
LONDRES (Sputnik) — Alemania, EEUU, Francia y el Reino Unido califican de "violación de la soberanía británica" por Rusia el incidente de Salisbury. Asimismo, los cuatro aliados instan a Rusia a relevar a la OPAQ información sobre el programa de armas neuroparalizantes Novichok.
Alemania, Estados Unidos, Francia, y Reino Unido han emitido un comunicado conjunto en el que instan a Rusia a "afrontar todas las cuestiones" relacionadas con la intoxicación del exagente doble Serguéi Skripal y su hija en el condado de Wiltshire.
En su comunicado tacharon el envenenamiento de Skripal de "un ataque a la soberanía de Reino Unido".
"Rusia, en particular, debería desvelar completamente el programa Novikov a la Organización para la Prohibición de las Armas Químicas (OPAQ)", señala la nota.
Otro carroñero, Stoltenberg, califica el caso Skripal de un desafío para la seguridad de la OTAN
MOSCÚ (Sputnik) — Las acciones de Rusia, incluida la intoxicación del exoficial de inteligencia ruso Serguéi Skripal, es un desafío para la seguridad de la OTAN, declaró el secretario general de la Alianza, Jens Stoltenberg.
"Uno de estos desafíos es el comportamiento de Rusia, incluido lo que ocurrió recientemente en el Reino Unido", dijo Stoltenberg.
Agregó que la OTAN está lista para proteger a sus miembros de cualquier amenaza, incluidas híbridas y cibernéticas.
Asimismo, Stoltenberg declaró que la OTAN no quiere otra Guerra Fría y busca un diálogo sustancial con Rusia.
"No queremos otra guerra fría ni carrera de armas", dijo a la prensa presentando el informe anual de la OTAN correspondiente al año 2017.
Stoltenberg añadió que la Alianza Atlántica saluda "la implementación del START" (Tratado de Reducción de Armas Estratégicas), y abogará "por implementar el Tratado INF" (sobre las Fuerzas Nucleares de Alcance Intermedio).
"También continuaremos buscando un diálogo político sustancial con Rusia", indicó.
Añadió que en estos momentos se llevan a cabo los preparativos para una nueva reunión del Consejo Rusia-OTAN.
El jefe de la OTAN comunicó además que el próximo 19 de marzo debatiría el caso Skripal con el secretario de Exteriores británico, Boris Johnson, y que este jueves el asesor de seguridad nacional de la primera ministra británica, Mark Sedwill, concedería una rueda de prensa en la sede de la OTAN y también hablaría del caso Skripal.
Johnson: Londres no enviará a Moscú las muestras de la sustancia que envenenó a Skripal
MOSCÚ (Sputnik) — El ministro de Exteriores birtánico, Boris Johnson, dijo que el Reino Unido no planea enviar a Rusia muestras del agente neuroparalizante utilizado para envenenar al exespía ruso Serguéi Skripal, residente en el país, y a su hija Yulia.
En una entrevista con el canal LBC, Johnson afirmó que hay "pruebas abrumadoras" de que Rusia es responsable del envenenamiento de Serguei Skripal. Con respecto a la exigencia de proporcionarle a Rusia una muestra del agente nervioso, el ministro de Exteriores declaró que el Reino Unido no piensa hacerlo.
Con respecto a la exigencia de proporcionarle a Rusia una muestra del agente nervioso, el ministro de Exteriores declaró que el Reino Unido no piensa hacerlo.
Poco antes, en declaraciones a BBC News, Johnson dijo que "Rusia es el único país conocido por haber desarrollado este tipo de agente", que pertenece supuestamente a la familia de armas neuroparalizantes Novichok.
"Me temo que hay una evidencia abrumadora de que es Rusia", añadió.
Refiriéndose a las desmentidas por parte de Rusia, Johnson señaló: "Hay algo en el tipo de respuesta engreída y sarcástica que hemos escuchado que indica su culpabilidad fundamental: quieren negarlo y regodearse al mismo tiempo".
El 13 de marzo, el ministro de Exteriores ruso, Serguéi Lavrov, afirmó que la Convención sobre la Prohibición de Armas Químicas obliga al Reino Unido a proporcionarle a Rusia el acceso a las evidencias y demás materiales del caso, incluida la sustancia sospechosa para que expertos del país aludido puedan analizarla por su cuenta.
Moscú no ve interés de Londres en esclarecer el caso del exespía Skripal
MOSCÚ (Sputnik) — Londres mostró una clara falta de interés en una investigación profesional del envenenamiento del exagente doble Serguéi Skripal, declaró la Cancillería de Rusia tras la reunión del Consejo de Seguridad de la ONU sobre el incidente.
Reino Unido bloqueó el 14 de marzo en el Consejo de Seguridad de la ONU un proyecto de declaración presentado por Rusia sobre el incidente de Salisbury donde Skripal y su hija Yulia fueron envenenados con una sustancia química.
"De esta manera, Londres, en consonancia con sus acciones provocadoras e histéricas de los últimos días, volvió a mostrar claramente una falta de interés real y de determinación para llevar a cabo una investigación profesional y fiable del incidente en Salisbury", dice un comentario del Ministerio de Exteriores ruso.
Se precisa que "con enmiendas que tergiversan el sentido de este documento, la delegación británica hizo suspender el trabajo en él y prácticamente socavó su aprobación".
El Ministerio de Exteriores ruso señaló que no es algo inesperado.
Londres había convocado una reunión urgente del Consejo de Seguridad de la ONU para informar a sus miembros sobre el envenenamiento del exagente de inteligencia ruso en Salisbury.
El anteproyecto propuesto por Moscú instaba a investigar el incidente químico en el Reino Unido de forma civilizada, de acuerdo con los estándares de la Organización para la Prohibición de las Armas Químicas (OPAQ).
Rusia: las declaraciones del ministro británico de Defensa apuntan a que Londres tiene algo que ocultar

MOSCÚ (Sputnik) — Las declaraciones del ministro británico de Defensa, Gavin Williamson, sobre Rusia apuntan a que Londres tiene algo que ocultar, declaró la portavoz de la Cancillería rusa, María Zajárova.
Poco antes, Williamson recomendó a Rusia "apartarse y callarse" en respuesta a la expulsión de 23 diplomáticos rusos del territorio británico tras la intoxicación del exagente doble Serguéi Skripal y su hija en el condado de Wiltshire.
"¿Qué más puede decir el ministro de Defensa del país, que oculta las circunstancias del uso en su territorio de sustancias químicas tóxicas y no quiere compartir la información que tiene, así como lo estipula la Convención de Armas Químicas?", comentó Zajárova en su página en Facebook.
La portavoz agregó que "los socios (británicos) están nerviosos".
El Reino Unido responsabiliza a Rusia de la intoxicación de Serguéi Skripal y su hija Yulia, que tuvo lugar el pasado 4 de marzo.
La primera ministra británica, Theresa May, anunció las medidas que tomará Londres, después de que expirase un ultimátum para que Moscú explique las circunstancias del incidente en Salisbury.
En concreto, May ordenó la expulsión de 23 diplomáticos rusos en un plazo de siete días y la suspensión de los contactos bilaterales de alto nivel.
Además, Londres congelará los activos de Rusia si resulta que amenazan la vida o los bienes de los británicos.
Por su parte, el ministro de Exteriores ruso, Serguéi Lavrov, declaró el 15 de marzo a Sputnik que Rusia expulsará a diplomáticos británicos en respuesta a la misma medida adoptada por el Reino Unido.
El Kremlin declaró el 14 de marzo que considera inadmisibles las acusaciones infundadas y los ultimátums en relación con el envenenamiento de la familia Skripal, ya que Moscú "no tiene nada que ver con el incidente".
Rusia había expresado también su disposición a colaborar con el Reino Unido en la investigación del caso.
Lavrov explica qué está detrás de las acciones de Londres en el caso Skripal
MOSCÚ (Sputnik) — Las acciones emprendidas por Londres en relación con el envenenamiento de Serguéi Skripal se deben, en particular, a la incapacidad de Reino Unido de cumplir promesas relacionadas con Brexit, declaró el ministro de Exteriores de Rusia, Serguéi Lavrov.
"Me parece que esa historia (el caso de Skripal) refleja, ante todo, que el Gobierno de Reino Unido se encuentra en un atolladero, sobre todo porque no puede cumplir todas las promesas que dio a su población en relación con su salida de la UE", dijo el canciller ruso.
Lavrov catalogó las acusaciones de Londres contra Moscú de burdas, superfluas y totalmente infundadas, y denunció que el representante británico vetó la propuesta de Rusia de investigar el suceso.
ONU: Moscú acusa a Londres de bloquear declaración sobre el caso Skripal por motivos políticos
ONU (Sputnik) — El Reino Unido bloqueó por motivos políticos en el Consejo de Seguridad de la ONU el anteproyecto de una declaración sobre el incidente de Salisbury, declaró el portavoz de la representación permanente de Rusia ante la ONU, Fiódor Strzhizhovski.
"Representantes de este país (Reino Unido) esgrimieron pretextos burdos y politizados para bloquear el 14 de marzo, durante una sesión del Consejo de Seguridad de la ONU, el anteproyecto de una declaración sucinta, con el resumen de los hechos, en la que Rusia instaba a investigar civilizadamente el sonado incidente químico en el Reino Unido, acorde a los estándares del organismo pertinente (Organización para la Prohibición de las Armas Químicas)", afirmó el diplomático ruso.
Las enmiendas propuestas por la delegación británica, añadió Strzhizhovski, tergiversaron el sentido del documento "propuesto para preservar la unidad en el Consejo de Seguridad al respecto".
Londres había convocado una reunión urgente del Consejo de Seguridad de la ONU para informar a sus miembros sobre el envenenamiento del exagente de inteligencia ruso Serguéi Skripal en la ciudad británica de Salisbury (sur).
Moscú: "Si los británicos dicen que es Novichok es que tienen la fórmula y pueden producirlo"
En estos términos se ha expresado el representante permanente de Rusia ante la ONU, Vasili Nebenzia, con referencia a la opinión de un químico profesional.
Los expertos tienen razones para creer que el propio Reino Unido tiene una fórmula química de la sustancia neuro-paralítica Novichok, que supuestamente fue utilizada para el envenenamiento del ex agente doble de Inteligencia Serguéi Skripal, ha afirmado el representante permanente de Rusia ante la ONU, Vasili Nebenzia, en el marco de la reunión urgente del Consejo de Seguridad de la ONU.
"La fuente de origen más probable de este producto químico son los países donde desde finales de la década de 1990 y hasta el presente se llevan a cabo intensas investigaciones sobre estas sustancias, incluido el Reino Unido", ha sostenido Nebenzia.
"Les daré la opinión de un químico profesional: para que los especialistas británicos puedan con total confianza establecer que este gas es exactamente el Novichok, y no algún otro, ellos sin falta deben tener lo que se llama un estándar de control. Para probar que se trata del compuesto en cuestión, hay que compararlo con el estándar correspondiente. Si los británicos dicen que se trata del gas Novichok, entonces a priori tienen un estándar de esta sustancia, así como su colección y su fórmula", ha explicado.
"En otras palabras si el Reino Unido está seguro de que es el gas Novichok, luego este país tiene su fórmula química, sus muestras y es capaz de producirlo", ha concluido el diplomático ruso.
El Consejo de Seguridad de la ONU se ha reunido en su sede en Nueva York para discutir el caso Skripal tras ser convocado de urgencia por Londres. Según precisó el Ministerio de Relaciones Exteriores británico, el objetivo de la reunión consiste en "informar a los miembros sobre la investigación del ataque con agentes neurotóxicos en Salisbury".
"Reino Unido pidió una sesión a puerta cerrada sobre este caso, y Rusia solicitó que se cambiara el formato a puerta abierta para que todos vean lo que está sucediendo", precisó Nebenzia.
Exagente del MI5 comenta los detalles sobre el intento de asesinato de Skripal
Annie Machon, una exagente del servicio de seguridad británico MI5, conversó con Sputnik sobre el caso Skripal y la implicación que tienen Rusia y Reino Unido en el asunto.
Con la complicada relación política que atraviesan el Reino Unido y Rusia, ¿no le parece un poco extraño el momento elegido para ese intento de asesinato, especialmente teniendo en cuenta que la víctima estaba colaborando con el MI6?
Estoy completamente desconcertada por esto. Lo dije desde el principio: hay tres cosas que la Policía y las agencias de inteligencia deben hacer desde el principio. La primera es encontrar testigos y verificar las cámaras de vigilancia; la segunda es identificar la sustancia, algo que aparentemente han hecho; la tercera y clave es esclarecer el motivo del ataque.
Él [Serguéi Skripal] había espiado para el MI6 mientras trabajaba en Rusia y fue atrapado. Lo habían juzgado, condenado y enviado a prisión y luego lo devolvieron al Reino Unido en el marco de un canje con Rusia en 2010. Después de todo este proceso, los rusos lo habrían interrogado y devuelto 'limpio' al MI6, el cual lo habría interrogado y 'limpiado' una vez más una vez llegado a suelo británico.
Así que vincular este caso con su vieja historia es poco sensato.
¿Hay alguna explicación consistente para este ataque aparte de simplemente señalar a Rusia sin evidencia sólida?
La mayoría de los medios de comunicación han corrido con esto de '¡Los rusos lo hicieron!' desde que la historia salió a la luz. Es irónico que incluso la secretaria de Interior del Reino Unido, Amber Rudd, les pedía que se calmasen y dejaran a la Policía hacer su trabajo primero, antes de sacar cualquier conclusión.
Hablando de los motivos, eso depende de con quién haya estado trabajando y en qué haya estado involucrado. Puede haber estado involucrado en otros aspectos, en los que haya hecho enemigos peligrosos de cualquier nacionalidad.
Al parecer, han identificado la sustancia neurotóxica utilizada, desarrollada por los rusos hace más de 30 años, pero eso no significa que el conocimiento sobre cómo hacer esta sustancia se limite únicamente a los rusos, porque siempre hay agentes deshonestos y digo esto no de una manera conspiradora, sino basándome en la historia. Porque si recordamos, después de los ataques del 11 de septiembre, en EEUU hubo una serie de cartas con ántrax enviadas a políticos y editores de los medios nacionales por todo EEUU. Cinco personas murieron y otras 17 resultaron afectadas en estos ataques. Nadie sabía de dónde venían, pero finalmente, después de años de investigación, resultó que se trataba de ántrax que había sido desarrollado específicamente en un laboratorio estadounidense y fue sentenciado un agente que trabajaba ahí.
Eso también suele suceder. Solo porque proviene de una agencia militar en cualquier país no significa que sea el Estado el que actúe contra el objetivo.
¿Cuáles son las opciones que Theresa May tiene en adelante?
Ella ha lanzado el guante y ha puesto a la Embajada rusa un plazo para explicar por qué Rusia no está involucrada en este ataque. Creo que es un paso bastante imprudente para un primer ministro británico, dado que se tomó antes de que los rusos supieran cuál es la supuesta evidencia contra ellos. ¿Cómo pueden responder? Es irónico que el ministro de Asuntos Exteriores [de Rusia], Serguéi Lavrov, hubiera ofrecido ayuda hace ya un par de días en esta investigación.
En términos de lo que los británicos pueden hacer, sus opciones son bastante limitadas y no creo que aterroricen mucho al Estado ruso. Pueden echar a unos pocos diplomáticos rusos, pueden retirarse de la Copa del Mundo y existe el rumor de que pueden intentar lanzar un ataque cibernético contra Rusia. Pero, nuevamente, ese es un paso bastante peligroso, porque los rusos dirán que los británicos están interfiriendo en nuestro proceso democrático de elección de jefe de Estado.
Así que creo que ella 'sacó la pistola antes de lo debido'. Debió haber esperado una confirmación contundente sobre los motivos del ataque y sobre quiénes específicamente podrían estar detrás.
Estados Unidos tuvo acceso a las sustancias que supuestamente fueron utilizadas para envenenar a Skripal : Informes
Hace casi veinte años, el Departamento de Defensa de los Estados Unidos participó en el desmantelamiento de un instituto de investigación química en la ex república soviética de Uzbekistán, donde se probó el agente nervioso Novichok, según el New York Times.
Un artículo del New York Times publicado en 1999 reveló que Estados Unidos cooperó estrechamente con la ex república soviética de Uzbekistán para descontaminar el Instituto de Investigación Química en Nukus, descrito por el periódico como «una de las instalaciones de pruebas de armas químicas más grandes de la antigua Unión Soviética». »
Según el New York Times, el Pentágono planeó destinar seis millones de dólares para la desmilitarización de las instalaciones de Nukus.
«Los desertores soviéticos y funcionarios estadounidenses dicen que la planta de Nukus era un importante sitio de investigación y pruebas para una nueva clase de armas químicas secretas y altamente letales llamadas ‘Novichok’, que en ruso significa ‘chico nuevo'», señaló el periódico.
Fue el empleado del Instituto de Investigación Química Vil Mirzayanov quien primero afirmó que la URSS supuestamente produce armas químicas, en violación de las convenciones internacionales, según el New York Times.
Citó a Mirzayanov diciendo que la planta de Nukus fue construida específicamente en 1986 para probar «las armas binarias de Novichok diseñadas para escapar de la detección de los inspectores internacionales».
Recordando que Uzbekistán se independizó en 1991 después del colapso de la URSS a principios de ese año, el New York Times dijo que «el presidente Islam Karimov renunció a las armas de destrucción masiva» porque le preocupaba «el impacto sanitario y ambiental del uso de los soviéticos». Uzbekistán «para la producción de armas químicas.
«Desde entonces, su gobierno ha trabajado en estrecha colaboración con los funcionarios de defensa estadounidenses, otorgándoles acceso a sitios cuyas contrapartes en Rusia todavía están fuera de los límites», dijo el periódico.
Después de la alocución del primer ministro británico Theresa May ante los diputados británicos el 12 de marzo, Rusia reiteró que no solo detuvo la producción del agente nervioso Novichok supuestamente utilizado para envenenar a los Skripals, sino que también destruyó todas sus existencias, lo que fue confirmado por observadores de la Organización para la Prohibición de las Armas Químicas.
El ex oficial de inteligencia ruso Sergei Skripal y su hija Yulia supuestamente fueron envenenados por la sustancia tóxica en Salisbury, Reino Unido, el 4 de marzo.
Rusia rechaza con vehemencia todas las acusaciones de su participación en el presunto envenenamiento, instando a Londres a investigar meticulosamente el caso Skripal antes de señalar con el dedo a Moscú.
El enviado ruso a la Unión Europea, Vladimir Chizhov, por su parte, dijo que «Rusia no teme a nada» y que «el lenguaje de los ultimátums no funcionará», en respuesta a que May exigió la explicación de Rusia del presunto envenenamiento para el martes y amenazando con aplicar duras medidas de represalia.
El ministro de Relaciones Exteriores de Rusia, Sergei Lavrov, instó al Reino Unido a adherirse a la Convención sobre la Prohibición de las Armas Químicas y proporcionar a Moscú acceso a las muestras del agente nervioso que supuestamente se usó para envenenar a Skripal.
Mientras tanto, el Ministerio de Asuntos Exteriores de Rusia entregó una nota de protesta al embajador británico en Rusia, Laurie Bristow, sobre la supuesta participación de Moscú en el caso Skripal.
¿Por qué el mundo está asombrado con el "castigo británico" a Rusia?
La rapidez en el desarrollo del caso del exespía ruso Skripal, intoxicado en Londres, ha tenido gran resonancia en el escenario mundial en los últimos días. En un artículo para Sputnik, el analista político Víktor Marajovski comentó la situación.
Marajovski consideró que los eventos vinculados al caso Skripal se han precipitado de manera "galopante": entre el incidente en la ciudad de Salisbury y la "terrible venganza internacional" hacia Rusia pasaron solamente nueve días. El analista calificó la situación de verdadero "turboescándalo superrápido".
La noche del 4 de marzo, la policía británica encontró a dos personas —un hombre de 66 años y una mujer de 33— inconscientes en un centro comercial en Salisbury, en el condado de Wiltshire (Reino Unido). La mañana del 5 de marzo, ya se sabía que se trataba del excoronel de Departamento Central de Inteligencia (GRU, por sus siglas en ruso) Serguéi Skripal y de su hija.
Un día después, el 7 de marzo, la policía apenas tuvo tiempo de establecer que Skripal había sido envenenado por un "agente nervioso". El secretario británico de Exteriores, Boris Johnson, recordó "el envenenamiento de Litvinenko" y afirmó que si se confirmara la participación de Rusia en lo ocurrido la respuesta por parte del Reino Unido sería dura.
Después de cuatro días más, el 12 de marzo, la primera ministra británica, Theresa May, declaró que la familia Skripal fue "envenenada con un agente nervioso de graduación militar del tipo que desarrolla Rusia", de un grupo conocido como Novichok. De acuerdo con la dirigente conservadora, además de Rusia, nadie posee la fórmula del veneno.
En seguida, May afirmó que si Rusia no diera una respuesta fiable sobre el envenenamiento de Skripal y su hija, Londres lo equipararía a un acto de empleo ilegal de fuerza contra el Reino Unido. Londres, entonces, dio 24 horas de plazo a Moscú para presentar una explicación oficial acerca del supuesto ataque.
Por su parte, el presidente ruso, Vladímir Putin, aconsejó a Londres aclarar la situación en torno al envenenamiento antes de examinar el incidente con Moscú. "Aclaren el asunto en su país, y luego lo abordaremos con ustedes", respondió Putin a una pregunta de un periodista de la cadena británica BBC acerca de si Rusia era la responsable del incidente.
Moscú rechazó el ultimátum de Londres y las "ridículas" acusaciones de implicación en el caso Skripal, al tiempo que ha ofrecido colaboración para investigarlo. El Ministerio de Asuntos Exteriores de Rusia solicitó con cortesía al Reino Unido, de conformidad con la Convención sobre la Prohibición de Armas Químicas, dar acceso a los materiales de la investigación, una muestra de la sustancia y, en general, cualquier detalle sobre el caso. El Reino Unido, sin embargo, no reaccionó a este requisito de cumplir con las normas internacionales.
"Mientras tanto, el mundo descubrió que May mentía un poco. Que Rusia ha destruido sus reservas de armas químicas hace mucho tiempo y antes de lo previsto (al contrario de Estados Unidos, que todavía posee armas químicas). Que el creador de la sustancia tóxica Novichok emigró a Estados Unidos hace ya 20 años, y hace una década publicó un libro en el que indicaba las fórmulas de los precursores de su creación. Y ahora todos la conocen", subrayó Marajovski.
Sin embargo, los países bálticos —Estonia, Letonia y Lituania— y Polonia fueron los primeros en apoyar la decisión del Reino Unido. Luego, Francia y Alemania también expresaron su "apoyo". Por último, el secretario de Estado de EEUU, Rex Tillerson, afirmó que su país confiaba totalmente en la conclusión que alcanzó el Reino Unido acerca del caso Skripal. Poco después, Tillerson abandonó su cargo.
El 14 de marzo, May anunció la expulsión de 23 diplomáticos rusos en relación el caso Skripal. También comunicó que Londres revocó la invitación al país británico al ministro de Exteriores ruso, Serguéi Lavrov, y que los funcionarios de alto rango y miembros de la familia real no viajarían al Mundial de fútbol de Rusia. Asimismo, la primera ministra declaró que el Reino Unido congelaría los activos de Rusia si resultara que amenazan la vida o los bienes de los británicos.
"[Mientras tanto], el Ministerio de Asuntos Exteriores de Rusia, con toda la seriedad, recomienda 'llamar a un adulto' que haya leído la Convención sobre la Prohibición de Armas Químicas y sea capaz de comunicarse de conformidad con el derecho internacional", ironizó Marajovski.
Según el analista, el desconcierto internacional ante el desarrollo de toda la situación se debe en gran parte a una razón:
"El mundo está conmocionado por la diferencia entre lo que solía representar el Reino Unido y la amarga payasada que se observó 'en la vida real'. Si fuera alguna Ucrania en el lugar de Inglaterra, nadie habría siquiera levantado la ceja", aseveró el analista.
Para Marajovski, es gracioso que mientras el Reino Unido y sus medios de comunicación promocionan la imagen de un país increíblemente astuto que domina el mundo, su primera ministra "se pone histérica y usa una lógica cómica" para explicar sus acciones.
Análisis: ¿A quién y por qué beneficia la intoxicación de Skripal?
Juan A. Aguilar
Lo suficiente para ser intoxicado, pero no para morir. Tal parece ser la dosis del agente químico que recibió el exespía ruso Serguéi Skripal y su hija Yulia en el Reino Unido, en un centro comercial en Salisbury, en el condado de Wiltshire, y apenas a cinco millas del Laboratorio de Ciencia y Tecnología de Defensa de Porton Down.
Ese es el hecho inicial que levanta una tromba de preguntas que debería responder el propio Gobierno de la primera ministra Theresa May, en vez de exigir respuestas a otro país, Rusia, al que ha acusado gratuitamente de estar vinculado al hecho, por no contar con pruebas para hacerlo. Una práctica habitual a estas alturas, y esperable de muchos países de Occidente, en particular de los socios de EEUU.
Para el analista internacional Juan Aguilar, todo está muy claro, al indicar que "estamos ante una nueva campaña de criminalización de Rusia. Como vemos que está perdiendo fuelle lo de las presuntas injerencias rusas en las elecciones norteamericanas, de alguna forma hay que intentar mantener la tensión con los aliados de la OTAN, de que Rusia es un peligro".
Y es que tras la acusación que protagonizó Theresa May ante la Cámara Baja del Parlamento, en la que manifestó, sin presentar pruebas, que "Hemos llegado a la conclusión de que es altamente probable que Rusia sea responsable de la acción contra Serguéi Skripal", el ya ex secretario de Estado de EEUU Rex Tillerson, le hizo los coros: "Tenemos total confianza en la investigación británica y su evaluación de Rusia como probable responsable del ataque con un agente nervioso que tuvo lugar la semana pasada en Salisbury".
Esta nueva jugada de Occidente se enmarca en una de sus necesidades vitales, según Aguilar, al indicar que "toda la política exterior norteamericana, la supervivencia de la OTAN, la cohesión obligada e impuesta a los países europeos, se basa en la existencia de un enemigo creíble y que es Rusia. Porque los belicistas, los que sustentan su propia existencia en la fabricación de la guerra, necesitan enemigos".
Envalentonada, May sentenció que Londres daba dos días de plazo a Moscú para presentar una explicación oficial del supuesto ataque al exespía ruso y su hija. "El miércoles estudiaremos detalladamente la respuesta de Rusia, si no hay una respuesta fiable, concluiremos que esta acción se equipara con el uso ilegal de la fuerza por parte del Estado ruso contra el Reino Unido".
"Solamente escuchando a una ministra que está dando un espectáculo lamentable, — circense como lo había denominado el Ministerio de Exteriores ruso —, indica el estado de inmoralidad, de encanallamiento que tienen los Gobiernos Occidentales. Estos no son Gobiernos democráticos, son auténticas tiranías criminales", observa el también periodista.
Aguilar va más allá, al ironizar en una suerte de juego de rol: "Por las mismas razones que dice la señora (Theresa) May, yo voy a hacer una afirmación: al señor Skripal lo han envenenado e intentado asesinar los servicios de inteligencia británicos. ¿Pruebas? Las mismas que tiene la señora May: ninguna. Sólo que yo intento hacer menos el ridículo".
Entonces, al considerar detenidamente el lugar en el que ocurrió el presunto ataque, por el cual Skripal y su hija resultaron intoxicados, pero no muertos, Juan Aguilar realiza una serie de plantemientos:
"Veamos: ¿cómo es posible que nadie piense si hay alguna relación que el 4 de marzo encuentren a este señor (Skripal) y a su hija, a cinco millas de Porton Down donde están los laboratorios de fabricación de armas químicas y bacteriológicas de la Defensa británica (Laboratorio de Ciencia y Tecnología de Defensa de Porton Down)?"
Aguilar prosigue con sus incógnitas: "¿Cómo es posible que el jueves 8 de marzo la BBC citaba a una doctora que asistió a la escena y que trató a la hija del señor Skripal, que no encontró ningún síntoma de haber sido envenenada ni intoxicada con ningún agente nervioso, y en cambio un policía que estaba en la zona resulta que ha tenido que ser hospitalizado? ¿Qué pasa? ¿Qué la persona que estaba al lado de la hija de Skripal, que la estaba atendiendo, no se contamina, y el policía que estaba a metros, acaba en el hospital? No es creíble".
A esta serie de sucesos el experto los enmarca en una típica operación de inteligencia. "Es una película de espías", ironiza Aguilar. "Es que toda la historia del señor Skripal es una película de espías. Fue un agente ruso que trabajó para los servicios de inteligencia británicos. Tenemos que ser conscientes de con qué estamos jugando".
Entonces, surgen más interrogantes: "¿Por qué estaba este señor (Skripal) en Porton Down? Eso es algo que tendrá que explicar la inteligencia británica. ¿Qué hacía por allí? ¿Por qué sigue manteniendo contactos con agentes británicos? ¿Por qué estaba, según testigos, muy enfadado y salieron (junto a su hija) del restaurante ese día 4 de marzo haciendo aspavientos y dando muestras de agitación, y media hora después caen intoxicados sobre un banco? Todo esto es muy extraño".
Todo es muy extraño, aunque no tanto para Aguilar: "Estamos ante una nueva campaña porque las campañas anteriores contra Rusia empiezan a desinflarse, y esta es la realidad".
A raíz de estos incidentes, y en medio de la campaña antirrusa que emprendió la prensa británica, varios periodistas rusos que trabajan en Londres recibieron amenazas. Así lo comunicó a Sputnik la corresponsal de la cadena rusa NTV Elizaveta Guerson, quien denunció haber sido amenazada por un desconocido vía email.
"Creo que es algún individuo mal de la cabeza, pero es muy desagradable, anteriormente había solo palabrotas, pero esto es un mensaje con amenazas", dijo Guerson. El texto del mensaje al que tuvo acceso Sputnik dice que "la que trabaja en Rusia con una pluma, puede al final morir por una espada".
En este sentido, la embajada de Rusia en Londres, emitió un comunicado: "Nuestros conciudadanos y los británicos de origen ruso están preocupados por su futuro en el país, desafortunadamente, los periodistas rusos que trabajan aquí empezaron a recibir amenazas".
Esta serie de consecuencias que tiene la campaña antirrusa en Gran Bretaña, está calculada, según el analista.
"La acción iniciada por Theresa May es una acción criminal contra un Gobierno, por la acusación de una acción delictiva que no ha cometido; es una acción criminal por crear una atmósfera de odio en la calle que puede tener consecuencias graves; y es una acción criminal en el fondo, porque lo que se busca es mantener una tensión internacional que puede llevar a la guerra. Esto es lo que está haciendo esta señora", sentencia Juan Aguilar.
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