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Francia en el punto de mira: ¿por qué atacan los radicales islamistas? Análisis

Por Elespiadigital
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infoelespiadigitales/4/4/19
domingo 01 de noviembre de 2020, 17:00h

La decapitación de un profesor en una localidad de las afueras de París y los sucesos en Niza mantienen a este país como uno de los objetivos del radicalismo.

Redacción

 

 

La decapitación de un profesor en una localidad de las afueras de París y los sucesos en Niza mantienen a este país como uno de los objetivos del radicalismo.

En septiembre comenzó el juicio por la matanza en la redacción del semanario Charlie Hebdo, que tuvo lugar en enero de 2015 en París. Aquel proceso retomaba un suceso que generó una ola de solidaridad mundial. El Je suis Charlie de la población sirvió de escudo contra los fanatismos después de que dos personas disparasen a los miembros de la plantilla de esta publicación satírica por una viñeta de Mahoma. También puso en el foco otro asunto que dura hasta hoy: Francia sigue en el punto de vista del islamismo radical.

Se vio aquel mismo año en el atentado de la sala Bataclan, donde murieron 130 personas. Y se acaba de repetir por partida triple. El 25 de septiembre, un extremista intentó agredir a varias personas cerca de la sede de Charlie Hebdo. El 16 de octubre, otro decapitó a un profesor en una localidad de las afueras de París. Y el 29 de octubre tres personas fallecían en los alrededores de la basílica de Notre Dame de Niza, al sur del país, por heridas de arma blanca mientras un trabajador de la embajada francesa en Yeda (Arabia Saudí) era asesinado al grito de "Alá es grande".

Incluso algunos mandatarios mundiales, como el líder de Turquía, Recep Tayyip Erdogan, el primer ministro de Pakistán, Imran Khan, o el secretario del Consejo Supremo de Seguridad Nacional de Irán, Ali Shamkhani, se han mostrado incómodos con el país galo, que ha emprendido algunas acciones para atajar estas ofensivas, como cerrar mezquitas o pretender disolver algunas asociaciones religiosas. Emmanuel Macron, el presidente de Francia, se ha mostrado tajante en la estrategia para combatir el terrorismo yihadista: "Los islamistas no deben dormir tranquilos en nuestro país", expresó, defendiendo valores que están "por encima de todo": la libertad de expresión, la democracia y el laicismo.

?Quizás sean esos valores los que lo hayan puesto en la diana. Javier Gil, profesor de Relaciones Internacionales de la Universidad Pontificia Comillas de Madrid, cree que Francia encarna la posibilidad de ser libre individualmente, de la separación de iglesia y estado, de la prosperidad. "No hay que olvidar que el terrorismo islamista es global", adelanta a Sptunik, "y en este país hay una serie de valores que odia, que detesta, y que quiere suplantar".

"Desde fuera, Europa es un continente que se ve como abierto, donde el estado respeta al individuo. Y políticamente, Francia es el enemigo a batir. El enemigo de los enemigos, el diablo", añade el profesor.

Gil advierte que "Francia no es objetivo yihadista desde 2015, sino desde hace más años". "En los noventa, el Grupo Islámico Armado, de Argelia, preparó algunos atentados. Es cierto que luego hubo unos años de tranquilidad, pero el resurgir en este siglo ha tenido un impacto tremendo allí", concreta.

Cita el experto algunos "elementos internos" que le otorgan una mayor peculiaridad. "Es un país que prohíbe el velo integral. Para colectivos musulmanes, esa decisión fue un shock. Y es donde está Charlie Hebdo, que utiliza algunas viñetas mofándose de Mahoma. Además, el Estado se ha posicionado a su favor, defendiendo la sátira. Algo que ha sido como declarar una guerra cultural. Ahora ya está casi abierta contra el yihadismo radical. Macron está dando la batalla. Ha decidido confrontarla. Y, aunque esperemos que la gane, va a traer más muertes", augura Gil.

Según el analista, Macron sabe que tiene un problema interno muy potente y "quiere ganar en la batalla de las ideas, atajarlo": "El yihadismo va a intentar contrarrestarlo", considera Gil, que menciona la división política como otro de los factores. "En Francia hay grupos populistas, como el Frente Nacional, que tienen pujanza, que usan ese radicalismo para extremar opiniones. Y eso el islamismo radical lo sabe: tratan de provocar para que se consiga una mayor polarización".

??Otro punto clave es la cantidad de musulmanes. La comunidad con esta creencia en Francia es muy numerosa. "Es de las más fuertes de Europa. A grosso modoun tercio de los musulmanes europeos vive en este país. Y, por tanto, se apuesta por crear problemas en Francia, para intentar arrastrar a esa minoría musulmana radical y aprovecharse de quienes no están cómodos en el país", arguye Gil, que ve un ligero descenso durante la pandemia por problemas tácticos.

"Se han reducido los movimientos y eso ha afectado, pero a lo mejor vuelven a ocurrir. Está claro que no han parado: en Europa los vemos estos días en Francia, pero en Afganistán, Irán, Filipinas o Nigeria ha seguido habiendo todos estos meses", indica.

Manuel Valls, exprimer ministro francés y actual concejal en el Ayuntamiento de Barcelona, incidía en una entrevista con el diario El Independiente en que había que "erradicar" el islamismo en el país. "El gran desafío para Francia es que tenemos varios miles de personas radicalizados que son franceses. Tenemos decenas de terroristas en las cárceles, pero también jóvenes delincuentes que se radicalizan en las cárceles", exponía.

"El auge del islamismo en Europa viene de muy lejos y las responsabilidades son muchas. Por ejemplo el wahabismo que viene de Arabia Saudita. La inmigración que viene de países no democráticos en los que el Islam es religión de estado puede integrarse en buenas condiciones, por eso el desafío es tener un Islam compatible con los valores democráticos y eso es posible", señalaba Valls.

Olivier Hanne, doctor en Historia e islamólogo de la Universidad francesa de Aix-Marsella, describía a la agencia Efe los últimos acontecimientos como "atentados contra símbolos franceses". "Estamos en un periodo de tensión muy fuerte. La vigilancia ya está al máximo, pero es imposible o muy difícil anticiparse a un individuo que de un día para otro decide vengar al profeta", decía.

Marc Hecker, director de Investigación del Instituto Francés de Relaciones Internacionales, añadía que era un terrorismo "de bajo coste". "Provoca menos víctimas que en 2015 o 2016, se trata más bien de una multitud de ataques de bajo coste, con arma blanca, que produce una sensación de amenaza omnipresente", explicaba. Además, reiteraba que la propaganda yihadista mostraba una Francia en guerra contra el islam, tanto de forma interna, con el laicismo, como externa, con su "activismo militar percibido como agresivo".

"En Francia hay un derecho a la blasfemia que en muchos lugares no es aceptado", recalcaba Hecker, que apuntaba hacia internet y su difusión. "Algo que sucede en el ámbito nacional, donde hay referencias culturales comunes, se difunde al internacional, donde no se tiene el mismo prisma", aduce quien ve el verdadero punto en el conflicto sirio. ?"La revolución viró hacia una guerra civil y esta atrajo a jóvenes europeos y franceses, con efectos a corto, medio y largo plazo".

?Comenzaron en 2015 y aún siguen. Y el objetivo no es solo Francia. Javier Gil considera que Estados Unidos o España, con episodios similares, no pueden relajarse. "Hay mucha preocupación. Desde fuera se percibe como un problema gordo, a nivel interno y a nivel europeo", resume quien concede a los medios de comunicación cierta responsabilidad. "El terrorismo utiliza la violencia para propagar el miedo. Y la información del terrorismo se consume mucho. Los medios de comunicación tienen una misión complicada, que es dar una información del terrorismo que no atemorice, que no infunda temor, pero tampoco admiración. Y esa es una dicotomía difícil de conjugar", anota.

Desde diversas organizaciones musulmanas se han condenado los hechos. En Córdoba, la comunidad Ahmadia ha subrayado su repulsa. Hazrat Mirza Masrur Ahmad, líder mundial, manifestó que "estos graves ataques van completamente en contra de las enseñanzas del islam". "Nuestra religión no permite el terrorismo o el extremismo bajo ninguna circunstancia y cualquiera que afirme lo contrario actúa en contra de las enseñanzas del Sagrado Corán y en contra del noble carácter del Santo Profeta del Islam".

"Hay que ayudarse para tender puentes que nos unan y no muros que nos separen", sentencia Qamar Fazal, el portavoz de esta comunidad musulmana en España. Ya lo escribió Philippe Lançon, uno de los supervivientes de Charlie Hebdo, en El Colgajo, el libro sobre su recuperación: "Los que quieren eliminarte tienen siempre un motivo para hacerlo".

Khabib y la directora de Sputnik señalan el error principal de Macron

Las personas más influyentes de Rusia se están pronunciando contra las declaraciones del presidente francés, Emmanuel Macron. Y no todos de ellos son musulmanes.

El campeón ruso de peso ligero de la UFC Khabib Nurmagomédov afirmó en su Instagram que Macron insulta los sentimientos de más de 1.500 millones de creyentes musulmanes "bajo el lema de la libertad de expresión". Está seguro que las provocaciones contra los musulmanes les "saldrán mal" a los franceses.

"Las autoridades francesas apoyan la publicación de caricaturas contra el profeta Mahoma. (Macron) llama a las acciones que son ofensivas para casi 2.000 millones de musulmanes en el mundo 'libertad de expresión'. Además, Macron decidió que cambiaría la religión y crearía un 'islam ilustrado' en Francia. No sé en qué estado se encontraba Macron cuando hizo esta declaración, pero las consecuencias de tal reacción podrían ser muy trágicas", advierte el jefe de Chechenia, Ramzán Kadírov, quien al igual que Khabib, es creyente musulmán.

El error principal de las autoridades de Francia consiste en no entender que la burla contra la fe no tiene nada que ver con la civilización, subraya la directora de RT y Sputnik, Margarita Simonián, bautizada en la infancia como ortodoxa.

"La defensa feroz del derecho a insultar no forma parte de los valores de la civilización, sino de los valores del ultraliberalismo. Al mismo tiempo, el código ético del liberalismo es siempre hipócrita. El ultraliberalismo acoge con agrado el insulto de determinados grupos y sus valores, pero castiga de forma agresiva y severa por burlarse de los valores inherentes a él. El liberalismo exagerado no es lo mismo que la civilización. La civilización busca su propio camino difícil, evitando los extremos y los choques arriesgados", escribió Simonián en su cuenta de Facebook.

La comunidad musulmana rusa teme que las acciones de Macron puedan tener consecuencias impredecibles.

"Todos lamentamos la muerte del profesor de historia Samuel Paty en Francia. No importa qué acto cometa una persona, nadie puede administrar el linchamiento de esta persona. Esto está prohibido por los cánones del islam. Si el acto de Paty ofendía a alguien, era necesario acudir a las autoridades sobre la base de la legislación de la República Francesa", dijo el presidente de la Asamblea Espiritual de los Musulmanes de Rusia, el muftí Albir Hazrat Krganov.

Al mismo tiempo, subrayó Krganov, la presión sobre las organizaciones musulmanas que Macron permite personalmente está causando una gran preocupación en el mundo islámico. Rusia, igual que Francia, sufrió en su historia ataques de musulmanes radicales, pero nunca se permitió presionar el islam. "Terribles ataques terroristas han tenido lugar en Rusia. Pasamos por Budennovsk, Kizliar, Buinaksk, Nord-Ost, Beslán. Las acciones de los bandidos fueron condenadas tanto por el Estado laico como por las organizaciones religiosas. Y después de eso, las autoridades no empezaron a presionar a las organizaciones islámicas y seguir una línea tan incomprensible, como lo están haciendo ahora en Francia", recuerda Krganov.

Algunas de las acciones de las autoridades francesas le parecen una provocación directa. "Pronto los musulmanes celebrarán el cumpleaños del profeta Muhammad durante 10 días, la paz y las bendiciones de Alá sean con él. En Francia, decidieron proyectar dibujos animados de Charlie Hebdo contra el profeta en las paredes de las instituciones estatales, como 'un símbolo de la libertad de expresión y un signo de la memoria del historiador Samuel Pati'. Esta es una decisión imprudente e improductiva, un gran fracaso en la política confesional de Francia", afirmó el presidente de la Asamblea Espiritual de los Musulmanes de Rusia.

A él le extraña el descontento de las autoridades francesas con los fondos extranjeros que están ayudando a las comunidades musulmanas del país. "Pero, ¿qué les impidió abrir su propio fondo estatal francés para ayudar a las comunidades? Durante los últimos años, se pudieron realizar muchos proyectos sobre waqfs (obsequios a comunidades musulmanas), instituciones educativas, etc.", señaló Krganov. Sin embargo, no se ha hecho nada por el estilo para integrar a los musulmanes en la sociedad francesa.

Según el muftí, la discordia actual en Francia es consecuencia de la política errónea de las élites francesas y, más ampliamente, europeas. "El apoyo de las autoridades europeas a la Primavera Árabe, la exportación de 'la democracia' a Irak, Siria, Libia y otros países provocaron el caos en estos países y obligaron a sus habitantes a huir a Europa. Esto provocó una reacción mixta de la población local. La migrantofobia, que significa también islamofobia, se ha extendido no solo a Francia, sino también a Alemania y muchos otros países de la UE", recuerda Krganov.

En lugar de resolver problemas en las relaciones interreligiosas e interétnicas, se están escuchando declaraciones oficiales abiertamente provocativas de París sobre la creación de una especie de "islam ilustrado europeo".

"Pero solo hay un islam: el que se origina en la época del profeta (la paz y las bendiciones de Allah sean con él) y sus compañeros", enfatizó Krganov.

Expertos laicos de Rusia tampoco creen en el éxito del proyecto de Macron para crear "islam ilustrado europeo".

"Durante 20 años, Europa ha intentado crear una especie de islam europeo (danés, sueco, francés). Y al final, nada, porque no funcionará nunca", asegura Alexéi Malashenko del Instituto del Diálogo de Civilizaciones.

"'Afrancesar, europeizar', ¿a quién? ¿A chechenos, argelinos, turcos? Tal vez sea posible adaptar a los musulmanes, ¿y qué? Puede parecer trágico, pero hay que vivir con la conciencia de diferencias insuperables. Cuanto más intentos de 'afrancesar' de Macron, más atentados habrá", pronostica Malashenko.

El canciller de Austria se compromete a combatir "el islam político" tras un ataque contra una Iglesia Católica

Los cristianos en Austria "deben poder practicar su fe de forma segura" y las autoridades continuarán luchando contra el "islam político", ha escrito este viernes en su cuenta de Twitter el canciller del país, Sebastian Kurz, en respuesta a un ataque contra una iglesia católica en Viena.

"Continuaremos decididamente la lucha contra el islam político y no mostraremos ninguna tolerancia falsa aquí. ¡Gracias a todos los agentes de Policía por sus esfuerzos!", ha destacado Kurz.

Ese mismo día, unos 50 jóvenes de origen turco atacaron una iglesia católica en Viena, informó el periódico Kurier. Los jóvenes gritaron "Allahu Akbar" y patearon utensilios de la iglesia. Según reporta el medio Kronen Zeitung, el templo fue cerrado por razones de seguridad.

"Nos oponemos firmemente a cualquier forma de extremismo, no la toleraremos. En Austria nunca permitiremos que se destruya el derecho a la libertad de religión y protegeremos a la comunidad cristiana con todas nuestras fuerzas", ha comentado el ministro del Interior, Karl Nehammer.

Análisis: El colapso del multiculturalismo

 

Alexander Sosnovsky

El próximo acto terrorista en Francia será el comienzo de la destrucción de la Francia y Europa burguesas, que ingenuamente pensaban en un mundo liberal en general, donde a uno se le permite todo, mientras que a otros no.

Aproximadamente a las 9:00 am del jueves, un terrorista entró tranquilamente en una iglesia en el centro de Niza y mató a tres feligreses en media hora. La policía que llegó media hora más tarde pudo neutralizar al terrorista, pero Francia ya estaba conmocionada y de hecho se puso de rodillas.

¿Qué pasó con la buena y vieja Francia, que ha estado tratando en los últimos años de mostrar su liberalismo, su deseo y capacidad de vivir en paz con todas las religiones, con todas las confesiones?

Sería un gran error creer que solo los editores de la famosa revista Charlie Hebdo tienen la culpa de la ola de terror. Aunque, sin duda, un detonante de varios atentados terroristas en Francia, empezando por el terrible atentado terrorista en Niza, fueron, entre otros, los dibujos animados de la revista, en los que se ridiculizaba de forma inaceptable imágenes sagradas para los musulmanes. Si recordamos que en esta sociedad “libre”, junto con la oportunidad de ofender a otras religiones, hay millones de refugiados que consideran tal libertad como una blasfemia, entonces está claro que tarde o temprano se produciría un desenlace sangriento.

Un refugiado que recientemente había sido recibido con cariño en el país, gritando "¡Allahu akbar!" cometió tranquilamente su acto terrorista. Es más fácil descartar todo lo sucedido en su densa religiosidad, mezclada con fanatismo. Aunque esto no se puede negar.

“Francia hoy junto con nuestros conciudadanos católicos” - dijo Macron, habiendo llegado a la escena del crimen. ¿Con conciudadanos católicos? ¿Desde cuándo los ciudadanos se han dividido según la religión? Este es el error trágico y dramático de los ideólogos del multiculturalismo: el intento de combinar lo secular y lo religioso terminó en drama.

Al invitar a una persona de otra fe a su país, debe comprender claramente cuánto tiempo le llevará adaptarse a una sociedad burguesa que le resulta incomprensible. La creencia ingenua de que todos los refugiados estarán agradecidos con Francia, y quizás específicamente con el presidente Macron, es criminal.

El intento de crear una sociedad de prosperidad general, en la que todos a priori amarán y respetarán al otro, terminó en un fracaso. Y sobre todo porque la sociedad moderna lo permitía todo. El matrimonio entre personas del mismo sexo, la confusión del concepto de género, los insultos a los sentimientos religiosos, todo esto se ha convertido en la norma del burgués de hoy.

Y esto a pesar de que las protestas internas fueron provocadas activamente desde el exterior. La retórica de, por ejemplo, el presidente turco Erdogan provoca el odio de los musulmanes hacia los cristianos y de los cristianos hacia los musulmanes.

Cem Ozdemir, un conocido representante del Partido Verde en Alemania, acusó abiertamente a Recep Erdogan de apoyar el terrorismo islámico en Europa. “El presidente Erdogan está echando aceite al fuego y también es responsable de la violencia y el terror en Europa. Debemos hablar en contra de aquellos que utilizan el Islam para sus propios fines ", -  dijo en su comentario en el periódico Die Welt político alemán.

Mientras el mundo entero miraba con horror lo que estaba sucediendo en Francia, en la pequeña ciudad de Kempen en Alemania, una persona desconocida chocó contra una multitud en automóvil. Una persona murió, dos resultaron gravemente heridas. ¿Es un acto terrorista? La policía alemana se abstuvo de hacer comentarios, pero los temores de que el terror francés abrume a Alemania están aumentando en el público. El caso de un ataque terrorista en el mercado navideño hace varios años aún no se ha investigado a fondo.

Hace un año, hubo un ataque terrorista en una sinagoga en la ciudad de Galle. Según muchos expertos en el campo del terrorismo, solo en Alemania hay decenas de miles de personas que pueden considerarse terroristas potenciales. Pero las autoridades en Alemania, así como en Francia, continúan mirando lo que está sucediendo a través de lentes color de rosa. Los políticos creen que apaciguando a los radicales, la amenaza terrorista puede ser destruida.

Sin embargo, no se están tomando medidas para evitar provocaciones e insultos interreligiosos. En Francia, dicen que seguirán insistiendo en la libertad de expresión, lo que significa que pueden volver a aparecer en los medios de comunicación caricaturas ofensivas. Los políticos alemanes creen que el problema se puede resolver trabajando con asociaciones musulmanas. Tales asociaciones deben entender que están obligadas a vivir de acuerdo con las leyes del país al que vinieron.

Un engaño ingenuo y peligroso. No todos los fanáticos religiosos son refugiados, muchos de ellos nacieron en Europa y se consideran europeos. Francia adaptó sus leyes por su ingenuidad y su deseo de ser amable con todos. No se puede permitir simultáneamente que se insulte a otras religiones y exija que otros respondan con comprensión.

No habrá entendimiento. Europa está experimentando el comienzo del colapso del multiculturalismo. Si esto no se realiza, entonces una ola de actos terroristas barrerá el continente.

*Redactor jefe de la revista alemana Economía mundial, publicista, escritor