
La Cámara de Representantes de EE.UU. aprobó este martes un proyecto de ley sobre la introducción de un nuevo paquete de sanciones contra Corea del Norte, además de contra Rusia e Irán. Sin embargo, según la opinión de distintos economistas consultados por RT, las nuevas medidas restrictivas, al menos a corto plazo, no tendrán un impacto significativo en la economía del país más hermético del mundo.
Pak Yon-khan, experto del Instituto de Unificación de Corea en Seúl, explica que las sanciones internacionales contra Pionyang existen desde la Guerra de Corea, y ya “no pueden tener el efecto impactante” que esperan la ONU, EE.UU. y otros países.
En este sentido, el analista apunta que la asistencia económica de China a Pionyang “continúa y no desaparecerá”, por lo que, solo “un bloqueo económico total” del Corea del Norte podría tener “un impacto real” en el país, que, de momento “encuentra lagunas para eludir las restricciones”.
Datos sorprendentes
Los últimos datos parecen confirmar la opinión del experto. No en vano, según un informe del Banco Central de Corea del Sur, el PIB del Norte creció un 3,9% en 2016, su mejor resultado desde 1999. Es más, el crecimiento del PIB norcoreano superó al de Seúl (un 2,8%) por primera vez desde la crisis financiera mundial de 2008.
Entre los factores que han impulsado este resultado económico, destaca el desarrollo de las industrias de minería y energía, la exportación de materias primas, la superación de las consecuencias de la sequía de 2015, así como el aumento de los créditos para la producción de armas y equipo militar.
Finalmente, los expertos explican el importante crecimiento económico de Corea del Norte de los últimos cinco años por el hecho de que Kim Jong-un permitiera de facto las relaciones de mercado en todos los niveles, sobre todo para los pequeños productores.
Esto “inmediatamente dio lugar a un aumento significativo de la producción, el comercio y el consumo”, señala Gueorgui Toloraia, director del Centro de Estudios Coreanos del Instituto de Economía Mundial y Relaciones Internacionales de la Academia de las Ciencias de Rusia. Según el analista, hoy en día el sector estatal no representa “más de un tercio” de la economía norcoreana y, por lo general, está relacionado con la producción militar.
Según los expertos, la economía de Pionyang se encuentra ahora en una etapa de crecimiento constante y dinámico. Lim Yl-chkhul, profesor del Instituto de los problemas del Lejano Oriente de la Universidad de Kyungnam (Corea del Sur), constata este rápido desarrollo de la construcción y la industria, así como el aumento de la inversión privada. “Muchos investigadores de Corea del Norte creen que el crecimiento del PIB real podría haber superado un 5%”, estima este analista.
Apoyado por el ‘gran hermano’
Mientras el volumen de comercio entre las dos Coreas se redujo en un 87,7%, China sigue siendo el principal socio comercial Pionyang, con una cuota del 92,5% en el comercio de Corea del Norte en 2016.
En febrero Pekín suspendió la importación de carbón norcoreano y limitó la exportación de petróleo a Corea del Norte, en respuesta a las repetidas pruebas de misiles de Kim Jong-un. Sin embargo, incluso si el suministro de carbón se reduce, aumentarán las exportaciones de otras materias primas, como el zinc, pronostican los expertos, que subrayan, además, los ingresos de Pionyang por las exportaciones pesqueras a China.
Por otro lado, la entrada de moneda extranjera en Corea del Norte está creciendo gracias al envío de mano de obra a China y Rusia, que aumentó después del cierre del parque industrial de Kaesong por Corea del Sur.
Futuro incierto
Con todo, los analistas advierten de que todavía es demasiado pronto para pronosticar un mayor crecimiento de la economía norcoreana. De hecho, “la estructura de la economía de Corea del Norte es muy frágil y depende de muchos factores”, opina Shin Syn-chkhol, experto del Departamento de Estadísticas Económicas del Banco Central de Corea del Sur.
Entre estos factores figuran los fenómenos naturales, como la sequía, que, a diferencia de las sanciones, son ineludibles. Por otro lado, el efecto positivo de las relaciones de mercado activas también tiene “una duración limitada” y, una vez se alcance el límite máximo, se desacelerará, indica Toloraia. Según él, a medida que se agoten los factores de crecimiento internos, Pionyang requerirá financiación y fuentes de tecnología que solo puede obtener de otros países, y si los canales extranjeros están bloqueados Corea del Norte “se enfrentará a dificultades”.
El transcoreano y un gaseoducto: los proyectos de Moscú para unir a las dos Coreas
Las autoridades surcoreanas volvieron a mostrar su interés por realizar algunos proyectos conjuntos con Moscú y Pyongyang en los ámbitos del transporte y la energía.
El 6 de julio, el presidente de Corea del Sur, Moon Jae-in, declaró que Seúl está dispuesta a promover el tendido de un gasoducto de Rusia a través de Corea del Norte.
Subrayó que, en caso de reanudar los lazos económicos con Corea del Norte, «se hará posible promover la cooperación en el noreste asiático e incluso la conexión de las tuberías de gas del sur, el norte [de Corea] y Rusia».
Asimismo, apoyó el desarrollo del proyecto de un ferrocarril que una a las dos Coreas con el Transiberiano, recordó Lenta.ru.
Para hacer realidad sus promesas electorales, el mandatario surcoreano, que fue elegido en mayo de 2017, prevé suspender el funcionamiento de todas las plantas nucleares y centrales termoeléctricas de carbón en el país. Durante el primer mes de trabajo, las nuevas autoridades del país asiático ya cerraron ocho instalaciones de carbón y se prevé también que en un futuro próximo se suspenda el trabajo de dos reactores nucleares. Además, también está previsto suspender los proyectos de construcción de nuevas plantas atómicas.
De este modo, Seúl tomó la decisión de reanudar el antiguo proyecto de un gasoducto conjunto con Rusia que pasaría a través del territorio de Corea del Norte. La realización del proyecto, ideado hace 10 años, se inició en septiembre de 2011, cuando la empresa energética rusa Gazprom y la surcoreana Kogas firmaron la hoja de ruta del nuevo gasoducto. No obstante, la tubería nunca fue construida debido la inestabilidad política de la región. El proyecto de un ferrocarril coreano conectado con el Transiberiano ruso tampoco llegó a materializarse.
Según el medio Electronics Business News, la construcción del tubo sería rentable para la población surcoreana, puesto que el gas licuado cuesta entre un 30 y un 40% más que el natural. Además, la inestabilidad política de la región del golfo Pérsico, de donde Seúl importa más de la mitad del gas licuado que consume, puede tener consecuencias imprevistas. Importando el gas ruso, Corea diversificaría sus fuentes de suministro de energía.
Asimismo, la participación de Pyongyang en el proyecto podría llevar a una desescalada del conflicto en la península y a una reconciliación entre las dos Coreas.
Según declaró a Lenta.ru la experta Ana Kókoreva, del departamento de análisis de Alpari, la demanda total por parte de Seúl y Pyongyang alcanza los 70.000 millones de metros cúbicos, 55.000 millones de los cuales corresponden a Corea del Sur.
«Aun suponiendo que Seúl solo importara el gas natural, 55.000 millones de metros cúbicos de gas al año no serían un problema para Gazprom, ya que sería capaz de cubrir este volumen utilizando los yacimientos de Siberia Occidental», explicó.
En cuanto a la ampliación del ferrocarril Transiberiano, tiene los mismos riesgos políticos que la construcción del gasoducto. Al mismo tiempo, sería una buena oportunidad para aumentar el comercio entre los tres países, además de desarrollar la economía de las regiones siberianas y orientales del país eslavo. Así, el tramo entre la estación ferroviaria rusa de Jasan y el puerto norcoreano de Rajin fue reparado en los años 2008-2014 como parte de la construcción del ferrocarril Transcoreano.
Según declararon a Lenta.ru fuentes de la empresa estatal de transporte ferroviario Ferrocarriles Rusos (RZhD), «la realización del proyecto depende del compromiso de todas las partes interesadas».
De acuerdo con el experto de Sberbank CIB Valeri Nésterov, el proyecto del gasoducto conjunto de Seúl, Moscú y Pyongyang no tiene ninguna oportunidad de prosperar debido a los «altos riesgos de inversión». El analista recordó que actualmente existe una «amenaza de conflicto militar» en la región y agregó que suministrar gas a través del territorio de un tercer país sería una mala decisión. Según Nésterov, lo más lógico sería construir un gasoducto de China a Corea del Sur que pasara por el fondo del mar Amarillo.
«Esto podría interesar tanto a Pekín como a Moscú», afirmó.
A su vez, Alexander Krilov, director del departamento para Rusia y la CEI de la empresa multinacional Deloitte, cree que «el proyecto de construcción del gasoducto de Rusia a Corea del Sur a través de Corea del Norte es de gran importancia pero puede ser difícil de realizar debido a la coyuntura política». Al mismo tiempo, indicó que, de darse las condiciones adecuadas, Rusia sería capaz de llevarlo a cabo.