
Al responder a las preguntas de los diputados, el 15 de junio de 2016, el ministro ruso de Exteriores, Serguei Lavrov, calificó de «inaceptable» la actitud de las autoridades francesas hacia los aficionados rusos presentes en Francia para asistir a la Eurocopa de futbol 2016.
El 11 de junio, grupos de fanáticos ingleses ebrios que habían llegado a Marsella para asistir al partido entre Inglaterra y Rusia cometieron numerosas provocaciones callejeras, primeramente contra los marselleses de origen norafricano y finalmente contra los aficionados rusos. Los pobladores de Marsella respondieron a las provocaciones, lo cual también hicieron después los rusos. Una serie de enfrentamientos callejeros extremadamente violentos dejaron como saldo al menos 35 heridos.
Más tarde, ya en el estadio donde se desarrolló el partido, los fanáticos ingleses hicieron una algarabía ensordecedora durante la ejecución del himno nacional ruso.
Aunque ningún aficionado ruso fue arrestado en flagrante delito durante los actos de violencia y a pesar de que la policía antimotines francesa detuvo un gran número de ingleses durante los hechos, las autoridades de Francia inmediatamente señalaron a Rusia como responsable de los enfrentamientos. Periodistas franceses incluso afirmaron que los aficionados rusos se conducían como una «organización paramilitar».
Por su parte, la UEFA (Unión de Asociaciones Europeas de Futbol) amenazó a Inglaterra y Rusia con descalificarlas si sus aficionados se ven envueltos «en nuevos incidentes violentos».
La Federación rusa de futbol invitó a sus seguidores a abandonar Francia.
El ministerio francés del Interior había prohibido la venta, transporte y consumo de bebidas alcohólicas en ocasión de los llamados «partidos riesgosos», pero –por alguna razón que nadie ha sabido explicar– esa prohibición no se implementó en Marsella, a pesar de las numerosas advertencias en ese sentido.
El fiscal de Marsella –bajo las órdenes del ministro de Justicia Jean-Jacques Urvoas– ordenó a las fuerzas especiales de la policía francesa detener un autobús alquilado especialmente por los aficionados rusos deseosos de abandonar la ciudad.
En franca violación de la Convención de Viena, el fiscal de Marsella no comunicó la medida al consulado de Rusia y se negó a permitir que los aficionados rusos se pusieran en contacto con su representación diplomática en Francia. Al enterarse de lo sucedido –a través de las redes sociales–, fueron los diplomáticos rusos quienes tuvieron que intervenir para prestar asistencia a sus compatriotas.
Desde el golpe de Estado perpetrado en Ucrania, Francia se ha embarcado en una evidente campaña contra Rusia, llegando incluso a imponer –en la Unión Europea– la adopción de graves sanciones económicas contra Moscú, y rompió unilateralmente un importante contrato para la venta a Rusia de 2 portahelicópteros construidos en astilleros franceses.
El vocero del Kremlin, Dimitri Peskov, ha exhortado las autoridades francesas a emprender investigaciones imparciales sobre los incidentes registrados el 11 de junio en Marsella.
También en Moscú, el Consejo de Seguridad de la Federación Rusa se reunió, bajo la presidencia del jefe de Estado Vladimir Putin. Participaron en la reunión el primer ministro Dimitri Medvedev, el jefe de gabinete de la presidencia Serguei Ivanov, la presidenta del Consejo de la Federación Valentina Matviyenko, el secretario nacional de Seguridad NikolaiPatrushev y su adjunto RashidNurgaliyev, el ministro de Relaciones Exteriores Serguei Lavrov, el ministro del Interior Vladimir Kolokolsev, el ministro de Defensa Serguei Choigu, el director central del FSB Alexander Borotnikov y el director del SVR (servicio de inteligencia exterior) Mijaíl Fradkov.
Al término de esta reunión, el ministro de Relaciones Exteriores convocó al embajador de Francia en Moscú, Jean-Maurice Ripert (compañero de promoción del presidente francés FrancoisHollande en la Escuela Nacional de Administración).
Hinchas ingleses tiran monedas a niños gitanos para ver cómo luchan por cogerlas

Algunos aficionados de las selección de fútbol de Inglaterra han lanzado monedas a cuatro niños gitanos para humillarles.
En la Red se ha hecho público un video en el que se observa cómo los hinchas ingleses humillan a cuatro niños gitanos en la ciudad francesa de Lille. La grabación muestra el trato que han ofrecido algunos aficionados a esos menores.
En el fragmento difundido, varios hinchas que se encuentran en las proximidades de un bar dejan caer monedas cerca de los jóvenes, que corren y se chocan entre sí cuando intentan agarrarlas. Mientras sucede eso, se escuchan las risas y los gritos de las personas que observan la escena.
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Este miércoles, la localidad ha vivido nuevos conflictos entre aficionados de las selecciones de fútbol de Inglaterra y Rusia y la Policía francesa ha empleado gases lacrimógenos para controlar a los violentos.
Un hincha inglés amenaza por teléfono a los aficionados rusos en la Eurocopa 2016
La representación oficial de los hinchas rusos en la Eurocopa 2016 en Francia ha recibido una serie de amenazas por teléfono de un desconocido, presuntamente, un aficionado inglés.
"Un nacional británico nos ha llamado por teléfono y ha insultado a nuestro país, dice que van a darnos una paliza", ha revelado la jefa de la representación, YelenaYérkina, citada por RIA Novosti.
"Han sido varias llamadas y las hemos grabado. Este hombre nos llamó a Marsella en distintas ocasiones desde un número oculto", ha agregado Yérkina. El individuo en cuestión empleó lenguaje obsceno para insultar a Rusia, ha precisado la jefa de la representación de los aficionados al fútbol rusos en la competición continental.
La Policía francesa dispersa con gases lacrimógenos a hinchas ingleses
Los agentes antidisturbios actúan en nuevos enfrentamientos entre aficionados de las selecciones de fútbol de Inglaterra y Rusia en la ciudad francesa de Lille.
Los agentes de la Policía gala han utilizado gases lacrimógenos contra los hinchas ingleses y rusos tras los nuevos enfrentamientos desatados en las calles de Lille (Francia), informa 'TheIndependent'.
De acuerdo con informaciones no confirmadas, se ha escuchado una fuerte explosión procedente del norte de Francia que ha provocado una estampida en las calles de Lille. En pleno caos se han registrado los enfrentamientos con las fuerzas de seguridad en el centro de la ciudad francesa. Algunos bares y restaurantes de la zona han sido cerrados.
Este miércoles Rusia ha jugado contra Eslovaquia en Lille, mientras que mañana Inglaterra se enfrentará a Gales en la ciudad de Lens. Las autoridades locales temen la escalada del conflicto entre las dos aficiones teniendo en cuenta que les separan apenas 40 kilómetros.
La UEFA abrió un proceso disciplinario contra la Unión del Fútbol de Rusia tras los disturbios y enfrentamientos que protagonizaron hinchas rusos e ingleses antes y durante el partido que ambas selecciones disputaron en el estadio Vélodrome de Marsella (Francia) el pasado sábado. El órgano administrativo calificó las acciones de ambas hinchadas de "inaceptables".
El Kremlin, por su parte, considera absolutamente inaceptables los disturbios provocados por los aficionados al fútbol en Francia, y llama a los hinchas rusos a respetar las leyes y no reaccionar ante las provocaciones, según ha declarado el portavoz de Vladímir Putin, DmitriPeskov.
Exteriores ruso cita al embajador francés tras la detención de hinchas en Francia
MOSCÚ (Sputnik) — El Ministerio de Exteriores de Rusia citó al embajador francés tras detención de los hinchas rusos en Francia, informó la Cancillería rusa.
"El 15 de junio el embajador francés, Jean-Maurice Ripert, fue convocado por el Ministerio de Exteriores ruso, el embajador recibió una nota tras lo sucedido la víspera con un grupo de los hinchas rusos", dice el comunicado ministerial.
Se señala que el Ministerio resaltó ante el embajador "la discriminación y el carácter no selectivo de las medidas aplicadas contra los ciudadanos rusos", recordando que las 43 personas, incluidos tres conductores, fueron detenidas por 48 horas para para llevar a cabo una investigación.
Asimismo, Exteriores calificó de inadmisible que el consulado ruso en Francia no hubiese sido notificado al respecto.
"Como resultado, los aficionados permanecieron detenidos en el autobús durante varias horas, y solo gracias a las acciones eficaces y oportunas se logró evitar un escenario más grave", agrega el documento.
"La ulterior exacerbación de ánimos antirrusos en torno a la participación de nuestra selección en la Eurocopa puede dañar considerablemente el ambiente de las relaciones entre Rusia y Francia", según el comunicado.
El martes, las fuerzas especiales francesas pararon un autobús con un grupo de hinchas rusos que se dirigían a la ciudad de Lille para asistir al partido entre Rusia y Eslovaquia.
La Fiscalía de Marsella anunció más tarde todos los ocupantes del vehículo, incluidos los conductores y las mujeres, quedarían detenidos por 24 horas.
Análisis: Geopolítica del fútbol europeo

Por Katehon
La Euro 2016 ya ha comenzado. A pesar de las medidas de seguridad sin precedentes, miles de aficionados han chocado ya en peleas reales. Esto solo demuestra que el fútbol es para Europa algo más que un simple juego. El fútbol es un espectáculo de masas histéricas y de grandes negocios. En los países europeos, con sus centenarios conflictos y enfrentamientos, este es el campo de batalla donde se manifiestan las ambiciones geopolíticas ocultas, las filias y las fobias, las simpatías y las aversiones. El fútbol es a menudo visto como una metáfora de la guerra, donde naciones con diferentes ideales y estilos se atacan unas a otras en el campo de batalla con el apoyo de masas repletas de energías de odio y de fe.
La Tierra contra el Mar en Marsella
El inicio del torneo estuvo marcado por disturbios protagonizados por los aficionados británicos. Debido a la inercia geopolítica, los hooligans ingleses entraron en conflicto con sus homólogos rusos. Se produjeron peleas masivas y los rusos ganaron. El juego en sí fue relegado a un segundo lugar en el contexto de una batalla histórica entre aficionados de países que a su vez solían oponerse entre sí en el Gran Juego. Gran Bretaña ya no es una importante potencia marítima, pero todavía se opone a los rusos en virtud de su sangre anglosajona. Los viejos patrones geopolíticos se manifiestan así en un nuevo entorno. Curiosamente, el comportamiento ruso e inglés en el continente tiene mucho en común, sobre todo en su actitud compartida hacia Francia como si fuera un territorio ocupado. Los británicos y los rusos se comportan en la Europa continental como si estuvieran en un país extranjero. Los rusos llegaron como los portadores de la bandera del Ejército Rojo de 1945, y los británicos desembarcaron en Marsella, una ciudad portuaria, al igual que una fuerza expedicionaria.
Viejas contradicciones geopolíticas
No hay duda de que vamos a hacer frente a un montón de peleas interesantes, con sangre, e incluso cómicas. Los aficionados polacos y ucranianos aún no se han encontrado. Este público normalmente se adhiere a opiniones de derecha, aunque los nacionalistas polacos y ucranianos no se gustan los unos a los otros desde la Segunda Guerra Mundial, cuando los ucranianos masacraron a miles de polacos en Volyn.
Los enfrentamientos de fútbol tradicionales entre Hungría y Rumania, Polonia y Alemania, Alemania e Italia, Inglaterra y Alemania, Austria y Hungría y la República Checa y Eslovaquia, reflejan por un lado la historia del deporte, mientras que por otro demuestran la vitalidad de los viejos conflictos geopolíticos e internacionales. En algunos casos, tal oposición es una clara consecuencia de la política, como en el caso de la rivalidad entre Inglaterra y Argentina.
Maradona escribió en su autobiografía, en relación con el famoso partido de Argentina contra Inglaterra (1986, Copa del Mundo de la FIFA), que "era como si hubiéramos derrotado a un país, no sólo a un equipo de fútbol... Aunque habíamos dicho antes que el juego, que el fútbol, ??no tenía nada que ver con la guerra de las Malvinas, sabíamos que habían matado a un montón de chicos argentinos allí, los mataron como pajarillos. Y esta fue la venganza". Por supuesto, esto no es menos que una rivalidad geopolítica para el inglés.
Los nuevos conflictos entre Rusia y Ucrania y Rusia y Turquía en el campo de la política mundial, seguramente encontrarán su camino en el campo de fútbol y en las calles de las ciudades europeas.
El primer juego global
El fútbol se hizo mundial a principios del siglo XX. No hace falta decir que la propagación del fútbol y de su popularidad estaban relacionadas con el factor geopolítico de la influencia del Imperio Británico, siendo Inglaterra el lugar donde se originó el juego. Los lugares donde posteriormente arraigó el juego (América Central, América del Sur y Europa) eran la mayoría de las veces lugares donde Gran Bretaña ejercía influencia por medio del comercio, no de la conquista. En los países que sufrieron el imperialismo británico extremo (India, África del Sur, Australia y Nueva Zelanda), el desprecio hacia Gran Bretaña está inextricablemente ligado a la aversión al fútbol británico. En estos países el fútbol no despegó como un deporte popular, mientras que el cricket y el rugby (de hecho también juegos ingleses) se convirtieron en el deporte nacional. Por lo tanto, el fútbol se convirtió en una forma de poder blando inglés y un signo de la primera ola de globalismo anglosajón promovida principalmente por las clases altas y los expatriados británicos.
El fútbol y la identidad
El fútbol y su cultura a menudo actúan como marcadores de identidad geopolítica, religiosa y nacional. De ahí por qué el equipo vasco, el Athletic de Bilbao, en España, sólo acepta jugadores vascos. El enfrentamiento entre el Madrid "Real" y el "Barcelona" replica el enfrentamiento entre la capital y la parte separatista de Cataluña. El Celtic Club en Glasgow es apoyado principalmente por la parte romano-católica de la ciudad, mientras que su principal rival, el Glasgow Rangers, es apoyado por los protestantes. Las divergencias sectarias juegan un papel serio en el fútbol de Irlanda del Norte también. las relaciones entre las diferentes partes de Gran Bretaña se demuestran a través de las rivalidades entre los equipos de fútbol escoceses e ingleses, ingleses y norirlandeses, e ingleses y galeses.
Los éxitos futbolísticos en Europa han sido siempre elementos de la lucha de las potencias europeas por el prestigio. El fútbol ayudó a elevar la autoestima nacional y los sentimientos de unidad nacional. En 1938, se cuenta que Benito Mussolini amenazó con fusilar al equipo italiano si no ganaba la Copa del Mundo. Con una motivación tan grave, los italianos se convirtieron en campeones.
En 1954, por primera vez desde 1945, el equipo nacional de Alemania Occidental participó en el Mundial de Suiza. En la ronda final, los alemanes derrotaron al equipo de Hungría. Esta victoria fue un importante símbolo de éxito para la potencia derrotada en la Guerra Mundial y ayudó a millones de personas a restaurar un sentido de orgullo nacional y la confianza en sí mismos.
Durante la Guerra Fría, el deporte se convirtió en una arena de confrontación entre los dos sistemas predominantes. Y el fútbol no fue una excepción. En la Copa del Mundo de 1974, se encontraron los equipos de Alemania Occidental y Oriental, y la victoria del equipo de la RDA tuvo un gran significado simbólico para todo el bloque socialista.
¿Alguien dijo "ISIS"?
Para los europeos, el fútbol es más que un deporte. El masivo espectáculo requiere mayores medidas de seguridad, algo especialmente importante para Francia ahora. El país está repleto de inmigrantes musulmanes y recientemente ha sufrido ataques terroristas del ISIS. Si algo de eso se repite en Francia durante el campeonato de Europa, entonces el prestigio del país y de sus fuerzas de seguridad se reducirá a cero y el miedo a un aumento de los sentimientos radicales se extenderá por toda Europa.