
Los responsables de la televisión, la radio, los medios digitales y el jefe de personal de la corporación de medios de la Generalitat ganan 30.000 euros anuales más que Rajoy
Los directivos y consejeros de la Corporación Catalana de Medios Audiovisuales (TV3, radio y medios digitales), algunos de los cuales amenazan con oponerse a la intervención de competencias del artículo 155 de la Constitución, se reparten 1,55 millones de euros anuales del erario público. Los más críticos o que anuncian incluso la rebelión, como el director de la televisión, Vicent Sanchis, o el de Cataluña Radio, Saül Gordillo, cobran 109.080 euros anuales. La vicepresidenta y presidenta en funciones de la corporación, NúriaLlorach, figura en cabeza de las remuneraciones con 109.837 euros al año.
El nivel salarial de los nueve miembros de la dirección y los seis consejeros de la CCMA es el habitual de la Administración autonómica catalana, entre un 20 y un 30% superior a la Administración central. Y está muy por encima de los ingresos del Gobierno de ámbito nacional. Según consta en los Presupuestos Generales del Estado de este ejercicio, el jefe del Ejecutivo cobrará este año 79.756 euros anuales, 30.000 menos que los distintos responsables de la televisión, la radio, los recursos humanos y los medios digitales de la corporación de la Generalitat catalana.
Entre los directivos de la CCMA figuran también el presidente de la Fundación La Mataró de TV3, Lluís Bernabé, con una remuneración de 84.714 euros; más el director comercial, con 96.654 euros, la misma que el responsable de gestión y el director de deportes. En total, los 15 altos cargos suman millón y medio de euros anuales
En RTVE, los ingresos de su presidente rozan los 200.000 euros anuales, mientras que los de los demás directivos están muy por debajo. La Corporación Catalana de Medios Audiovisuales está dirigida por un consejo de gobierno compuesto por seis miembros designados por el Parlamento catalán (con mayoría de la antigua CDC) con un salario de 106.111 euros anuales cada uno. En el caso de RTVE, la supervisión corre a cargo de un grupo de consejeros sin sueldo fijo y remunerados con el sistema de dietas, a razón de 1.000 por reunión, 14 anuales.
El director de TV3, Vicent Sanchis, nombrado ya en la etapa de Carles Puigdemont, se declara independentista. Procede de la prensa catalana más nacionalista y ha pasado antes por las filas de Òmnium Cultural, grupo que con la Asamblea Nacional Catalana y la CUP forma la vanguardia de las movilizaciones a favor de la secesión. El director de la radio, Saül Gordillo, asegura que su emisora no seguirá las nuevas pautas que le pueda fijar el Gobierno en aplicación del artículo 155 de la Constitución para que respete los principios de la ley autonómica catalana de medios, como el propio respeto a la ley de leyes.
El Ejecutivo de Puigdemont tiene asegurado el control de la CCMA a través de la mayoría absoluta en su consejo de gobierno, pendiente de renovación desde 2015, pero ahora copado por la antigua Convergència y ERC. Solo dos de sus seis miembros no son nacionalistas: uno figura a propuesta del PP y otro, del PSC.
La corporación de medios de la Generalitat recibe 311 millones del erario público en conceptos varios de subvenciones. Cuenta con 2.300 trabajadores fijos, con un gasto en personal de 159 millones anuales. Cuando fue nombrado director de TV3 Sanchis, el comité de empresa de la televisión protestó por su elección a dedo, sin concurso de méritos ni consenso, además de acusar al Ejecutivo de concebirla como "un instrumento de propaganda" del gabinete y del partido de Puigdemont.
La presidenta en funciones de la CCMA, Núria Llorach, ya ha tenido que declarar ante el juez por la inserción de anuncios de la consulta ilegaldel 1-O y se presenta como la primera autoridad pública susceptible de recibir instrucciones directas del Gobierno o ser sustituida para que la corporación deje de trabajar por la secesión. No obstante, los directores de la televisión y la radio también fueron apercibidos en su día para que cumplieran las resoluciones del Tribunal Constitucional y dejaran de apoyar el desafío al marco legal.
Fuente: El Confidencial
La comisaría talibán de los Mossos en Hospitalet: los mandos insultan y escupen a la bandera de España
Es una de las comisarías de los Mossos d´Esquadra más radicalizadas de Cataluña. Y donde el independentismo de sus mandos ha conseguido crear un ambiente irrespirable. En Hospitalet de Llobregat, localidad situada a apenas 10 minutos de Barcelona, los jefes de la Unidad de Seguridad Ciudadana (USC) no sólo respaldan el quebrantamiento de la ley y el orden constitucional, sino que hacen gala de ello con todo tipo de desprecios a los símbolos nacionales, a la Policía y a la Guardia Civil.
El ‘cap’ (jefe) de la USC se llama Jaume Monterde Comillas e ingresó en el Cuerpo de Mossos en 1998. Vinculado en sus inicios al sector más secesionista de la antigua Convergéncia i Unió (CIU), ha sido responsable de seguridad en la red de Ferrocarriles de la Generalitat. Llegó a la jefatura procedente de la División de Asuntos Internos (DAI), una sección que funciona como una suerte de policía política, temida dentro del propio cuerpo policial y copada por los separatistas. El ascenso de Monterde, explican fuentes de los mossos, guarda una estrecha relación con su cercanía a esa cúpula independentista que dirige el ‘major’ (mayor) Josep Lluís Trapero, imputado por delito de sedición.
Ambos podrían ser destituidos, junto a otros responsables de la dirección policial alineados con los golpistas, una vez entre en vigor el artículo 155 y tome el mando el Ministerio del Interior, tal y como ha previsto el Gobierno central.
A diferencia de Trapero, Monterde no esconde sus filias políticas y las muestra de modo mucho más burdo. Según integrantes de esta comisaría barcelonesa con los que ha hablado OKDIARIO, no sólo hace ostentación de emblemas secesionistas como llevar camisetas con ‘esteladas’ o tiene colocadas en su despacho fotos con la bandera independentista. Monterde, a quien en la comisaría de Hospitalet se conoce por su “alto grado de fanatismo”, ha llegado incluso a insultar a la Policía Nacional por la emisora oficial.
Insultos de “hijos de puta” a la Policía Nacional
El pasado 1-O, cuando agentes de policía intervinieron en la localidad, este mando de los mossos les llamó por la emisora oficial de radio “hijos de puta”, provocando la indignación de muchos mossos que escuchaban atónitos sus insultos. Algunos tienen amigos o familiares en el Cuerpo Nacional de Policía (CNP), pero muchos otros, explican a este periódico, sintieron “una enorme vergüenza” al escuchar los improperios de su Jefe en sus coches patrulla. La situación fue de tal gravedad que el propio Comisario tuvo que salir corriendo para hacer callar a su Jefe de Seguridad “para evitar expresiones irrespetuosas“, según testigos.
Este periódico ha podido saber que “esas grabaciones existen”, y que podrían ser utilizadas por sindicatos de la propia Policía Nacional para denunciarlo. El Jefe de la USC está considerado como “un comisario político” del alto mando de Trapero, y además habría tenido además un papel “colaborador” en el referéndum ilegal del 1-O. Según fuentes policiales, Monterde llegó a llevarse urnas con papeletas a su casa. Y no las entregó a la autoridad judicial argumentando que “dentro de un tiempo valdrían mucho dinero”.
Son varios los agentes que hablan del “clima de intimidación y amenazas a los mossos constitucionalistas” que Monterde ha impuesto en Hospitalet para que “no se cumplieran las órdenes de la Fiscalía” ante el referéndum ilegal y las posteriores protestas y concentraciones de los separatistas. También aseguran haber sido amenazados “con la retirada de teléfonos móviles personales para evitar que grabáramos lo que sucedía en los colegios el día de las votaciones”.
Escupe a la bandera de España
Dos hechos que ilustran sobre el talante radical de este Jefe de los Mossos: obliga a sus subordinados a hablarles en catalán con el pretexto de que “no entiende el español'”, y en los últimos días, informan testigos presenciales, entra o sale de las dependencias policiales de Hospitalet escupiendo al mástil en el que ondea la bandera de España colocada a la entrada junto a la señera catalana.
El Jefe de la USC no es el único “comisario político”, pues en su acoso a los agentes que no están dispuestos a violar su deber de cumplir y hacer cumplir la Ley está su número 2: el sargento Josep Lluís Vidal Bul, oriundo de Lérida, otro radical secesionista y que, al igual que Monterde, aterrizó en Hospitalet desde la temida DAI. El sargento Vidal llegó incluso a “tomar” un colegio electoral de Barcelona y a aparecer en televisión el pasado 1-O como un participante más de esas acciones en lugar de como un agente de la Ley.
Vidal, al igual que su superior, con el que comparte despacho, “no pisa jamás la calle”, y según fuentes de la policía catalana, “mantiene contacto directo con dirigentes independentistas” para implantar un régimen de control absoluto con listas negras de agentes desafectos al secesionismo incluidas.
Los dos responsables de un área estratégica como es la de la Seguridad Ciudadana se reparten la dirección “policial y política” de la principal comisaría de una localidad de 250.000 habitantes, con mayoría castellanoparlante y origen en la inmigración de otras partes de España, y en la que han impuesto el más férreo talibanismo separatista.
Un instituto se salta a los padres de menores ante la convocatoria de una huelga "contra la represión franquista"
Un instituto del Baix Llobregat se ha saltado el procedimiento habitual de solicitar a los estudiantes menores de edad que pidan permiso a sus padres para acudir a la huelga, y ha pedido a esos mismos alumnos que firmen ellos con su DNI su visto bueno para la huelga general estudiantil convocada para mañana y el jueves con el lema "No podréis encarcelar a todo un pueblo. Contra la represión franquista". El paro ha sido convocado por el Sindicato de Estudiantes coincidiendo con el Pleno del Parlament donde el presidente de la Generalitat, Carles Puigdemont, anunciará su respuesta a la aplicación del artículo 155 por parte del Gobierno.
"Estoy indignada; es que es una menor y, para ir a esta huelga, ¿cómo es que no le hace falta la autorización? Es muy triste que esto pase, que dejen en manos de los menores estas decisiones", protesta Laia, cuya hija de 16 años acude al centro. "En la huelga general, la del día 3, tuve que hacer un parte como que autorizaba a que acudiera, y ahora lo puede hacer sólo ella aportando su DNI", denuncia esta madre, que admite que no ha comentado el asunto con otros padres "porque no se puede hablar mucho de esto, ¿sabes?".
"Cuando me lo ha dicho mi hija, he llamado al Departamento de Enseñanza del Baix Llobregat, y una de las trabajadoras me ha dicho que 'la huelga es la huelga', que llamara el lunes que es cuando estaba la inspectora de zona. ¿Cómo me voy a esperar al lunes si la huelga es el miércoles y el jueves?", relata Laia, que terminó de indignarse cuando vio en la página web del Sindicato de Estudiantes que era un paro con el lema "contra el franquismo".
"Ya me gustaría que más de uno supiera lo que fue la represión franquista. Le ha preguntado a la trabajadora del Departamento de Enseñanza si en ESO estudian la historia de la dictadura y no me ha contestado. Me ha dicho que me esperara al lunes... ¡me ha tratado con una chulería...!", relata la madre, que recuerda que es ella la que tiene que dar la autorización "porque debo saber dónde está mi hija, que es menor, en el horario escolar".
Sin embargo, a instancias de la Jefatura de Estudios, ha sido su hija quien, como el resto de alumnos, ha firmado las hojas con los nombres de los que se ausentarán mañana y pasado que luego se han bajado a la Secretaría del colegio.
Laia cree que su caso se repite en todos los institutos de Cataluña, "apoyado" por la Consejería de Educación. "¿Cómo puedes autorizar a hacer una huelga contra la represión franquista?", se pregunta la mujer, que asegura que "a ver quién no" deja que su hijo firme para ir a la huelga tal y como está la situación.
En otro instituto de la provincia de Barcelona se ha producido otro caso más sorprendente aún, ya que estudiantes "mayores, de Bachillerato" han interrumpido una clase de 3º de la ESO (14 años) para "explicar el artículo 155" y los motivos de la huelga. "Ellos se lo explicaron a su manera, les comieron la olla, y les pidieron la firma a los niños, porque les dijeron que 'la huelga es de los niños'. Hubo una maestra que les dijo que si iban a la huelga que fuera para ir a la manifestación no para quedarse en casa; que para eso que fueran a clase", relata Carolina, madre del centro, que asegura que su hija no ha firmado.
En este caso, el centro sí que ha enviado una nota informativa a los padres para informarles de que se necesita el permiso familiar para acudir a la huelga, aunque no se explica el motivo de la misma. "Ya lo pidieron en la pasada huelga general y no sirvió para nada; hubo muchos niños que ni lo llevaron", afirma Carolina.
En otro centro, el IES Miquel Biada de Mataró (Barcelona), según informa Efe, la directora sí que ha remitido una carta a los padres para pedirles autorización, informándoles que la huelga es "en contra de la represión franquista y el artículo 155", y les remite "para poder encontrar más información" a la web de sindicato.
Una portavoz de Educación recuerda que el departamento no participa en esta convocatoria, ni en ninguna. "Esta es una huelga de estudiantes, no de profesorado". "Los paros son voluntarios", recuerda sobre esta huelga, que también ha sido convocada por el Sindicato de Estudiantes de los Países Catalanes (SEPC), un sindicato que circunscribe el paro solo al próximo jueves, el día del Pleno del Parlament. Para ese día hay convocadas manifestaciones a las 12 de la mañana en Barcelona, Tarragona, Girona y Lleida.
Desde el Departamento de Educación afirman desconocer el caso del Baix Llobregat, asegurando que todos los centros, por normativa estatal, están obligados a requerir a los padres permisos para que sus hijos acudan a la huelga a partir de 1º de la ESO y hasta que sean mayores de edad.
Escalada represiva
En su convocatoria, el Sindicato de Estudiantes, que lleva promocionando los paros desde el pasado sábado, en la manifestación que recorrió Barcelona para pedir la liberación de los líderes de ANC y Omnium, recuerda que lo que está ocurriendo "es extremadamente grave: una escalada represiva sin precedentes contra nuestros derechos democráticos más básicos".
"El gobierno del PP y el Estado, junto a Ciudadanos y PSOE-PSC, preparan la aplicación del 155 para anular la autonomía de Cataluña, intervenir la educación pública para imponer su nacionalismo españolista y sus ideas reaccionarias, y aumentar las medidas represivas porque quieren poner de rodillas al pueblo de Cataluña, y dar una lección ejemplar a los jóvenes y los trabajadores del Estado español y del resto del mundo. ¡No lo conseguirán!", reza la convocatoria.
De acuerdo al sindicato hay que "paralizar las aulas y llenar las calles contra la represión franquista en las manifestaciones del jueves 26 a las 12 horas".
La hija de un cargo de ERC, contra el 'procés'
La tensión que ha provocado en Cataluña la hoja de ruta independentista y su choque con la legalidad que esgrime el Gobierno para frenar el plan del Govern de Carles Puigdemont ha hecho aflorar en las últimas semanas voces discrepantes con el procés. Entre las llamativas, destaca por su emotividad la de la hija de la ex diputada independentista Maria Mercè Roca, reconocida como novelista y en la actualidad concejal en el Ayuntamiento de Girona por Esquerra Republicana. La hija de Roca, Helena Boadas, publicó este fin de semana en el periódico Diari de Girona un artículo de opinión en el que ponía de manifiesto la "fractura social" que afecta a los catalanes y que sólo niegan los independentistas si ignoran la existencia de otras sensibilidades en su entorno que no se expresan públicamente.
El artículo, titulado Bajo una piedra, arranca en un contexto muy concreto: el llamamiento de la ANC y Òmnium a los catalanes para que retirasen dinero de los cinco principales bancos que operan en el territorio en protesta por la actuación policial del 1 de octubre y la medida de prisión contra Jordi Sànchez y Jordi Cuixart, líderes de las entidades independentistas.
Según Boadas, que es colaboradora habitual en el periódico gerundense, la propuesta le llegó "por tierra, mar y aire" para conseguir "no sé bien el qué", ya que le pareció "irresponsable, de juzgado de guardia". "Las únicas perjudicadas son las abuelas que querían sacar dinero para ir al mercado y no han podido porque el cajero no tenía efectivo".
La hija de la ex diputada republicana ahonda en el despropósito de la medida al confesar que si le quedaba "algún gen de la independencia escondido en algún rincón del cuerpo, los últimos meses se ha difuminado". Y apunta su tesis sobre la pretendida inexistencia de fractura social que defienden los independentistas: "¿No hay fractura social? No, si cuando no eres independentista te escondes bajo una piedra, no hay".
Boadas, filóloga de profesión, señala que ya está "cansada de esconderse" y apunta que, como otros muchos catalanes, viene de "un contexto muy independentista, mucho", que es el que ha vivido "toda la vida". A renglón seguido, explica que cuando consiguió "una mirada propia" sobre las cosas, una mirada "crítica", ha tenido "que callar" como "tantas otras personas". Sigue su relato para poner como ejemplo los grupos de Whatsapp que tiene abiertos y que "son un infierno", pero también para denunciar la forma de comunicar de la televisión autonómica catalana, TV3, que califica de "panfleto independentista vergonzante".
La reflexión general de la hija de Maria Mercè Roca gira en torno a la "distorsión de la realidad" que asegura haber detectado y detalla cómo si en algún contexto se atreve a hablar provoca, "como mínimo", decepciones.
"Estoy cansada de esconderme. Aquí lo tenéis, soy una botiflera [traidora], ya me lo digo yo, no sufráis", concluye el artículo antes de llamar a los lectores a hacer una reflexión seria porque como ella, advierte, hay mucha otra gente.
Fuente: El Mundo
Análisis: 12 horas ingiriendo prensa catalana subvencionada: "España no es una democracia"
“A pesar del alarmismo de los diarios, el turismo crece, el paro no ha subido y la versión catalana del conflicto no había tenido nunca una resonancia internacional tan grande”. Esto escribía el martes, impermeable a la realidad y rozando el género de la fantasía épica, el periodista Enric Vilaen ElNacional.cat. Un diario digital que con apenas año y medio de vida ya ha superado a los antiguos líderes del sector Ara.cat y NacioDigital.cat. Algo habrá tenido que ver en ello su excelente diseño, a años luz del de sus competidores regionales.
ElNacional.cat se define como “catalán, de vocación europea y global”. Pero aunque entre sus textos de opinión suelen colarse algunas opiniones refractarias a la deriva independentista del Gobierno de la Generalidad, los titulares de sus artículos muestran un nada disimulado ramalazo nacionalista: El asedio españolista a Terribas se endurece con la luz verde al 155, De Vigo amenaza con utilizar la fuerza si hay desobediencia al 155, Trabajadores de Catalunya Ràdio y TV3 plantan cara a la amenaza de intervención. Su director es José Antich, de 62 años, director de La Vanguardia entre 2000 y 2013.
La etapa de Antich en La Vanguardia fue una de las más polémicas de la historia moderna del diario. Acusado con frecuencia de independentista encubierto, Antich solía defenderse diciendo que la independentista era en realidad su mujer, la también periodista Marta Lasalas. A la boda de su hija Adriana Antich en la coqueta iglesia de Santa María del Mar del barrio del Borne de Barcelona, celebrada en 2011 y cuando Antich aún era por tanto director de La Vanguardia, acudieron Artur Mas, el Conde de Godó y Pilar Rahola. Pero también Mariano Rajoy y Rodrigo Rato acompañado de su novia en aquel momento, Alicia González.
ElNacional.cat es una excepción dentro del panorama de la prensa escrita catalana. Porque ElNacional.cat apenas recibió 16.984 euros del Departamento de Presidencia de la Generalidad durante el segundo semestre de 2016, una cifra muy inferior a la que recibieron sus principales competidores digitales. Eso sí, en su cuenta de resultados, los ingresos por publicidad institucional superan holgadamente el 80%.
Cataluña 'is different'
El panorama de la prensa escrita catalana es muy diferente al del resto de la prensa escrita española. El Gobierno central no concede subvenciones directas a medios de prensa desde 1988, aunque sí inserta publicidad institucional de acuerdo a criterios más o menos objetivos. Es cierto que algunas comunidades han buscado la forma de esquivar esa prohibición de facto recurriendo a fundaciones, como hizo Castilla-La Mancha durante el mandato de María Dolores de Cospedal con los medios afines a su política, pero la regla general ha sido la de no conceder ningún tipo de ayuda directa.
No es el caso del País Vasco, Galicia y, sobre todo, Cataluña. Porque las tres comunidades históricas españolas conceden cada año subvenciones directas a sus medios locales de acuerdo a criterios de normalización lingüística y con la excusa del apoyo a la lengua regional. Pero algo diferencia a las tres comunidades. Mientras las subvenciones del Gobierno vasco se han repartido entre unos cien medios y las del Gobierno gallego entre apenas medio centenar, en Cataluña han recibido ayudas unos seiscientos medios de todo tipo. Las cuantías también difieren sensiblemente. Entre 2008 y 2014, el Gobierno vasco concedió 24 millones de euros en subvenciones. El Gobierno gallego, 14 millones. La Generalidad destinó a ello 181 millones. 82 en subvenciones directas y 99 en publicidad institucional, más opaca que las primeras.
Esa cifra no incluye el presupuesto de TV3 y Catalunya Ràdio, muy superior a esos 181 millones, ni otro tipo de subvenciones o ayudas de los ayuntamientos y las diputaciones. Tampoco incluye las suscripciones, uno de los medios que utiliza la Generalidad para financiar a los medios afines y que hacen que sea bastante más fácil encontrar determinados medios de ideología nacionalista en las bibliotecas y en las universidades que en los quioscos catalanes.
¿Tibios? Sólo pacientes
Durante el segundo semestre de 2016, último del que se tienen datos, el Departamento de Presidencia de la Generalidad repartió más de un millón y medio de euros en subvenciones a 100 medios digitales escritos en catalán y cuatro millones más a 202 medios de papel. La división entre digitales y analógicos permite la duplicación de las ayudas. El Periódico de Cataluña recibió por ejemplo 66.095 euros para su edición digital y 452.966 para su edición de papel. El diario Ara recibió 189.833 euros para su edición digital y 309.681 euros para su edición de papel.
El diario Ara es, para entendernos rápidamente, la joya de la corona de la prensa escrita catalana. Dirigido por Esther Vera, entre sus colaboradores habituales se encuentran varios periodistas y presentadores habituales de TV3: Antoni Bassas, Toni Soler, Albert Om, Empar Moliner y Xavier Bosch entre muchos otros.
De ideología nacionalista y, hasta hace apenas unos días, abiertamente independentista, el diario Ara ha empezado a ser criticado en determinados sectores del nacionalismo por sus recientes reparos frente a una declaración de independencia unilateral. Las diferencias son sólo de matices. El martes, el diario pedía elecciones a Puigdemont. Pero plebiscitarias y con el objetivo de “confirmar” los resultados del referéndum del 1 de octubre.
Porque en el independentismo catalán, las únicas diferencias son las existentes entre los que quieren la independencia el viernes y los que no tendrían demasiados problemas en esperar hasta la celebración de unos comicios constituyentes. Es decir entre los impacientes y los pacientes. En Cataluña, quien más quien menos sabe perfectamente que la convocatoria de comicios por parte de Puigdemont no sería una rendición frente al sector blando del PP, el de Soraya (ese que se conformaría con el abalorio de unas elecciones trampa), sino un método para ganar tiempo, aliviar la presión actual y recuperar fuerzas para el órdago final.
El diario Ara, en cualquier caso, tiene poco de tibio. “Presionado por los inextinguibles dinosaurios de su familia ideológica y por una prensa madrileña enloquecida -es decir por las mismas fuerzas que lo defenestraron durante la conjura de otoño de 2016- Pedro Sánchez se ha erigido en rehén voluntario de Rajoy y ha ligado la suerte del partido socialista a la brutal aplicación del artículo 155” escribía en él Joan B. Culla hace 48 horas. Gemma Calvetañadía: “A nivel internacional ya ha caído la máscara de la supuesta democracia española, que nos hizo creer que el pluralismo político era posible con la Constitución del 78. La España de la Audiencia Nacional y del intervencionismo sin legalidad ni legitimidad es ahora una sombra oscura que todo lo cubre”. Suso de Toro remataba: “No, España no es una democracia”.
Cataluña, peor que el Ulster
Mención aparte merece el diario El Punt Avui, perteneciente al Grupo Hermes Comunicacions, propietario también de otros medios como L’Esportiu o Presència. El Grupo Hermes recibió durante el segundo semestre del año pasado 445.105 euros de subvención para la edición de papel de El Punt Avui y 80.221 para su edición digital.
El Grupo Hermes es también propietario de Catalonia Today, un medio de noticias sobre Cataluña escrito en inglés. Catalonia Today cuenta con 4.500 suscriptores y una difusión de 15.000 ejemplares, y su directora es Marcela Topor, la esposa de Carles Puigdemont. Topor, periodista de nacionalidad rumana y quince años más joven que el presidente de la Generalidad, no se queda atrás con respecto a su marido cuando se trata de opinar sobre el proceso independentista: “El domingo 1 de octubre, que los medios han llamado Bloody Sunday, lo ha cambiado todo. La gente de Cataluña ha demostrado durante los últimos días una admirable capacidad para la calma y la resistencia pacífica”.
La referencia al Domingo Sangriento (Bloody Sunday) encaja a la perfección en la retórica del victimismo independentista. Bloody Sunday es el nombre con el que se conoce en el mundo anglosajón a los eventos del 30 de enero de 1972, cuando una multitud se manifestó en protesta por el encarcelamiento de varios sospechosos del IRA en Derry, Irlanda del Norte, y fue acribillada por el Primer Batallón de Paracaidistas del Reino Unido. Ese día murieron quince manifestantes. El último editorial del Catalonia Today insiste en esa misma línea de dramatismo hiperventilado: “Cataluña es ahora el centro de la atención internacional y lo que se está viendo es que, de las dos partes involucradas, son los catalanes los que están intentando evitar el conflicto. Si Rajoy ignora esta oportunidad con algún gesto autoritario, España será rechazada durante décadas”. ¿Y por qué no siglos?
Nada, en cualquier caso, que choque por excesivo con los textos publicados a diario en El Punt Avui. “El nacionalismo español y su Estado, incapaz de entender su propia realidad y viéndose impotente, se han lanzado contra la mayoría social de Cataluña con la activación del artículo 155”, escribía el martes en sus páginas Miquel Sellarès, primer director de la policía de Cataluña. Y añadía: “Si se aplica el 155, los Mossos tendrán que acatar la ley, pero también defender a sus ciudadanos, sus instituciones y su dignidad”. Cuando los medios nacionalistas hablan de los ciudadanos catalanes se refieren obviamente a los ciudadanos catalanes independentistas. En plata. Los no independentistas ya pueden ir olvidándose de ser defendidos por los Mossos d’Esquadra.
El que se mueve no sale en la foto de la subvención
El diario digital Naciodigital.cat, dirigido por la periodista Karma Peiró, recibió durante el segundo semestre de 2016 224.281 euros de la Generalidad. El martes su web se abría con un anuncio de Òmnium que pedía la libertad de los Jordis. Los titulares de sus artículos de opinión tampoco dejaban duda alguna acerca de su ideología: La última oportunidad del PSC, Bombardear Barcelona, Confrontación, Rendirse no es una opción, Elecciones o independencia, Digamos no, Millones para hacer frente al 155, Proclamar y resistir, Gentuza retratada, El Piolín no hace ni gracia ni pena, Y todo por no permitir votar, La fuerza de la gente, Resistir, El golpe de Estado, Os pegan lo normal, El guion preestablecido del 155, La llama no se apagará, La deriva española, Nos quieren rotos. Hasta en la Meca hay más diversidad de opiniones.
Otro de los principales diarios digitales catalanes y catalanistas, VilaWeb, recibió 135.181 euros durante el segundo semestre de 2016. Dirigido por Vicent Partal, VilaWeb es, si cabe, el medio más abiertamente independentista de todos los mencionados hasta el momento. Sus editoriales son una oda al autoengaño. Esto escribían en el del martes: “Hace meses escribí que el 155 era inaplicable y hace semanas explicamos todos que no se atreverían a aplicarlo. Alguien lo puede interpretar como un error en el análisis, pero creo que se puede razonar de una manera comprensible. El 155 era inaplicable y por eso no lo aplican. Esto que propone Mariano Rajoy no es la aplicación del artículo 155, como cualquier jurista aficionado sabe. Esto es otra cosa, fuera de la Constitución y de las leyes”. Si aciertan, bien. Y si no aciertan, retuercen la realidad hasta que encaje en el relato que han predefinido para su enemigo imaginado. Y si aun así siguen pintando bastos, insisten. “Quizá si viésemos este cambio súbito de posición del Gobierno español respecto al 155 como la muestra de pánico desesperado que es en realidad, entenderíamos mejor dónde está nuestra fortaleza”.
Invita la casa
En total, más de 200 medios impresos de todo tipo y condición reciben en la actualidad subvenciones de la Generalidad. Entre ellos Sant Cugat Magazine, El Xic Torrellenc, L’Agroactivitat, La Cabana Grupo de Premsa de la Fatarella y Lo Pedrís. Sus ayudas superan por poco los mil euros en la mayoría de los casos. A ellos se suman 18 radios (RAC-1, la principal beneficiada, recibió 103.331 euros durante la segunda mitad de 2016), 20 televisiones privadas (con Canal 21, TV Girona y Canal Terres de l’Ebre a la cabeza con 40.792, 38.325 y 37.291 euros respectivamente) y un puñado de los llamados chiringuitos. Es decir asociaciones de prensa como la Associació Catalana de Premsa Comarcal, la Associació de Mitjans d’Informació i Comunicació, la Associació Catalana de Mitjans Locals o la Associació Empresarial de Publicitat, que recibieron en total casi 800.000 euros. Y entre ellos, obviamente, el Colegio de Periodistas de Cataluña.
Tres apuntes finales
El CESICAT, el famoso Centro de Seguridad de la Información de Cataluña en el que entró la Guardia Civil el pasado 30 de septiembre por orden de la magistrada Mercedes Armas con el objetivo de impedir el voto y el recuento electrónico del referéndum del 1 de octubre, recibió casi dos millones de euros en sólo seis meses en concepto de "contraprestación económica de las soluciones TIC recurrentes que el CTTI" (Centro de Telecomunicaciones y Tecnologías de la Información de la Generalidad) le presta.
También recibió un millón de euros en el mismo periodo de tiempo la FUNDACC, una fundación cerrada desde 2014 y que pretendía competir con las dos principales empresas de medición de audiencias españolas, el EGM y la OJD, porque estas no “ofrecían un retrato preciso de las audiencias catalanas”. El FUNDACC, creado por el exconsejero de Cultura Joan Manuel Tresserras, de ERC, murió víctima de los recortes presupuestarios provocados por la crisis y de una mala planificación financiera: el 60% de su presupuesto lo aportaba la Generalidad y el restante 40%, la Diputación y algunos medios. Lo contradictorio de sus resultados con respecto a los del EGM y la OJD hicieron desconfiar a los clientes y la FUNDACC cerró dejando varias deudas con las empresas que realizaban las encuestas.
Y el punto final. 761.733 euros recibió durante el segundo semestre de 2016 el diario La Vanguardia. El mismo diario que el martes, por boca de su director Màrius Carol, y después de haber legitimado por activa y por pasiva el desafío independentista, le pedía a Puigdemont que viajara a Madrid, explicara su visión de Catalunya (lo escribían con ny aunque el texto estaba escrito en castellano) y, a la vuelta a Barcelona, convocara elecciones de inmediato. Es la mejor manera de asegurarse de que esos 761.733 semestrales no dejan de fluir en la dirección correcta.
Llevo 12 horas leyendo prensa catalana subvencionada y me doy cuenta de que ningún medio catalán puede permitirse financieramente el 155 y de que la mejor manera de asegurarse su supervivencia es evitando la intervención de la Generalidad y el levantamiento generalizado de alfombras. De ahí los recientes reparos de la prensa catalanista frente a una hipotética declaración de independencia unilateral y sus peticiones desesperadas de elecciones a Puigdemont. ¿O es que alguien creía que habían entrado en razón?
Fuente: El español