Se trata de una aeronave P-8A Poseidon de la Armada norteamericana, que despegó desde una base aérea estadounidense en Italia.
Un avión de patrulla antibuques de EE.UU. ha realizado un vuelo de reconocimiento cerca de la zona donde se encuentra desplegada la flotilla de la Armada rusa encabezada por el portaaviones Admiral Kuznetsov en el Mediterráneo oriental, informa la agencia Interfax.
Se trata de una aeronave P-8A Poseidon de la Armada norteamericana, que despegó desde una base aérea estadounidense en Italia. Por el momento el avión está monitoreando activamente las actividades de la flota rusa, realizando vuelos circulares a 6.400 metros de altura y a unos 60-80 kilómetros de las costas de Siria.
Además señala que el P-8A Poseidon en una de sus giros se ha acercado hasta a 40 kilómetros del puerto sirio de Tartus, donde se encuentran embarcaciones rusas, y a 35 kilómetros del puerto de Latakia.
El pasado martes, fuentes del Ministerio de Defensa ruso indicaron que tras completar su paso por el Mediterráneo y llegar a las costas de Siria, la flotilla se está preparando para atacar próximamente a los terroristas de la provincia siria de Alepo.
La Flota del Norte rusa detecta submarino neerlandés espiando en su ruta
Un grupo naval de la Flota del Norte rusa que navega en la parte este del Mediterráneo detectó un submarino de Países Bajos que intentó acercarse a los buques rusos para seguir sus maniobras, declaró el portavoz del Ministerio de Defensa, general mayor Ígor Konashénkov.
"El nueve de noviembre, un grupo naval de la Flota del Norte integrado por los destructores Severomorsk y Vicealmirante Kulakov, detectó en la parte este del Mediterráneo un submarino diésel-eléctrico de las Fuerzas Navales de Países Bajos que intentó acercarse al grupo para seguir su desplazamiento", comentó el militar.
Konashénkov precisó que los buques rusos detectaron el submarino a una distancia de 20 kilómetros, utilizando los equipos acústicos reglamentarios y los datos facilitados por los helicópteros antisubmarinos Ka-27 PL. "Las tripulaciones de los buques rusos establecieron contacto acústico con el submarino a pesar de sus intentos de maniobrar y lo obligaron a abandonar la zona en que se encontraba el grupo naval ruso", apuntó el general.
Según explicó, estas maniobras cerca de los navíos rusos podrían provocar situaciones de riesgo. "Estas maniobras peligrosas y poco profesionales, realizadas cerca del grupo naval ruso, podrían provocar situaciones imprevistas con graves consecuencias", dijo el portavoz castrense.
Konashénkov reveló que el grupo naval de la Flota del Norte rusa detecta constantemente buques de la OTAN en su ruta. A este respecto citó el caso del submarino nuclear Virginia, detectado a principios de noviembre al intentar vigilar a los navíos rusos. "Es un caso curioso porque los submarinos con desplazamiento tan considerable no están destinados a cumplir misiones de reconocimiento", subrayó el portavoz del Ministerio de Defensa ruso.