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¿Otra maniobra para enturbiar las relaciones entre EEUU y Rusia?: La rusa Bútina podría ser condenada a 15 años de cárcel por espía

Por Elespiadigital
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infoelespiadigitales/4/4/19
viernes 20 de julio de 2018, 21:00h

WASHINGTON (Sputnik) — La ciudadana rusa María Bútina podría ser condenada en EEUU a cumplir un castigo de hasta 15 años de cárcel, indican los documentos del caso.

Redacción

 

 

WASHINGTON (Sputnik) — La ciudadana rusa María Bútina podría ser condenada en EEUU a cumplir un castigo de hasta 15 años de cárcel, indican los documentos del caso.

La condena máxima que puede recibir una persona acusada de "conspiración con el objetivo de trabajar como agente de un Gobierno extranjero sin el registro correspondiente" es de cinco años, y otros diez años más Bútina podría permanecer en prisión por el hecho de haber realizado supuestamente esa labor.

En la práctica estadounidense las condenas por delitos similares suelen sumarse, así que el tribunal podría condenar a la ciudadana rusa a pasar en la celda un máximo de 15 años.

La fiscalía estadounidense afirma que la ciudadana rusa María Bútina, detenida en EEUU y acusada de actuar como agente extranjero, contactó con los representantes de la inteligencia rusa, según se desprende de los materiales de un memorándum presentado al tribunal de distrito federal de Washington.

"El Buró Federal de Investigaciones, ejerciendo una serie de órdenes de detención, encontró pruebas de que durante el trabajo en EEUU Bútina estaba en contacto con personas que, según consideramos, fueron oficiales de la inteligencia rusa", dicen los documentos.

La fiscalía del Distrito estadounidense de Columbia presentó ante el tribunal del distrito un memorándum donde pidió mantener a la ciudadana rusa María Bútina en prisión preventiva por riesgo de fuga.

"Existe un gran riesgo de que María Bútina escape teniendo en consideración la naturaleza de las acusaciones presentadas, sus anteriores intentos de engaño, la posible conspiración, las pruebas evidentes de su culpa, los amplios vínculos en el extranjero de Bútina y la falta de lazos importantes con EEUU", dice el documento.

El texto agrega que "igual que cualquier otro país soberano, la Federación de Rusia tiene el derecho a retirar o extraer a sus ciudadanos de otros Estados, y de acuerdo con las leyes internacionales y las restricciones en los acuerdos internacionales, los servicios del orden no podrán detener a Bútina si quiere entrar en la embajada rusa".

"En términos simples, ni el tribunal, ni los servicios del orden podrán detenerla ni tendrán recursos para impedir que Bútina intente refugiarse en instalaciones diplomáticas si toma esta decisión", señala el documento.

La nota apunta que "los días antes del arresto el FBI [Buró Federal de Investigaciones] detectó que Bútina realizó acciones que apuntaban a los planes de salir de Washington, y posiblemente de EEUU".

Según el texto, Bútina solicitó un visado de visitante B1/B2 en sustitución de la visa de estudiante que ya tenía, para tener la oportunidad de abandonar el territorio de EEUU.

La ciudadana rusa avisó al propietario del apartamento donde vivía que no iba a prolongar el contrato de alquiler, que vence el 31 de julio.

El texto señala que la acusada transfirió 3.500 dólares a una cuenta en Rusia, aunque se desconoce por qué.

Además, indica, mantuvo contactos con agentes del Servicio Federal de Seguridad (FSB) de Rusia, lo que comprueba la lista de contactos de Bútina que contiene correos electrónicos supuestamente ligados al FSB.

"Asimismo existen pruebas de que Bútina tiene buenas relaciones con empresarios ricos que pertenecen al círculo de los oligarcas rusos: en sus mensajes en Twitter y chats, así como en la correspondencia electrónica se menciona un famoso empresario ruso con estrechos vínculos con la administración del presidente ruso", dice el texto.

El documento agrega que este empresario, cuyo nombre no se precisa, figura en la correspondencia de Bútina como su patrocinador.

El memorándum presentado por la fiscalía también indica que la relación que María Bútina mantuvo con un ciudadano estadounidense servía para su actividad.

Para Bútina está relación no fue nada más que "un aspecto necesario de su actividad".

El documento señala que "se considera que Bútina de 29 años y un ciudadano estadounidense, de 56 años, convivían y tenían relaciones personales".

Sin embargo, indica, "por lo menos en una ocasión Bútina ofreció sexo a cambio de un puesto en una organización de presión", apunta el documento.

El texto agrega que en los documentos confiscados a Bútina, la joven "se quejaba de la necesidad de vivir con el ciudadano de EEUU".

María Bútina, de 29 años, fue detenida el 15 de julio.

Según el Departamento de Justicia de EEUU, Bútina trabajó desde 2015 "en una directiva de un funcionario de alto nivel del Gobierno ruso, quien antes era miembro del poder legislativo de Rusia y luego se convirtió en un alto cargo en el Banco Central de Rusia", quien fue sancionado por Estados Unidos en abril pasado.

Los fiscales federales alegan que Bútina trató de obtener acceso a organizaciones e individuos que tienen influencia en la política estadounidense, para promover los intereses de Rusia.

La portavoz de la Cancillería rusa, María Zajárova, declaró este 18 de julio que la detención de Bútina, quien llevó años estudiando en la Universidad Americana (Washington), fue un "encargo político de las fuerzas que siguen promoviendo la histeria rusófoba".

La diplomática rusa expresó la certeza de que la ciudadana rusa fue detenida para "minimizar el efecto positivo" de la cumbre de los presidentes de EEUU y Rusia, Donald Trump y Vladímir Putin, celebrada en Helsinki el lunes pasado, cuando se informó de la detención de Bútina.

¿Quién es María Bútina?

El mismo día que los presidentes de EEUU y Rusia mantenían su encuentro en Helsinki, el Departamento de Justicia de EEUU daba su visto bueno para el arresto de una ciudadana rusa por "actuar como agente del Gobierno ruso". Sputnik ha investigado quién es la acusada y por qué es erróneo catalogarla de espía, como algunos medios lo han hecho.

María Bútina nació en la ciudad siberiana de Barnaúl, donde terminó con excelentes notas una escuela secundaria con un alto nivel de idioma inglés. En 2010 se graduó en Ciencias Políticas de la Universidad Pública de Altái, según publicó ella misma en su página de Facebook. En su época estudiantil fue elegida diputada de la Cámara Civil de la provincia de Altái, un ente consultivo de la sociedad civil rusa dedicado a supervisar las actividades del Parlamento y del Gobierno regional.

Una vez terminados los estudios universitarios, María toma un crédito bancario y abre una red de tiendas de muebles, que con el tiempo vende y se muda para la capital rusa. En Moscú la joven se hizo conocer como la presidenta de la ONG Derecho al Arma, una organización que aboga por darles a los ciudadanos comunes la libertad de adquirir y portar armas de fuego, algo que en Rusia está bajo prohibición. Su labor como activista la llevó a conocer a Alexandr Torshin, entonces senador ruso que también apostaba por la libre circulación de armas y que la puso en contacto con varios miembros de la Asociación Nacional del Rifle (NRA, por sus siglas en inglés) de EEUU.

Según Torshin, tanto él como Bútina son los únicos ciudadanos rusos aceptados como "miembros de por vida" de la NRA. Muchos en Rusia consideran que su membresía tiene que ver con su labor en la promoción del libre uso de armas dentro de Rusia.

En 2015 Torshin abandona su puesto en el Consejo de la Federación —Cámara Alta del Parlamento ruso— para ejercer como uno de los vicepresidentes del Banco Central de Rusia y María Bútina pasa a ser una de sus asistentes. Desde 2016 la joven vive en EEUU donde estudia Relaciones Internacionales en la Universidad Americana de Washington.

En abril de 2018, Alexandr Torshin es incluido en la lista de los ciudadanos rusos sancionados por EEUU según la Ley para Contrarrestar a los Adversarios de Estados Unidos a través de Sanciones (CAATSA, por sus siglas en inglés). Desde ese momento, todo ente registrado en EEUU tiene prohibido interactuar con Torshin.

De qué se acusa a María Bútina en EEUU

Según la nota emitida por el Departamento de Justicia de EEUU, a Bútina se la acusa no de espionaje, sino de actuar como un agente externo "sin habérselo notificado previamente a la Fiscalía General". Agente externo es un término legal con el cual el Acta de Registro de Agentes Externos de EEUU define a las personas y grupos de interés extranjeros que pueden operar en el país de manera totalmente legal. En otras palabras, los fiscales consideran que la joven promovía los intereses de Rusia en EEUU, pero sin haber obtenido el permiso, como lo exige la ley estadounidense.

Es por eso que es totalmente incorrecto llamarla "espía", como lo han hecho medios como La Vanguardia, Euronews, Clarín o Telemundo. El periódico español El País dio la misma versión, pero agregando la palabra "presunta" sin especificar quién es el que presume.

El nombre de Torshin no figura en los papeles de la acusación, pero sí se anota que Bútina trabajaba en estrecha colaboración con alguien del poder ruso, que ejerció su labor en el órgano legislativo y luego pasó a trabajar en el Banco Central de Rusia. En los papeles del Departamento de Justicia de EEUU figuran al menos tres casos en los que la joven rusa declaró la intención de intentar cambiar la opinión de los funcionarios estadounidenses sobre Rusia.

En la nota emitida por el Departamento de Justicia, se indica que si Bútina quería ejercer como agente externo, debería habérselo notificado a la Fiscalía General del país. Las acusaciones contra ella son de "conspiración para cometer un crimen o engañar" a las autoridades de Estados Unidos, con una pena máxima de 5 años.

La respuesta al arresto de María Bútina

El abogado de Bútina, Robert Neil Driscoll, opina que los cargos presentados contra su cliente son excesivos.

"María Bútina no es una agente de influencia de la Federación de Rusia, es una ciudadana rusa que vive en EEUU con una visa de estudiante", dijo el abogado a RBC.

Él mismo compartió que la joven viene varios meses colaborando con las agencias de seguridad y que "durante ocho horas dio testimonios a los representantes de ambos partidos en el comité especial de inteligencia del Senado de EEUU y les proporcionó miles de documentos de manera voluntaria". Además, en abril de 2018 las autoridades realizaron un registro de su apartamento en Washington.

En Rusia, el arresto de María Bútina causó una fuerte reacción. El presidente del Comité de Defensa de la Soberanía del Consejo de la Federación —Cámara Alta del Parlamento ruso—, Andréi Klimov, considera que Rusia debería responder de manera recíproca al arresto de ciudadanos rusos.

"Ella se reunía con cierta gente, con cierto poder en EEUU, supuestamente para solucionar algo a favor de Rusia. Eso no es espionaje, pero en EEUU por eso te pueden dar cinco años de prisión", dijo el diputado a RBC.

En la embajada de Rusia en EEUU, por su parte, aseguraron que harán lo posible para velar por los derechos de la ciudadana rusa.