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Alexandr Projorenko, Héroe de Rusia, de Siria y ejemplo para el mundo

viernes 01 de abril de 2016, 21:00h

Esta es la noticia de la semana que acompaña a la liberación de la ciudad de Palmira por el ejército Sirio. La histórica Palmira llevaba aproximadamente medio año en manos de los terroristas del DAESH, y en la última semana, la ciudad fue liberada.

Destaca en este asalto la historia de un soldado ruso, miembro de las fuerzas especiales que llevaba una semana en solitario, infiltrado tras las líneas enemigas con la tarea de identificar objetivos terroristas para la aviación rusa.

Alexandr Projorenko era su nombre, un chico de 25 años, cuya esposa le esperaba en Rusia ya embarazada. Pero el último objetivo que señaló este comando ruso fue a sí mismo cuando se vio rodeado fatalmente por los terroristas del DAESH y antes que ser capturado, ordenó a la aviación rusa que atacara su posición, que nunca se dejaría capturar por los terroristas.

Y así hizo la aviación rusa. Arrasó la posición.

Pero la muerte de este soldado, que se suma a la de muchos otros soldados sirios que también hicieron estallar su posición antes que rendirse o dejarse capturar los terroristas del DAESH, es otro ejemplo de lucha, de esos que no existen en una Europa occidental sólo preocupada en mostrarse tan pacifista que en realidad ha vuelto enclenque y débil.

Así, este soldado ejemplar se une a todos los demás que han compartido tal destino, pero no en un sentido triste, sino en el sentido más fuerte de todos, ya que nuevamente saben los terroristas a qué tipo de hombres y mujeres se enfrentan. Que antes de la derrota o la captura, prefieren la muerte. Soldados que no saben que es eso de retroceder. Personas que la muchos llamarán héroes por sus acciones, pero en realidad ellos no hicieron nada especial. Ellos protegían a su familia y su tierra. ¿Cuántos otros pueden decir lo mismo?

Rusia rendirá honores al soldado que dio su vida para recuperar la ciudad de Palmira

Finalmente las autoridades rusas han dado a conocer la identidad del soldado que sacrificó su vida para que el Ejército de su país pudiera bombardear lugares estratégicos de Daesh en la ciudad de Palmira, y poder recupera así un punto de vital importancia en manos de los yihadistas desde el pasado mes de mayo.

Se trata de Alexander Prokhorenko, de 25 años edad, que llevaba varias semanas cumpliendo una misión secreta con el Ejército ruso en Siria. Una misión que ni siquiera conocía su esposa, Ekaterina, con la que llevaba casado 18 meses y estaba esperando su primer hijo.

Su acción, meterse en territorio yihadista e ir informando de las coordenadas de los objetivos, para que fueran bombardeados por los aviones rusos, le costó la vida pero también le han convertido en un héroe. La hazaña le ha valido el nombre del «Rambo» ruso.

Su acción será recompensada de manera personal por Vladímir Putin, quien será el encargado de entregar a la familia del fallecido la máxima distinción que se otorga en el país, la medalla al Héroe de Rusia.

Cuando Alexander salió de su casa hace dos meses para desempeñar su última misión, su esposa Ekaterina creyó que se dirigía a la región del Cáucaso, no al corazón del territorio de Daesh, donde debería identificar objetivos para que fueran atacados con bombas.

Según fuentes cercanas al soldado, este había confesado que se sentía «el hombre más feliz del mundo», tras haber contraído matrimonio. «Su voz temblaba de emoción cuando decía que había conseguido todo lo que deseaba». Desde siempre había querido servir en el Ejército y llegar a ser un militar. También quería tener la mejor esposa del mundo, y la había encontrado.

Prokhorenko se alistó en la Academia Militar de las Fuerzas Aéreas rusas inmediatamente después de salir de la escuela. Sus dos hermanos son también militares, y él mismo, al parecer, habría servido ya en las Fuerzas Especiales. Este último dato no lo ha querido confirmar Moscú, según publica el diario británico The Daily Mail.