El legionario José Luis Vázquez Arias resultó herido en octubre de 1975 cuando su vehículo pasó por encima de una mina en el Sáhara. Casi 38 años después, recibe el reconocimiento del Gobierno con un ascenso honorífico al grado de cabo mayor. El soldado José Manuel Ferreiro Casas también resultó herido en el conflicto saharaui, pero una década más tarde, cuando el territorio estaba dominado por tropas marroquíes. Ferriero ha recibido el ascenso a cabo mayor.
Los reconocimientos pertenecen a misiones que van desde los combates en el Sahara hasta la actual guerra de Afganistán. Es el caso de José David Fuster Fernández, herido en Afganistán el 25 de diciembre de 2008, y el de Johny Alirio Herrera Trejos, que lo fue en acto de guerra en junio de 2011, cuando participaba en la misma misión.
Otras menciones versan sobre episodios locales de la historia castrense de España. El general Esquivias, que fue asistente militar de Franco durante 12 años, también ha sido ascendido. A sus 96 años, se le recibe honores por el atentado terrorista que sufrió en marzo de 1980. El crimen, perpetrado por ETA, le costó la vida a José Ramírez Villar, el soldado de 19 años que realizaba el servicio militar con la tarea de escoltar al entonces general de división.
La bomba que acabó con la vida del escolta estaba escondida en una motocicleta de la marca Mobilette, de color rojo. Estaba atada a una señal que prohibía aparcar en los bajos de la vivienda de Esquivias, en la madrileña calle de Ayala. Cuando a las 9.30 salieron del portal Esquivas y el que fuera su mano derecha, el coronel Manuel Miler, la bomba fue detonada y se llevó por delante la vida del jovencísimo soldado. El recién nombrado teniente general recuerda que llevaba tan solo dos días escoltándole.
“Es una satisfacción. A mi edad, imagínese…”, declaró a el diario El País Esquivias por teléfono sobre el reconocimiento castrense. “No me lo esperaba porque me propusieron hace muchísimo tiempo”, recuerda, “pero ahí quedó”, asegura con una endeble voz. Como consecuencia del atentado, el militar quedó mutilado de una pierna, perdió un oído y “casi un ojo”. Sin embargo, se retiró con 70 años de la actividad militar y “hace unos años” abandonó el patronato de la Fundación Nacional Francisco Franco.
El general Esquivias nació en Sevilla en 1917. “Pasé por todos los estamentos de Ejército”, recuerda. Participó en el alzamiento militar contra el Gobierno de la República en el verano de 1936 y fue un mando muy próximo a Franco.
También ha sido honrado por el Consejo de ministros David Delgado Balsa, herido en acto de servicio el 1 de junio de 2012.