
Un californiano que dio un puñetazo en Sanfermines a un pamplonés que estaba abusando de su novia ha sido condenado a 9 meses de prisión, al pago de 60.430 euros al Servicio Navarro de Salud-Osasunbidea y de 91.500 euros al agredido, según el TSJN. El abusador ha sido condenado a un año de cárcel por delito de abuso sexual al tocar e intentar besar a la novia del joven estadounidense en la calle Estafeta, en los Sanfermines de 2014. Se le absuelve del delito de agresión sexual y se le aplica en su condena la atenuante de embriaguez.
En la sentencia, que puede ser recurrida ante el Tribunal Supremo, la Audiencia estima que en la conducta del vecino de Pamplona, J. M. F. G., de 43 años, concurre la atenuante de embriaguez, ya que se encontraba bajo la influencia de bebidas alcohólicas que había consumido con anterioridad. Deberá indemnizar a la víctima con 3.000 euros en concepto de daño moral.
Por su parte, el tribunal aplica al estadounidense, Z. R. B., de 26 años, la eximente incompleta de legítima defensa por haber actuado para auxiliar a su novia de una "agresión ilegítima". Tendrá que abonar al perjudicado 91.500 euros —16.500 por las lesiones y 75.000 por las secuelas—, así como 60.430 euros al Servicio Navarro de Salud por los gastos de la asistencia médica.
Salud solicitaba para el acusado americano, Z.R.B., un total de 59.459 euros, por los días en la UCI y de ingreso hospitalario que requirió un pamplonés, J.M.F.G., al que le propinó un golpe que le tumbó en el adoquinado de la calle Estafeta y estuvo a punto de costarle la vida. Ambos, el joven estadounidense y el pamplonés de 43 años fueron acusados por el Ministerio Fiscal. Para el primero solicitaba una pena de cinco meses por lesiones con la eximente incompleta de legítima defensa, además de una indemnización de 61.954 euros puesto que la víctima del puñetazo precisó de varias intervenciones quirúrgicas tras sufrir un traumatismo craneoencefálico grave.
Terminó sanando después de 249 días, 28 de ellos hospitalizado y 221 incapacitado para sus ocupaciones habituales. Para el segundo, pedía un año de cárcel por agresión sexual con la atenuante de embriaguez y una indemnización de 2.000 euros por diversos tocamientos a la pareja del primero. Por este motivo, el norteamericano alegaba que actuó en legítima defensa, puesto que al ver que su novia estaba siendo acosada, acudió a protegerla y le asestó un puñetazo al otro procesado, quien se encontraba con síntomas de embriaguez.
El navarro reclamaba seis años de cárcel para el californiano y una indemnización de 91.500 euros, ya que añade al tratamiento médico, una petición por las secuelas que sufre (hidrocefalia, pérdida de sustancia ósea en la región temporo-parietal, hundimiento en región frontal y cicatrices), mientras que la novia del norteamericano exigía tres años de cárcel y 3.000 euros.
Tanto ella, que declaró como testigo, como él, que pasaban unos días juntos de vacaciones aquellos Sanfermines de 2014, estuvieron presentes en el juicio.
DOS AGRESIONES Los hechos ocurrieron sobre las 8.37 horas del 13 de julio de 2014. El joven estadounidense había corrido el encierro de aquella mañana y, después del mismo, se dirigió al hotel en el que se alojaba para cambiarse de ropa. Mientras, su novia le esperaba en la calle Estafeta para ir juntos a desayunar. Entonces apareció en la escena el pamplonés acusado que, según la Fiscalía, se situó a escasos centímetros de la mujer. Entonces le preguntó si deseaba compañía y le empezó a acariciar, a la vez que le arrinconaba contra la pared y trataba de besarla, sin que por ello la joven pudiese escapar. En vista de su angustia, ella reclamó a gritos la presencia de su novio quien, al observar la escena y con el convencimiento de que su novia estaba siendo agredida, se acercó corriendo y, sin mediar palabra, propinó un solo puñetazo al otro procesado. Este se golpeó la cabeza con el suelo y quedó inconsciente.