
El último estudio de Reuters dedicado a los niveles de producción de empresas petroleras en quiebra indica que las empresas estadounidenses que se han declarado en bancarrota disminuyen de manera irrelevante su volumen de producción, ha afirmado Michael McDonald, analista de Oil Price.
Mientras tanto, subraya McDonald, la tesis central de los analistas sobre el futuro reequilibrio del mercado petrolero consiste en que la bajada de precios fuerza a muchas empresas a la quiebra, lo que, a su vez, conlleva una disminución de la producción de crudo.
Por su parte, esto debería causar un reequilibrio de la oferta y demanda en el mercado, lo que luego provocaría el crecimiento de precios. No obstante, asegura el autor, este proceso está tardando en producirse debido a que las compañías petroleras en quiebra siguen produciendo crudo.
McDonald ha citado como un ejemplo claro de este fenómeno el caso de la petrolera de Magnum Hunter de Texas. Según el analista, Magnum Hunter se acogió al Capítulo 11 de la Ley de Quiebras de EE.UU. el diciembre del 2014, pero sus 3.000 pozos de petróleo se mantienen en funcionamiento hasta la fecha.
La empresa recurrió a la protección de los tribunales de EE.UU. para evitar pagos millonarios a los inversores y, al mismo tiempo, mantuvo niveles regulares de producción de petróleo incluso durante la crisis que afecta a la industria energética.
Los altos cargos de las petroleras en bancarrota aseguran a sus acreedores que acogerse al Capítulo 11 es la mejor estrategia, ya que si su empresa se arruinara no les resultaría fácil volver a encontrar trabajo en el sector, señala McDonald.
Según el experto, mantener el funcionamiento normal de una empresa tras declarar la bancarrota es la alternativa perfecta alCapítulo 7, que regula la declaración de quiebra por liquidación completa de la compañía.
Esta estrategia podría salvar de la desaparición algunas empresas que, hipotéticamente, tienen futuro en el sector petrolero. Pero a largo plazo esta tendencia frena el proceso de reequilibrio del mercado debido a que no significa una disminución real de la extracción.
¿Adiós a la adicción petrolera? Puntos clave del ambicioso plan de transformación de Arabia Saudita
El Gobierno de Arabia Saudita dio a conocer este lunes un ambicioso plan para poner fin a la "adicción" del reino al petróleo y transformarlo en una potencia global de inversión.
El 'Proyecto de la Visión de Arabia Saudita-2030' incluye una serie de pasos inéditos, entre ellos, la venta de acciones de la petrolera estatal Saudi Aramco y la creación de un fondo estatal de inversiones con recursos por dos billones de dólares.
En una entrevista con la cadena Al Arabiya, el príncipe Mohammed bin Salman, heredero sustituto saudita, afirmó que "en Arabia Saudita hemos desarrollado una adicción al petróleo" y aseguró que para el 2020, su país "podrá sobrevivir" sin crudo, según lo cita Reuters.
Al mismo tiempo, Bin Salman ha negado que el proyecto esté relacionado con la caída de los precios del petróleo.
Principales reformas
La clave para conseguir el objetivo es la reestructuración del Fondo Público de Inversiones (FPI), que se convertirá en un centro de inversión internacional.
Esta reestructuración será posible gracias a otro punto central del plan: la salida a bolsa de un 5% de la empresa petrolera estatal del reino, Saudi Aramco, que, según el príncipe Mohamed, estaría valorada en más de dos billones de dólares.
"Hemos reestructurado el fondo, hemos incorporado nuevos activos en el fondo, Aramco y otros, y hemos arreglado los problemas de sus activos", explicó el príncipe heredero sustituto.
Según el hijo del monarca saudita, la ventaja de la estrategia es que no requiere un alto gasto público, sino una reestructuración de los sectores gubernamentales. Es más, el plan ayudará a reducir la tasa de paro en el país árabe del 11,6% al 7%.
Cambios sociales y militares
Otro "gran cambio" anunciado por el príncipe es que en cinco años Riad lanzará un sistema de permisos de residencia que permitirá a los árabes y musulmanes vivir y trabajar en el país a largo plazo.
El plan de reformas para el 2030 incluye algunos importantes cambios sociales para esa sociedad conservadora, como aumentar del 22% al 30% la participación de las mujeres en la fuerza laboral.
Finalmente, el príncipe, quien también es ministro de Defensa de Arabia Saudita, anunció que Riad va a reforzar su propia industria militar. Para ello, "atará" contratos militares a la industria saudita, de manera que solo se firmarán contratos con proveedores extranjeros si están vinculados con la industria local.
¿Adiós a la dependencia?
El jefe del FMI para Oriente Medio, Masood Ahmed, alabó el plan de Arabia Saudita para diversificar su economía, pero opinó que el reino también tendría que centrarse en atraer la inversión privada. Además, advirtió de que la reestructuración de la economía del país no será fácil.
"Aquí el verdadero tema será cómo garantizar que estos objetivos ambiciosos y sensatos puedan convertirse en cambios reales", aseveró.
En la misma línea, Michael L. Ross, profesor de Ciencia Política de la Universidad de California en Los Ángeles (UCLA), destacó aBBC Mundo que el plan saudita "es algo extremadamente difícil de hacer".
"Es posible en la teoría, pero en la práctica no hay ejemplos de que ningún país con tanta riqueza en recursos haya logrado diversificarse y poner fin a su dependencia de ese recurso", detalló Ross.