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Mientras los golpistas se refugian en las embajadas, se revela que tenían preparado el golpe para el día 2 de mayo y Guaidó lo adelantó

Elespiadigital | Martes 30 de abril de 2019

Fuentes de las negociaciones que se llevan a cabo entre la oposición liderada por Guaidó y la Administración Trump han revelado a El Confidencial que su personalismo ha desbaratado un golpe mejor organizado

"En los pasados días, llegamos a un pacto para que el levantamiento fuera el día 2 de mayo. El acuerdo había sido negociado con los estadounidenses, la oposición liderada por Juan Guaidó, la Inteligencia política del Sebin, Maikel Moreno, presidente del Tribunal Supremo, y algunos generales del alto mando militar, pero el personalismo de Guaidó y de Leopoldo López ha puesto en peligro el alzamiento", asegura a El Confidencial un militar que coordinaba las conversaciones en una isla del Caribe. "Ahora no tienen apoyo de los generales más influyentes de las Fuerzas Armadas Nacionales, ni siquiera del jefe del Estado Mayor de la Armada, José Adelino Ornella Ferreira, como se está escribiendo por ahí", afirma este exmilitar venezolano.

"Guaidó y López se comieron la luz, como decimos en Venezuela, son unos 'amateurs", sigue explicando esta fuente. En el lenguaje venezolano, esto quiere decir que ambos opositores al Gobierno de Nicolás Maduro quisieron asumir un protagonismo precipitado y no pactado anteriormente con las partes antedichas.

La participación en el pronunciamiento previsto el 2 de mayo del autodenominado presidente interino, Juan Guaidó, el presidente del Tribunal Supremo y el alto mando militar "pretendía dar un carácter legal a las acciones", según narra frustrado a este diario el coordinador de las negociaciones.

Leopoldo López estaba custodiado en su arresto domiciliario por los servicios de Inteligencia políticos, el Sebin. El jefe de este organismo, Manuel Cristopher Figuera, convino liberarlo esta mañana de martes. Desde el cuartel La Carlota de Caracas, Juan Guadió y Leopoldo López escenificaron mediante un vídeo publicado en Twitter el llamamiento a las fuerzas armadas para que se unieran a la lucha contra el Ejecutivo de Maduro y para que provocaran "el cese definitivo de la usurpación" del poder. Figuera se ha unido al alzamiento de forma pública.

 

Un pistolero de la oposición tira a matar. La imagen es evidente

"A los estadounidenses les 'han madrugado' Guadió y López, les han sorprendido igual que a nosotros los que estábamos negociando con los oficiales aliados militares", relata a este medio uno de los coordinadores de las acciones de oposición, quien es buen conocedor del Ejército venezolano y de las personas que apoyan a Maduro. "Los americanos se sienten traicionados por Guaidó, y no sé cómo acabará todo esto porque si los militares no cooperan rápidamente, Nicolás va a hacer una razia", concluye la fuente de El Confidencial.

Canciller de Chile confirma que Leopoldo López y su familia están en su embajada en Caracas

Esta madrugada, un grupo de militares comandado por el diputado opositor Juan Guaidó sacó de su arresto domiciliario a Leopoldo López, quien había sido condenado a 13 años.

El venezolano Leopoldo López y su familia se encuentran refugiados en la Embajada de Chile en Venezuela.

Así lo confirmó el ministro de Relaciones Exteriores chileno, Roberto Ampuero, quien informó que Lilian Tintori, esposa de López, y su hija ingresaron como "huéspedes a residencia de nuestra misión diplomática en Caracas".

"Hace minutos se sumó su cónyuge, Leopoldo López, que permanece junto a su familia en dicho lugar. Chile reafirma compromiso con demócratas venezolanos", afirmó el canciller chileno.

López dejó la prisión domiciliaria tras un operativo con militares disidentes encabezado por el diputado Juan Guaidó, quien hizo un llamado a un golpe de Estado contra el Gobierno del presidente Nicolás Maduro.

En septiembre de 2015, López fue declarado culpable de los delitos de instigación pública, asociación para delinquir y determinador de daños e incendio, por hechos de violencia desatados tras una manifestación opositora en febrero de 2014, que dejó un saldo de 43 muertos.

El 8 de julio de 2017, el Tribunal Supremo de Justicia de Venezuela determinó que López cumpliera su condena en prisión domiciliaria por "problemas de salud".

Al menos unos 25 militares venezolanos, todos de bajo rango, han solicitado asilo en la Embajada de Brasil en Caracas, según confirmaron fuentes de la Presidencia brasileña a la Agencia Efe . "Son 25", han dicho y han explicado que ninguno de ellos es general o pertenece a la cúpula militar.

El director de la ONG Foro Penal, Alfredo Romero, ha informado de al menos 11 arrestos de opositores en los Estados de Carabobo, Lara, Táchira y Zulia. No da información sobre Caracas, donde se han producido los principales enfrentamientos entre manifestantes y las fuerzas de seguridad leales a Nicolás Maduro.

Embajador de Venezuela en la ONU: "Hemos derrotado un nuevo intento por crear una guerra civil"

El diplomático recalcó que los artífices de la intentona golpista han pedido asilo en varias embajadas en Caracas.

El embajador de Venezuela ante la Organización de Naciones Unidas (ONU), Samuel Moncada, destacó que el Gobierno constitucional del presidente Nicolás Maduro derrotó un nuevo intento de EE.UU. de "crear una guerra civil" en el país suramericano.

El diplomático informó que 25 de los efectivos militares que participaron en la intentona golpista pidieron asilo en sedes diplomáticas de los países que apoyan a diputado opositor Juan Guaidó.

También aseguró que el líder opositor Lepoldo López, quien fue liberado ilegalmente de su arresto domiciliario, se encuentra "escondido" en la embajada de Chile en Venezuela, donde está pidiendo asilo.

Moncada señaló que lo ocurrido en Caracas es el "típico golpe norteamericano en América Latina, pero fracasó". De igual forma, refirió que el Gobierno controló la acción golpista con pleno respeto a los derechos humanos y sin daños materiales.

"Yo me siento muy orgulloso de que algo que era muy peligroso, haya concluido sin ninguna vida que lamentar", dijo al respecto.

Sobre el futuro de Guaidó, Moncada indicó la fiscalía venezolana tomará las acciones pertinentes: "Es evidentes que el señor cometió un crimen".

El funcionario cuestionó que el secretario general de Naciones Unidas, Antonio Guterres, se haya declarado "imparcial" con lo sucedido en Caracas.

Aseveró que el golpe de Estado debería ser un motivo para una convocatoria del Consejo de Seguridad de la ONU.

El general Ornela sigue fiel a la Revolución Bolivariana frente a las mentiras de Guaidó y las sabandijas

 

Distintas informaciones apuntaban a que el actual jefe del Estado Mayor estaba detrás del alzamiento, pero Ornela ha salido en una rueda de prensa reafirmando su apoyo a Maduro

El actual jefe del Estado Mayor, José Adelino Ornela Ferreira, ha declarado que permanece leal a las fuerzas del régimen de Nicolás Maduro contra el alzamiento de Juan Guaidó, pese a las insistencias antichavistas de que Ornela estaba detrás golpe. El general era el hombre de confianza de Hugo Chávez y participó junto a él en el golpe de 1992 en el país.

El general Ornela Ferreira ha aparecido esta tarde en un video junto a Vladimir Padrino López, ministro de defensa, y otros militares como Suárez Chourio pronunciándose a favor de Maduro. Este ha sido un golpe duro para las fuerzas opositoras, que apenas cuentan con apoyos entre la cúpula militar.

La mentira de que estaba detrás del golpe fue adelantada por José Antonio Mendoza, diputado antichavista en la Asamblea de Venezuela. José Ornella es actualmente jefe del Estado Mayor Conjunto de la Fuerza Armada Nacional, ya que fue nombrado en 2017 por el propio Nicolás Maduro.

Constituyente venezolana reclamó actuación de la Justicia para "no seguir permitiendo conspiraciones"

Los participantes del intento de golpe de Estado registrado este martes en Venezuela deberían ser castigados "en el marco de las leyes y la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela", dijo a Sputnik la integrante de la Asamblea Nacional Constituyente María Alejandra Díaz.

Para Díaz, las acciones impulsadas por los opositores Juan Guaidó y Leopoldo López buscaron "quebrar el orden constitucional" en Venezuela, algo que "ellos vienen anunciando desde hace un mes".

En ese sentido, enfatizó que se trata de "la evidencia de que no van a ir por la vía electoral" y de que "no quieren diálogo sino tomar el poder por la fuerza, por fuerza del orden constitucional".

Si bien consideró que la maniobra "no tuvo eco" e incluyó únicamente a "un grupo muy reducido" de efectivos militares, remarcó la necesidad de que "se activen las instituciones del Estado para que aquellos incursos en estos hechos graves sean castigados en el marco de las leyes y la Constitución".

"No se puede seguir permitiendo conspiraciones y que no haya un adecuado tratamiento por parte del sistema de Justicia", enfatizó.

La constituyente también señaló que la violación de la prisión domiciliaria por parte de López significa "un problema de seguridad" para Venezuela. Al respecto, apuntó que López violó el acuerdo de 'casa por cárcel' cumplido por el Gobierno de Nicolás Maduro, pactado en las negociaciones llevadas a cabo en la República Dominicana entre 2017 y 2018, de las que se retiraron los opositores a último momento.

Aún sin haberse concretado conclusiones de este frustrado acercamiento, aseguró Díaz, el Gobierno venezolano decidió mantener su promesa de llevar a López a cumplir su pena en su domicilio, pero ahora "está otra vez al frente de la intentona golpista".

Como integrante de la Asamblea Nacional Constituyente, Díaz manifestó su intención de movilizarse en los alrededores del Palacio de Miraflores, sede del Ejecutivo venezolano, para "respaldar a los poderes constituidos".

Asimismo, adelantó que es probable que los constituyentes emitan una declaración rechazando los actos perpetrados este martes por los opositores.

La apuesta suicida de Guaidó

El movimiento militar de Guaidó supone la culminación de lo que, desde el principio, ha sido su estrategia: provocar que las fuerzas de seguridad del régimen de Maduro cambiasen de bando y dar un golpe de Estado.

Este movimiento militar supone la culminación de lo que, desde el principio, ha sido la estrategia de Guaidó: una operación diplomática, psicológica y política destinada a provocar que las fuerzas de seguridad del régimen de Maduro cambiasen de bando ante lo insostenible de la situación, prometiendo inmunidad a aquellos que lo hiciesen. Para este domingo, Guaidó había convocado una marcha hacia el Palacio de Miraflores como conclusión de la llamada “operación Libertad”, una movilización popular para forzar la salida de Maduro. Los movimientos militares de hoy aceleran la situación.

La apuesta ha sido enormemente arriesgada. Incluso si las fuerzas armadas en bloque decidieran posicionarse a favor de Guaidó, el potencial para la violencia es enorme. El propio chavismo, muy consciente de la posibilidad de un golpe, lleva años ocupándose de armar a otros grupos que, llegado el caso, pudieran salir en defensa de la revolución bolivariana. En teoría, el Gobierno podría contar con la lealtad de los llamados 'colectivos', cuya cifra exacta se desconoce pero que ya tienen presencia confirmada en 16 de los 23 estados de Venezuela, y que han jugado un papel fundamental en la contención violenta de las últimas protestas.

Estos colectivos tienen un acusado componente ideológico: es lo que sucede con el llamado Colectivo de Seguridad Fronteriza, que opera en el estado de Táchira, conformado y entrenado por antiguos disidentes de las FARC y el ELN de Colombia, y que participó en las operaciones contra la entrada de ayuda humanitaria el pasado febrero.

Están, además, los 1.600 integrantes de las llamadas Fuerzas de Acciones Especiales (FAES), una unidad de elite especializada en utilizar la violencia en situaciones conflictivas, muy activa durante el último año y medio. Y más problemáticos aún podrían resultar los cientos de miles de miembros de la Milicia Nacional Bolivariana, civiles que, aunque no disponen de armamento, cuentan con entrenamiento militar en previsión de una situación como esta.

Aunque los expertos creen que su número es de aproximadamente 360.000, en enero Maduro lanzó un plan para ampliar su número hasta los dos millones antes de mediados de abril y aseguró que “más de 50.000 unidades populares de defensa” han sido creadas ya en barrios y ciudades de todo el país, por lo que la cifra actual de milicianos es con certeza superior.

De hecho, el presidente de la Asamblea Nacional Constituyente y número dos del chavismo, Diosdado Cabello, ha llamado “a todo el pueblo, a los motorizados, colectivos, milicianos a que se vengan a Miraflores a defender la revolución”.

Maduro, además, cuenta con importantes respaldos internacionales. Además de los servicios de inteligencia cubanos —cuyo asesoramiento ha sido fundamental en estos años a la hora de desactivar complots en las filas castrenses—, Rusia y China han apostado, al menos nominalmente, por la continuidad del régimen actual. A las decenas de contratistas militares privados de la firma Wagner, aparentemente enviados durante los dos últimos años para ejercer de guardia pretoriana de Maduro, se le sumaron esta primavera un centenar de asesores militares rusos que, aunque en misión oficialmente técnica, suponen un mensaje imposible de ignorar.

En el mismo sentido, en las redes sociales se han publicado también imágenes de oficiales chinos confraternizando con soldados venezolanos. Y aunque Venezuela no es Siria (ni por cercanía geográfica ni por importancia), y para Moscú sería logísticamente imposible sostener una intervención militar al estilo de la llevada a cabo en apoyo de Damasco, hay bastante margen para la asistencia y el envío de suministros y armamento en caso de un conflicto armado sostenido.

Por si fuera poco, sigue planeando sobre el país la sombra de una intervención militar extranjera. Aunque no parece inminente —ni se han hecho los preparativos necesarios ni cuenta con el beneplácito de los ejércitos de Brasil y Colombia, absolutamente imprescindible para una operación de este tipo—, la idea está sobre la mesa.

De hecho, una crisis violenta en la propia Venezuela, con la capacidad de desestabilizar a los países vecinos, podría hacer cambiar de opinión a los militares brasileños y colombianos y forzar su participación en una coalición internacional. Según reveló la agencia Reuters esta semana, el fundador de la firma militar privada Blackwater, Erik Prince, ha estado buscando el apoyo de exiliados venezolanos ricos y de importantes congresistas republicanos para formar un contingente de 5.000 mercenarios que pudiese ayudar en el derrocamiento de Maduro.

El órdago de Guaidó, en suma, lleva aparejado un gran peligro de que la situación degenere en una violenta escalada difícil de detener. Ni siquiera tiene por qué suceder de inmediato: incluso si se produce una transferencia de poder exitosa en un primer momento, elementos del antiguo aparato podrían aliarse con ciudadanos descontentos e iniciar una campaña insurgente muy difícil de contrarrestar, como ocurrió en Irak tras la caída de Sadam Husein, especialmente si el nuevo Gobierno no está a la altura de las expectativas de muchos.

Fuente: El Confidencial