
LONDRES (Sputnik) — El Reino Unido viola la Convención de Viena al obstaculizar a Rusia el acceso al ex agente doble Serguéi Skripal y su hija envenenados a principios de este mes de marzo en Salisbury, declaró el embajador ruso en Londres, Alexandr Yakovenko.
"Las autoridades británicas se niegan a compartir muestras de la sustancia química [con la que fueron envenenados los Skripal], ni facilitan el acceso legal a los ciudadanos rusos de acuerdo con la Convención de Viena", dijo Yakovenko en una rueda de prensa en Londres.
Destacó que hace 18 días la embajada rusa solicitó la información sobre el incidente en Salisbury y los detalles de la investigación, pero todavía no los ha recibido ni de la Cancillería ni de la Policía británicas.
"La única reacción de las autoridades británicas fue una respuesta verbal sobre el estado de Yulia Skripal que no se diferenció de las declaraciones oficiales de la Policía y destacó que [la hija de Skripal] se encuentra en el estado crítico pero estable", afirmó el diplomático ruso.
En lo que se refiere al estado de salud de Serguéi Skripal, indicó que la Cancillería británica se negó a proporcionar la información al respecto alegando que es un ciudadano británico.
En ese contexto Yakovenko cuestionó "la intención del Reino Unido de cooperar" al agregar que Moscú "está desconcertado" por las acciones de Londres sobre el caso Skripal.
Sin un cumplimiento de todos los procedimientos previstos en la Convención para la Prohibición de Armas Químicas, las acusaciones del Reino Unido contra Rusia sobre la presunta implicación en el incidente de Salisbury son una nimiedad, declaró el embajador ruso en el Reino Unido, Alexandr Yakovenko.
"Este tema solo podrá ser debatido luego de que Rusia reciba las muestras de la sustancia química a la que se refiere Londres y luego de que se cumplan todos los presupuestos de la Convención para la Prohibición de Armas Químicas, para lo cual está lista Moscú; sin esto las acusaciones de la parte británica son una nimiedad", expresó el diplomático.
Yakovenko recordó que "el pasado 13 de marzo la Cancillería de Rusia hizo una declaración sobre el incidente en Salisbury y expresó su protesta categórica contra las acusaciones infundadas y las provocaciones de las autoridades británicas".
"Hasta donde sé, los expertos de la OPAQ llegaron al Reino Unido este 19 de marzo, desconocemos su mandato, pero confío que seguirán todos los procedimientos y principios de la Convención", señaló.
Yakovenko indicó que los expertos "también deberán verificar cómo las autoridades británicas pudieron determinar tan rápidamente la composición y el origen de la sustancia, la llamada Novichok [A-234]".
"¿Significa esto que las autoridades británicas probablemente disponían de reservas de esta sustancia en el laboratorio de Porton Down? ¿Cómo determinaron los médicos el antídoto necesario para las víctimas?", cuestionó el diplomático.
Las relaciones entre Moscú y Londres atraviesan una crisis después de que el exoficial de inteligencia militar rusa y exespía del MI6 británico Serguéi Skripal, naturalizado en el Reino Unido, y su hija Yulia fueran envenenados en Salisbury con una sustancia de acción neuroparalizante que, según los británicos, tiene procedencia rusa.
La primera ministra británica, Theresa May, responsabilizó a Moscú de lo ocurrido y anunció la expulsión de 23 diplomáticos rusos y la cancelación de todos los contactos de alto nivel entre ambos países como represalia.
Moscú, que rechaza todas las acusaciones, también exigió la salida de 23 empleados de la Embajada británica, además de anunciar el cierre del consulado británico en San Petersburgo y de la oficina del British Council en Moscú.
Caso de Glushkov
Las autoridades del Reino Unido hacen caso omiso a las solicitudes de Rusia sobre la muerte del ciudadano ruso Nikolái Glushkov en el territorio británico, declaró el embajador ruso en Londres, Alexandr Yakovenko.
Glushkov, exiliado ruso próximo al oligarca Borís Berezovski, fue encontrado muerto con signos de estrangulamiento el 12 de marzo en su domicilio del suroeste de la capital británica.
"Parece que el Reino Unido ignora abiertamente nuestras solicitudes y sigue evitando cualquier contacto con la Embajada al respecto", dijo el embajador en una rueda de prensa.
Según Yakovenko, la representación rusa se enteró de la muerte de Glushkov a través de los medios, y no por parte de las autoridades británicas.
El embajador señaló que la investigación de la mayoría de las muertes sospechosas de figuras célebres rusas se lleva a acabo en secreto, como en el caso de Glushkov, Berezovski, el exagente ruso Alexandr Litvinenko y el empresario Alexandr Perepelichni.
"Lo tienen todo en secreto, todavía no tenemos acceso a estos materiales y la pregunta es por qué, parece que es porque alguien quiere ocultar a nosotros y también a la sociedad británica algunos datos", supuso.
El 21 de marzo, un representante del Ministerio de Exteriores ruso, Vladímir Ermakov, señaló que la muerte de ciudadanos rusos en el Reino Unido se vuelve más frecuente y ya no se trata de casos aislados, sino de una tendencia.
Ermakov recordó la muerte en circunstancias sospechosas de Berezovski, y destacó que, justo antes de su muerte el multimillonario pidió que el presidente de Rusia, Vladímir Putin, le brindara la posibilidad de regresar a Rusia.
De acuerdo con Scotland Yard, no hay indicios que conecten la muerte de Glushkov con el caso Skripal.
Memoria descriptiva sobre la situación real en torno al llamado “caso de los Skripal”
Ministerio de Asuntos Exteriores de la Federación de Rusia (fecha 21-03-2018).
En sitio web del Ministerio de Asuntos Exteriores de la Federación de Rusia
1. El 12 de marzo del corriente, la Primera Ministra de Gran Bretaña, Theresa May, calificó ante la Cámara de los Representantes de altamente probable que la Federación de Rusia fuese responsable del envenenamiento en la ciudad de Salisbury del ex coronel de la Dirección General de Inteligencia de Rusia, agente doble, Serguéi Skripal, y su hija, Yulia Skripal, con el gas neurotóxico ?-234, según la clasificación británica, que había tenido lugar el 4 de marzo.
Gran Bretaña planteó públicamente la cuestión sobre el “encubrimiento” por Rusia de una parte del arsenal químico y su “empleo”. Es decir, se declaró que Rusia “había violado” sus compromisos asumidos a tenor de la Convención sobre la Prohibición del Desarrollo, la Producción, el Almacenamiento y el Empleo de Armas Químicas y sobre su Destrucción (CPAQ), uno de los tratados multilaterales más eficaces en el ámbito de desarme y no proliferación de las armas de destrucción masiva impulsado por nuestro país, entre otros.
Gran Bretaña arremetió de ese modo no sólo contra Rusia sino también contra la Organización para la Prohibición de las Armas Químicas (OPAQ) y toda la inmensa labor desarrollada en el marco de la misma, en particular, con la participación de la propia Gran Bretaña, durante las últimas dos décadas.
De conformidad con lo estipulado en el Artículo III de la CPAQ, Rusia presentó la información completa sobre sus reservas de armas químicas. Los grupos de inspección de la Secretaría Técnica de la OPAQ comprobaron estos datos y los confirmaron. El organismo internacional competente – la OPAQ – confirmó oficialmente el hecho de destrucción completa del arsenal químico de Rusia.
2. En vista de lo serias que son las acusaciones contra nuestro país, la Embajada de Rusia en Londres remitió el 12 de marzo del corriente al Ministerio de Exteriores británico una nota solicitando facilitar acceso a los materiales de investigación, incluidas las muestras de la sustancia química mencionada por los organismos de instrucción británicos para que los expertos pudiesen analizarlas en el marco de una investigación conjunta.
Propusimos de ese modo actuar de conformidad con el acápite 2 del Artículo IX de la CPAQ que prevé que los Estados partes de la Convención pueden arreglar cualquier asunto que provoque duda en la observancia de este tratado internacional mediante el intercambio de información y celebrando consultas bilaterales. A tenor de lo estipulado en este Artículo, Rusia estaba dispuesta a responder a la solicitud de Gran Bretaña en un plazo de diez días.
Desgraciadamente, la parte británica renunció a esta opción y, en vez de actuar de conformidad con las normas del Derecho Internacional, hizo un grosero intento de politizar este asunto.
3. La Primera Ministra de Gran Bretaña, Theresa May, propuso convocar el 14 de marzo del corriente una reunión extraordinaria del Consejo de Seguridad de la ONU para abordar el tema. Pronosticando un juego sucio por parte de Londres, Rusia insistió en que la reunión del Consejo de Seguridad de la ONU se celebrara a puertas abiertas.
No está claro qué fue lo que perseguía la parte británica al someter este tema a consideración del Consejo de Seguridad de la ONU. Este asunto no forma parte de la competencia del Consejo de Seguridad de la ONU. Es evidente que cualesquiera discusiones al respecto no tendrán sentido antes de que la OPAQ redacte el informe con la valoración del incidente en Salisbury (es importante saber si el agente neuroparalizante se empleó en realidad y, en caso de que esto se confirme, cómo se estableció de dónde provenían las sustancias químicas y qué acciones se emprendieron en relación con las víctimas, etc.).
4. El 14 de marzo del corriente, la Primera Ministra de Gran Bretaña, Theresa May, posiblemente, al darse cuenta de lo que pasa en realidad, envió una carta al Director General de la Secretaría Técnica de la OPAQ, Ahmet Uzumcu (que se difundió entre todos los países miembros del Consejo Ejecutivo de la OPAQ el 15 de marzo del corriente) solicitando efectuar un “análisis independiente de los resultados de la investigación británica” del incidente en Salisbury.
Según el comunicado de prensa publicado por el Ministerio de Exteriores de Gran Bretaña el pasado 18 de marzo del corriente, de conformidad con la carta de Theresa May, el representante permanente de Gran Bretaña ante la OPAQ invitó a los expertos de la Secretaría Técnica a visitar Gran Bretaña para analizar independientemente las conclusiones sacadas en el laboratorio británico en Porton Down en relación con el incidente en Salisbury. El 19 de marzo del corriente, los expertos de la OPAQ llegaron a Gran Bretaña.
Rusia espera que la OPAQ presente una información detallada sobre el “caso de los Skripal”. Esperamos que la Secretaría Técnica de la OPAQ efectúe una investigación independiente observando todas las disposiciones vigentes de la CPAQ.
5. Rusia tiene cada vez más preguntas en los ámbito legal y práctico. Estamos firmemente decididos a aclararlos a través de la OPAQ.
Rusia declara que no empleó armas químicas contra Gran Bretaña. Consideramos que es necesario calificar como atentado terrorista el “ataque” contra los Skripal con el uso de sustancias tóxicas. En vista de que a raíz del incidente fue afectada la ciudadana rusa, Yulia Skripal, proponemos a la parte británica cooperar a tenor del Artículo IX de la CPAQ.
Quisiéramos aclarar los siguientes aspectos.
¿Quiénes, dónde y cómo tomaron las pruebas a Serguéi y Yulia Skripal? ¿Cómo se registraron todos estos procedimientos? ¿Quién puede corroborar la autenticidad de los resultados obtenidos? ¿Se han observado los requisitos de la OPAQ durante la secuencia de los procedimientos durante la recogida de pruebas (la denominada “chain of custody”)?
¿Valiéndose de qué métodos (análisis espectral y otros) la parte británica durante un lapso de tiempo tan corto logró determinar el tipo de la sustancia química supuestamente empleada (según la clasificación occidental, Novichok)?
Según entendemos, para hacerlo, es preciso contar con una muestra standard de esta sustancia.
¿Cómo esta premura se corresponde con las declaraciones oficiales hechas por Scotland Yard de que para “para sacar las correspondientes conclusiones, se necesitarán semanas e incluso meses de trabajo”?
¿A base de que datos e indicios de afección se tomó la apresurada decisión de antidotar a los afectados Skripal y al policía británico? ¿No provocó esta premura unas serias complicaciones de su salud y el subsiguiente agravamiento?
¿Concretamente, qué antídotos se administraron? ¿En función de qué análisis se resolvió recurrir a tales preparados?
¿Cómo se puede explicar los efectos retardados de la sustancia neuroparalizante que por su naturaleza produce efectos inmediatos? Se afirma que las víctimas fueron envenenadas en una pizzería (según otros datos, en coche, en aeropuerto, en piso, etc.). ¿Qué ocurrió en realidad? ¿Cómo explicar que, pasado algún tiempo, las encontraron en un escaño en la calle?
Es preciso aclarar por qué la culpa por “el caso de los Skripal” se achacó sin fundamento alguno a Rusia, mientras los estudios relacionados con la sustancia denominada en Occidente Novichok se efectuaban en Gran Bretaña, EEUU, Suecia y la República Checa. Los resultados obtenidos por dichos países en el desarrollo de nuevos agresivos tóxicos de este tipo aparecen en más de 200 fuentes públicas de los países de la OTAN.
6. Incluso vistas a través de un prisma meramente humanitario, las acciones de Londres son simplemente bárbaras. El 4 de marzo del año en curso, en el territorio de Gran Bretaña (según las propias autoridades británicas) fue agredida con empleo de sustancias químicas la ciudadana rusa Yuli Skripal.
La Federación de Rusia exige facilitar una información exhaustiva sobre la marcha de la investigación del incidente en Salisbury ocurrido con la ciudadana rusa (la Embajada de Rusia en Londres remitió la correspondiente nota el 12 de marzo del corriente).
Gran Bretaña infringe las normas elementales de comunicación interestatal y hasta ahora, sin dar explicaciones, niega a los representantes oficiales rusos el acceso consular a Yuli Skripal a tenor de la Convención de Viena sobre Relaciones Consulares de 1963. Desde hace ya más de dos semanas no podemos establecer con certeza qué fue lo que le ocurrió a nuestra ciudadana y en qué estado ella de hecho se encuentra.
La Dirección General para la investigación de casos de excepcional gravedad en el Comité de Instrucción de la Federación de Rusia incoó el 16 de marzo del año en curso diligencias de investigación por la tentativa de homicidio de la ciudadana de la Federación de Rusia, Yulia Skripal, cometida con empleo de método peligroso para la sociedad en el territorio de Gran Bretaña.
La investigación se realizará de conformidad con las normas de la legislación rusa y del Derecho Internacional. Se planea a la investigación a expertos altamente calificados.
Los jueces de instrucción están dispuestos a desarrollar una labor conjunta con los órganos competentes de Gran Bretaña. Contamos con la cooperación de la parte británica.
7. En el Consejo de Seguridad de la ONU, en la OPAQ y en los demás organismos internacionales la Federación de Rusia se pronuncia consecuente e insistentemente porque todos los delitos con empleo de agresivos tóxicos se investiguen con minuciosidad, esmero y profesionalismo y a los culpables se les exija la responsabilidad.
Estamos dispuestos a mantener una amplia y abierta cooperación con Gran Bretaña para dirimir toda clase de preocupaciones a nivel bilateral, en el marco de la OPAQ, de otros documentos internacionales, actuar a tenor del Derecho Internacional.
Rusia, como miembro responsable de la comunidad internacional y parte concienzuda de la Convención sobre la Prohibición de las Armas Químicas (CPAQ), jamás recurrirá al lenguaje de los ultimátumos ni responderá a preguntas no oficiales hechas en forma verbal.
Las acciones de los países occidentales en torno al “caso de los Skripal” que ellos mismos pergeñaron, contradicen no sólo las normas del Derecho Internacional y la práctica universal de las relaciones interestatales, sino el sentido común. Nosotros, por supuesto, tomamos nota de todo esto en detalle, y con el correr del tiempo, los culpables inevitablemente recibirán su castigo.
Respuesta oficial rusa al “cállate y vete” de los británicos
General de División, Ígor Konashénkov
Si el Ministerio de Relaciones Exteriores de Rusia reaccionó con su tradicional cortesía, el Ministerio de Defensa decidió no medir las palabras y llamó al Ministro de Defensa británico “musaraña torpe” e “intelectual impotente”. Al General de División Ígor Konashénkov le dieron la tarea de viabilizar la reprimenda, actuando así como un mal policía.
La retórica de una musaraña torpe demostrada por el Jefe del Ministerio de Defensa británico hace que su total impotencia intelectual sea perfectamente evidente. Todo esto confirma no sólo la nulidad de todas las acusaciones contra Rusia que hemos escuchado desde Londres en estos últimos años, sino también que los “acusadores”, en sí mismos, son nulidades.
Gran Bretaña se ha convertido desde hace mucho no sólo en una confortable guarida para desertores de todo el mundo sino también en un centro de actividades para todo tipo de agencias productoras de noticias falsas: desde el “Observatorio Sirio de Derechos Humanos” británico, hasta el organismo pseudo sirio “Cascos Blancos”, creado por un oficial de inteligencia británico.
En cuanto a las groseras palabras del Ministro de Defensa británico con respecto a Rusia, parece que en ausencia de resultados reales de la actividad profesional, la rudeza es la única arma que queda en el arsenal de las Fuerzas Armadas de Su Majestad.
Este resumen parece breve y al grano.
*portavoz oficial del Ministerio de Defensa de la Federación Rusa.
May sigue con la monserga: la sustancia con la que fue envenenado Skripal pertenece a la clase 'Novichok'…
LONDRES (Sputnik) — La primera ministra de Reino Unido, Theresa May, afirmó que los expertos británicos identificaron la sustancia usada en el caso de envenenamiento del ex agente doble Skripal en Salisbury como perteneciente al grupo de sustancias de acción neuroparalizante 'Novichok', declaró el Gobierno británico en un comunicado.
Más temprano el 22 de marzo, May se reunió con el presidente de Francia, Emmanuel Macron, y la canciller federal de Alemania, Angela Merkel, en Bruselas.
"La primera ministra presentó al presidente [Macron] y la canciller [Merkel] una información detallada sobre la investigación del uso irresponsable de una sustancia neuroparalizante militar, de un tipo producido en Rusia, en las calles de Salisbury; dijo que nuestros expertos de nivel mundial de Porton Down (centro científico ubicado a varios kilómetros de Salisbury) hicieron una identificación positiva del la sustancia química usada como parte del grupo de sustancias neuroparalizantes 'Novichok'", dice el comunicado.
De acuerdo con May, Rusia fabricaba la sustancia 'Novichok' en el pasado.
Impresionante: El agente de policía afectado por el incidente de Salisbury recibe el alta hospitalaria
LONDRES (Sputnik) — El oficial de policía, Nick Bailey, fue dado de alta del hospital de Salisbury donde ingresó con síntomas de intoxicación relacionado con el supuesto ataque con gas nervioso en esta ciudad el suroeste de Inglaterra.
"El agente Nick Bailey ha salido hoy del hospital, lo cual es una noticia fantástica" declaró el responsable de la policia del condado de Wiltshire.
El hospital de Salisbury ha autorizado que la Organización para la Prohibición de Armas Químicas obtenga muestras de sangre del ex doble agente Serguéi Skripal y su hija Yulia, de acuedro con fuentes hospitalarias.
La directora gerente del centro clínico confirmó a su vez que ambos familiares siguen en "estado critico pero estable" al mes casi de su aparente envenenamiento con un agente neurotóxico.
Oligarcas rusos fugados a Londres sufren presión por el caso Skripal
MOSCÚ (Sputnik) — Los rusos que se vieron obligados a escapar al Renio Unido por estar perseguidos en Rusia se sienten presionados por el "caso Skripal", dijo a los periodistas el comisario presidencial ruso para los derechos de los empresarios, Borís Titov.
Titov reveló en febrero los nombres de 16 hombres de negocios que huyeron al Reino Unido por estar perseguidos por la justicia rusa y ahora quieren regresar a Rusia.
Según el portavoz del Kremlin, Dmitri Peskov, la lista de estas personas está siendo estudiada junto con instituciones judiciales.
"Además de las que figuran en la lista surgen otras personas que piden nuestra protección, por ejemplo un tal Morózov, quien dice estar recibiendo llamadas telefónicas y mensajes al correo electrónico, en que le dicen que será el siguiente entre los eliminados", refirió agregando que el propio hombre cree que se los envían elementos criminales y sigue en Londres.
Otro empresario se puso en contacto para denunciar la presión que aparentemente procedía de unos medios, pero le pareció que era de servicios secretos, el hombre decidió abandonar el Reino Unido y ahora se encuentra en otro país de Europa.
"La presión se ejerce para que se pronuncien contra Putin y condenen la política de las autoridades rusas y si no lo logran empiezan a presionar fuerte", resumió el defensor del empresario.
El embajador de Rusia en el Reino Unido, Alexandr Yakovenko, dijo a los periodistas que "se imponen siempre mayores restricciones a la actividad de los empresarios rusos" en el país británico y les recomendó dirigirse con sus problemas a los tribunales.