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La realidad ucraniana: extremistas ucranianos reclaman el dinero prometido por los disturbios y Timoshenko “quiere matar a los rusos”

Por Elespiadigital
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infoelespiadigitales/4/4/19
lunes 24 de marzo de 2014, 22:30h

En la Red ha aparecido un video que compromete aún más al Gobierno autoproclamado de Ucrania, confirmando que las protestas en Kiev fueron una acción bien preparada y financiada.

En el video se ve a participantes de los enfrentamientos armados en Maidán (Plaza de la Independencia), en el centro de Kiev. Los rebeldes ucranianos afirman que fueron engañados y no les pagaron el dinero prometido por su participación en los disturbios.

A lo largo del diálogo grabado, los participantes de las protestas sangrientas -los organizadores y los que se rebelaron en las calles- tratan de negociar cuánto y cómo pagar por los disturbios de los tres últimos meses en Kiev. Sin embargo, las partes no logran llegar a un acuerdo. Algunos de los participantes enfurecidos gritan que los "fondos asignados fueron robados" y reclaman los fondos "de combate".

Hace unas semanas el exjefe del servicio de Seguridad de Ucrania Alexánder Yakimenko reveló que durante los últimos meses Occidente transfirió a Kiev millones de dólares, y en algunos casos llegó en efectivo. "Desde el comienzo de las protestas nosotros, como los servicios de inteligencia, notamos un aumento de la correspondencia que comenzó a llegar a varias embajadas de Ucrania, a las embajadas occidentales. Después en la Plaza de la Independencia apareció moneda extranjera, concretamente dólares", aseguró el exfuncionario.

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Conversación filtrada de Timoshenko: "Hay que tomar las armas y matar a los rusos"

En YouTube se ha publicado la grabación de una conversación telefónica en la que la ex primer ministra de Ucrania Yulia Timoshenko dice que habría que tomar las armas y matar a los rusos.

Los interlocutores de la grabación son Yulia Timoshenko, recién liberada de la prisión por los insurrectos de Maidán, y el exviceministro de Seguridad Nacional y Defensa del país, Néstor Shufrich.

"Estoy consternado", dice una voz masculina, presumiblemente perteneciente a Shufrich, "por la situación en torno a Crimea. Acabo de hablar hoy con un amigo y él estuvo a punto de llorar".

La voz de mujer dice con vehemencia: "¡Yo misma estaría dispuesta a agarrar una metralleta e ir a disparar a ese bastardo en la frente!".  

"Ayer dije que si, Dios no lo quiera, estalla una guerra (yo soy oficial de la reserva y mi hijo mayor también), tomamos las armas y vamos a defender el país", dijo Shufrich.

La mujer parece aún más decidida: "Esto ya traspasa todos los límites. ¡Malditos sean! Hay que tomar las armas ya e ir a cargarse a los 'katsap' [apodo despectivo de los rusos en Ucrania], junto con su líder. Siento no haber podido estar ahí para encabezar estos procesos. ¡Ni de broma les hubiera dejado quedarse con Crimea!", exclama la voz femenina.  

Timoshenko ha confirmado la autenticidad de la cinta, pero afirma que fue editado el final de la conversación.

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  La OTAN teme la ocupación de Transnistria por Rusia aunque más parece que no saben geografía

Un alto representante de la OTAN alertó sobre un crecimiento peligroso de la concentración de las fuerzas armadas de Rusia cerca de la frontera con Ucrania.

El comandante en jefe de las fuerzas de la OTAN en Europa, el general Philip Breedlove, dijo que la Alianza está seriamente preocupada por la amenaza que representan las fuerzas armadas rusas para Transnistria. "Las fuerzas armadas de Rusia en la frontera con Ucrania son suficientes para avanzar hacia Transnistria, si se toma tal decisión. Esto es muy preocupante", expresó el general.

Sin embargo, el viceministro de Defensa de la Federación Rusa, Anatoli Antónov, reiteró que Rusia no viola ningún acuerdo internacional.

Prensa británica:"El fiasco ucraniano marca el fin del sueño imperialista de la UE"

La crisis ucraniana se ha convertido en el "fiasco más curativo" de los 60 años de existencia del "proyecto europeo", marcando "el fin de los sueños imperialistas de la UE", opina el columnista del diario 'The Sunday Telegraph' Christopher Booker.

Booker señala que la Unión Europea "lleva años atrayendo a Ucrania con el Acuerdo de Asociación como un paso hacia la membresía plena". No obstante, "al acercar 'su poder suave' a las fronteras rusas, esta organización extraña orientada a la aniquilación de la identidad nacional ha chocado finalmente contra una roca del interés nacional que no se va a ceder".

Según el columnista del diario, esta situación puso a los llamados líderes occidentales en una posición lamentable.

No saben qué hacer. Hablan tonterías sobre una Rusia 'aislada' y unas sanciones 'enfocadas'


"No saben qué hacer. Hablan tonterías sobre una Rusia 'aislada' y unas sanciones 'enfocadas'". La canciller de Alemania, Angela Merkel, señala que el G-8, presidido ahora por Rusia, "no existe más".

Por su parte, el presidente de Francia, François Hollande, incita al Reino Unido a "aplicar sanciones contra los oligarcas rusos que han invertido 27.000 millones de libras esterlinas en Londres, al tiempo que el Reino Unido sabe que tiene 46.000 millones de libras invertidas en Rusia".

Hablando de la visita del primer ministro de Ucrania en funciones, Arseni Yatseniuk, que el viernes llegó a Bruselas para firmar la parte política del Acuerdo de Asociación con la UE, el periodista señala que "la UE estaba tan avergonzada que tuvo que celebrar la ceremonia a puerta cerrada y no ante la prensa".

"Al pobre (Yatseniuk) ni le dieron el micrófono, así que tuvo que gritar su deseo de ver a Ucrania como miembro de la UE", apunta irónico Booker. "Con Ucrania falló la fantasía (de los europeos) sobre un creciente imperio (de la Unión Europea)", insiste el columnista.

"No obstante, no hay señales de que estos inútiles que se hacen pasar por nuestros líderes ya se estén dando cuenta de que sus ambiciones de apoderarse de Ucrania están en la línea de la crisis del euro, como un ejemplo más de que su acto colectivo de fantasía por fin choca contra un muro de realidad", resume el autor.

Análisis: El conflicto de Ucrania es solo "parte de un mayor juego geopolítico"

Las sanciones contra Rusia introducidas por EE.UU. y la firma del acuerdo de Asociación entre Ucrania y la Unión Europea son una muestra de que Washington y Bruselas han abandonado el diálogo con Moscú, según el analista Piotr Akópov.

Las tácticas de Occidente están evidentemente basadas en una interpretación errónea de los motivos de Rusia, sostiene Akópov en un artículo publicado en el diario ruso 'Vzgliad'. La opinión de que Moscú está luchando por el sureste de Ucrania y quiere ver un país dividido está muy lejos de la realidad, asegura. Según el analista, el conflicto ucraniano tiene tres dimensiones.

El primer nivel del conflicto es la confrontación entre Moscú y las nuevas autoridades que tomaron el poder en Kiev. Para reforzar su posición política, Kiev está intentando presentar a Rusia como un agresor que está interesado en la desintegración de Ucrania. Pero lo que quiere conseguir Moscú es ver en el poder unas fuerzas que no hagan de Ucrania una plataforma antirrusa y que representen los intereses de todas las etnias que pueblan el país, asegura el analista. En respuesta a "la histeria bélica que está escalando Kiev, excavando trincheras, movilizando la guardia nacional e impulsando la introducción de visados con Rusia", lo único que hace Moscú es reclamar las deudas, pero no expulsa y tampoco toma represalias contra los miles de ucranianos que trabajan en su territorio, argumenta.

El segundo nivel de la crisis es la confrontación entre Occidente y Rusia. Son estas dos fuerzas las que determinan el futuro de Ucrania, pero de momento Occidente no se muestra dispuesto a dialogar. Un Kiev que participe en cualquier tipo de uniones —sean políticas o económicas— con Moscú o una Ucrania neutral están fuera de su esfera de intereses: el único resultado que le convendrá es la eurointegración del país, que lo convertiría en un bastión más contra Rusia, opina Akópov. Para EE.UU., poner trabas entre Rusia y Ucrania es un elemento de su lucha por mantener su sistema de hegemonía global. Para Rusia, la falta de una Ucrania neutral es una amenaza a las bases de su seguridad.

La transformación de todo el orden mundial existente es el tercer sustrato del conflicto ucraniano, desde el punto de vista del analista. No es solo una confrontación entre Rusia y Occidente: es un intento de EE.UU. de mantener un mundo monopolar. En la etapa actual de la crisis el objetivo es dar a entender a todos los demás centros de influencia con el ejemplo de Rusia que los intentos de desafiar la hegemonía mundial no tienen perspectivas. Sin embargo, las oportunidades de conseguirlo no son altas, dice Akópov apelando a que en la nueva realidad internacional Occidente ya no tiene "un paquete de control" aunque sigue siendo uno de los actores más influyentes.

La cuestión no es solo la residencia del bloque BRICS, existe también la posibilidad de que se involucren de forma más activa el Gran Oriente Próximo y la zona Asia-Pacífico. Pueden empeorarse aún más las relaciones con Turquía, Arabia Saudita y Egipto. Pueden fallar, además, las negociaciones con Irán y los acuerdos con Afganistán. Aparte, si EE.UU. sigue presionando la Unión Europea para que corte la cooperación económica con Rusia, esto puede desembocar en el colapso de la Unión o en que se niegue a colaborar con Washington, advierte el analista.