
Al menos 18 civiles mueren en la ciudad de Al-Raqa, norte de Siria, a raíz de los ataques aéreos de la llamada ‘coalición contra el EIIL’, liderada por EE.UU.
El opositor Observatorio Sirio para los Derechos Humanos (OSDH) ha informado de que aviones de combate de EE.UU. han bombardeado este martes las zonas residenciales situadas en el centro de Al-Raqa, el principal bastión de los terroristas del EIIL (Daesh, en árabe) en Siria.
Antes de este ataque, el OSDH también dio a conocer el lunes que al menos 10 miembros de una misma familia, seis varones y cuatro mujeres, habían muerto en la agresión de la llamada coalición.
Con estas víctimas, ya son 824 los civiles que han muerto en Al-Raqa y sus alrededores como consecuencia de los bombardeos realizados por la coalición desde el comienzo de la ofensiva de las llamadas Fuerzas Democráticas de Siria (FSD) el pasado 6 de junio.
Los ataques de los cazas de la coalición en territorio sirio, sin embargo, no están autorizados por el Gobierno de Damasco ni han sido avalados por el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas (CSNU).
Al menos 16 civiles muertos por ataque aéreo en Afganistán
MOSCÚ (Sputnik) — Por lo menos 16 civiles murieron en un ataque aéreo contra una prisión del movimiento radical Talibán en el noroeste de Afganistán, comunicó la cadena 1TV citando a fuentes locales.
Según datos del medio, los militares afganos atacaron el lunes por la noche una prisión en la provincia de Herat donde los talibanes retenían a más de 20 civiles y militares.
Se indica que como resultado del ataque fueron eliminados al menos ocho insurgentes.
Por su parte, Farhad Gilani, portavoz del gobernador de la provincia, informó a Sputnik de 13 civiles muertos en el ataque contra los talibanes.
Afganistán vive una situación de inestabilidad política, social y de seguridad a raíz de los ataques que perpetra Talibán y, desde 2015, el autodenominado Estado Islámico, o Daesh (organización terrorista proscrita en Rusia).
HRW urge investigar ‘crímenes de guerra’ de Arabia Saudí en Yemen
La oenegé Human Rights Watch (HRW) insta a realizar una pesquisa sobre las ‘graves violaciones’ y ‘crímenes de guerra’ cometidos en Yemen desde marzo de 2015.
“Arabia Saudí ha lanzado numerosos ataques aéreos ilegales, algunos de los cuales podrían ser considerados crímenes de guerra, ya que han matado a miles de civiles y han destruido escuelas, hospitales, mercados y hogares”, ha condenado hoy martes la organización pro derechos humanos HRW, al reprochar el uso de al menos “siete tipos de armas de munición en racimo” por Riad.
La guerra iniciada en 2015, prosigue HRW, ha causado en Yemen la mayor crisis humanitaria del mundo con al menos siete millones de personas al borde de la hambruna, cientos de miles sufriendo cólera y al menos 5110 civiles muertos (otras cifras indican un número mucho mayor).
Incluso, si no se mejora la situación podría ocasionar en el futuro más epidemias en el país más pobre de Medio Oriento, según ha alertado el mencionado organismo citando al presidente del Comité Internacional de la Cruz Roja (CICR) quien visitó Yemen en julio pasado. Eso, mientras Riad ha iniciado una nueva ola de bombardeos en los recientes días.
Arabia Saudí ha lanzado numerosos ataques aéreos ilegales, algunos de los cuales podrían ser considerados crímenes de guerra, ya que han matado a miles de civiles y han destruido escuelas, hospitales, mercados y hogares”, ha condenado la oenegé Human Rights Watch (HRW).
Por todo eso, la organización HRW ha instado en su carta dirigida a los miembros del Consejo de Derechos Humanos de las Naciones Unidas (CDHNU) a “apoyar el lanzamiento de una investigación internacional independiente de las violaciones y los abusos del derecho internacional de derechos humanos y el derecho internacional humanitario en Yemen”.
Además, ha sostenido que la crisis en el país árabe se debe a que ninguna de las partes involucradas respeta las leyes de la guerra.
De esa manera, HRW insiste en que el CDHNU cumpla su responsabilidad y aborde la crisis de Yemen durante su 36ª sesión ya que las “víctimas de abusos en Yemen no pueden esperar más”, aunque lamenta también la ineficacia de las presiones anteriores al respecto.
“Los países miembros del Consejo se han doblegado dos veces a la presión de la coalición dirigida por Arabia Saudí y no han adoptado una posición de principio frente a reiterados crímenes de guerra y la peor crisis humanitaria del mundo”, dijo John Fisher, director de Ginebra de HRW, al urgir que “los gobiernos no deberían ceder a la presión política, sino responder de una manera que ayude mejor al pueblo yemení”.