Los ataques del CGRI de Irán contra los grupos terroristas asentados en la región del Kurdistán iraquí han infligido grandes daños, informa un portavoz persa.
Desde el 24 de septiembre, el Cuerpo de Guardianes de la Revolución Islámica (CGRI) de Irán ha lanzado una serie de ataques contra las posiciones de los grupos terroristas y antirrevolucionarios en la región semiautónoma del Kurdistán de Irak y asegura que seguirá atacando los nidos de los terroristas hasta aniquilarlos por completo.
“Estas personas estaban planeando infiltrarse y sabotear el país, y la medida se tomó a tiempo. Se asestaron golpes fundamentales a estos grupos separatistas y subversivos”, ha dicho este domingo el portavoz de la Comisión de Seguridad Nacional y Política Exterior del Parlamento iraní, Abolfazl Amui.
Conforme subraya Amui, el CGRI de Irán ha realizado ataques efectivos contra la sede de planificación intelectual de los movimientos separatistas que se encontraban en dicha región iraquí.
El vocero persa también ha indicado que, según la evaluación de seguridad hecha en el país persa, los enemigos de Irán buscaban una oportunidad para crear un ambiente inseguro en la República Islámica y la trágica muerte de la joven iraní Mahsa Amini, de 22 años, se convirtió en un pretexto para que ellos pusieran en marcha sus planes separatistas.
“Desgraciadamente, la corriente de hipocresía y grupos separatistas, cuya dependencia de los enemigos de Irán está comprobada, realizaron acciones con una planificación previa y trataron de desviar las preguntas y dudas de la gente y empujar la situación hacia la inseguridad con su presencia en la calle”, ha denunciado Amui.
No obstante, ha proseguido, el pueblo persa no se dejó engañar por los enemigos y hoy en día los disturbios generados por los alborotadores están en declive.
Raisi: Enemigos han fracasado en su complot para aislar Irán
Irán denuncia el doble rasero de los medios occidentales sobre los recientes acontecimientos y anuncia el fracaso de los enemigos para aislar el país persa.
El presidente de Irán, Seyed Ebrahim Raisi, ha puesto de relieve el fracaso de los intentos de los enemigos del país para aprovechar el caso de la muerte de la joven Mahsa Amini —acaecida en un hospital días, luego de ser detenida por la policía— para aislar a la República Islámica a nivel mundial.
“Cuando la República Islámica estaba superando los problemas económicos y volviéndose más activa en la región y el mundo, los enemigos entraron en el campo con la intención de aislar al país, pero también fracasaron en esta conspiración”, ha subrayado el mandatario persa.
Asimismo, Raisi ha advertido de que el enemigo intenta desviar la opinión pública a través de masivas acciones mediáticas, pese a que todos los organismos competentes están realizando las investigaciones completas y precisas para esclarecer las circunstancias que provocaron la muerte de Amini.
El dignatario iraní, refiriéndose a la muerte de al menos 35 mujeres en un ataque perpetrado el viernes por el grupo terrorista Daesh en Afganistán, ha criticado el poco interés de los medios occidentales a esta matanza, pese a que son los mismos que se autoproclaman defensores de los derechos de las mujeres.
“¡Un grupo de niñas afganas son asesinadas en una escuela por grupos terroristas apoyados por los estadounidenses, y no hay reacción de estos autoproclamados activistas! En tal situación, ¿es aceptable lo que afirman los occidentales de que luchan por los derechos humanos y los derechos de las mujeres?”, ha preguntado el mandatario iraní.
Pese a que el caso de la muerte de Amini está bajo investigación, medios de comunicación extranjeros se han aprovechado de la situación para promover una campaña contra Irán, incitando el vandalismo y medidas ilegales.
Expertos opinan que el Occidente, liderado por Estados Unidos, está detrás de los disturbios en el país persa, con meta ulterior de presionar a Irán a que acepte sus condiciones en la mesa de diálogos sobre el acuerdo nuclear, además porque se vio amenazado por el ingreso de Irán a la Organización de Cooperación de Shanghái (OCS), entre otros motivos.