
El especialista chino en vacunas, CanSino Biologics, ha obtenido la aprobación de la patente por parte de Pekín para su candidata a la vacuna contra la COVID-19.
La Oficina Estatal china de Propiedad Intelectual (SIPO, por sus siglas en inglés) aprobó la primera patente de una candidata a vacuna contra el coronavirus, causante de la COVID-19, aún en la tercera fase de pruebas, ha informado este lunes el diario chino People's Daily.
Según la patente de la SIPO, la vacuna ha mostrado una “buena respuesta inmunológica en ratones y roedores, y puede inducir al cuerpo a producir una fuerte respuesta inmune celular y humoral en poco tiempo.
Esta vacuna “puede ser producida en masa en un corto periodo de tiempo”, y es “rápida y fácil de preparar”, ha agregado, asegurando que su seguridad y efectividad deberá confirmarse en la fase tres, que se lleva a cabo en el extranjero.
A finales del pasado junio, la Comisión Militar Central de China dio luz verde a los militares chinos para usar la vacuna, llamada CanSino COVID-19, contra el nuevo coronavirus.
Reino Unido llama a grupos en riesgo a inscribirse en ensayos de la vacuna COVID-19
Por su parte, el Reino Unido ha instado este lunes a las personas mayores y a los voluntarios de los grupos minoritarios negros y asiáticos a inscribirse en un registro de prueba de la vacuna contra la COVID-19 para impulsar los esfuerzos para encontrar un medicamento que funcione contra el brote y que ofrezca protección contra los grupos de mayor riesgo.
“Proteger a quienes están en riesgo es la única forma de poner fin a esta pandemia”, ha declarado Kate Bingham, presidenta del Grupo de Trabajo sobre Vacunas del Reino Unido.
Esta vacuna, desarrollada por el Instituto Científico Militar y la compañía biofarmacéutica china CanSino Biologics, comenzó a usarse a finales de junio en el Ejército chino después de que un equipo dirigido por el investigador Chen Wei descubriera un anticuerpo monoclonal neutralizante altamente eficiente.
Los resultados de la segunda fase de los ensayos clínicos de la vacuna demostraron que es segura e induce respuesta inmune contra el coronavirus, de acuerdo con una investigación publicada a finales de julio en la revista The Lancet.
Según la patente de la SIPO, la vacuna ha mostrado una "buena respuesta inmunológica en ratones y roedores, y puede inducir al cuerpo a producir una fuerte respuesta inmune celular y humoral en poco tiempo", recoge el periódico cantonés Southern Metropolis.
La patente asegura que esta vacuna "puede ser producida en masa en un corto periodo de tiempo", y que es "rápida y fácil de preparar".
Fase tres de la vacuna
Su seguridad y efectividad deberá confirmarse en la fase tres, que se lleva a cabo en el extranjero, agrega la información.
Por otra parte, expertos citados por el rotativo Global Times indican que la concesión de la patente demuestra la "originalidad y creatividad" de la vacuna, y que "es probable que CanSino solicite también una patente junto con autoridades extranjeras para proteger sus derechos de propiedad intelectual durante la cooperación internacional".
La investigación publicada en julio en The Lancet recogió que se hicieron pruebas en más de 500 personas como continuación de las primeras pruebas que se publicaron el pasado mayo, también con resultados positivos, pero que se necesitarán más ensayos en humanos en fase III, para confirmar si esta vacuna candidata protege eficazmente contra la infección por el coronavirus SARS-CoV-2.
Los autores subrayaron, no obstante, que ningún participante en las pruebas de fase dos estuvo expuesto al virus después de la vacunación, por lo que no es posible aún determinar si el candidato a vacuna protege eficazmente contra la infección del SARS-CoV-2.
En total, la segunda fase de pruebas de esta vacuna, que usa un virus debilitado del resfriado común -Adenovirus tipo 5, Ad5-nCoV- para suministrar material genético, se hicieron con 508 participantes.
CanSino Biologics desarrolló junto a la Academia Militar de Ciencias china una vacuna contra el virus del Ébola que obtuvo una licencia provisional en 2017.
La compañía fue creada en 2009 en la ciudad nororiental de Tianjin, y se centra principalmente en el desarrollo y producción de vacunas.
Habitualmente, el período para que una vacuna pueda estar disponible para su uso a nivel masivo es de al menos entre 12 y 18 meses, según la Organización Mundial de la Salud (OMS), aunque China ha acelerado los procesos debido a la emergencia sanitaria mundial y ha permitido que se lleven a cabo al mismo tiempo algunos estudios en varias fases.
El creador de la primera vacuna contra el coronavirus denuncia intentos de sobornos desde el exterior
Los científicos del Centro Gamaleya, creadores de la vacuna Sputnik V contra el coronavirus, han denunciado intentos de sobornos desde el exterior para que abandonen su labor y trabajen en otras farmacéuticas. Así lo afirma el director del centro, el microbiólogo Alexandr Guíntsburg.
En sus palabras, los trabajadores más competentes del centro han trabajado ahí desde los últimos 10 años, así que los que intentan sobornarlos para que abandonen su labor a favor de otras farmacéuticas "no lo lograrán", aseveró Alexandr Guíntsburg en comentarios al canal ruso Rossiya 1.
"Este grupo de científicos es la envidia de cualquier universidad estadounidense y europea", agregó el director del centro.
A mediados de agosto, el presidente ruso, Vladímir Putin, anunció la primera vacuna contra el coronavirus SARS-CoV-2, patógeno que provoca el COVID-19, a la que llamaron Sputnik V. Fue creada por el Centro Gamaleya en colaboración con el Fondo de Inversión Directa de Rusia. Las dos primeras etapas de la prueba, las más rigurosas, culminaron con éxito y en condiciones de emergencia el Ministerio de Salud ruso autorizó su uso inmediato de manera extraordinaria.
En paralelo, la vacuna se encuentra pasando la tercera y última etapa de pruebas, que se aplica a miles de voluntarios.
"Somos testigos de cómo este problema sobrepasó los límites puramente científicos y pasó al ámbito económico y político. Ciertos países de América del Norte y Europa Occidental, aparentemente, se han asustado de que nuestra vacuna pueda salir al mercado internacional y privarlos de grandes ganancias", comparte Alexandr Guíntsburg.
De esta manera, el microbiólogo explica la ola de notas y artículos publicados en los medios mainstream que critican la vacuna rusa por salir al mercado sin haber culminado la última etapa de pruebas.
El director del Centro Gamaleya afirmó que la vacuna ya demostró su eficacia contra el coronavirus y que su aplicación entre la población es un paso extraordinario, aprobado en medio de una situación de emergencia que vive el mundo.
Recordó que en los últimos cinco meses casi 800.000 personas han perdido la vida a causa del coronavirus. "Si a los parientes de las personas fallecidas a causa de esta infección le preguntáramos si en su tiempo le aplicarían esta vacuna o esperarían por más pruebas, creo que la respuesta sería obvia".
Desarrolladores de la Sputnik V: "Rusia empezará la vacunación masiva contra el coronavirus aproximadamente dentro de un mes"
La vacunación masiva contra el coronavirus en Rusia empezará, aproximadamente, dentro de un mes, declaró este domingo el director del Centro Nacional de Investigación de Epidemiología y Microbiología Gamaleya, Alexánder Guíntsburg.
"La vacunación masiva se retrasará un poco, solo por el hecho de que la mayor parte de la vacuna producida se destinará a la investigación posterior al registro. Después de eso, el resto de la producción pasará a la distribución civil. El retraso es de dos a tres semanas, tal vez un mes", comentó el microbiólogo.
Previamente, Guínstsburg había informado que la tercera etapa (post-registro) de las pruebas de la vacuna Sputnik V contra el coronavirus podría empezar dentro de 7 o 10 días. Según sus palabras, se planea que en los ensayos clínicos participen "decenas de miles de personas".
Científicos sugieren que el covid-19 podría ser más antiguo de lo que se creía y que se originó en una mina china en 2012
El covid-19 podría ser más antiguo de lo que se creía hasta ahora, ya que es posible que no se originara en diciembre de 2019 en un mercado de Wuhan, sino en un pozo minero chino en 2012, cuando algunos trabajadores contrajeron una enfermedad desconocida similar a la neumonía después de estar expuestos a murciélagos.
La teoría pertenece al virólogo Jonathan Latham y la bióloga molecular Allison Wilson, ambos de la organización Bioscience Resource Project en Ithaca (EE.UU.), que tradujeron una tesis de maestría escrita en 2013 por un médico chino que atendió a los mineros infectados y envió muestras de sus tejidos al Instituto de Virología de Wuhan para ser evaluadas, recoge el periódico New York Post.
"La evidencia que contiene nos ha llevado a reconsiderar todo lo que creíamos saber sobre los orígenes de la pandemia de covid-19", escribieron Latham y Wilson en un artículo publicado en julio en el sitio Independent Science News.
¿Qué pasó en el pozo minero chino en 2012?
En abril de 2012, seis trabajadores de la mina de Mojiang, situada en la provincia de Yunnan, a miles de kilómetros de Wuhan, enfermaron después de pasar más de 14 días eliminando heces de murciélagos. Más tarde, tres de los mineros fallecieron.
En su tesis de 66 páginas, el médico Li Xu describió los síntomas que tenían los enfermados, como "fiebre alta, tos seca, dolor en las extremidades y, en algunos casos, dolores de cabeza", todos ellos asociados actualmente con el covid-19.
El médico describió asimismo el proceso de tratamiento de los mineros, el cual también resulta ser similar a los métodos utilizados hoy en día contra el covid-19. En particular, los trabajadores infectados fueron tratados con ventiladores y una combinación de medicamentos que incluían esteroides, anticoagulantes y antibióticos.
Después de realizar múltiples pruebas para la hepatitis, el dengue e incluso el VIH, Li consultó con varios especialistas en toda China, entre ellos el virólogo Zhong Nanshan, que manejó el brote de SARS en 2003 y quien ahora se encuentra entre los asesores del Gobierno chino para manejar la pandemia actual.
Latham y Wilson calificaron de "significativa" esta reunión de Li con Nanshan, ya que "implica que las enfermedades de los seis mineros eran motivo de gran preocupación y, en segundo lugar, que un coronavirus similar al SARS se consideraba una causa probable".
Creen que el virus "evolucionó" al SARS CoV-2 dentro de los mineros
Li Xu asimismo envió muestras de tejidos de los mineros infectados al Instituto de Virología de Wuhan, donde los científicos confirmaron que la fuente de infección era un coronavirus similar al SARS del murciélago 'Rhinolophus rouxii'.
Por su parte, Latham y Wilson creen que el virus, una vez dentro de los mineros, "evolucionó" hasta convertirse en el SARS CoV-2. Los científicos etiquetaron su hipótesis sobre los orígenes del covid-19 como "el paso de los mineros de Mojiang", refiriéndose al término virológico 'pasar', que significa el proceso de adaptación del virus a nuevas especies.
Según Latham y Wilson, el SARS CoV-2 es "un coronavirus inusualmente patógeno altamente adaptado a los humanos", cuyas muestras de alguna manera salieron del laboratorio el año pasado, generando lo que se ha transformado en la pandemia de coronavirus.
Este sábado, Latham señaló al periódico New York Post que "de manera casi segura" el coronavirus "escapó" del laboratorio de Wuhan.
En julio, el director del laboratorio del Instituto de Virología de Wuhan, Yuan Zhiming, rechazó las especulaciones que vinculan a esa instalación con el origen del covid-19, y aseguró que es imposible que un virus saliera de sus instalaciones porque es un centro altamente seguro.
Algunos políticos estadounidenses, incluidos el presidente Donald Trump y el secretario de Estado, Mike Pompeo, han sugerido que el coronavirus se originó en un laboratorio de Wuhan, acusación que China ha negado rotundamente
El propio Yuan Zhiming ya destacó en mayo que se habían adoptado una serie de medidas "para garantizar que ningún virus pueda abandonar" el laboratorio
Por su parte, el director ejecutivo para Emergencias Sanitarias de la OMS, Mike Ryan, anunció a comienzos de mayo que la organización tiene pruebas, a partir de la secuencia genética del coronavirus, que demuestran que este es de origen natural