
Imágenes de satélite muestran la presencia de varias edificaciones en las disputadas islas con las que China podría extender su capacidad aérea y naval.
Nuevas imágenes obtenidas por satélite muestran el crecimiento de las construcciones chinas en las disputadas islas artificiales del mar de la China Meridional, lo que aumenta la preocupación entre las autoridades de los países vecinos y de EE.UU. en torno a la militarización de la zona.
Las imágenes, obtenidas por Iniciativa de Transparencia Marítima de Asia (AMTI, por su sigla en inglés), han permitido descubrir hangares reforzados en las islas Spratly preparados para albergar aviones del Ejército Popular de Liberación.
Sin embargo, esto no es lo único que demuestra el avance de las edificaciones chinas en la región, ya que los archipiélagos albergan edificios administrativos y para alojamiento, estructuras hexagonales enfrentadas hacia el mar, de las que hay cuatro en cada isla, así como torres que podrían albergar armamento de defensa, detalla el sitio del canal BBC.
Según el portal, sobre la base de la información recopilada en las imágenes, China podría estar en unos meses en condiciones de desplegar una flota de unos 80 aviones en la zona, lo que, en consecuencia, extendería su poderío militar en la región.
Necesidad de defensa
Aunque el presidente Xi Jinping dijo que China no iba a militarizar las islas, el Gobierno explica que la región necesita medidas de defensa. De hecho, todas estas construcciones podrían otorgarle una sofisticada red de control.
Ni EE.UU. ni los países vecinos a las islas han mostrado su conformidad con las explicaciones de China, que ha acusado a la marina de EE.UU. de realizar operaciones de navegación en la zona, justificando así sus procedimientos de defensa.
Pekín cruza la 'línea roja' de Washington en el mar de la China Meridional
China lanza un claro mensaje a Washington al aumentar significativamente su presencia militar en torno a las islas en disputa en el mar de la China Meridional.
Mientras Pekín continúa sus reivindicaciones territoriales en el mar de la China Meridional, Washington mantiene inflexible su posición en la isla de Bajo de Masinloc. Situada al noreste del archipiélago Spratly, la isla es un territorio en disputa reclamado por China, Taiwán y Filipinas. EEUU ha afirmado que cualquier intento de militarizar la región significará cruzar la 'línea roja'.
De acuerdo con funcionarios del Pentágono, Pekín acaba de cruzarla.
Últimamente, el número de buques chinos de patrulla marítima en torno a la isla Bajo de Masinloc ha aumentado significativamente. Las autoridades estadounidenses afirman que de momento en la región permanecen más de una docena de barcos chinos.
Además de buques de patrulla, Pekín también ha permitido que cientos de barcos de pesca naveguen las aguas ricas en recursos marinos alrededor de la isla Bajo de Masinloc. Pekín ha usado una táctica similar en el mar de la China Oriental, donde el país ha tratado de legitimar su pretensión sobre las islas Senkaku, reivindicadas por China (donde se conocen como las islas Diaoyutai) y Japón.
El 12 de julio, La Corte Permanente de Arbitraje de La Haya no encontró fundamentos para las pretensiones territoriales de Pekín en el mar de la China Meridional. Según la decisión del tribunal, China no puede aspirar a tener derechos sobre la zona económica exclusiva en el área de las islas Spratly.
Varios países de la región, como China, Japón, Vietnam y Filipinas tienen desacuerdos sobre las fronteras marítimas y zonas de influencia en el mar de la China Meridional y mar de China Oriental. Pekín afirma que algunos de estos países, como Filipinas y Vietnam, se aprovechan del apoyo de Washington para escalar la tensión en la región. Tanto EEUU como China regularmente llevan a cabo ejercicios militares en la zona y se acusan mutuamente de militarizar la misma.
Para apoyar sus reivindicaciones, China ha agrandado islotes o arrecifes y creado en ellos pistas de aterrizaje, puertos y otras instalaciones, como, por ejemplo, faros.
Filipinas presentó una demanda en 2013 ante la Corte Permanente de Arbitraje (CPA) en La Haya contra China por la violación a la Convención de la ONU sobre el Derecho del Mar.
La CPA aseguró, asimismo, que "China ha violado los derechos soberanos de Filipinas en su zona económica exclusiva al interferir en su exploración pesquera y de petróleo" mediante la "construcción de islas artificiales".
Pekín, a su vez, respondió que "no acepta ni reconoce" el dictamen de la CPA, una instancia que cuenta con el apoyo de la ONU.