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Venezuela: EEUU despliega burdas operaciones psicológicas para dividir a la FANB

Por Elespiadigital
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infoelespiadigitales/4/4/19
sábado 04 de mayo de 2019, 12:23h

En enero, la libreta de John Bolton, director del Consejo de Seguridad Nacional, se hizo famoso por una nota en su libreta que decía claramente: "cinco mil tropas a Colombia".

Redacción


En enero, la libreta de John Bolton, director del Consejo de Seguridad Nacional, se hizo famoso por una nota en su libreta que decía claramente: "cinco mil tropas a Colombia".

El mensaje rápidamente se convirtió en viral y todas las redes sociales explotaron sobre la veracidad de la afirmación. Después de eso, en todo enero y febrero, Bolton junto al equipo Venezuela de la Casa Blanca, como se autodenominaron, se encargaron de repetir la idea de que si Nicolás Maduro no daba lugar a una "transición pacífica, se tomaría la vía de la opción militar".

"El gesto de Bolton sugería varios fines: amedrentar a la FANB y ajustar el clima social con las expectativas de una intervención militar a favor o en contra; esto último da igual al establishment extranjero pues se plantea la caotización psíquica del colectivo. Calza esta operación en un momento en el que el "Team Guaidó" intenta captar defecciones militares, con el objetivo de mercenarizar sus intereses para apoyar el anhelado golpe de Estado encabezado por Voluntad Popular (VP)", escribió Ernesto Cazal, columnista de esta casa, en una nota titulada "La libreta de Bolton y otras operaciones psicológicas" fechada en el 5 de febrero este año.

En esta lógica, la campaña psicológica que le siguió a la libreta fue sumamente agresiva en buscar precisamente aterrorizar tanto al alto mando político militar de la revolución bolivariana, como a los millones de chavistas que apoyan al actual gobierno venezolano organizados en distintas formas de resistencia frente a las amenazas de intervención en su contra.

El día después del fallido golpe: el relato de la Casa Blanca

Una vez desarticulado el golpe del 30 de abril, John Bolton, al igual el secretario de Estado, Mike Pompeo, y el encargado para Venezuela, Elliott Abrams, lanzaron al ruedo la versión de que la intentona falló porque el presidente del Tribunal Supremo de Justicia, Maikel Moreno, el ministro de la Defensa, Vladimir Padrino López, y el jefe de Casa Militar, Ráfael González Dala, no cumplieron con su palabra. "No atendieron los celulares, pero ya había un documento firmado sobre la transferencia de poder a Juan Guaidó", afirmó Abrams.

Según las fuentes de la Casa Blanca, consultadas por The Washington Post,  Juan Guaidó "presentó un plan bastante completo en el que altos mandos militares se cambiarían de bando, mientras que a otros se le permitiría abandonar el país."El lunes el plan comenzó a desmoronarse. Maduro se enteró antes y Guaidó respondió corriendo", relata The Washington Post, quien sostiene que las negociaciones fueron llevadas a cabo por el autoproclamado con la supervisión de la Casa Blanca.

Bolton, por su lado, fue el encargado de informarle el minuto a minuto al presidente Donald Trump desde el pronunciamiento de Guaidó. Hasta que finalmente a media mañana vieron a Vladimir Padrino López dando un pronunciamiento a favor del presidente Maduro. En ese momento, según el rotativo estadounidense: "la administración de Trump, buscando socavar la confianza de Maduro en quienes lo rodean, decidió deshacerse de Padrino, Maikel Moreno y Hernández Dala diciendo que habían acordado firmar un documento a favor de reconocer a Guaidó como presidente interino".

El medio estadounidense, que es una caja de resonancia de las distinas agencias ejectuvias de Estados Unidos, afirmó que antes de tomar esta decisión hubo "una falta de consenso sobre el rumbo a tomar en la Casa Blanca cuando los altos funcionarios se decepcionaron con los acontecimientos en el terreno".

El reportaje señala también las diferencias que existen entre Trump y John Bolton, que tiene un amplio alcance en las decisiones sobre Venezuela. "El presidente ocasionalmente ha expresado a otros que Bolton quiere meterlo en guerras", sostiene The Washington Post.

Tal es así que en una reunión privada en la Casa Blanca, Paul Selva, jefe de la Fuerza Aérea y segundo al mando del Estado Mayor conjunto, salió enojado ante la recriminación de Bolton y Maurice Claver-Carone, a cargo de América Latina en el Consejo de Seguridad, por no presentarle ninguna opción militar sobre Venezuela. "Selva, irritado por las interrupciones y el estilo de confontación de los dos funcionarios, golpeó su mano contra la mesa con un fuerte chasquido", remarcó el reportaje sobre la negativa del Pentágono a poner en marcha una operación militar que pueda salirse de control.

Operación psicológica contra el alto mando militar del chavismo

Más allá de los entretelones de la Casa Blanca, la decisión de establecer la versión de que el ministro de Defensa, Padrino López, el presidente del TSJ, Maikel Moreno, y el jefe de Casa Militar, Hernández Dala, estuvieron a punto de dar un golpe pretende socavar la confianza de Maduro hacia su circulo íntimo. El sello de la operación viene exactamente de la mano de John Bolton, quien el 30 de abril fue el primero de los funcionarios en afirmar "Padrino López está en contra de Maduro".

Acorde a esta estrategia, este jueves, el representante de Guaidó en Estados Unidos, Carlos Vecchio, publicó un tuit donde hacía mención a siete segundos de un vídeo donde la mirada de Maduro hacia Padrino López supuestamente comprobaba la versión de que éste último había negociado con la Casa Blanca. Rápidamente, el vídeo se hizo viral en otras cuentas del antichavismo.

Unos minutos después el senador Marco Rubio, uno de los más activos conspiradores contra Venezuela, tuiteó: "Maduro que está rodeado de conspiradores listos para romperse en cualquier momento". De esta forma, la operación psicológica, al igual que la de la libreta de Bolton, apunta a generar desconfianza en el alto mando militar para que se tomen decisiones apresuradas y erróneas tratando de alargar el efecto de sorpresa, y de aparente confusión posterior al golpe.  "Yo si fuese Maduro me preguntaría si aún en el alto mando militar alguien que sea leal", dijo en la misma línea Elliott Abrams, encargado para Venezuela del Departamento de Estado, en una sesión del Consejo Permanente de la OEA.

Por supuesto, la misma línea argumental, haciéndose eco de esto, se repitió en cuentas del antichavismo más recalcitrante como una forma de de ser repetidoras que se hicieran eco de esta versión.

Sin embargo, esta versión se contradice en mucho con lo que sostiene The Wall Street Journal, quien constamente ha criticado a Guaidó por presentar planes que luego no se cumplen en la practica. "La oposición estaba negociando la expulsión de Maduro con funcionarios del régimen. Pero el general Vladimir Padrino López fingió su papel de conspirador y le dio la información a Maduro y los rusos. Es por eso que el golpe nunca ocurrió", sintetizó el medio citando una fuente consultada sobre el golpe fallido.

Cinco 'verdades' que no fueron y explican el fracaso del golpe de Guaidó y López

El intento de golpe de Estado impulsado por los opositores Juan Guaidó y Leopoldo López estuvo acompañado de varias afirmaciones y supuestas revelaciones de la oposición venezolana y el Gobierno de EEUU que nunca se confirmaron o que directamente son mentiras. Explican, en buena parte, el resultado que tuvo la denominada 'Operación Libertad'.

Sputnik hace un recuento de muchos de estos hechos que encontraron cabida en los grandes medios hegemónicos, aún sin un sustento detrás, incluso con declaraciones de los actores involucrados que contradicen estas cuestiones. Sin embargo, estas voces de presuntas fuentes confidenciales fueron amplificadas, a pesar de su falsedad.

1. "Nicolás Maduro estaba listo para abandonar Venezuela pero Rusia lo detuvo"

El 30 de abril, y luego de que Guaidó llamara a sus simpatizantes a movilizarse en las calles, el secretario de Estado de EEUU, Mike Pompeo, hizo una curiosa afirmación sobre el presidente de Venezuela Nicolás Maduro,  durante una entrevista con CNN.

"Tenía un avión en la pista, estaba listo para partir esta mañana, tal como tenemos entendido, pero los rusos le indicaron que debía quedarse", aseguró.

El propio Maduro señaló la "falta de seriedad" del Gobierno de Donald Trump, al tiempo que el canciller venezolano Jorge Arreaza se dirigió directamente a Pompeo: "Inventar noticias falsas es una manera muy triste de aceptar que el golpe que apoyaste ha fallado… una vez más".

Dos días después, el canciller ruso Serguéi Lavrov sostuvo que la afirmación de Pompeo era una mentira y remarcó que "si recordamos todas las afirmaciones de los representantes oficiales de la Administración estadounidense sobre Venezuela, no van a terminar las preguntas sobre ellas, y la respuesta a todas esas preguntas será 'no es verdad'".

2. "Vladimir Padrino, Maikel Moreno e Iván Hernández habían llegado a un acuerdo con Guaidó"

También en declaraciones a CNN, pero esta vez a través del asesor en seguridad John Bolton, el Gobierno de EEUU difundió internacionalmente la versión de que el ministro de Defensa de Venezuela, Vladimir Padrino; el presidente del Tribunal Supremo de Justicia, Maikel Moreno y el titular de la Dirección General de Contrainteligencia Militar, Iván Hernández Dala, estaban del lado de Juan Guaidó.

Bolton dijo que los tres habían aceptado apoyar el golpe, a cambio de una amnistía ofrecida por Guaidó, que los dejaba por fuera de la lista de "sancionados".

Padrino no tardó en responder a través de Twitter: "¡Son unos cobardes! Nos mantendremos firmes en defensa del orden constitucional y de la paz de la República, asistidos como estamos por la ley, la razón y la historia. ¡Leales siempre, traidores nunca!".

?Moreno también aclaró su postura a través de una conferencia de prensa, en la que manifestó su "rechazo contundente" a "los ilegales intentos de un pequeño grupo de militares y civiles que buscan tomar por la fuerza el poder político de la Nación, en contra de la Constitución y las leyes vigentes del país".

3. "Guaidó y López habían tomado la base militar La Carlota y tenían el apoyo de militares"

En el vídeo difundido por los dos dirigentes opositores venezolanos en la mañana del 30 de abril, ambos aseguraban estar en la base militar Francisco Miranda, conocida como La Carlota, en el este de Caracas.

"Venezuela: ha iniciado la fase definitiva para el cese de la usurpación, la Operación Libertad. He sido liberado por militares a la orden de la Constitución y del Presidente Guaidó. Estoy en la Base La Carlota. Todos a movilizarnos. Es hora de conquistar la Libertad. Fuerza y Fe", había anunciado López en un video en el que se mostraba acompañado de militares y tanquetas.

Sin embargo, el Gobierno venezolano confirmó más tarde que La Carlota nunca fue tomada por fuerzas opositoras. El mismísimo Padrino aclaró minutos más tarde que "todas las unidades militares desplegadas en las ocho Regiones de Defensa Integral reportan normalidad en sus cuarteles y bases militares, bajo el mando de sus comandantes naturales".

También el 30 de abril se difundieron varios videos en los que efectivos militares revelaron que fueron a La Carlota "engañados" por algunos superiores que les mintieron para que se presentaran en La Carlota.

?4. "Putin había aceptado reconocer a Juan Guaidó a cambio de dinero"

En su programa en el canal 'Mega TV', el periodista peruano Jaime Bayly aseguró, a partir de "fuentes en Washington", que el presidente de Rusia Vladímir Putin había negociado con Donald Trump el reconocimiento de Juan Guaidó "siempre y cuando le pagara a Rusia todo lo que se le debe". La versión de Bayly indicaba además que EEUU iba a "ayudar" para cumplir con ese pago.

Efectivamente, en las últimas horas Putin mantuvo una conversación telefónica de 90 minutos con Trump en la que, además de la posibilidad de un nuevo acuerdo nuclear, se habló de la situación de Venezuela.

Pero la postura de Rusia estuvo lejos de lo informado por Bayly. Un comunicado difundido por el Kremlin da cuenta de que "durante el intercambio de opiniones sobre la situación en torno a Venezuela, el presidente de Rusia enfatizó que solo al pueblo venezolano le corresponde decidir el futuro de su país".

5. "Guaidó cuenta con el apoyo de los trabajadores públicos de Venezuela"

Tal como lo había hecho a comienzos de marzo, Guaidó convocó a un paro escalonado de trabajadores públicos en el marco de su 'Operación Libertad'.

La medida no contó con el apoyo que esperaba. Ya en marzo, la Federación Nacional de Trabajadores del Sector Público (Fentrasep) de Venezuela había rechazado la convocatoria y volvió a hacerlo en esta oportunidad.

El 1 de mayo, en el marco de los actos por el Día de los Trabajadores, el presidente de la Fentrasep Franklin Rondón aseguró que los funcionarios públicos no se plegarían al llamado de Guaidó.

"El señor Guaidó no tiene la capacidad, ni la legitimidad, ni el liderazgo, ni los cojones, para convocar a la clase trabajadora. Porque él nunca ha sido un hombre de los trabajadores, nunca ha estado con nosotros", remarcó, asegurando que "el llamado a paro general también va a fracasar".

El futuro que EEUU tiene preparado para Venezuela

Washington no cesa en sus intentos de cambiar radicalmente la situación en Venezuela a su favor, aunque hasta ahora no ha podido lograr su objetivo. El columnista de la versión rusa de Sputnik Iván Danílov reflexiona sobre las perspectivas de los planes ambiciosos de EEUU.

Danílov recuerda que recientemente algunos oficiales del Ejército venezolano se pasaron al lado de la oposición, aunque eran muy pocos y no lograron concretar el golpe de Estado.

"Sin duda, el mismo hecho de que algunos militares venezolanos (incluyendo figuras de muy alto rango) estén listas para una transición al lado de Washington es una especie de victoria psicológica para el Departamento de Estado y los golpistas", recalca el columnista.

Pero, en general, el hecho de que haya muy pocos desertores de este tipo hasta ahora, a pesar de todos los esfuerzos del Departamento de Estado, la CIA y los líderes de la oposición venezolana, causa sorpresa y respeto. De momento, los resultados de la presión norteamericana parecen bastante modestos, y todas las declaraciones sobre una "etapa final", un "asalto final", una "manifestación final", etc., solo agotan a los partidarios de la oposición que están cansados de esperar a que Estados Unidos obtenga la victoria definitiva, continúa Danílov.

Desgraciadamente, las posibilidades de una victoria norteamericana siguen existiendo, opina, porque en cualquier momento la suma de dinero ofrecida y las garantías de seguridad que la acompañan pueden ser suficientes para llevar realmente a una traición masiva de las autoridades, como ya ha ocurrido muchas veces en diferentes países.

La idea de recuperar el control sobre Venezuela no sale de las cabezas del 'establishment' de Washington, mientras que la presencia de la influencia e intereses rusos en Caracas lleva a algunos políticos estadounidenses a un "malestar emocional", señala Danílov.

Por ejemplo, la cadena CNN publicó una entrevista con el influyente senador estadounidense Doug Jones en la que éste afirmaba explícitamente que Nicolás Maduro "debe irse, y los rusos deben abandonar Venezuela y dejar en paz nuestra parte del mundo".

"¿De qué democracia y derechos humanos se puede hablar si la retórica de los políticos estadounidenses ha vuelto a la terminología de 'esferas de influencia' que estaba muy de moda hace cien años?", se pregunta el columnista.

No se descarta una solución militar a la crisis venezolana, pero hasta ahora El Pentágono se ha mostrado reacio a usar las armas. Aunque al Gobierno de Trump le gustaría recuperar el control sobre el petróleo venezolano y lograr una seria victoria geopolítica en Sudamérica, no le resulta deseable tener la culpa por las muertes de militares estadounidenses justo durante la campaña electoral presidencial.

Mientras tanto, las empresas estadounidenses ya han ofrecido al mandatario una solución 'elegante': Erik Prince —el fundador de la famosa empresa de servicios gubernamentales y de seguridad Blackwater USA— propuso la idea de llevar a cabo una intervención militar en Venezuela por parte de un ejército privado de 4.500-5.000 mercenarios por los que la Administración Trump no tendrá que responder ante el electorado.

"Sin embargo, incluso un gran ejército privado capaz de invadir Venezuela no es una garantía de la victoria norteamericana, sino solo una garantía de que la crisis venezolana entrará en una fase más activa y sangrienta", destaca Danílov.