrió una reducción drástica de sus ingresos en la pandemia. Finalmente, las iniciativas tendrían una finalidad social en lugar de centrarse solamente en la construcción de grandes vías de transporte.

El coronavirus volvió más visibles los problemas de los países más pobres en Asia-Pacífico en donde existe una gran necesidad de empleos. Los Gobiernos asiáticos necesitan reformular las prioridades de las iniciativas regionales para atender las necesidades urgentes de los habitantes. Paralelamente, los índices de pobreza deben ser reducidos principalmente en el sureste asiático en donde la informalidad laboral y los salarios han dejado en la marginación económica a un grupo importante de la población.