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Lugansk reporta un miliciano muerto por bombardeos del Ejército ucraniano. Kiev provoca un cisma en la Iglesia Ortodoxa

Por Elespiadigital
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infoelespiadigitales/4/4/19
domingo 16 de diciembre de 2018, 21:00h

LUGANSK/DONETSK, UCRANIA (Sputnik) — Un efectivo de la Milicia popular de la autoproclamada República Popular de Donetsk, en el este de Ucrania, pereció en un bombardeo lanzado por las fuerzas de Kiev, dijo a Sputnik un representante del servicio de prensa del ente castrense de Lugansk.

"Como resultado de un ataque contra el territorio de la República Popular de Lugansk lanzado por las Fuerzas Armadas de Ucrania, un militar de la Milicia popular resultó herido de muerte", comunicó la fuente.

Agregó que los militares ucranianos lanzaron bombardeos contra cinco localidades de la república autoproclamada.

"La última jornada, los militares ucranianos violaron en cinco ocasiones el alto el fuego empleando morteros de 120 y 82 mm, vehículos de combate, lanzagranadas, ametralladoras pesadas y armas de infantería", detalló.

Por su parte, la vecina república autoproclamada de Donetsk denunció 22 infracciones del cese al fuego en las últimas 24 horas y acusó a los militares ucranianos de haber lanzado 13 proyectiles de mortero de 82 mm contra su territorio.

Desde abril de 2014 Ucrania lleva a cabo una operación contra las milicias en el este de su territorio donde se proclamaron las repúblicas populares de Donetsk y Lugansk en respuesta al golpe de Estado ocurrido en Kiev en febrero del mismo año.

Los acuerdos de Minsk, suscritos en septiembre de 2014 y en febrero de 2015, sentaron las bases para una solución política del conflicto pero no han derivado hasta ahora en el cese de la violencia cuyo resultado la ONU estima en más 10.300 muertos, además de unos 1,8 millones de desplazados y afectados.

Ucrania anuncia la creación de una iglesia independiente: ¿Qué implicaciones tendría?

El presidente de Ucrania, Piotr Poroshenko, afirmó que a principios de enero, viajará junto con el primado de la "nueva iglesia" a Estambul, donde espera recibir el 'tomos' u otorgamiento de la autocefalia.

El presidente de Ucrania, Piotr Poroshenko, ha anunciado este sábado la creación de la iglesia ortodoxa autocéfala ucraniana tras la celebración de un "concilio de unificación" de representantes de iglesias ortodoxas ucranianas no canónicas en Kiev, no reconocido por la Iglesia ortodoxa ucraniana del Patriarcado de Moscú.

"Este día pasará, o ya ha pasado a la historia, como el día de la creación de la iglesia autocéfala ucraniana", afirmó Poroshenko en un discurso retransmitido por la televisión.

Para encabezar la nueva iglesia, el concilio ha elegido al metropolita Epifani Dumenko, del autoproclamado Patriarcado de Kiev, una organización considerada cismática por el patriarca ruso.

¿Para qué se celebró el concilio?

Además de la canónica Iglesia ortodoxa ucraniana, que reconoce su unión con el Patriarcado de Moscú, en Ucrania existen otras estructuras eclesiásticas: la Iglesia ortodoxa ucraniana autocéfala y la Iglesia ortodoxa ucraniana del Patriarcado de Kiev.

En el concilio de este sábado, participaron principalmente representantes de estas dos formaciones, mientras que la Iglesia ortodoxa ucraniana rechazó participar en la reunión.

Las autoridades de Kiev y las iglesias no canónicas aspiran a recibir en breve un 'tomos' de Constantinopla, es decir, el otorgamiento de la autocefalia. Sin embargo, para ello necesitaban primero lograr la unidad eclesial y elegir al primado de la iglesia 'unida', que recibiría la citada autorización.

¿Qué pasará ahora?

Tras el concilio, el presidente de Ucrania ha adelantado este sábado que a principios de enero, viajará junto con el jefe de la "nueva iglesia" a Estambul, donde espera recibir el 'tomos' sobre la autocefalia de manos del patriarca de Constantinopla, Bartolomé.

¿Cómo ha reaccionado el Patriarcado de Moscú?

El Patriarcado de Moscú ha calificado el concilio de "insignificante" desde el punto de vista canónico. El arcipreste Nikolái Balashov, jefe adjunto del Departamento de Relaciones Exteriores del Patriarcado de Moscú, subrayó que se trata de una "reunión de personas dispares", la mayoría de las cuales "ni siquiera tienen una ordenación legal", y agregó que "de entre varios clérigos no canónicos uno fue elegido como el primado no canónico".

"El valor canónico de esta reunión de personas dispares, encabezada por un obispo de Francia que está de visita, que no entiende una palabra en ucraniano, y el presidente del país en el que la Iglesia está separada del estado por la Constitución, es insignificante para nosotros" Nikolái Balashov, jefe adjunto del Departamento de Relaciones Exteriores del Patriarcado de Moscú

La decisión de Constantinopla

En octubre, el Patriarcado de Constantinopla decidió otorgar la independencia a la Iglesia no canónica ucraniana. La Iglesia ecuménica ortodoxa, con sede en Estambul, estableció de manera provisional la administración directa del Patriarcado de Constantinopla sobre los asuntos eclesiásticos en Kiev.

Una decisión del Santo Sínodo de la Iglesia al respecto revocó su propia carta histórica del año 1686, "emitida debido a las circunstancias de la época". Aquel documento otorgó a los patriarcas de Moscú y Toda Rusia el derecho a ordenar a los arzobispos metropolitanos de Kiev, siempre que estuvieran elegidos por asambleas del clero ruso y también ucraniano.

En respuesta, la Iglesia ortodoxa rusa rompió las relaciones con Constantinopla, tachando sus decisiones sobre Ucrania de "ilegales y canónicamente inválidas". El jefe del Departamento de Relaciones Exteriores de la Iglesia, el metropolita Hilarión de Volokolamsk, aseguró que el Patriarcado de Constantinopla ha perdido el papel del centro de la Iglesia ortodoxa.

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Análisis: Rusia podría destruir al gobierno de Ucrania en un juego de ajedrez político

Dr. Paul Kindlon

Hace cuatro años, los grupos de extrema derecha en Ucrania estaban en abierta oposición a Petro Poroshenko y usaban insultos antisemitas para atacarlo. Ahora, por supuesto, Poroshenko es presidente y su Primer Ministro, y bueno, es judío. Sin embargo, la extrema derecha está aliada con este gobierno. ¿Confuso? No lo crea.

Los nacionalistas ucranianos, especialmente los extremistas de extrema derecha, siempre han odiado a los rusos, a los polacos y a los judíos. Con el fin de evitar una reacción antisemita en su país, Poroshenko logró que estos nacionalistas dirigieran su odio principalmente hacia los rusos que constituyen la minoría no ucraniana más grande del país. Lo logró con una dura propaganda anti-rusa emitida a través de los medios de comunicación tanto a nivel nacional como a través de Occidente.

Un monumento de la Segunda Guerra Mundial en Kiev

Para silenciar a los rusos étnicos, en mayo de 2014 se desató un ataque bárbaro contra manifestantes pacíficos en Odessa que se oponían al golpe de Estado de febrero. El horrible crimen en el que decenas de personas fueron quemadas vivas, y aplaudidas por una multitud enloquecida, fue ignorado en gran medida en Occidente.

Este ataque cuidadosamente orquestado estaba destinado a forzar a los rusos antifascistas a someterse mediante el uso del terror. Funcionó, excepto en el Este y particularmente Novorossiya. Los rusos étnicos se levantaron y declararon su oposición al nuevo gobierno. La guerra civil siguió. Y a Poroshenko le encantó. La guerra en Novorossiya le ha dado puntos de propaganda y le permite retratar a Rusia como el enemigo por apoyar a los separatistas «anti-ucranianos». Se percibe en Occidente que tiene la «razón moral».

El juego de ajedrez político

En el ajedrez hay un movimiento llamado «el gambito». Esto consiste en sacrificar una pieza en el tablero con la esperanza de lograr una posición ventajosa resultante y ganar la partida. Si Putin sacrificara a Novorossiya y convenciera a los líderes de que pusieran fin a su campaña separatista jurando lealtad al gobierno en Kiev, derrotaría a Poroshenko. Un movimiento arriesgado, sin duda, pero si tiene éxito, destruiría al actual gobierno ucraniano. Putin podría entonces ofrecer una rama de olivo a Kiev con promesas de entregas de gas y petróleo a un precio reducido.

Estos gestos serían bienvenidos por la comunidad internacional y Kiev ya no podría representar a Rusia como un agresor. Si Poroshenko rechazara esta oferta, perdería su «terreno moral», y tal vez incluso perdería el apoyo de la extrema derecha. Sin el oso ruso al que señalar, los extremistas podrían comenzar a buscar enemigos, los judíos y los polacos. Las cosas podrían ponerse feas muy rápido. La violencia perpetrada hacia los polacos o judíos dañaría seriamente las relaciones con Occidente. Sin embargo, cualquier intento de Poroshenko de aplastar a la extrema derecha sería suicida.

Todavía hay secciones de la población ucraniana que quieren buenas relaciones con Rusia. Los fabricantes, comerciantes de productos básicos y algunos políticos saben muy bien que la campaña antirusa ha causado un tremendo daño económico. Estas personas solo están esperando un poco de deshielo en las relaciones heladas para que Ucrania pueda recuperarse de su malestar actual.

Sin esta táctica política, el deshielo nunca sucederá y el conflicto actual puede durar décadas, dando como resultado un «estancamiento». Sin embargo, si Putin hiciera este movimiento audaz ahora, el juego terminaría. ¿Cómo se dice «jaque mate» en ucraniano?