El CAC presenta una lista negra de periodistas. Les amenaza con acciones penales que comportarían multas de hasta un millón de euros.
La Generalidad de Cataluña acusa, entre otros, a Federico Jiménez Losantos de fomentar el odio a los catalanes, a Cataluña y a las instituciones catalanas y amenaza con adoptar las "acciones que considere oportunas", tanto penales como administrativas. Según un extenso informe elaborado en el Consejo Audiovisual de Cataluña (CAC), el órgano inquisitorial y de censura de Cataluña, el presidente de Libertad Digital y director de Es la mañana de Federico, de esRadio, habría vulnerado reiteradamente la Ley General de Comunicación Audiovisual, en concreto el apartado 1 del artículo 57 de dicha norma, relativo al "fomento del odio, menosprecio o la discriminación por motivos de nacionalidad y opinión", lo que podría comportar, entre otras sanciones, una multa de entre medio millón y un millón de euros.
El extenso documento elaborado por los funcionarios del CAC –policía política con dos consejeras socialistas, uno popular y tres de CiU, que además ostenta la presidencia y el voto de calidad- comprende el periodo entre el 10 y el 17 de septiembre pasados y detecta hasta 43 infracciones supuestamente cometidas en la mayoría de los casos por Federico Jiménez Losantos. Pero el texto no se limita al director de Es la mañana de Federico, sino que afecta también a Alfonso Merlos, de 13 TV y Xavier Horcajo, de Intereconomía TV. Ni siquiera los tertulianos quedan fuera del radio de acción de los censores de la Generalidad, que citan a Gabriel Albiac y Hermann Tertsch (columnistas de ABC), Inés Arrimadas (diputada autonómica de Ciutadans) y al periodista José Antonio Sentís.
La primera parte del texto del organismo de control de la Generalidad trata de fundamentar las graves acusaciones contra estos periodistas en la Constitución española, el Código Penal, la citada Ley General de Comunicación Audiovisual, es decir, las leyes que tanto desprecian por ser “españolas”. Este informe, tal como se reconoce en el texto, está elaborado a instancias de una resolución del gobierno regional catalán del 17 de septiembre, poco después de que el portavoz de la Generalidad, el consejero Francesc Homs, amenazara en rueda de prensa con elaborar un listado de periodistas y medios críticos con el proceso separatista.
El objetivo del CAC, según el mismo documento, ha sido el de "detectar contenidos que hagan apología de la violencia ante planteamientos políticos democráticos sobre los diferentes modelos de organización política de Cataluña y de relación con el Estado español o que relacionen la sociedad, las instituciones o los procesos políticos de Cataluña, incluidas las personas que forman parte, con movimientos, regímenes o actitudes totalitarias".
Según el informe, Federico Jiménez Losantos es un representante del "discurso del odio" en cuyo programa de esRadio, emitido en directo por Intereconomía TV, se vierten comparaciones que podrían ser consideradas una infracciones "muy graves" del ordenamiento jurídico y pone como ejemplo frases como las siguientes: "De todo lo que pasaba en Alemania, la culpa siempre la tenían los judíos y si no, los anglosajones o los franceses. Nunca los alemanes. Este es exactamente el modelo catalán" o "Allí, en Cataluña, la raza inferior son los españoles". También alude el informe hasta en dos ocasiones a la comparación de que el nacionalismo catalán es "nazismo con sacarina".
El "trabajo de campo" se realizó entre los días 10 y 17 de septiembre, lo que resulta sorprendente si se tiene en cuenta que el acuerdo del gobierno autonómico para encargar el informe es, según el mismo informe, de 17 de septiembre. De cualquier modo, la pormenorizada transcripción de los fragmentos considerados delictivos responde perfectamente a los objetivos expresados en rueda de prensa previa al encargo del informe por Francesc Homs, que cargó contra la "catalanofobia" en los medios españoles.
Esa actitud contrasta con la mantenida por el Gobierno catalán ante sucesos como los insultos de nazis y franquistas en sede parlamentaria contra los diputados de Ciutadans y el PP, las amenazas de Daniel Fernández, la generalización en los medios públicos catalanes del término "unionista" para referirse a los contrarios a la independencia, el informativo infantil de TV3 en el que se entrevistó a niños que habían participado en la cadena independentista, la instrucción para que todos los escolares de Cataluña visiten la exposición sobre el sitio de Barcelona de 1714 o los frecuentes ataques a las sedes del PP y Ciutadans, así como a militantes de estas formaciones.