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Reino Unido se suma a EEUU en desafiar a China en mar disputado

Por Victoria
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vicky_8598hotmailcom/10/10/18
miércoles 02 de agosto de 2017, 21:00h

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El Reino Unido enviará un buque de guerra al mar del Sur de China, una medida que provocaría la ira de Pekín, pues China reclama la mayor parte de la zona.

“Esperamos enviar un buque de guerra a la región (mar del Sur de china) el próximo año (2018). No hemos finalizado exactamente donde será ese despliegue, pero China no puede restringir nuestra navegación por el Mar de la China Meridional”, ha dicho este jueves el ministro de Defensa del Reino Unido, Michael Fallon, a la agencia británica de noticias Reuters.

En sus declaraciones durante una conferencia de prensa en la ciudad australiana de Sídney, Fallon asimismo ha indicado que el envío de buque a las mencionadas aguas en disputa se enmarca en la decisión del Reino Unido para “aumentar su presencia” en Asia Oriental.

De este modo el titular británico ha hecho referencia al envío del año pasado (2016) de aviones de combate del Reino Unido a Japón a fin de realizar maniobras conjuntas en este país asiático.

“Volamos el pasado mes de octubre los Typhoons de la RAF (siglas inglesas de la Real Fuerza Aérea del Reino Unido) y ejerceremos ese derecho, siempre que tengamos la oportunidad de hacerlo, siempre que tengamos barcos o aviones en la región”, ha dicho.

Esperamos enviar un buque de guerra a la región (mar del Sur de china) el próximo año (2018). No hemos finalizado exactamente donde será ese despliegue, pero China no puede restringir nuestra navegación por el mar de China Meridional”, dice el ministro de Defensa del Reino Unido, Michael Fallon.

El aumento de la presencia militar del Reino Unido en el mar del Sur de China amenaza con aumentar las tensiones que se vive en la región por el reclamo territorial de varios países regionales, así como por los problemas entre EE.UU. y China, pues Pekín denuncia patrullajes militares de Washington en el océano Pacífico.

La decisión británica de igual modo podría alterar lazos entre Londres y Pekín que están socavando los esfuerzos para reforzar lo que ambas partes han llamado  la “era dorada”, luego de una visita del presidente chino, Xi Jinping, al Reino Unido en 2015.

Crisis fronteriza chino-india: ¿se aproxima un conflicto entre dos gigantes asiáticos?

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Esta semana continuó la confrontación entre la India y China en el área de la meseta Doklam, ubicada en el cruce de los límites de Bután, el estado indio de Sikkim y la Región Autónoma china del Tíbet. El experto militar ruso Vasili Kashin, en una entrevista a Sputnik, comentó las posibles secuelas del agravamiento del conflicto.

La crisis en la frontera chino-butanesa va acompañada con la confrontación entre el Ejército chino y las tropas indias, que fungen como garante de la seguridad de Bután. El experto indica que el conflicto entre las dos partes llega en un momento muy malo desde el punto de vista de Pekín.

El asunto de mayor importancia para China ahora es prepararse para el XIX Congreso de su Partido Comunista, evento clave que determinará las vías de desarrollo para la República Popular en los cinco años próximos.

Asimismo, a principios de septiembre, la ciudad china de Xiamen albergará la cumbre del BRICS y para el presidente Xi Jinping es crucial que este foro internacional se celebre sin incidentes. A la vez, los líderes chinos no pueden permitirse parecer débiles. Esta es una de las razones por la que los medios chinos no se limitan en declaraciones fuertes.

Teniendo en consideración la situación política en China, sería absurdo suponer que fueron los propios chinos quienes provocaron esta tirantez. Es posible que consideraran que las obras de construcción en el área disputada estaban dentro de los límites de lo normal. La India, a su vez, posiblemente vio las acciones chinas como agresivas u ofensivas.

Nueva Delhi parece estar cada vez más preocupada por la creciente influencia china sobre los países de Asia del Sur. Aquí cabe recordar que en el caso de Bután, la India tiene relaciones especiales con este país himalayo: los indios garantizan su seguridad y se ocupan de sus relaciones exteriores.

A lo largo de los últimos años, Bután ha estado aumentando su independencia en sus lazos con los países extranjeros, lo que inquietó a Nueva Delhi. Sin embargo, el área de la competencia entre China y la India se ha extendido a otros países también: el gobierno chino ha aumentado la cooperación económica y técnico-militar con Bangladesh y Sri Lanka.

"El aumento de la competencia entre los dos países no coincide con los intereses de ninguno de ellos. Al incrementar su influencia en Asia del Sur, China no puede permitirse apartar a la India y de esta manera alentarla a estrechar lazos con Estados Unidos en el ámbito de defensa", enfatizó Kashin.

Según el entrevistado, si el agravamiento de las relaciones pasa el punto de no retorno, China será capaz de debilitar las posiciones estratégicas de la India gracias a su Ejército potente, industria militar y el control sobre el Tíbet.

En caso de que China emplace tropas extra en la frontera con la India en el Tíbet, en particular las unidades de las tropas de misiles, esto requerirá acciones de respuesta por parte de Nueva Delhi, que probablemente constituirán una carga económica considerable para los indios. E incluso esas medidas apenas podrán garantizar la seguridad del país.

En dicha situación, tanto la India como China necesitan esforzarse para encontrar un punto de convergencia y salir de esta crisis, ya que esta pelea dañará tanto a la economía de China como a la de la India.

"Con el paso del tiempo todo esto puede acabar en un conflicto armado", concluyó Kashin.

El mensaje de Moscú y Pekín para Occidente

Rusia y China han iniciado sus primeros ejercicios navales conjuntos europeos en el mar Báltico. Las maniobras, denominadas Cooperación Marítima 2017, son una indicación de la creciente asociación estratégica entre el Kremlin y Pekín, escribe Dave Majumdar para The National Interest.

Las maniobras indican una asociación más estrecha entre Moscú y Pekín, pero no la proximidad de una alianza militar formal, según analistas tanto de Rusia como de Estados Unidos, citados por el rotativo.

"Una alianza completa significa un compromiso escrito para apoyarse mutuamente en la esfera militar. No es probable que tengamos un tratado así en el futuro previsible. Pero el nivel real de cooperación en materia de defensa y coordinación de políticas es el de una alianza", afirma al medio Vasili Kashin, investigador principal del Centro de Estudios Europeos e Internacionales de la Escuela Superior de Economía de Moscú.

El contraalmirante jubilado Mike McDevitt, investigador principal del Centro de Análisis Navales, comparte la opinión de Kashin. A su juicio, aunque Pekín y Moscú se están acercando no es probable que haya una nueva alianza estratégica entre los dos.

Mientras que los ejercicios ruso-chinos definitivamente tienen valor militar práctico, los líderes de los dos Estados también están enviando un mensaje geopolítico a Occidente. Ambas potencias tienen la intención de hacer operaciones navales tan costosas como sea posible para Estados Unidos y sus aliados.

"Es un juego de declaraciones", dijo James Holmes, profesor de estrategia en la Escuela de Guerra Naval de EEUU. Es obvio que el mensaje de Moscú y Pekín es que la era de la dominación naval occidental y particularmente norteamericana está llegando a su fin.

Al fin y al cabo, el recado más importante para Estados Unidos es que Rusia y China están acercándose con el objetivo de desafiar el dominio global de Washington. Y podría ser precisamente la política exterior estadounidense durante los últimos 25 años la que ha forzado inadvertidamente a dos antiguos enemigos a cooperar para retar su hegemonía, concluye Majumdar.