El Servicio Federal de Supervisión de las Telecomunicaciones de Rusia, Roskomnadzor, propuso este sábado la creación de plataformas nacionales de videos para reemplazar a YouTube, después de que ese servicio supuestamente discriminara a medios rusos. El organismo instó a las principales compañías de Internet del país a ayudar a los medios rusos a crearlas y popularizarlas.
Roskomnadzor acusó en un comunicado a la administración de YouTube de haber prohibido la creación de canales por parte de la agencia rusa ANNA News, y exigió levantar todas las restricciones lo más rápido posible. "Una política deliberada de censura en relación a los medios rusos es inadmisible y viola los principios fundamentales de la difusión libre de información y del acceso sin obstáculos a la misma", señaló el ente ruso en su comunicado.
Alianza de Londres con Facebook, ?Twitter, Google/YouTube y Reuters
La asociación británica Full Fact ha creado una coalición que reúne por un lado una serie de ?ministerios del Reino Unido y Canadá y ciertos gigantes de la información (Facebook, Twitter, ?Google-YouTube y la agencia de prensa Reuters) para luchar contra la “desinformación” en las ?redes anglófonas de internet. ?
Hoy en día los gobiernos de casi todas las grandes potencias disponen de un servicio especializado ?para garantizar la difusión de su propaganda en internet –desde la Primera Guerra Mundial, ?los británicos fueron siempre los más eficaces en la divulgación de su propaganda a través de los ?medios de difusión [1].?
Algunos periodistas británicos ven la información desde un punto de vista estrictamente binario, ?creyendo que siempre será cierta o falsa, y se dan a la tarea de buscar los errores que pueden ?lastrarla –principalmente la difusión de afirmaciones falsas– en el sentido de que no corresponden ?a la realidad de los hechos. Esos periodistas pretenden así hacer en horas lo que los tribunales ?sólo logran resolver al cabo de meses de trabajo, cuando son llamados a pronunciarse sobre casos de ?difamación, los cuales exigen una comprobación precisa de la realidad de los hechos para hallar ?la verdad. ?
En la práctica, si bien es posible y necesario descubrir las imputaciones erróneas, eso no quiere ?decir que sea fácil determinar la exactitud de los hechos. ?
El único antídoto contra la desinformación es el espíritu crítico, que exige cultura general ?y tiempo. Lo único que puede hacerse rápidamente es verificar la lógica de los “hechos” que ?se reportan [2]. ?
Sin eso, no se lucha contra la desinformación sino que, al contrario, se alimenta la ?desinformación en nombre de un supuesto “consenso”. ?
NOTAS
[1] «Las técnicas de la propaganda militar moderna», ?por Thierry Meyssan, Red Voltaire, 16 de mayo de 2016.
[2] «Propaganda y postverdad», por Thierry Meyssan, Red Voltaire, 5 de noviembre de 2019.
La regulación del negocio de las grandes tecnológicas en Europa: ¿conflicto comercial a la vista con EEUU?
El 9 de diciembre entrará en vigor una nueva legislación europea para regular a las grandes compañías tecnológicas en materia de contenidos y competencia. Quebrantar el futuro marco legal implicará multas e incluso la venta de parte del negocio, lo cual podría originar un choque en el seno de la OMC entre la UE y EEUU, avisan en este país.
A la estrategia avanzada el 25 de noviembre por la Comisión Europea para ofrecer un modelo alternativo a las prácticas de tratamiento de datos de las principales plataformas tecnológicas (Data Governance Act o Reglamento de Gobernanza de Datos), se suma ahora la inminente aprobación de dos importantes normas para regular la economía digital en el Viejo Continente.
Mediante una de ellas, la Digital Services Act (Regulación de Servicios Digitales o DSA), se buscará responsabilizar a las grandes compañías de negocio digital de los contenidos que albergan. Con la otra, la Digital Market Act (Regulación de Mercado Digital o DMA), se intentará evitar que su posición prominente en el mercado no cierre el paso a competidores más pequeños. Es decir, con la primera se intentará reducir los contenidos ilegales en las redes sociales y la segunda vigilará la competencia entre esas multinacionales y otras empresas.
Aunque la sola mención de "grandes tecnológicas" invita a pensar en gigantes estadounidenses como Facebook, Amazon, Apple o Google, en la Comisión Europea aseguran que el reglamento no ha sido ideado para regular determinadas compañías o empresas de un solo país. Así lo han afirmado en varias ocasiones el comisario europeo de Mercado Interior, Thierry Breton, o la vicepresidenta de la propia Comisión, la danesa Margrethe Vestagher.
Pero tal y como explicó a los medios Breton durante el anuncio de la Data Governance Act, "algunas de estas plataformas parece que son demasiado grandes para cuidarse del impacto que tienen en la sociedad y en los países".
Multas y más allá
La UE pide celeridad en erradicar contenidos relacionados con desinformación, terrorismo, pornografía o productos falsificados. En el caso de información relacionada con organizaciones terroristas, en el espacio de una hora, a contar desde el momento en que estos contenidos sean denunciados.
Ante un hipotético incumplimiento de estos requerimientos, la DSA prevé imponer multas y sanciones. La DMA, además, consignará una lista de prácticas comerciales sujetas a sanción, como privilegiar a productos y servicios propios. Por ejemplo, cuando Apple trata de dar preferencia a Apple Music en detrimento de Spotify, según denuncian sus competidores. Como explicó Thierry Breton, las sanciones habrán de ser "creíbles y proporcionadas". Para cortar las prácticas ilegales, las multas serán de cuantía creciente y podrán desembocar en la "separación estructural". Es decir, ante un incumplimiento prolongado de la ley, se acude al último recurso: obligar a las empresas a vender parte de su negocio.
¿Conflicto a la vista?
Breton insiste en que la separación estructural "no es el objetivo" y que la nueva regulación no está dirigida contra compañías determinadas de un país en concreto. Pero a nadie se le escapa que las grandes multinacionales tecnológicas son estadounidenses.
En este sentido, el Center for Strategic&International Studies (CSIS), un importante think tank de EEUU, advierte del futuro clima de confrontación que puede provocar la entrada en vigor de la nueva legislación europea.
La disputa enfrentaría a la UE con EEUU y se libraría en el marco de la Organización Mundial del Comercio (OMC). En su análisis, el CSIS concluye que la regulación europea no afectará a plataformas chinas como Tencent y que está dirigida contra empresas concretas, por lo que los legisladores estadounidenses podrán tomar nota. "Los documentos aquí analizados, tanto oficiales como filtrados, invitan a inferir que la Comisión Europea está resuelta a adoptar un decidido asalto regulatorio antiestadounidense contra las grandes plataformas digitales", concluye el CSIS en su estudio.