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Venezuela desarticula el plan para atacar la refinería El Palito en el norte del país días antes de la “consulta” inventada por Guaidó

Por Elespiadigital
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infoelespiadigitales/4/4/19
domingo 13 de diciembre de 2020, 17:00h

El Gobierno de Venezuela desarticula el plan para atacar la refinería El Palito en el norte del país, declaró el ministro de Petróleo, Tareck El Aissami. Asimismo, ?el Gobierno de Venezuela anunció la captura de dos sujetos que tenían previsto explotar la refinería de petróleo El Palito, ubicada en el estado de Carabobo (norte).

Redacción

 

 

El Gobierno de Venezuela desarticula el plan para atacar la refinería El Palito en el norte del país, declaró el ministro de Petróleo, Tareck El Aissami. Asimismo, ?el Gobierno de Venezuela anunció la captura de dos sujetos que tenían previsto explotar la refinería de petróleo El Palito, ubicada en el estado de Carabobo (norte).

"Los detenidos fueron identificados como Francisco Javier Pacheco Pérez, César Antonio Guevara Díaz, este frustrado atentado terrorista iba a ser perpetrado antes del evento electoral del domingo 6 de diciembre para generar una conmoción nacional", señaló El Aissami a través del canal estatal Venezolana de Televisión.

El ministro aseguró que los detenidos formaban parte de un grupo que pretendía ocasionar con este ataque la suspensión del proceso electoral.

Agregó que el mismo fue creado y financiado por el Gobierno de Colombia.

Detrás de este plan, que de acuerdo con la versión oficial fue confesado por quienes se presume serían los autores materiales, se encuentra la Agencia Central de Inteligencia (CIA, por su sigla en inglés) y la Agencia de Seguridad Nacional de Estados Unidos, así como el presidente de Colombia, Iván Duque, aseguró el ministro.

Además, afirmó que el material que las autoridades venezolanas incautaron a dos sujetos que presuntamente querían explotar la refinería El Palito, en el estado de Carabobo (norte), hubiese podido volar la ciudad de Puerto Cabello.

"Este material incautado, no solamente hubiese podido desaparecer completamente la refinería El Palito, sino que además hubiese afectado gravemente a las poblaciones aledañas, hubiese volado Puerto Cabello", manifestó el jerarca.

Agregó que las autoridades lograron dar con el paradero de 27 kilos de booster de pentolita, una carga explosiva de alta potencia, equivalente a unos 250 gramos de un bloque de demolición.

El Aissami explicó que los dos capturados tenían material explosivo para detonar un poliducto de gasolina y otras áreas de la refinería de crudo, lo que hubiese ocasionado una tragedia en el estado de Carabobo.

Con este ataque, dijo el ministro, los sujetos pretendían afectar el bombeo de gasolina.

Sostuvo que todo el plan fue preparado en Colombia por desertores de la Fuerza Armada Nacional Bolivariana.

Detrás de este plan, que de acuerdo con la versión oficial fue confesado por quienes se presume serían los autores materiales, se encuentra la Agencia Central de Inteligencia (CIA, por su sigla en inglés) y la Agencia de Seguridad Nacional de Estados Unidos, así como el presidente de Colombia, Iván Duque, aseguró el ministro.

El 6 de diciembre fueron electos 277 diputados de la Asamblea Nacional (Parlamento unicameral) y con el 30,5% de participación, la bancada oficialista obtuvo 253 cargos.

Por su parte, el presidente Nicolás Maduro aseguró que también era blanco de un plan contra su vida organizado en Colombia, y que por ello tuvo que cambiar su centro de votación.

Señaló que el objetivo era matarlo "en vivo y directo", pero hasta el momento se desconoce si ambos sucesos están relacionados.

La consulta de Guaidó en Venezuela: ¿otra estrategia para prolongar indefinidamente la simulación del interinato?

Ociel Alí López

El período de los diputados de la Asamblea Nacional (AN) de Venezuela, que se inició el 5 de enero de 2015 y en el que se eligió a Juan Guaidó como líder antes de su autojuramentación como presidente interino, ha llegado legalmente a su fin. La Constitución exige que en esa fecha se elija una nueva junta directiva, y que cada cinco años el pueblo vote por un nuevo Parlamento.

El Parlamento ya se eligió el 6 de diciembre, así que los diputados salientes deben ceder sus curules, lo que acabaría con toda legitimidad del "interinato de Guaidó", que aún es reconocido por gobiernos de la Unión Europea, Norteamérica y algunos de América Latina.

Sin embargo, Guaidó ideó una "consulta" como mecanismo para perpetuar su proyecto, nadie dice por cuánto tiempo, bajo la idea de una supuesta continuidad administrativa, en franco desconocimiento constitucional.

La intención es no ceder su estatus de representantes elegidos por el pueblo en el lapso previsto por la constitución, sino prolongarlo (sin ninguna herramienta jurídica que lo permita). Para que esto no parezca una medida arbitraria, requieren legitimar la decisión en los ciudadanos mediante una "consulta" que les permita atornillarse como diputados, y conservar así la figura de "presidente" y demás cargos del interinato.

El problema de fondo para la oposición es que si la Constitución se cumpliera y los diputados cedieran sus curules, el interinato perdería todo.

Y no solo hablamos de cargos virtuales como presidente, embajadores, comisionados que han nombrado. También surgen las preguntas sobre qué sucedería con la petrolera venezolana Citgo, que ha sido cedida por Washington al interinato, igual que Monómeros en Colombia y el oro de las bóvedas del Banco de Inglaterra, cuyo control se disputa en los tribunales británicos.

Otra pregunta que queda a los gobiernos que mantengan el reconocimiento al interinato es: ¿por cuánto tiempo lo harán?

La consulta es la acción que trata de legitimar la prolongación, ahora indefinida, del simulacro de interinato. Probablemente, incluso, desde el exilio.

La consulta como política interna

La consulta también le permite a Guaidó dar señales de vida después de varios meses de inactividad.

Una vez debilitadas las movilizaciones de calle que se generaron en torno a la autojuramentación a comienzos del 2019, el accionar opositor, tutelado públicamente por Washington —específicamente por Elliott Abrams, representante de la Casa Blanca para asuntos sobre Venezuela—, giró toda su atención hacia el estamento militar, generando su principal acontecimiento con el intento de golpe de Estado liderado por Guaidó y Leopoldo López, que se produjo el 30 de abril de 2019.

Frustrada la vía castrense, las miradas se trasladaron hacia la posibilidad de una intervención militar extranjera, con especial interés en declaraciones de la jefatura del Comando Sur.

Derrotado el actual presidente Donald Trump en las presidenciales, y debilitado el escenario de la intervención, el proyecto de Guaidó cayó en un limbo que apenas le permitió hacer una convocatoria abstencionista ante las elecciones parlamentarias del 6 de diciembre.

Realizadas las elecciones y teniendo como resultado un triunfo abrumador del partido de gobierno, a pesar de la disminución importante de su caudal de votos, la alta abstención en torno al 70 % y en medio del desconocimiento de muchos países, Guaidó apuesta por lanzar una 'prueba de vida', que busque reavivar el interés europeo y del nuevo gobierno de EE.UU. sobre Venezuela.

La convocatoria también atiende al descontento de sectores importantes, como la Conferencia Episcopal, que reclamaron a la oposición su inmovilismo y la nula efectividad del llamado a la abstención.

También es una manera de neutralizar la corriente de Henrique Capriles que, similar al sector eclesiástico, exige participación electoral. No obstante, en recientes declaraciones, el excandidato presidencial, así como muchos otros líderes opositores, han rechazado la convocatoria de Guaidó y califican de 'fracaso' su gesta. Aunque varios partidos de la oposición sí la están respaldando.

Posible resultado: el exilio

Es posible que el resultado sea magro en términos cuantitativos. Otras acciones similares que ha hecho la oposición fuera del sistema legal producen una algarabía en la mediática internacional, pero muy poca efectividad en la política interna, especialmente cuando ni siquiera hay una mesa de negociaciones donde puedan culminar este tipo de actividades.

Aunque haya un pobre resultado, resulta mejor para Guaidó y su movimiento hacer algo, con todo el apoyo mundial que tiene, a no hacer nada y ceder ante el inmovilismo.

Ya la oposición ha probado eventos similares, como la Consulta Nacional del 16 de julio de 2017 para confrontar la convocatoria a la Asamblea Nacional Constituyente por parte del oficialismo, que no han tenido tanto poder de convocatoria y han quedado en el olvido, sin saldo organizativo y con mayor frustración ante sus adeptos, a los que siempre les ofrecen salidas inmediatas.

Una vez terminada la consulta, la pretensión de continuidad administrativa puede tensar más la situación y abrir el escenario en el cual Guaidó, así como los diputados que secunden la propuesta, terminen en el exilio.

Un terreno que está abonando Leopoldo López, quien ostenta el cargo de coordinador de gobierno en el interinato y opera desde España.

¿Permitirá España un gobierno en el exilio de Guaidó o lo estimularán los halcones republicanos antes de abandonar la Casa Blanca, y así dejarle más problemas a la nueva administración?

Siguen surgiendo preguntas sobre lo que va a hacer la oposición radical y sus aliados en los tiempos venideros.

Análisis: Del fraude al ridículo: Desde muertos y presos hasta memes y Papá Pitufo votaron en consulta de Guaidó

Leo Robles

La iniciativa de voto electrónico Consulta Popular por Venezuela organizada por Juan Guaidó, el autoproclamado presidente interino de la nación caribeña e impulsada por el gobierno de Donald Trump, como una supuesta alternativa “democrática” para que los venezolanos se manifestaran principalmente si estaban de acuerdo con Maduro, si creían en la legitimidad de las elecciones y si consideraban que eran necesarias más sanciones contra el actual gobierno chavista ratificado por la ONU, resultó ser un completo fraude. Acá todos los detalles.

A través de esta investigación de El Ciudadano logramos demostrar cómo es posible que una sola persona vote múltiples veces, burlando la seguridad de la plataforma, que puedan votar personas que actualmente se encuentran en prisión, pero ademas hicimos votar a muertos, Papá Pitufo, el adorable perrito Cheems, al ex presidente Hugo Chávez y hasta a un meme de un gatito gracioso. Parece increíble y completamente descabellado, pero acá lo comprobamos con videos y con un completo análisis de cómo la aplicación web y el bot de Telegram están programados para generar un completo fraude que por si fuera poco no es auditable.

La consigna era destruir la legitimidad de las elecciones chavistas pero…

La actual discusión sobre Venezuela gira en torno a la legitimidad de los comicios efectuados el 6 de diciembre reciente, marcados por las múltiples denuncias internacionales de un supuesto fraude, esgrimidas únicamente bajo el argumento de “baja participación” y comandadas por Estados Unidos. No se habló esta vez de adulteración de cédulas, ni que votaban los muertos o los presos, solo que las elecciones eran poco representativas.

En pocas palabras, una oposición profundamente dividida por un lado y otra tozudamente abstencionista, no fueron capaces de hacerle frente a un amplio triunfo chavista en las urnas y los candidatos oficialistas de la Alianza del Gran Polo Patriótico Simón Bolívar, conformada en su mayoría por el PSUV fundado por el Comandante Hugo Chávez, arrasaron con ellos en la votación obteniendo 253 escaños de un total de 277.

El porcentaje de votación de estas parlamentarias si bien fue menor que otros años (31%), puede equipararse con el porcentaje obtenido recientemente por 9 países de Unión Europea que registraron una participación menor al 40% en elecciones al Parlamento Europeo 2019 y 4 menores al 30,50% que -hasta hace pocos días- registraban elecciones: Rep. Checa 28,72%, Eslovenia 28,89%, Eslovaquia 22,74% y Croacia 22,85%. A ninguno de estos países se los acusó de fraude por escasa asistencia.

Debemos considerar que además vinieron observadores a Venezuela de más de 34 países que certificaron el rotundo triunfo chavista, lo que significa que el oficialismo tendrá el parlamento bajo su control por 5 años más. Si a esto sumamos que el cargo de diputado que actualmente ostenta Juan Guaidó –y que le permite atribuirse esta irregular “presidencia interina”, expira el 5 de enero, (así como el del resto de los diputados opositores que son mayoría en esa asamblea) también expira la base misma de su autoproclamación. Si no es diputado no puede ser presidente. Así de simple.

Es por esta razón que como una manera de prolongar su anunciada agonía política, Juan Guaidó, que desde estos últimos meses sobre todo, viene despertando reiteradas sospechas de los países que en un principio lo apoyaban ciegamente, convoca tras el triunfo del chavismo a una Consulta Popular por Venezuela, acusando con vehemencia a través de la prensa internacional y sus redes sociales a las recientes elecciones parlamentarias de fraude, con un discurso plagado de palabras como “farsa”, “legitimidad”, “transparencia”, pero jamás pensó que estaba cavando su propia tumba.

¿La narrativa de Guaidó?

La consulta impulsada por el líder de Voluntad Popular consta de tres preguntas, la primera es para exigir el cese del mandato de Nicolás Maduro, la segunda es para manifestar rechazo a las recientes elecciones legislativas y la tercera para solicitar un aumento de las sanciones además de acrecentar las medidas de presión internacional contra Venezuela.

La votación comenzó el lunes a través de una página web y las aplicaciones móviles Telegram y Voatz y los dos primeros días tuvo múltiples fallas técnicas que se supone se irían mejorando con el correr de los días.

El sitio web al igual que una de las aplicaciones fueron desarrollados por la compañía norteamericana Voatz, y que según ellos usan tecnología ‘blockchain’, la misma detrás de las criptomonedas, para certificar su transparencia. Mientras que el bot de Telegram fue desarrollado por la firma colombiana Asistencia Ciudadana. Se supone que ambas plataformas no solo no fallarían, sino que jamás alguien podría pensar que fracasarían de forma tan estrepitosa.

Inmediatamente una vez lanzada la convocatoria a la consulta, Estados Unidos declaró a través de Mike Pompeo, el titular de su Departamento de Estado que: “Estados Unidos sigue apoyando al presidente interino Juan Guaidó, a la Asamblea Nacional y al pueblo venezolano en su lucha por restablecer la democracia en su país. Del 7 al 12 de diciembre, el pueblo venezolano tendrá la oportunidad de expresar su opinión sobre el ilegítimo régimen de Maduro a través de la Consulta Popular”, agregando que “Estados Unidos aplaude la consulta popular del gobierno interino”.

Agregando además que: “La Consulta se celebra bajo la autoridad de la Asamblea Nacional legítima y de acuerdo con la Constitución venezolana. Proporciona una plataforma para que los venezolanos, incluidos los que se ven obligados a huir al extranjero bajo amenazas de persecución, tortura o muerte, exijan elecciones presidenciales y legislativas libres y justas. Es una oportunidad para expresar su apoyo a la transición a la democracia en Venezuela y rechazar las elecciones legislativas fraudulentas del régimen”, dijo Pompeo.

Como ya es sabido a este llamado se sumó La Unión Europea y el Grupo de Lima integrado por Brasil, Canadá, Chile, Colombia, Costa Rica Ecuador, El Salvador, Guatemala, Guyana, Haití, Honduras, Panamá, Paraguay, Perú, República Dominicana, Santa Lucía, los que también anunciaron el lunes que no reconocían los comicios parlamentarios del 6 de diciembre en Venezuela.

Mientras en todos estos países se está llamando a una marcha masiva para el día de hoy con puestos callejeros y activistas itinerantes en Venezuela y 300 ciudades del extranjero. Horacio Medina, miembro del Comité Organizador de la consulta, estimó que habría “un piso de 7 millones” de participantes en un país de 30 millones de habitantes. Una meta bastante ambiciosa, pues el propio Juan Guaidó dijo con anterioridad a ABC que apenas 8 de cada cien venezolanos cuentan con internet todos los días. y bueno algo no calza ya de partida, a no ser que tuvieran otro plan bajo la manga.

El fraude paso a paso

Numerosas dudas surgieron al estudiar las plataformas de voto electrónico para la consulta opositora, por lo cual procedimos en poner a prueba la supuesta transparencia del sistema de sufragio digital, haciendo captura de pantalla en video para que puedan entender nuestras sospechas y cómo fueron confirmadas.

Cualquiera pueda votar con la cédula de otra persona:

Tanto si abrimos la plataforma web como las aplicaciones lo primero que se nos exigirá será ingresar un número de cédula de identidad del país caribeño. Pudimos constatar que al ingresarlo, la plataforma cotejaba la cifra con una base de datos donde están los números únicos de cada venezolano.

Entonces procedimos a buscar en google: “cédulas venezolanas” e ingresamos en el sitio web una al azar comprobando que podíamos votar por cualquier otra persona y las veces que fuera. Todo mal.