
Fuentes próximas a la Hermandad Musulmana de Egipto han señalado que los principales líderes del grupo se han reunido con las autoridades saudíes en Doha, la capital qatarí. Qatar y Turquía son los principales patrocinadores de este grupo radical que ha sido vinculado con el extremismo y el yihadismo y está prohibido en Egipto, Siria y otros países.
Mientras que Arabia Saudí apoyó en su día el golpe de estado del Ejército que derrocó a Mohammed Mursi, miembro del grupo, el sitio web del periódico egipcio Al Shuruk señala: “Líderes de la Hermandad Musulmana se han reunido para llevar a cabo una aproximación a Riad después del deterioro de relaciones entre Egipto y Arabia Saudí”.
El encuentro tuvo lugar en los márgenes del funeral del antiguo emir qatarí, Jalifa bin Hamad al Zani, en Doha.
Según fuentes bien informadas, la Hermandad Musulmana insistió durante el encuentro en su apoyo a la postura de Arabia Saudí en las grandes cuestiones regionales: Siria, Yemen y Libia.
Siempre según este informe, las autoridades saudíes se han reunido en diversas ocasiones con miembros de la Hermandad Musulmana en diferentes países.
La rama pakistaní de la Hermandad Musulmana ha anunciado ya su apoyo a las posturas regionales saudíes frente a Irán.
Esta aproximación a los saudíes se produce en un momento en el que El Cairo ha prohibido las actividades de la Hermandad Musulmana en Egipto calificándola de “grupo terrorista”.
Corte indefinido del petróleo
Por su parte, el gobierno saudí ha enviado un mensaje al gobierno egipcio señalando que todos los envíos de petróleo saudíes a Egipto han sido detenidos de manera indefinida.
En abril, los dos países firmaron un acuerdo petrolífero por medio del cual Arabia Saudí enviaría 700.000 toneladas de petróleo refinado a Egipto al mes durante cinco años. Arabia Saudí no ha dado la razón para este incumplimiento, pero todos los observadores han citado el apoyo de Egipto a una resolución rusa sobre Siria en la ONU
Huida masiva de capitales de Arabia Saudí
Uno de los miembros del Consejo Consultivo de Arabia Saudí ha mostrado su inquietud por la fuga masiva de capitales de Arabia Saudí.
Citado por el periódico Al Riyad, Abdullah al Harbi estimó en más de 2.650 millones de dólares la cifra de fondos que han abandonado el país.
“Es una cifra alucinante. Es más necesario que nunca tomar medidas para repatriar estos capitales puesto que este dinero debería servir para relanzar la economía y crear empleos para nuestros jóvenes”, dijo Harbi.
Esta fuga se refiere tanto a capitales saudíes como extranjeros.
“Los expertos de las finanzas subrayan la necesidad de poner en práctica una estrategia financiera que favorezca la atracción de inversiones en proyectos de desarrollo a nivel nacional”, añade el periódico, que cita al economiza Tazil al Bu Ainin, que critica “ciertas políticas que hacen huir el dinero”.
Los expertos saudíes señalan que las políticas saudíes están ocasionando graves pérdidas al estado. La continuación de la guerra en Yemen se ha convertido en una sangría para el país, que se ha visto agravada por la caída de los precios del petróleo, pero también por el crecimiento de la población juvenil que demanda empleos y un bienestar social.
Al mismo tiempo, Arabia Saudí gasta ingentes sumas en sobornos a diversos gobiernos para que se alineen con Arabia Saudí en los principales temas internacionales.
La política de austeridad, impulsada por el Fondo Monetario Internacional y ciertos dirigentes saudíes, ha llevado a la quiebra o a dificultades económicas a gran número de empresas privadas que dependían de contratos estatales de construcción u otros. Algunos consorcios como Oger, propiedad del millonario libanés Saad Hariri, o el Grupo Bin Laden han perdido millones de dólares en estos esfuerzos para contener la abultada deuda pública y han comenzado a atrasar los pagos a sus empleados.
Muchos analistas políticos temen que Arabia Saudí entre en un período de inestabilidad política y social en el caso de que la reducción de salarios y beneficios sociales lleven a una drástica caída en el nivel de vida de la población.