geoestrategia.eu

Esperpento político en Perú que acaba con victoria globalista: Dina Boluarte asume la presidencia tras la destitución de Pedro Castillo

Por Elespiadigital
x
infoelespiadigitales/4/4/19
jueves 08 de diciembre de 2022, 22:00h

El Congreso de Perú juramentó este miércoles a Dina Boluarte (en la imagen con el profeta del globalismo más radical, Klaus Schwab) como Presidenta de la República, tras destituir al mandatario Pedro Castillo y declarar su vacancia por "incapacidad moral permanente".

Boluarte, quien se desempeñaba como vicepresidenta de la nación, rechazó más temprano la decisión anunciada en la mañana por Castillo de disolver el parlamento para establecer un Gobierno de excepción que le devolviera al país "el estado de derecho y la democracia".

"Defenderé la soberanía nacional, la integridad física y moral de la república y la independencia de las instituciones democráticas", dijo Boluarte durante la jura tras recibir la banda presidencial de parte del titular del Parlamento, José Williams.

"Tregua política"

"Se ha producido un intento de golpe de Estado. Una impronta promovida por el señor Pedro Castillo que no ha encontrado eco en las instituciones de la democracia ni en la calle. Este Congreso de la República, atendiendo al mandato constitucional, ha tomado una decisión y es mi deber actuar en consecuencia", señaló Boluarte.

Y añadió: "Asumo el cargo de presidenta constitucionalidad de la República, siendo consciente de la enorme responsabilidad que me toca, y mi primera invocación es convocar a la más amplia unidad de todas y todos los peruanos".

La flamante presidenta llamó a una "tregua política" para instalar un gobierno de "unidad nacional", para rescatar al país de la "corrupción y el desgobierno".

Minutos antes de que el Congreso destituyera a Castillo y anunciara que ella asumiría la Presidencia, Boluarte se pronunció a través de su cuenta de Twitter para repudiar la decisión del expresidente.

"Rechazo la decisión de Pedro Castillo de perpetrar el quiebre del orden constitucional con el cierre del Congreso. Se trata de un golpe de Estado que agrava la crisis política e institucional que la sociedad peruana tendrá que superar con estricto apego a la ley", señaló.

La última jugada de Pedro Castillo

Este mediodía, el ahora exmandatario se anticipó al tratamiento de la moción de vacancia por parte del Congreso y anunció su disolución, lo que fue interpretado por la oposición como un "golpe de Estado".

En un mensaje a la nación, Castillo declaró la conformación de un "gobierno de excepción", e implementó un toque de queda para esta noche, sin contar con apoyo popular ni de las Fuerzas Armadas.

El Parlamento, lejos de asumir su disolución, llevó adelante la sesión prevista para la moción de vacancia, pero su titular, José Williams, decidió ir directo a votación de la resolución sin ser debatida. Si bien en principio se creía que los congresistas no alcanzarían los 87 votos necesarios, la embestida de Castillo contra el Legislativo volcó a la mayoría a avalar su destitución. Fueron 101 votos afirmativos y solo 4 negativos.

Minutos antes, la jefa de Gabinete de Ministros, Betssy Chávez había presentado su renuncia, sumándose a una decena de funcionarios del Ejecutivo que ya habían decidido abandonar el cargo, en rechazo a la medida del entonces presidente.

Poco antes de que Dina Boluarte asumiera al frente del Ejecutivo, el exmandatario de izquierda fue detenido por la Policía Nacional en la sede de Prefectura, adonde acudió en busca de garantías junto al expresidente del Consejo de Ministros, Aníbal Torres.

El Procurador General del Estado, Daniel Soria, ha denunciado a Castillo ante la Fiscalía por la presunta comisión de los delitos de sedición, abuso de autoridad y grave perturbación de la tranquilidad pública.

La OEA rechaza la "alteración del orden constitucional" en Perú y muestra apoyo a Dina Boluarte

El Consejo Permanente de la Organización de Estados Americanos (OEA) se reunió de manera extraordinaria este miércoles para analizar los hechos recientes en Perú.

"Lo ocurrido hoy en Perú al disolver Pedro Castillo, el Congreso de la República sin base constitucional, legal, ni normativa constituye una alteración del orden constitucional en el país", dijo el secretario general de la OEA, Luis Almagro.

"Esta tarde estaré buscando comunicación con ella para transmitir el apoyo de la Secretaría General de la OEA a la democracia, la paz y la institucionalidad en el Perú, y la imperiosa necesidad de recomponer la senda democrática en el país", afirmó Almagro.

Quién es Dina Boluarte

Dina Boluarte se convirtió este miércoles en la primera mujer en asumir la presidencia de Perú, después de que el Congreso cesara de sus funciones a Pedro Castillo por "incapacidad" moral, en una trepidante jornada que incluyó el intento de disolución del Parlamento, la declaratoria de un estado de excepción y denuncias de rupturas al orden democrático.

Boluarte, quien hasta ahora ocupaba el cargo de vicepresidenta, tomó el lugar de quien fuera su compañero de fórmula durante las elecciones del 6 de junio de 2021. Sin el compromiso de una organización política tras su expulsión de Perú Libre, en enero de este año, la flamante mandataria hizo un llamado a la "más amplia unidad de todas y todos los peruanos".

Durante su juramentación, la abogada nacida en la ciudad de Chalhuanca, departamento de Apurímac, llamó a defender la soberanía nacional y "la independencia de las instituciones democráticas".

Pero Boluarte, de 62 años, no esperó a ser juramentada para mostrar su crítica al rompimiento del orden constitucional. Desde el momento en que Castillo anunció la disolución del Congreso, la entonces vicepresidenta rechazó el "golpe de Estado que agrava la crisis política e institucional".

Carrera en ascenso

Boluarte es abogada por la Universidad Particular San Martín de Porres, en donde cursó una maestría en Derecho Notarial y Registral. En 2015, fue nombrada jefa encargada de la Oficina Registral del Registro Nacional de Identificación y Estado Civil (RENIEC) en el distrito limeño de Surco. Posteriormente, asumió como primera vicepresidenta de los Clubes Departamentales de Perú.

Su acercamiento con Perú Libre inició en 2018, cuando el partido la eligió candidata a la alcaldía de Surquillo. Boluarte participó en las elecciones parlamentarias extraordinarias de 2020, las cuales fueron convocadas por el entonces presidente Martín Vizcarra tras disolver el Congreso. No obstante, la abogada no obtuvo un escaño.

En los últimos meses, Boluarte libró un intento de censura en el Congreso por seguir ejerciendo como titular del consejo directivo del Club Departamental Apurímac, cuando ya era funcionaria pública.

Aún es una incógnita la dirección que tomará la presidencia de Boluarte, la abogada que reconoció que nunca abrazó el "ideario" de Perú Libre, lo que le terminaría costando la expulsión del partido de izquierda. "Lo que hemos dicho es que queremos un sistema universal de salud, queremos hacer de la educación una más cercana a la realidad peruana", admitió en una entrevista.

En Perú casualmente dos días antes el Congreso había archivado la denuncia contra Dina Boluarte para exigir su vacancia, luego sin más la nombró presidente, ahora hay sectores que vuelven a pedir su vacancia, la historia no termina... "a río revuelto ganancia de los mafiosos"

...en un país tan rico como Perú todos estos años de anarquía política únicamente han proliferado la siembra y contrabando de drogas, el saqueo del tesoro nacional y robo a todos los niveles; un país rico con millones de pobres…

De la toma de posesión a su detención: todos los escándalos que rodearon a Pedro Castillo

Cecilia González

La presidencia de Pedro Castillo en Perú estuvo marcada por la inestabilidad, ya que nunca logró conformar un equipo de trabajo sólido, tuvo a más de 70 ministros, enfrentó permanentes amenazas de destitución y fue denunciado por presunta corrupción en seis investigaciones judiciales.

Desde que asumió, la oposición en el Congreso y los principales medios apostaron por el fracaso de su Gobierno, vaticinaron que no terminaría su mandato y promovieron en tres ocasiones la "vacancia por incapacidad moral", es decir, el mecanismo institucional que existe en Perú para deponer a los gobernantes.

A las presiones de la derecha se sumaron las de la izquierda, ya que los problemas internos de la alianza que lo llevó al poder culminaron en una serie de rupturas que lo debilitaron políticamente al dejarlo casi en soledad.

Además, tanto Castillo como sus familiares y sus ministros protagonizaron interminables escándalos y polémicas, ya fuera por declaraciones desafortunadas, o por denuncias que avanzaron hasta la detención de su cuñada y la fuga de sus sobrinos.

Sumido en una crisis de gobernabilidad, el presidente denunció que la oposición quería cometer un golpe de Estado y solicitó y obtuvo la intervención de la Organización de Estados Americanos (OEA).

Una misión del organismo viajó al país y, luego de reuniones con líderes de los poderes Ejecutivo, Legislativo y Judicial, convocó a una tregua y a que todos los actores políticos respetaran la democracia. La oposición ignoró el llamado y avanzó con la tercera "vacancia".

Pero antes de enfrentarla y tener que defenderse nuevamente ante el pleno, el presidente optó por disolver el Congreso, lo que lo dejó solo. Pese a ello, la moción de vacancia avanzó y finalmente fue destituido. La vicepresidenta, Dina Boluarte, asume ahora el cargo.

2021: Asunción y caos

28 de julio: Pedro Castillo asume como presidente de Perú. Después de un conflicto post-electoral, las autoridades confirman su triunfo con el 50,1 % de los votos, frente al 49,8 alcanzado por Keiko Fujimori. La polarización social y la debilidad institucional del mandatario son una constante. La oposición pide su renuncia desde el primer día.

29 de julio: Castillo presenta a su primer gabinete encabezado por el presidente del Consejo de Ministros, Guido Bellido, quien de inmediato recibe críticas por sus presuntos vínculos con la organización terrorista Sendero Luminoso, entre otras acusaciones.

17 de agosto: El canciller Héctor Béjar renuncia al cargo, a dos semanas de haber sido nombrado, luego de que saliera a la luz una entrevista en la que culpó a la Marina de haber incitado el terrorismo que padeció Perú en los años 80 y 90, lo que provocó críticas de congresistas y medios de oposición. Es la primera baja del gabinete.

27 de agosto: El Congreso otorga a Guido Bellido el voto de confianza después de semanas de incertidumbre y polémicas.

31 de agosto: El ministro del Trabajo, Iber Maraví, renuncia acosado por denuncias que lo vinculan con el terrorismo.

6 de octubre: Bellido renuncia por pedido del presidente. En sus 69 días al frente del gabinete estuvo rodeado de polémicas por una denuncia por supuesta "apología del terrorismo", además de sus peleas con otros ministros y congresistas. Incluso contradijo en algunas ocasiones al propio Castillo.

27 de octubre: La hija menor del presidente celebra su cumpleaños en el Palacio de Gobierno y en medio de las restricciones de la pandemia que impiden este tipo de eventos, lo que desata una controversia y una investigación judicial. Tres meses después el presidente dirá que se enteró del festejo a último momento, cuando escuchó "la bulla".

3 de noviembre: El ministro del Interior, Luis Barranzuela, renuncia ante el escándalo que provocó por organizar en su casa una fiesta que violaba las restricciones de la pandemia.

4 de noviembre: Mirtha Vásquez obtiene el voto de confianza en el Congreso como nueva presidenta del Consejo de Ministros.

24 de noviembre: El secretario general del Palacio de Gobierno, Bruno Pacheco, es obligado a renunciar después de una serie de escándalos por corrupción y por el supuesto ascenso irregular de militares.

28 de noviembre: El programa televisivo Cuarto Poder revela, a través de una serie de videos, que Castillo realiza reuniones clandestinas en su casa con funcionarios, empresarios y exministros. Una de las invitadas es Karelim López, una empresaria que ha logrado que firmas que representa obtengan concesiones del Estado. La oposición intensifica las denuncias de corrupción en contra del presidente. La justicia lo investiga por tráfico de influencias.

7 de diciembre: El Congreso rechaza con mayoría de votos el primer intento de vacancia (destitución) de Castillo, que fue promovido por la oposición de derecha por supuesta "incapacidad moral". La solicitud se desestima.

21 de diciembre: El Congreso aprueba una moción de censura al ministro de Educación, Carlos Gallardo, quien renuncia después del escándalo provocado por la venta de exámenes para obtener nombramientos docentes.

Inicio de 2022: La crisis se profundiza

24 de enero: Castillo ofrece su primera entrevista internacional a CNN. Provoca una fuerte controversia porque reconoce que no se formó para ser político, ni presidente; y también al anunciar que está dispuesto a someter a consulta popular la posibilidad de que Perú le otorgue a Bolivia acceso al mar. La oposición lo acusa de traición a la patria.

28 de enero: El ministro del Interior, Avelino Guillén, renuncia por sus desacuerdos con el Comandante General de la Policía, Javier Gallardo, a quien el presidente se niega a destituir.

31 de enero: Castillo anuncia la renovación total del gabinete.

1 de febrero: El presidente designa a Héctor Valer como nuevo presidente del Consejo de Ministros, pero ni siquiera llega a asumir. Cuatro días más tarde renuncia en medio del escándalo generado por las denuncias de que ha golpeado a su esposa y a su hija.

8 de febrero: Aníbal Torres se convierte en el cuarto presidente del Consejo de Ministros. Un mes más tarde, obtiene el voto de confianza del Congreso.

1 de marzo: El ministro de Transportes y Comunicaciones, Juan Silva, renuncia en medio de denuncias de corrupción por presuntamente manipular las licitaciones de obra pública para favorecer a determinados empresarios.

14 de marzo: Ahora sí, el Congreso admite el segundo pedido de vacancia contra Castillo, quien dos semanas más tarde se presenta ante el pleno para defenderse durante cinco horas. El juicio de destitución no consigue los votos necesarios.

20 de marzo: Asume el nuevo ministro de Justicia y Derechos Humanos, Félix Inocente Chero Medina. Con él, Castillo ya acumula el récord de 50 ministros en menos de ocho meses.

28 de marzo: El Gremio Nacional de Transportistas y Conductores inicia un paro nacional e indefinido en protesta por el alza en el precio de los combustibles. En los días siguientes el país es un caos, hay bloqueos en las carreteras, saqueos, enfrentamientos y manifestaciones masivas.

31 de marzo: El Congreso censura al ministro de Salud, Hernán Condorí, quien se ve obligado a renunciar solo 45 días después de haber asumido. Lo acusan de mala gestión en la campaña de vacunación contra el coronavirus.

Toque de queda y más polémicas

5 de abril: Castillo decreta un toque de queda que obtiene un repudio generalizado. Miles de personas se rebelan y salen a las calles a exigir la renuncia del presidente, quien horas más tarde deroga el estado de emergencia. La oposición mediática y partidaria da por hecho su salida anticipada del poder. En medio de la crisis política, algunas voces apuestan por el cierre del Congreso y por una Asamblea Constituyente. También acusan a "la derecha golpista" de querer derrocar a un gobierno democráticamente electo.

7 de abril: El presidente del Consejo de Ministros, Aníbal Torres, elogia a Adolf Hitller al considerar que "convirtió a Alemania en una potencia".

8 de abril: El Congreso aprueba una moción para pedirle a Castillo que renuncie.

18 de abril: Pedro Castillo provoca un nuevo escándalo al proponer la castración química para violadores de niños, adolescentes y mujeres tras el caso de la niña de tres años víctima de agresión sexual.

17 de mayo: La Policía peruana emite una alerta internacional para detener a un sobrino y a un exsecretario de Pedro Castillo por presuntos actos de corrupción.

30 de junio: Castillo presenta su "renuncia irrevocable" a la militancia del partido Perú Libre que lo llevó al poder.

26 de julio: Bruno Pacheco, exsecretario de Castillo, se entrega a la Justicia después de cuatro meses de haber estado prófugo.

3 de agosto: El presidente del Consejo de ministros, Aníbal Torres, renuncia, pero Castillo no acepta su decisión y lo mantiene en el gabinete.

4 de agosto: El Congreso de Perú no autoriza a Pedro Castillo a viajar a Colombia para la investidura de Gustavo Petro. Semanas más tarde tampoco le deja viajar al Vaticano.

10 de agosto: La Justicia de Perú autoriza la detención de Yenifer Paredes, cuñada de Castillo, por un presunto acto de corrupción. La Policía allana la residencia presidencial. El país vive un clima de máxima tensión. El presidente llama a defender la democracia. Finalmente, Paredes se entrega y queda en prisión preventiva.

11 de agosto: La Fiscalía de Perú abre la sexta investigación contra Castillo y le impide a la primera dama, Lilia Paredes, salir del país durante 36 meses. Crecen los rumores de que será detenida.

25 de agosto: Castillo rearma nuevamente su Gabinete. En 13 meses de Gobierno ya ha reemplazado a 68 funcionarios de primer nivel.

5 de septiembre: Castillo declara ante la Fiscalía y rechaza todas las acusaciones en su contra.

Últimos meses: la tensión aumenta

11 de octubre: La Fiscalía presenta una denuncia constitucional contra Castillo, quien se convierte en el primer presidente de la historia de Perú en enfrentar esta acusación. Está acusado de organización criminal y tráfico de influencias.

Ese mismo día, la Policía Nacional y el Ministerio Público allanaron las oficinas y las casas particulares de un grupo de congresistas conocidos como "Los Niños" y de funcionarios, amigos y familiares de Castillo. Todos están denunciados en varias causas por presunta corrupción. La crisis política se agrava.

20 de octubre: La OEA acepta enviar una misión a Perú por pedido de Castillo, con el fin de promover el diálogo entre el Gobierno y la oposición. El 1 de diciembre, luego de visitar el país, el grupo de expertos propone "una tregua".

17 de noviembre: El Congreso le niega a Pedro Castillo el permiso para viajar a la Cumbre del Pacífico en México. Andrés Manuel López Obrador decide cancelar el encuentro.

22 de noviembre: El Tribunal Constitucional de Perú anula el proceso contra Pedro Castillo por "traición a la patria", una de las causas más graves que había en su contra.

25 de noviembre: El presidente del Consejo de Ministros de Perú, Aníbal Torres, presenta por tercera vez su carta de renuncia. Era uno de los pocos funcionarios que duró más tiempo en el cargo: nueve meses y 16 días.

2 de diciembre: El Congreso peruano aprueba iniciar, por tercera vez, un juicio político contra Castillo. El debate por la moción de vacancia se cita para el 7 de diciembre.

7 de diciembre: Horas antes de que se celebrase la moción de vacancia, el presidente anuncia de manera sorpresiva la disolución del Congreso. Finalmente, la cámara sigue adelante con la iniciativa y destituye al mandatario. Minutos después, es detenido bajo los presuntos delitos de "sedición, abuso de autoridad y grave perturbación de la tranquilidad pública". La vicepresidenta, Dina Boluarte, asume el cargo.

Análisis: La salida "unilateral" y sin amparo legal que acabó con el Gobierno de Castillo en Perú

Camila Bentancor Santana

Pedro Castillo "parece que ni siquiera consultó con sus ministros" su intento de disolver el Congreso, comentó a Sputnik el analista político Martín Manco. Para el experto, el ahora expresidente peruano pudo haber intentado evitar la continuidad de juicios en su contra.

El ahora expresidente de Perú no tenía amparo constitucional para disolver el Congreso, dijo a Sputnik el analista político peruano Martín Manco, luego de que el legislativo aprobara la vacancia de Castillo y juramentara a Dina Boluarte como nueva mandataria.

Bajo el argumento de "defender la democracia", 101 congresistas votaron a favor de remover del cargo al presidente de Perú. La instancia, superó con creces las expectativas de la oposición que preveía tan solo 81 votos de los 87 necesarios para aplicar la figura constitucional.

Según Manco, Castillo quedó solo en su decisión de disolver el Parlamento: no fue respaldado por el Tribunal Constitucional, ni por el Comando Conjunto de las Fuerzas Armadas y la Policía Nacional.

Mientras el Tribunal Constitucional calificó la decisión de Castillo como un "golpe de Estado al margen de la Constitución y la ley" e instó a reconocer el orden sucesorio en la Presidencia de Perú, el Comando Conjunto de las fuerzas de seguridad se declaró "respetuoso del orden constitucional establecido" e invocó a los peruanos a "mantener la calma y confiar en las instituciones del Estado legalmente establecidas".

Para Manco, que Castillo no encontrara eco en las Fuerzas Armadas fue clave. "El Fuerte Hoyos Rubio, que normalmente en estas situaciones abre sus puertas para sacar los tanques y poner orden, está cerrado", indicó.

De acuerdo al analista, la decisión fue tomada unilateralmente por Castillo. "Parece que ni siquiera consultó con sus ministros", dijo, señalando que tras su anuncio fueron, uno a uno, presentando su renuncia.

En la misma línea, Castillo tampoco consultó a los partidos políticos más afines a su Gobierno.

En ese sentido, la disolución del Congreso parece, según el analista, una "acción desesperada del presidente por no querer pasar el proceso de vacancia que estaba señalado para este día".

Manco consideró que la acción de Castillo podría haber sido una estrategia ante la continuidad de las investigaciones del Ministerio Público en su contra, en la que están involucrados allegados y familiares del mandatario.

Según el analista, el expresidente podría haber querido adelantarse a las acciones del Ministerio Público o del Congreso y prepararse para "pedir asilo en una embajada para salvarse él y a su entorno familiar".

Con Castillo destituido y detenido por la Policía, y con Dina Boluarte como nueva presidenta, Manco subrayó la importancia de las horas siguientes al 7 de diciembre. Para el experto, la actitud de las Fuerzas Armadas será "importante" y la salida de la población a las calles, "determinante" para garantizar que el nuevo Gobierno recupere la estabilidad.

Lula dice que destitución de peruano Castillo se dio en "marco constitucional"

RÍO DE JANEIRO, BRASIL (Sputnik) — El presidente electo de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, dijo el miércoles que el proceso de destitución del mandatario peruano Pedro Castillo se dio dentro de un "marco constitucional".

"Seguí con mucha preocupación los hechos que llevaron a la destitución constitucional del presidente del Perú, Pedro Castillo. Siempre es lamentable que un presidente electo democráticamente tenga esta suerte, pero entiendo que todo fue remitido en el marco constitucional", afirmó Lula en un comunicado.

Añadió que espera que todas las fuerzas políticas de país trabajen en conjunto con la nueva presidenta Dina Boluarte.

"Espero que la Presidenta Dina Boluarte tenga éxito en su tarea de reconciliar al país y conducirlo por la senda del desarrollo y la paz social. Espero que todas las fuerzas políticas peruanas trabajen unidas, dentro de una convivencia democrática constructiva, único camino capaz de llevar la paz y la prosperidad al querido y hermano pueblo del Perú", dijo Lula.

Además, manifestó que Perú y América del Sur necesitan diálogo, tolerancia y convivencia democrática para resolver los problemas actuales.

"En mi gobierno trabajaremos incansablemente para reconstruir la integración regional, para lo cual la amistad entre Brasil y Perú es fundamental", concluyó el futuro mandatario, quien asumirá el cargo el 1 de enero.