
El primer ministro de Paquistán, Imran Jan, le asegura a Donald Trump que no dejará que su país sea tratado como un “sicario” de EE.UU.
“Nunca querría tener una relación (con EE.UU.) en la que Paquistán sea tratado como un sicario, recibiendo dinero para luchar en la guerra de otro. Nunca debemos ponernos de nuevo en esta posición. Nos costó vidas humanas, la devastación de nuestras áreas tribales y nuestra dignidad”, declaró el jueves el premier paquistaní en una entrevista con el diario estadounidense The Washington Post.
Al desarrollar su postura, Jan cuestionó la anterior petición de EE.UU. para una colaboración en la guerra de Afganistán, pues “Paquistán no tiene nada que ver con (los atentados del) 11 de septiembre”, dijo en referencia a la invasión estadounidense que se desató en Afganistán en respuesta a los atentados del 11 de septiembre de 2001, de lo que Washington culpa al grupo terrorista Al-Qaeda. “Ningún paquistaní estuvo involucrado. Sin embargo, se le pidió a Paquistán que participara en la guerra de EE.UU.”, señaló.
El primer ministro, en el mismo sentido, denunció haber sido la “primera línea” de la llamada guerra de EE.UU. contra el terrorismo, lo que ha llevado a este país al “infierno”, indicó.
Nunca querría tener una relación (con EE.UU.) en la que Paquistán sea tratado como un sicario, recibiendo dinero para luchar en la guerra de alguien más. Nunca debemos ponernos de nuevo en esta posición. Nos costó vidas humanas, la devastación de nuestras áreas tribales y nuestra dignidad”, declara el premier paquistaní, Imran Jan.
Los lazos ya frágiles de Islamabad y Washington atravesaron a finales de noviembre momentos tensos, después de que el presidente estadounidense, Donald Trump, acusara a Paquistán de ayudar a esconderse al fundador de Al-Qaeda, Osama bin Laden, asesinado en 2011 en una operación estadounidense en el país asiático.
En rechazo a las acusaciones del magnate neoyorquino, Jan afirmó que Washington está haciendo de Paquistán un “chivo expiatorio de sus fracasos” en Afganistán, donde a pesar de 140 000 soldados de la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN), “los talibanes son hoy más fuertes que antes”.
La Administración del presidente estadounidense, además, ya había congelado en enero pasado 2000 millones de dólares de ayuda militar a Islamabad, tras acusar a Paquistán de patrocinar el terrorismo en Afganistán. En respuesta, las autoridades paquistaníes ordenaron la suspensión de la cooperación con Washington en materia de inteligencia y defensa.
En desafío a la medida estadounidense, el Gobierno paquistaní asimismo anunció que planea estrechar sus lazos con Rusia y China, comprando suministros militares de estos últimos.
Paquistán llama a EEUU a salir de Afganistán como ‘amigo’
El Ejército de Paquistán ha llamado este jueves a Estados Unidos a retirar sus tropas de Afganistán para poner fin a una guerra de 17 años.
“Deseamos que Estados Unidos salga de Afganistán como amigo de la región, no como un fracaso”, ha dicho este jueves el portavoz del Ejército de Paquistán, el mayor general Asif Ghafoor, durante una conferencia de prensa celebrada en la ciudad de Rawalpindi (norte).
El vocero militar ha subrayado que Paquistán apoya el acercamiento de Washington a Talibán, grupo armado que exige la salida de las tropas estadounidenses del territorio afgano.
Este jueves el primer ministro de Paquistán, Imran Jan, ha reafirmado el compromiso de Islamabad con su papel positivo en la búsqueda de un acuerdo político para Afganistán, que conduzca a la paz y la estabilidad de la región.
Dicho acuerdo, precisa Imran Jan, debe fundamentarse en el diálogo entre todas las partes afectadas por el conflicto en país centroasiático, incluidos los talibanes.
Deseamos que Estados Unidos salga de Afganistán como amigo de la región, no como un fracaso”, ha dicho el portavoz del Ejército de Paquistán, el mayor general Asif Ghafoor.
Desde 2001, Afganistán sufre una especie de invasión de EE.UU. y sus aliados, que desplegaron tropas allí so pretexto de derrocar a Talibán, luchar contra el terrorismo e intensificar la lucha antidroga, pero cuya presencia no ha hecho más que empeorar las condiciones ya de por sí malas de la nación asiática.
En octubre, la Organización de las Naciones Unidas (ONU) anunció que el número de víctimas civiles de los primeros nueve meses de 2018 fue el más alto desde que se comenzó a contabilizar los incidentes en 2009.