
Las sanciones antirrusas previstas por el proyecto de ley estadounidense están forzando a Rusia a buscar una alternativa a las operaciones en dólares, afirmó el viceministro de Exteriores del país eslavo, Serguéi Riabkov.
El responsable declaró que los intentos de influir en las acciones de Rusia a través de las sanciones están "condenados al fracaso" y añadió que "Rusia no hará nada bajo presión".
Riabkov declaró que, debido a las sanciones estadounidenses, Rusia podría abandonar el dólar como moneda de reserva y desarrollar un sistema alternativo.
Además, el vicecanciller ruso subrayó que las restricciones norteamericanas han comenzado a causar descontento entre los países europeos y que las políticas estadounidenses, tarde o temprano, llevarán a Europa a elegir a Rusia como su socio principal, concluyó Riabkov.
El 27 de julio, el Senado de EEUU aprobó el proyecto de ley que prevé endurecer las sanciones contra Rusia, Irán y Corea del Norte. Ahora, para que entre en vigor, debe ser firmado por el presidente Donald Trump, que también tiene el poder de vetarlo.
El presidente ruso, Vladímir Putin, anunció por su parte que Rusia debe demostrar que nada quedará sin respuesta.
"Durante mucho tiempo estuvimos esperando a que algo mejorara, que la situación cambiara, pero parece que si en algún momento algo cambia, no será pronto (…) Y decidí que nosotros tampoco vamos a dejar nada sin respuesta", subrayó el mandatario ruso.
"Violación del derecho internacional": Berlín, en contra de las sanciones antirrusas de EEUU
El proyecto de ley de Estados Unidos para imponer nuevas sanciones contra Rusia viola el derecho internacional, consideró Brigitte Zypries, ministra de Economía de Alemania.
El documento supone una violación del derecho internacional, ya que estas sanciones pueden restringir las actividades de empresas europeas. Con las nueva sanciones antirrusas, las compañías del Viejo Continente que cooperan con Rusia estarán también bajo amenaza.
"Los estadounidenses no pueden castigar a las empresas alemanas por sus actividades económicas en otro país", afirmó Zypries, citada por Zeit Online.
La Unión Europea estudia una posible respuesta a las sanciones de Estados Unidos. Bruselas espera que Washington esté dispuesto a negociar sobre las sanciones, a fin de evitar una 'guerra comercial', destacó la ministra alemana.
El ministro de Exteriores del país, Sigmar Gabriel, coincidió en que la nueva ley de sanciones contra Rusia es inaceptable, ya que afecta a los intereses de las empresas europeas.
El Congreso de EEUU dio luz verde al proyecto de ley que prevé endurecer las sanciones contra Rusia, Irán y Corea del Norte. Pese a que todavía debe ser aprobado por la Presidencia, la Casa Blanca ya informó de que Trump planea firmar el documento.
Conforme a la nueva ley, el mandatario estadounidense tendría derecho a incluir en una lista negra a los extranjeros que inviertan grandes sumas en proyectos de producción de petróleo de Rusia, a menos que ello se contradiga con los intereses nacionales de EEUU.
En particular, el presidente de EEUU podría imponer restricciones a personas y empresas que hagan una inversión, vendan, alquilen o proporcionen a Rusia servicios, tecnología, información o apoyo para la construcción de gasoductos y oleoductos destinados a la exportación en proyectos con un valor de mercado equivalente o superior a un millón de dólares, o que cubran un período de 12 meses y tengan un valor agregado de cinco millones de dólares o más.
De esta manera, la normativa estadounidense deja la puerta abierta a las sanciones contra las compañías europeas por colaborar con Moscú en el sector energético, en concreto en el proyecto Nord Stream 2 que prevé el tendido de dos tuberías de gas con capacidad para 55.000 millones de metros cúbicos anuales desde la costa rusa hasta Alemania por el fondo del mar Báltico.
"Esquizofrenia política": el Kremlin hace un diagnóstico de la situación en EEUU
MOSCÚ (Sputnik) — Washington debe renunciar a la esquizofrenia política y a la presión a través de sanciones para mejorar las relaciones con Moscú, declaró el portavoz del Kremlin, Dmitri Peskov.
"La salida de esta situación requiere la voluntad política de normalizar las relaciones, hay que recuperarse de la esquizofrenia política, centrarse en la voluntad de mejorar estas relaciones y renunciar a los intentos de establecer un dictado de sanciones", dijo Peskov preguntado sobre las posibles vías de reanudar las relaciones ruso-estadounidenses.
El portavoz del Kremlin recordó que el presidente ruso, Vladímir Putin, reafirmó el domingo el interés de Rusia por seguir cooperando con EEUU.
Asimismo, Rusia se reserva el derecho a responder con más medidas a las nuevas sanciones de Estados Unidos, apuntó el portavoz.
"Él (el presidente ruso Vladímir Putin) dijo que, por supuesto, nos reservamos el derecho a una reacción adicional", señaló Peskov a la prensa.
Al mismo tiempo, el representante de la Presidencia rusa destacó que por ahora el mandatario no considera necesario imponer esas nuevas medidas, ya que "en general Rusia está interesada en mantener la cooperación en las áreas que corresponden a sus intereses".
Según Peskov, Moscú no quiere que sus relaciones con Washington "se sometan a procesos de erosión".
"Estamos interesados en un desarrollo estable de nuestras relaciones y ahora lamentablemente constatamos que todavía estamos lejos de ese ideal", concluyó el portavoz presidencial.
Afirmó que Rusia respondió a las sanciones de EEUU antes de que la ley sea firmada por el presidente Donald Trump, porque considera que tras la aprobación en el Senado la decisión de facto ya está tomada.
"Después de que tanto el Congreso como el Senado aprobaran el borrador, este se convierte de facto y de forma automática en una ley; es decir, incluso si el presidente de EEUU no lo firma, de todos modos tomará la forma de ley", dijo.
Además Peskov recordó sobre las declaraciones de Washington de que hasta si Trump tenía comentarios sobre el proyecto de la ley, serían sobre su endurecimiento.
"Y por eso no hay nada que esperar, todo es bastante evidente", concluyó Peskov.
El portavoz del Kremlin dijo que incumbe a Washington decidir qué personal estará sujeto al recorte en sus legaciones diplomáticas en Rusia.
"Debe decidirlo EEUU", afirmó el representante del Kremlin.
El 30 de julio, el presidente ruso Vladímir Putin confirmó que la decisión de limitar a 455 personas la plantilla de la embajada y los consulados de EEUU en Rusia —número idéntico al de los empleados de las legaciones rusas en territorio estadounidense— significa para Washington la necesidad de despedir a 755 personas.
"No se trata de diplomáticos, desde luego, no hay tantos. Se trata de personas tanto con el rango de diplomáticos como sin él, incluyendo a los empleados contratados localmente que son nacionales de Rusia", aclaró Peskov.
Moscú, que se abstuvo de responder en diciembre pasado a la expulsión de 35 diplomáticos rusos de EEUU, impuso la restricción en represalia a un nuevo paquete de sanciones contra Rusia aprobado por el Congreso de EEUU.
La ley, que debe ser firmada por el presidente Donald Trump, incluye nuevas restricciones a altos cargos rusos por la supuesta interferencia en las elecciones estadounidenses de 2016, acusación que Moscú desmintió en reiteradas ocasiones.
También endurece las condiciones de financiación en EEUU para las entidades rusas sujetas a las restricciones y deja la puerta abierta a las sanciones contra las compañías europeas por colaborar con Moscú en importantes proyectos relacionados con la exportación de hidrocarburos rusos.
Rusia fijó el próximo 1 de septiembre como fecha límite para efectuar el recorte en la Embajada de EEUU en Moscú, así como en los Consulados Generales de San Petersburgo, Ekaterimburgo y Vladivostok, a diferencia de Washington que había concedido a 35 diplomáticos rusos 72 horas para abandonar el país a finales de 2016.
"Habría sido incorrecto e inhumano exigir una reducción de tamaña envergadura en un plazo como el que se dio a nuestros diplomáticos en vísperas del Año Nuevo", explicó el portavoz del Kremlin.